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Capítulo 8 – KX – Examen Guardián (1)

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INFORMACIÓN EXTRA

Es la organización encargada de tratar con las organizaciones terroristas o “gremios negros” que atentan contra los países. Es la encargada de explorar, invadir y administrar los territorios no habitados por humanos y prepararlos para la sedentariedad humana debido a las bestias peligrosas que habitan en ellas.

La sociedad trabaja con dos tipos de personas: los administrativos y los oficiales. Los administrativos son todos los encargados de los laboratorios, de la informática y del papeleo.  Los oficiales son todos aquellos que poseen el título de “Guardián” que se les es entregado por la misma organización. Los líderes de la Sociedad de los Guardianes (S.GG) deben poseer el título de “Guardián”. La autoridad máxima se conoce como Comandante Supremo y el que le sigue en el cargo es el Vicecomandante o Subcomandante General.

Todas las acciones que tomará S.GG  están vigiladas por la Organizaciónde Naciones Unidas (ONU) y es ésta la que le entrega autonomía en las deciones que toma. La ONU, así como distintas empresas, son las que financian la S.GG.

Todos aquellos con título de “Guardián” son expertos combatientes que manejan energía interna y desarrollan habilidades propias, pero la S.GG se encarga de brindarles armamento también.

Un total de 35 aviones están estacionados en una gigante pista de aterrizaje. La sociedad tiene su propio aeropuerto con el que se preparan los viajes por el mundo.

—¡Geniaal!—dice Kei.—Son muchos aviones, este lugar tiene de todo—

—Son 35 aviones, ¿Cuantos viajaremos?—dice Mokuro.

—Todos parecen muy emocionados—dice Akina.

—¿Y quién no? Rendir el examen de Guardián no es cosa de todos los días—dice Kei.

—Pero, ¿Porque el maestro nos habló de tácticas de supervivencia?—se pregunta Akina.

—Tal vez tendremos que arreglárnosla solos en algún lugar, algo así—responde Mokuro.

—Siempre que los tres estemos juntos pasaremos todas las pruebas, ¿Verdad chicos?—dice Kei.

—Pero eso está más que claro Kei, el problema ahora es como serán y como las pasaremos—dice Mokuro.

—10 de cada 2000 solo pasan el examen, son muchos los que buscarán estar en esos lugares y hay personas muy extrañas también, algunos son mayores de edad y dan miedo—dice Akina.

—Además, parece que somos los únicos adolescentes del lugar—dice Mokuro.

Entre la charla de los muchachos, se escucha la pregunta de un hombre adulto desconocido, con algo de curiosidad. Lleva una túnica negra toda rasgada, barba bien formada por debajo de su cara y hasta su boca, y un bigote poco marcado, además de un largo pelo negro.

—Oye niño, ¿Me muestras esa espada? Quiero echarle un vistazo—

—Claro, no hay problema—dice Kei.

Cuando Kei le va entregar la espada al extraño, Akina toma el arma repentinamente.

—¿Qué haces, idiota?—dice Akina.

—Pero dijo que quería verla—responde Kei.

—Eso es el engaño más viejo que existe—dice Akina.

—Pero no parece un mal tipo…—dice Kei.

—Váyase señor, no le vamos a prestar nada, esta espada es de nosotros—dice Akina.

El hombre da la vuelta y sonríe, se va y se pierde entre la multitud.

—Kei, debes comenzar a desconfiar un poco más de las demás personas, no todos los que rendirán el examen puede que sean buenos—dice Mokuro.

—Si… Mokuro—contesta Kei.

—Huh… ¿Qué te enseñaron tus padres?—dice Akina.

La actitud de Kei cambia a una más seria.

—Nunca los conocí, fallecieron cuando era chico…—dice Kei.

—Ah… perdón, perdóname Kei por favor, no era mi intención—responde Akina intentando zafar.

Kei sonríe y la mira.

—No te preocupes Akina, no dijiste nada malo—contesta Kei.

Cuando él le quita la vista, la muchachita baja la mirada, se queda ensimismada.- Se pueden escuchar altavoces de los encargados de los aviones, que guían a los participantes.

—Por favor, necesitamos que se organicen, los encargados los dividirán por grupos para que puedan subir a los aviones—

Todos se comenzaron a acercar a donde les indicaban, suben cien personas por avión.

Para el mediodía los aviones ya comienzan el despegue.

#

—Wow, que comodidad, ¿Mokuro tu siempre viajas en uno de estos?—pregunta Kei.

—En realidad yo viajo en jets privados, son muy distintos a estos aviones—contesta Mokuro.

—¿Jets?—pregunta Kei.

—Tómalo como un avión para ricos—dice Mokuro.

—¡Genial! Siempre tuviste las mayores comodidades Mokuro—dice Kei.

