Capítulo 12 – ¡La Eminencia en las Sombras quiere tocar el piano bajo la luz de la luna!

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Las mañanas en verano son refrescantes.

Me comencé a estirar mientras veía el cielo azul al otro lado de la ventana.

Estaba en mi cama, girándome de derecha a izquierda mientras pensaba en qué iba a hacer hoy.

Las vacaciones de verano iban a terminar pronto, y las batallas principales del torneo del dios de la guerra eran la próxima semana, así que tenía que entrenar mentalmente para eso.

Sin embargo, el ser humano siempre necesita de un momento como éste, donde no hace nada, simplemente revolcarse en su cama.

No, creo que exageré. Pero al menos yo, necesito de este tipo de momentos.

“¡Oye Cid! ¡Me enteré de algo bueno, abre la puerta!”

De repente, Hyoro comenzó a llamarme mientras golpeaba la puerta.

Las personas tienen un sentimiento de molestia al mismo tiempo que se relacionan con otras personas.

A veces me pregunto, ¿por qué si sentimos esta molestia, seguimos aferrados al contacto humano? En una mañana de las pocas vacaciones de verano que quedaban, pensé en eso.

Me gusta esta sensación. Es como el poderoso que toma su distancia de las personas comunes.

“Sí, sí ya te escuché”.

Abrí la puerta, y Hyoro entró rápidamente a la habitación.

“Mira, un anuncio de ‘se busca’ para la presi Rose. Si la atrapan con vida se llevan 10 millones; y 500 mil para el que dé información relevante”.

“Ummm”.

Tomé el anuncio que traía Hyoro en la mano.

“Vamos a atraparla”.

“¿Eh? Qué va, ¿por qué?”

“No tengo dinero”. Dijo Hyoro de manera desesperada.

“¿Y qué pasó con la forma definitiva para ganar las apuestas?”

“Detente, no me lo recuerdes”.

“¿No ganaste?”

“Ya, cierra la boca. Escucha, no diré las razones, pero no tengo dinero, por ende, lo necesito”.

“Ya veo”.

“Por eso, ayúdame”.

“No quiero, hazlo solo”.

“Espera, piénsalo bien. Dos personas son mejores que una para buscar a alguien, después de todo, las posibilidades de encontrar a esa persona se duplican”.

“Ohh”. Dije mientras pensaba en lo molesto que estaba siendo Hyoro con su mano puesta en mi hombro.

En primer lugar, yo estoy bastante orgulloso de ese espíritu rebelde de Rose al apuñar a su prometido y huir. ¿Por qué no lo estaría?

Así que, en otras palabras, estoy a favor de que ella siga huyendo.

“¡Por favor, te lo ruego!” Dijo Hyoro bajando su cabeza con desesperación.

“Ummm”.

En ese momento…

“Cid-kun, tu hermana te está buscando”. Dijo la administradora dormitorio.

“¿Mi hermana?”

“Sí, tu hermana, Cid-kun. Está esperándote frente al dormitorio, así que deberías ir rápido”.

La administradora no dijo nada más, y se marchó.

“Claire-neesan ya está de regreso…”

Tengo un mal presentimiento.

Al instante, me plantee la pregunta de cuál de los dos era más molesto.

“Bien, empecemos la operación captura de Rose”.

“¡Cid, siempre creí en ti! ¡Amigo del alma!”

Agarré a Hyoro del cuello de su camisa y luego me dirigí a la ventana.

“Oye, ¿qué haces?”

“No hay tiempo que perder, saltaremos desde la ventana”.

“¿Ah? ¡¿Qué estás diciendo?! ¡¿Eh, espera, ehhh?!”

“Ahí voy”.

Luego, salté desde la ventana.

 

******

 

“Iris-neesama mandó a decir que gracias por la información que compartiste, que espera seguir recibiendo tu ayuda de ahora en adelante”.

“Será todo un honor”. Dijo Beta, mirando a Alexia quien iba caminando delante de ella.