Mokuro y Kei se sientan juntos y Akina alado junto a un chico desconocido, tiene pelo violeta claro y viste con un sobretodo marrón desabrochado, pantalones sepia y se puede ver su remera violeta.

El avión despega y comienza el viaje.

—Kei, yo me dormiré un rato, avísame cuando llegamos ¿sí?—dice Mokuro.

—Claro, yo te aviso Mokuro—contesta Kei mientras mira el paisaje por la ventanilla del avión.

Pasa una hora de viaje. Akina comienza a cerrar sus ojos apunto de dormirse y sin que se dé cuenta se recuesta sobre el hombro del chico que está a lado suyo.

—Creo que hoy es mi día—dice el chico.

—¿Eh?—expresa Akina mientras abre los ojos y se separa.—P–P–Perdón no era mi intención…—

—¿De qué hablas? No todos los días una linda chica desconocida se acuesta sobre el hombro de uno—dice el chico.

Akina se sonroja un poco y mira para el frente.

—Jejeje, ¿Cómo te llamas?—pregunta el chico.

—¿Yo? Akina Nakamura—responde ella.

—Lindo nombre, el mío es Akagami Law—dice el chico.

Kei, sin girar la cabeza, dirige la vista lateralmente hacia donde esta Akina y presta atención a lo que hablan

Kei, sin girar la cabeza, dirige la vista lateralmente hacia donde esta Akina y presta atención a lo que hablan.

—Law? ¿Eres extranjero?—pregunta Akina.

—No, pero sí mi padre—responde Law.

—¿Porque quieres ser guardián?—pregunta Akina.

—¿Yo? Pues, me aburrí de la vida normal de colegio, terminé mi último año pero luego descubrí esta carrera—responde Law.

—Último año, ¿Cuántos años tienes?—dice Akina.

—Tengo 18 ¿Y tú señorita?—dice Law.

—Eh…16—responde Akina.

—Tan pequeña y ya por rendir carrera de guardián, eres sorprendente, me agradas—dice

Law mientras sonríe engreidamente.

—Pues a mí no—dice Akina.

—Ha, yo sé que vendrás por mi dentro de poco, solo recuérdalo—dice Law.

—¿Por ti? Prefiero estar con aquel chico moreno que contigo—dice Akina refiriéndose a Kei.

—¿Moreno? ¿Son tus compañeros? Tienen cara de que son débiles—dice Law.

—¿Que dijiste?—dice Kei mientras toma el mango de su arma.

—Oye, oye, tranquilo compañero, estamos en el avión—dice Law.

—Akina, déjame sentarme ahí—dice Kei.

—N–no, dejen de pelear, están llamando la atención de todos—dice Akina.

Mokuro abre los ojos, despertándose por el murmullo.

—¿Eh? ¿Eh?… ¿Qué pasa?—dice Mokuro.

—Si te sientas a lado mío ¿Qué intentarás lograr con tu espadita?—dice Law.

—Descuartizarte—dice Kei.

—Ni lo sueñes, novato—dice Law.

Akina levanta y comienza a cerrar su puño, enojada.

—¡Ñhm!—expresa Akina apretando su puño con fuerza.

—Los engreídos como tu son los primeros que desaprueban el examen—dice Kei sonriendo.

—Pero duramos más que los inútiles que dependen sus compañeros—dice Law.

—Espera, Kei—intenta detenerlos Mokuro.

—Tu madre no te enseño ni a cocinar tu propia comida ¿No es cierto?—dice Law.

—No te metas con mi madre—contesta Kei.

—¿Qué? Tiene problemas o fue asesinada porque no la pudiste defender de unos agresores—dice Law.

—¡Resígnate de lo que haz dicho!—dice Kei mientras se para y saca la espada.

—¡Bastaaaaaa!—grita Akina.

Todos en el avión miran a donde se encuentran los chicos por puro chismerío.

—Daremos juntos el examen ¿Pueden llevarse bien?—dice Akina.

Kei se sienta.

—En la isla le enseñare a que reconozca su lugar—dice Law.

Kei guarda la espada.

—Ya estoy esperando ese momento, maldito—dice entre tanto.

—Kei deja de buscar problemas, ya es suficiente con el examen—dice Mokuro.

—Pero él comenzó a molestarnos—dice Kei.

—No debes molestarte por eso, luego aprenderá quien realmente eres—dice Mokuro.

—Pareces alguien muy orgulloso Akagami—dice Akina.

—Sí, puede ser, pero realmente no quiero buscar problemas con ellos—dice Law mientras mira por la ventanilla, apoyando su codo en el marco y su mano en su mejilla.

—Entonces, ¿Porque discutían?—pregunta Akina.

—¿Pasatiempo?—dice Law.

Akina se ríe tiernamente y Law la ojea con intriga.

—Eres raro—dice Akina.

—Tus amigos son los raros…—dice Law.

Kei mira por la ventanilla intentando ignorarlos, se puede notar que siente celos.

—Jajaja—se ríe Mokuro.

—¿De qué te ríes?—pregunta Kei.

–Siempre te ofendiste muy rápido, Kei, no cambias más—dice Mokuro.

—Sí…—dice Kei.

—¿Te gusta Akina?—pregunta Mokuro, diciéndoselo en voz baja.

—¿De que hablas? ¿Porque me atraería una tabla?—contesta Kei.

Akina cierra sus puños con fuerza.

—Keeei…—murmura Akina.

La expresión de Kei y Mokuro cambia a una de miedo.

—¡N–No me refería a ti!—dice Kei.

—¡Tan pronto bajemos de este avión te daré una paliza!—exclama Akina.

—Son un grupo interesante, parece que la pasare bien mientras no están mis compañeros—dice Law.

—Espero no se peleen siempre, no creo soportarlo—dice Mokuro.

—Ena-na—dice Kei.

Akina no aguanta más, se desabrocha el cinturón del asiento y se abalanza lentamente.

—¡Te matare en este instante!—grita Akina mientras salta hacia Kei.

—¡No, no!—provoca el chico y Akina salta hacia él.

—No otra vez—dice Mokuro lamentándose.

Kei y Mokuro son golpeados nuevamente, se necesitaron seis encargados del avión para separar a Akina de ellos y que vuelva a su lugar.

#

—Esta chica me da miedo—dice Law muy asustado apoyándose contra la pared de la ventanilla.

—No entiendo como termine siendo compañera de ellos—dice Akina cruzada de brazos y con los ojos cerrados.

El viaje continúa, pasan alrededor de 3 horas después de este último suceso. El avión sobrevuela las islas Kanto y se prepara para el aterrizaje.

—Llegamos—dice Kei mientras mira por la ventanilla, sonriendo alegremente.

Todos muy alegres, observan el paisaje de la isla. Se puede ver una única ciudad en ella y el resto es un conjunto de selvas, bosque, montañas y praderas.

—Así que aquí será el famoso examen, me imagino que no nos espera nada bonito en aquellos bosques—comenta Mokuro.

—No lo sé, pero a mí me fascina mucho tan solo verlo–—dice Kei.

—¿Creen que habitan bestias peligrosas aquí?—Pregunta Akina.

—Bueno, si tomamos en palabra lo que decía Seiryu, puede ser que si—dice Mokuro.

—Ojala que hayan muchas, quiero enfrentarlas—dice Kei.

—¿E–Estas Loco?—dice Akina.

—Kei es un chico muy impulsivo—dice Mokuro.

—Ja, ya me está cayendo bien—dice Law sonriendo.

—¿Tú también quieres enfrentarlas Law?—pregunta Kei.

—Pues claro, yo vine aquí para conocer bestias y luego poder viajar para ver más—dice Law.

—Parece que se llevaran muy bien—dice Mokuro

—Tal vez lleven una relación bipolar—dice Akina.

—Huh…—suspiran ambos.

El avión aterriza en una pequeña pista a lado de la pequeña ciudad de la isla.

#

—¡Hola isla de Kanto, aquí nacerá mi aventura!—grita Kei al cielo.

—¿No se da cuenta que lo están mirando? Huh…—se pregunta Mokuro.

—No tiene vergüenza—dice Akina.

—También comienza la mía Kei, “La historia de Akagami Law”— dice Law sonriendo orgullosamente.

—Bueno, parece que los de los aviones no nos guiaran más. Según este mapa tenemos que ir a aquel edificio del centro de la ciudad. Es el más grande—dice Mokuro.

—¿De dónde sacaste eso?—pregunta Akina.

—De este Libro—dice Mokuro mientras saca un libro.

Es un libro marrón que Mokuro acaba de revelar desde el interior de su campera. El libro posee una marca única, tres líneas negras que confluyen en un punto. Si se lo mira bien se parece a un rincón

—¿De dónde sacaste ese libro?—pregunta Kei.

—No lo sé—dice Mokuro.

—Bien Hecho, Mokuro—dice Kei.

—¿Con quienes me estoy juntando?—se pregunta Akina a ella misma.

—Ese libro debe tener muchas cosas, nada mal, Mokuro, creo que ese es tu nombre —dice Law.

—Existen muchos libros extraños en este mundo—

—Sí, exactamente, Mokuro Mutsudaria—contesta Mokuro.

—¡¿Mutsudaria?! Esa es una de las familias más adineradas y poderosas del mundo—dice Law impactado.

—Claro, pero no es la gran cosa ser de esa familia, suele ser aburrido tener todo lo que quieras—dice Mokuro.

—Imagina que me sobretegen y nunca supe nada de los guardianes—

—Nunca me dijiste eso—dice Kei mirándolo con resentimiento.