Alexia cargaba una lampara mágica, que iluminaba las oscuras escaleras en forma de caracol por las que estaban bajando.

Ya habían bajado muchos escalones, y el aire frío alrededor de ellas les hacía saber que estaban en el subterráneo.

“Tenemos que considerar que Doem Ketsuhat está vinculado con el culto”.

“Sí”.

“El problema es que no tenemos pruebas de ello”.

“Así es. Este es un problema que involucraría al gobierno y la religión, por lo que pruebas a medio hacer no serán suficientes”.

“Ya lo sé, mi padre también me lo dijo. Parece que para conectar al culto de Diabolos y a la religión sagrada, tenemos que conseguir pruebas suficientes para convencer al pueblo y a los países vecinos”.

“Tiene sentido. Si no actuamos con cuidado y nos acusan de herejía, sería nuestro fin”.

“Sí, aunque no creo que todos los miembros de la iglesia estén conectados al culto de Diabolos. Supongo que solo una pequeña parte de los rangos superiores lo están”.

“Pero por eso mismo es complicado”.

“Tienes razón”.

Track, track, las pisadas de ambas se escuchaban y hacían eco por todas las escaleras.

“Mi padre no quiere meterse en problemas con la iglesia, pero entonces, ¿qué hará con el culto de Diabolos?”

“Supongo que lo más prudente, es no meterse con ellos”.

“¿No meterse con ellos…?”

Alexia retrasó su paso por un instante.

“Es solo una suposición personal, no la tome mucho en cuenta”.

“… Bueno, ahora mismo eso no importa. Iris-neesama dijo otra cosa interesante. Al parecer, el comportamiento del Rey de Oriana es algo vacío…”

“¿Vacío…?”

“Solo lo vi una sola vez, así que no lo noté mucho… solo que, su cuerpo emitía un olor dulce”.

Un olor dulce… era igual a cierta droga que Beta conocía.

“Parece que ya es muy tarde…”

“El culto empezó a actuar de forma más directa. Si mi padre sigue actuando de esa forma, pronto este reino también…”

Ambas se quedaron en silencio, bajando los escalones.

“Llegamos”.

Alexia se detuvo. Delante de ella, había un enorme agujero en forma vertical con una escalera.

“Esta es una de las entradas subterráneas que conecta con la capital. Ya lo sabías, ¿no?”

“S-Sí. Al parecer se usaba por la realeza en la antigüedad como medio de escape”.

“Así es. Aunque ahora sin llaves, códigos o mapas del sitio, es un mero laberinto”.

“¿Y entonces qué hacemos aquí?”

“Aquí es donde te ejecutaré”. Dijo Alexia, poniendo la mano sobre la espada en su cintura y… alejándola de nuevo.

“Es broma. Aunque me sorprende que no te hayas asustado”.

“¡Hii! ¡N-No me mate por favor…!”

“Pensé que tal vez Rose-senpai escapó por este subterráneo”.

Alexia ya se había cansado de molestarse con la actuación de Beta, así que decidió ignorarla.

“La buscaremos por aquí”. Dijo Alexia alistándose para bajar la escalera.

“Espere un momento”.

“¿Qué pasa?”

“No le ha dicho a nadie sobre esto, ¿verdad?”

“No seas tonta, obviamente que no lo he hecho. Si lo hubiera hecho, me habrían detenido”.

“Como dijo antes, parece que este subterráneo es como un laberinto, ¿tiene la certeza de que podremos salir?”

“Por supuesto, eso es pan comido. Solo tenemos que regresar por dónde vinimos, ¿no?”

“Umm, me disculpará mucho el comentario, pero, ¿podría dejar de involucrarme en sus ideas locas?”

“Ni hablar”.

Las dos se miraron en silencio por un rato.

“Si no quieres venir, puedes irte”.

Alexia dejó atrás a Beta y bajó las escaleras por sí sola.

Beta realmente pensó en regresar, pero todavía no podía dejar que Alexia muriera.

“Ser niñera es parte de tu trabajo, Beta”. Murmuró para ella misma, y luego siguió a Alexia.