—Sí que te lo dije—dice Mokuro.

—No, no lo hiciste—dice Kei.

—Pero te lo dije cuando estábamos en la limusina antes de entrenar con el maestro—dice Mokuro.

—Ah, ya lo recordé—dice Kei.

—Ya lo sabemos Kei, no por nada soy tu mejor amigo—dice Mokuro.

—Chicos, todos ya se fueron hace tiempo, ¿Qué tal si vamos al edifico?—dice Akina.

—¡¿Qué?!— exclaman Kei, Mokuro y Law.— ¡Corran!—

—¡Oigan no me dejen!—exclama Akina mientras se queda atrás.

Tras llegar al edificio, ingresaron a la entrada, ahí estaban todos. Agitados por la corrida, Kei, Mokuro y Law se sientan en el piso contra una columna y Akina parada y apoyada sobre la misma.

—¡Atención a todos los participantes!—se escuchan desde los parlantes que se encuentran en la columnas de la enorme sala en que se yacen.—Se les pide que ordenadamente se los llamara uno por uno para que entren a la puerta más grande de todas, de color verde que tiene el nombre de “Destino”—

—¿Uno por uno? ¿Que querrán probar?—comenta Mokuro.

—Puede que tan solo sean inscripciones como poner tus datos—dice Law

—Estoy seguro que nos pondrán a prueba, el examen es tanto individual como grupal, hay personas no capacitadas que se incluyen en grupos con tal de aprobar el examen. Luego terminan muriendo en cualquier misión—comenta Akina.

—¿Puede que los grupos se armen al azar?—pregunta Kei.

—Eso realmente no lo sé—responde Akina.

Uno joven viene caminando, llorando, otros dos compañeros están a lado de él consolándolo, parece uno de los que ya entró.

—Maldición, ¿Ahora que hare de mi vida?—dice el chico mientras suelta lágrimas.

—Puede que incluso estemos en el lugar de él, así que estén preparados chicos—dice Mokuro.

—No quiero que a ninguno de ustedes ni a mi le pase lo mismo—dice Kei–.

—Hay algunos que no volvieron, esos deben ser los que pasaron—dice Law.

—Realmente el examen ya comenzó, esta es la primera prueba—dice Akina.

—Chicos, entonces prometas que nos veremos los cuatro allá dentro—dice Kei mientras posiciona su mano frente suyo, con la palma hacia abajo, en el aire.

—Yo siempre estaré a donde vaya Kei, es divertido estar contigo, amigo—dice Mokuro mientras pone su mano sobre la de Kei.

—Después del tiempo que estuvimos juntos les tengo cariño, así que me encantaría que estemos todos—dice Akina mientras pone su mano también.

—Ja, me agradan como grupo, yo también pasare no importa que pase—dice Law posicionando su mano también.

Kei sonríe.

#

Pasan tres horas, ya tan solo quedan alrededor 500 en la sala que no entraron a la puerta, del resto 2900 salieron de la puerta y el resto no volvió.

—¡Mokuro Mutsudaria!—nombra el parlante.

—Muy bien, es mi turno—dice Mokuro.

—Suerte, amigo—dice Kei.

—Suerte espero que pases—dice Akina.

—Tú puedes campeón—dice Law.

—Gracias, ¡Los estaré esperando!—dice Mokuro mientras se va.

Mokuro ingresa por la puerta y del otro lado hay un corredor largo que lo dirige a una puerta doble. Camina hacia esta y entra. Dentro está un adulto, parado, cruzado de brazos, tiene un poco de barba y pelo cortó.

—Así que ahora me mandan a un niño, este año no viene nadie interesante, tuve que perdonar a los otros 100 porque pasarán, el resto son basura. A ver que tienes para mi muchacho—

—¿Qué debo hacer?—pregunta Mokuro mientras posa sus dos manos de tras de su cabeza y camina.

—Muéstrame cómo controlas las técnicas de rastreo y materialización. Luego, quiero ver el tamaño de tu aura, si considero que es muy poca estas desaprobado—dice el tipo.

—ja, eso es fácil pensé que era una prueba más complicada—dice Mokuro.

—¡No te atrevas a burlarte de mí, esto apenas es el principio de un largo examen!—

Mokuro sonríe de confianza.

#

Pasa el tiempo y el no regresa.

—¡Aprobó!—exclama Kei.

—Parece que no es la gran cosa, todos estos nomás no vinieron preparados—dice Law.

—Bien hecho, idiota—dice Akina.

Quedan 200 participantes que aún no entraron.

—Akina Nakamura—nombra el parlante.¡

—Bueno, llego mi momento—dice Akina.

—Mucha suerte Akina—dice Law.

—No vayas a fallar, niña—dice Kei.

Akina le da un golpe a Kei en el estómago y se va.

—N–no era para tanto—dice Kei mientras intenta respirar.

Akina llega a la sala.

—¿Una niña?—dice el viejo.

Akina sonríe y comienza su prueba.

#

Pasa el tiempo, quedan 50 participantes.

—Law Akagami—nombra el parlante.

—Bueno Kei, acá voy yo, te estaré esperando. Demuéstrame que no eres débil—dice Law.

—¡Nhg!—expresa Kei mientras cierra su puño—No te preocupes, veras que luego te dejare atrás.

—Ya lo veremos—dice Law.

#

Tan solo queda Kei sentado, muy pocos participantes con él, nadie se acerca a hablar ni él se acerca a nadie.

—Huh… ¿Cuando me tocara a mí?… apenas somos 10…—dice Kei.

Tras el llamado de los alumnos restantes solo queda Kei, el último.

—Kurosawa Kei, pase por favor—dice el parlante.

—Aleluya, pensé que nunca lo harían—dice Kei.

#

—Espero que el último no sea otro desastre más—dice el viejo.

Ingresa por la puerta, Kei.

—Otro niñato más… huh… que año más extraño—dice el viejo.

—Hola señor examinador—dice Kei.–

—Cortemos las presentaciones para ir a lo importante—dice el viejo.

—Está Bien—dice Kei.

—Muéstrame tu control sobre el rastro y la materialización—dice el viejo.

—Muy bien, ¿Con cuál comienzo?—pregunta Kei.

—Este es un cuarto de 10×10, en algún lugar de este cuarto se encuentra un niño escondido, puede estar en los placares, puede ser invisible, puede ser cualquier cosa, utiliza el rastreo para localizar su posición—

—Está Bien—dice Kei.

Kei cierra sus ojos y su reiki se expande alrededor de cinco metros de él, color blanco transparente (color del Rastreo).

Camina por la sala ya que su nivel no cubre todo el radio.

—Está en escondido en el techo, entre este y el otro piso—dice Kei.

—¡¿Eh?!—expresa el viejo.

“Lo ha logrado rápido”, piensa.

El techo tiene placas de yeso, una de ellas se abre y baja un niño, pinta de ser menor de 10 años.

—Genial, si a su edad yo saltaba desde esa altura me rompía las piernas—dice Kei.

—Nada mal niño, pero ahora viene la materialización—dice el viejo.

—Papá, ¿Seguiremos jugando a las escondidas?—pregunta el niño.

—No hijo, él es el último—dice el viejo.

—Gracias, me divertí mucho, mi nombre es Mutsuki, un gusto en conocerte—dice el niño.

Ese nombre y el aspecto de ese niño, se le hacían de haberlo visto en algún lado, claramente confundido, e intrigado solo se le viene una pregunta a la cabeza de Kei.

—¿Mutsuki? Mi nombre es Kei, una pregunta… ¿Tienes algún hermano? Es que me recuerdas a alguien—dice Kei.

—¿Lo conoces?, genial, si, es mi hermano gemelo y está en ciudad Eucalipto—dice el Mutsuki.

—Jajaja si, lo conocí un día junto con tu madre—dice Kei.

—¿Se encuentran bien?—pregunta el viejo.

—Hasta el día que los vi, estaban muy bien—responde Kei.

—Me alegro que sea así—dice el viejo.—Mi nombre es Gregorio—

—Un gusto en conocerlo señor Gregorio—dice Kei.

Mutsuki sale de la sala para que puedan continuar con la prueba de Kei.

—Muy bien, ahora muéstrame tu control sobre a materialización—dice Gregorio.

—…—se queda en silencio Kei y sin hacer nada.

—¿Que sucede? Vamos—dice Gregorio.

—Yo… no se manejar a materialización—dice Kei.

—¿Qué? Huh… bueno, no tienes por qué preocuparte tanto, muéstrame el máximo nivel de tu aura, si superas el nivel mínimo que pido puedes pasar—

—¡HI! Gracias, Gregorio—dice Kei mientras se posiciona.

Kei saca su espada.

—¿Eh…?—expresa Gregorio mientras tiene una expresión de impresión.

Kei toma con sus dos manos la espada frente a él y lo mira seriamente a Gregorio.

El aura de Kei se expande alrededor de un metro de él, una impresionante cantidad de reiki color amarillo que opaca hasta la luz de las lámparas. Gregorio se cubre la cara con uno de los brazos e intenta mirarlo a Kei.

“Es impresionante… este chico es sorprendente… ¿quiénes son estos cuatro niños?”, piensa Gregorio.

—¿Le gusta? Es lo máximo que puedo llegar–dice Kei mientras está parado soltando su aura.

—Sí, listo chico, ya puedes parar—dice Gregorio.

El aura desaparece y Kei respira para recuperarse del gasto de su energía.

—E-es suficiente, puedes pasar chico, estas aprobado—dice Gregorio.

—Gracias Señor—dice Kei mientras envaina su espada.

Kei se va caminando por otra puerta que es la de la salida de la sala para los aprobados.

—Oye chico—dice Gregorio antes de que Kei se vaya.

—Cuida bien de tu arma, la necesitaras—dice Gregorio.

—Claro, no se preocupes señor Gregorio—dice Kei mientras sale y cierra la puerta.

“¿Porque Seiryu le daría la Sombra de los dioses a este chico? ¿Qué tiene en mente?”, piensa Gregorio.

#

Sala de los aprobados

Una vez entra Kei, sus compañeros lo ven.

–¡Kei!–grita Akina al verlo.

Kei los mira, sonríe y levanta sus dedos haciendo la señal de victoria.

–Sabía que lo lograría–dice Mokuro.

–Parece que es un chico muy capaz–dice Law.

–No fue una prueba muy difícil me esperaba más–dice Kei.

–Oye Kei, Akina estaba muy preocupada por ti, para mí que te intenta oc…–intenta hablar Mokuro pero Akina lo interrumpe golpeándolo en la cara.

–Cierra la boca, maldito virgen–dice Akina.

–Jajaja–se ríe Kei.

–Bueno supongo que ya es hora de la siguiente prueba–dice Law.

Se presenta otro de los examinadores, este viene de traje, de pelo rubio y tiene anteojos.

–Muy bien, se les entregara un cuarto grupal de a tres personas, para que pasen el resto de la noche, pero les espera una sorpresa en cada cuarto–dice el nuevo examinador mientras se retira.–La encargada se encargara de guiarlos. Ah y cierto, el examen de mañana será escrito–

–¡¿QUE?!–exclaman todos.

Akina es la excepción y sonríe.

Todos se juntan de a grupos voluntariamente de no más de 4 personas para que los lleven a su cuarto.

–Por aquí por favor–dice la encargada.

#

Cuarto de residencia

—¡¿Solo dos camas?!—exclaman los cuatro.

—Esto es injusto, no nos entregan comodidad—dice Mokuro.

—Pasen bien la noche, a un lado tienen los libros para que estudien, pásenla bien—dice la encargada mientras cierra y traba la puerta con llave.

—¡No!—dice Law mientras le da golpes a la puerta.

—Yo no pienso dormir junto a ninguno de ustedes, malditos cerdos—dice Akina.

—Si es así… ¿Entramos los tres en la misma cama?—se pregunta Law.

—Es una interesante forma de organizarse, esto también es parte de la prueba—dice Mokuro.

—¿Parte de la prueba?—pregunta Kei.

—Claro, cuando viajemos por el mundo no siempre tendremos un lugar donde quedarnos y tenemos que organizarnos para descansar en algún lugar. Imaginen si es una región de climas fríos—dice Mokuro.

—Son demasiados libros—dice Kei mientras se desanima.

—Nunca me fue mal en los escritos—dice Law.

—Amo leer—dice Akina.

—Tú eres el único que es malo en los estudios Kei—dice Mokuro.

—Maldición—dice Kei.

—Igual ninguno es mejor que mi libro—dice Mokuro.

—¿De dónde sacaste eso?—pregunta Akina.

—¿Podemos leer tantas cosas en una sola noche?—pregunta Kei.

—Esto también debe ser parte de la prueba. Nuestra capacidad intelectual es muy importante a la hora de elaborar campañas. Supongo que solo uno de todos estos libros es el correcto—dice Mokuro.

—¿Son estos?—dice Law mientras saca un par de libros de la estantería.

Los libros dicen “Examen de Guardián”.

—¡Que rápido!—comenta Akina.

—Bien hecho, Law, haz adelantado mucho el trabajo, a estudiar—dice Mokuro.

—No me gustan los estudios—dice Kei.

—Toma—dice Akina mientras le entrega un libro.—Yo te ayudo a estudiar—mientras mira a un lado.

—Eh…Muchas gracias—dice Kei.

Mokuro sonríe y le dice algo a Law susurrando. Dos de la mañana y Akina comienza a ayudar a Kei con sus estudios, diciéndole que es lo más importante para que estudie. Mokuro y Law leen sentados cada uno por su parte.

—Este libro solo lleva muchas estrategias de campañas, características y parte de la historia de los guardianes—dice Mokuro.

—¿Cómo lees tan rápido?—pregunta Law.

—Mi familia me enseñó a aumentar la velocidad de lectura para que me fuera mejor en los exámenes—responde Mokuro.

—Qué familia más exigente—comenta Law.

—¿Realmente creen en esta historia del Guardián Divino?—pregunta Mokuro.

—Mm, a mí me parece una exageración para agrandar a los guardianes—dice Law.

—No lo sé—dice Akina.

—Yo sí creo en esa historia, la señorita Yanin me dijo que era así, y hasta ahora le he creído todo lo que me contó—dice Kei.

—Yo dudo que una sola cosa… allá podido dominar tanta cantidad de personas (se refiere a lo que Yanin llamó como “Sombra del Todopoderoso”)—dice Mokuro.

—Bueno, el problema es que sabemos que ya no se encuentra en la realidad, así que no nos importa—

—Miren acá hay una lista de los más buscados por la sociedad. Son muchos nombres…—informa Mokuro.

—Aquí hay una lista de grupos… primero está los Maestros de la Destrucción y luego los Desertores—

—Los Desertores ¿Dice algo más?—pregunta Akina.

—Hayate me dijo que los Desertores son un grupo que buscan destruir el sistema mundial o algo así—dice Kei.

—Mmm, bueno, acá dice que si llegamos a ver a una persona con esta insignia avisemos de inmediato a la Sociedad—informa Mokuro.—Es la misma insignia de tu espada Kei—

—Eh… cierto, que significado tendrá… pero el maestro no dijo nada sobre esto—dice Kei.

—Se ha dicho mucho de los Desertores últimamente. ¿Por qué no mandan al Comandante con el ejército y que los acaben a todos?—se pregunta Mokuro.

—Deben ser más poderosos de lo que pensamos. Tal vez—comenta Law.

—¿Qué más hay?—dice Akina.

—Bueno… son por lo menos veinte grupos… el último es los Pecados Capitales—sigue leyendo Mokuro.

Las pupilas de Law se dilatan… tiene los ojos completamente abiertos mientras su cuerpo tiembla… cierra su teblorozo puño. Nadie lo estña mirando.

Akina bosteza por el sueño.

—Creo que ya es hora de que vayamos a dormir—dice Akina mientras frota su ojo con su mano.

Law aspira profundamente y suspira para relajarse.

—Decidamos quién dormirá con quien—dice Kei.

—¿Qué? ¿Porque debería dormir con ustedes?—pregunta Akina.

—Bueno, creo que no hay suficiente lugar para que los tres quepamos en una cama y somos cuatro—dice Mokuro.

—Está bien, pero no pienso dormir con ella—dice Kei.

—Yo no pienso dormir con él—dice Akina.

Mokuro y Law sonríen. Cuando Kei se da cuenta y dirige la mirada, Mokuro y Law están durmiendo en una de las camas.

—¿Eeeeehh?—expresa Kei.—Despierten malditos, eso es trampa—

Se les es imposible despertarlos así que ambos se acuestan en la otra cama, Kei duerme a los pies de Akina.

—Te matare si intentas algo a la noche—dice Akina muy sonrojada e intentando dormir.

—¿Quién va querer hacerte algo a ti?—contesta Kei.

—Tch—expresa Akina y lo patea a Kei en la cara.

—Eso porque fue—dice Kei muy dolorido.

Akina no le responde y ambos se ponen a dormir. No pasa mucho hasta que llega la mañana ya que los chicos se acostaron bastante tarde.

#

Alguien abre la puerta.

—¡Arriba muchachos, es hora del examen, vayan al baño y lávense sus caras rápido por favor!—dice la encargada en voz alta.

Los cuatros se despiertan repentinamente por los gritos.

—Rayos, que incomodo es dormir con esta chica—dice Kei.

—Cállate maldito, tú fuiste quien se acostó conmigo—dice Akina.

—Me siento como nuevo—dice Mokuro.

—Tengo una foto de ambos—dice Law mientras muestra su celular.

—Bórrala—ordena Akina.

—Elimina eso—dice Kei mientras saca su espada.

—¡Nunca!—exclama Law mientras corre y sale del cuarto.

—¡Vuelve aquí, maldito!—grita Akina desde la puerta.

Mokuro y Kei se pusieron sus calzados para ir a aula donde tomaran el examen,

Akina primero va al baño e irá va tras ellos.

#

Dentro de un aula muy grande, caben los 104 alumnos, cada uno es su pupitre. El examinador, repartió una hoja, con cinco preguntas a cada participante. Las preguntas son:

“–¿Qué es ser un Guardián?”

“–Si tienes que elegir entre salvar la vida de un compañero

o terminar la misión que se te otorga ¿Qué elijes?”

“–¿Crees que ser Guardián sólo se trate de proteger a alguien o algo?”

“–¿Cuánto dinero quieres conseguir luego de tener este título?”

“–¿Dejarías morir a un cliente que te contrata por salvar tu vida?”

—Tienen quince minutos de ahora en más, ¡Empiecen!—dice el examinador.

Todos toman sus lapiceras que venían en las mesas y comienzan a escribir.

Mientras tanto Kei habla con el mismo en su mente.

“–Primera pregunta…

‘¿Qué es ser un Guardián?’

¿Qué? Akina no me enseño sobre esto, ya comenzó difícil…–”,piensa Kei.”

“Varias de estas preguntas juegan con nuestra cabeza, este examen prueba las elecciones que tomaremos cuando estemos en problemas o cuales son nuestros intereses en el momento de convertirnos en guardián. La pregunta más neutral de todas es solo la primera. Es bastante sospechoso que pregunte si nos interesa ganar dinero con nuestro título”—piensa Mokuro.

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Pasan los quince minutos.

—¡Se acabó el tiempo, bajen sus lapiceras!—ordena el examinador.

El examinador pasa y retira las hojas de todos.

—Dentro de una hora tendré sus calificaciones, se les pide que esperen—

Mokuro se acerca a Kei.

—¿Qué tal te fue Kei?—pregunta Mokuro.

—Digamos que bien—dice Kei muy nervioso.

Los cuatro comienzan a charlar entre ellos así como los demás participantes, el examinador corrige los exámenes mientras está sentado en su escritorio. Pasa la hora y comienzan a entregar.

—Muy bien, primero informare la cantidad que aprobaron el examen—dice el examinador.

El corazón de Kei comienza latir rápidamente.

—De 104 participantes pasaron 30. El resto se pueden retirar. Comenzare a llamar a los aprobados desde la mejor nota a la más baja—dice el examinador.—¡Mokuro Mutsudaria!—

—Si—contesta Mokuro.

—Bien hecho, Mokuro—dice Law.

—Akina Nakamura—nombra el examinador.

—Si—contesta Akina.

—Bien hecho, niña—nombra el examinador.

—Muchas gracias—dice Akina.

—Nada mal, Akina—dice Mokuro.

—Law Akagami—nombra el examinador

—Si—contesta Law.

Pasa el tiempo, Kei no es nombrado, se comienza a preocupar, pero Mokuro dice que se tranquilice.

—Y el ultimo… Kurosawa Kei—nombra el examinador.

—…..¡¡SIIII!—exclama Kei festejando.

—Jajaja, ¡bien hecho amigo! Te dije que te tranquilizaras—dice Mokuro.

Akina sonríe y Law también.

—Ya estamos todos—dice Law.

“Idiota”, piensa Akina.

—¡Noooo!—gritan los que no aprobaron.

Kei salta sobre el examinador.

—¿Eh? ¡No, espera!—exclama el examinador.

—¡Gracias!—dice Kei.

—No tienes que agradecerme a mí, estas respuestas las escribiste tú—dice el examinador.

—¡Hi!—contesta Kei.

—Muy bien, ahora ve con tus compañeros, pasen a la siguiente etapa—dice el examinador.

—¿Cuánto sacaste Kei?—pregunta Mokuro.

—7 menos—dice Kei.

—La calificación es diferente a las instituciones escolares, esta es del uno al diez—comenta Akina.

—Sí, tal vez se les haga más fácil o algo parecido—dice Law.

La puerta del aula se abre y entra, quien parece ser, otro examinador. Es alguien alto, pelo azul y muy morrudo.

—¡Muy bien a todos los aprobados! ¡Vengan conmigo para la última prueba!—felicita y solicita el nuevo examinador.

—Oye, Rinntarou, aquellos cuatro niños son interesantes, créeme que puede que te lleves una sorpresa—dice el examinador de los escritos.

—JAJA, Kazuya, recuerda que muchos dejan de ser especiales en la última prueba, espero que tu opinión no me decepcione—contesta Rinntarou mientras ríe.

Kazuya se retira y cruza por a lado del, pasando por la puerta, pero antes le susurra algo.

—El chico de la espada, es el hijo de Yukiteru Kurosawa—dice Kazuya.

La expresión de Rinntarou cambia a una de sorpresa.

—Es el último examen, ¿Escucharon?—dice Mokuro.

—Si, al fin, la última parte—dice Kei.

—No parece que estemos tan cerca—dice Akina.

—Jajaja, si aprueban el examen ¿Qué piensan hacer luego?—pregunta Law.

—Pues… Mokuro y Yo iremos a la Antigua Grecia, tengo que ir en busca de los Titanes elementales—dice Kei.

—Pues, yo no tengo nada que hacer así que me iré con estos dos, luego volveré al colegio—dice Akina.

—Una pregunta… si nosotros estamos acá, ¿Qué sucede con el colegio?—se pregunta Kei.

—Tranquilo Kei, el viejo hablo con mi padre el día antes de que vengamos y mi familia arreglo con todos los colegio para que no nos regañen por no ir—dice Mokuro.

—Jajaja, ustedes si son raros—dice Law.—Entonces, yo me iré con ustedes, suena interesante eso de los titanes—mientras posa una sonrisa.

Puede que lleguen a aprobar, puede que no, pero ellos no saben que el siguiente examen, no solo es el más difícil, sino el más peligroso de todos.

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