 

******

 

Estaba caminando por la capital muy temprano por la mañana.

Hyoro se había ido a algún lado a reunir información.

En este mundo, las personas comenzaban a salir apenas salía la luz del sol, por lo que la calle a esta hora, ya estaba bastante ruidosa.

Dije que buscaríamos a Rose, pero sinceramente, no me apetecía hacerlo. De hecho, quería que siguiera escondida, ese pensamiento no ha cambiado. Supongo que tendré que matar el tiempo mientras finjo que la busco.

Aunque, la verdad quisiera escuchar los detalles de qué la llevó a hacer tal cosa como apuñalar a su prometido, de ser posible, con sus propias palabras.

De cualquier forma, por ahora solo me distraeré por aquí.

El enojo se reduce con el pasar del tiempo, así que ahora mismo, Nee-san necesita su tiempo para que se le pase el enojo.

Mientras estaba pensando en eso, escuché el sonido de un piano muy cerca de donde estaba.

“Umm…”

No lo había mencionado, pero soy muy bueno con el piano.

En mi vida pasada, practiqué piano para cuando fuera una eminencia en las sombras. Nah, miento. Solo lo aprendí porque esa era la política educativa en mi hogar.

Mi motivación en las clases era totalmente nula, pues en vez de practicar piano, quería usar ese tiempo para entrenar y convertirme en una eminencia en las sombras.

En todo caso, al principio empecé a aprender piano a las malas, pero poco a poco, llegué a pensar que tocar el piano no era tan aburrido ni tan malo como pensaba.

Sin mencionar que cuando ves a alguien que es bueno en el piano, comienzas a formarte una idea personal sobre esa persona.

Tal como, “ese tipo de seguro irá a practicar con el piano apenas regrese a casa”, y cosas por el estilo.

Y ese tipo de impresiones ajenas para mí, eran más que bienvenidas. Después de todo, para convertirme en una verdadera eminencias en las sombras, era necesario tener pocos amigos.

Otra de las razones por la que seguí con el piano, fue porque fácil y sencillamente, me di cuenta que tocar el piano es genial.

Imagínense a la eminencia en las sombras tocando un piano debajo de la luz de la luna… re fachero, ¿no?

Así que, en pocas palabras, no solo quería ser fuerte, sino también “bueno en las artes”.

Qué cool…

Por supuesto, el entrenamiento para convertirme en una eminencia en las sombras sigue siendo prioridad, y eso no va a cambiar, pero tampoco sería malo tocar el piano para formar un ambiente antes de la batalla.

En todo caso, por eso y varias razones más, me considero muy bueno en el piano.

“No toca nada mal…” Murmuré.

Aunque la persona que estaba tocando el piano ahora mismo, no lo hacía nada mal.

Era la Sonata número 14 de Beethoven, “Moonlight”. Ya veo…

Era una pista que me gustaba bastante. De hecho, me atrevería a decir que esa era la sonata más indicada para una verdadera eminencia en las sombras.

Por eso, nunca perdería en una competencia donde tenga que tocar la Moonlight Sonata, aunque la persona que lo estaba tocando, tenía su estilo único.

“Nada mal… me hace pensar que estoy justo debajo de la luz de la luna… aunque sea de mañana”.

Mientras pensaba en “qué bien toca”, me di cuenta de algo.

¿Esta pista existía en este mundo?

Caminé a través de la multitud de personas y llegué hasta donde estaba el piano.

Seré sincero, ya me lo imaginaba.

Es decir, no soy ningún tonto como para no haberlo notado.

El sonido del piano venía desde una cafetería en el primer piso de un hotel de clase alta en la capital.

La seguridad era muy estricta, por lo que la gente común y corriente no podía entrar. Aunque yo sí, mi pase era mi propia cara.

Entré al lugar sin dudarlo, justo cuando ella había terminado de tocar.

“Epsilon…”

Era una hermosa mujer de cabello largo, tan claro como un lago. Ella llevaba puesto un vestido de verano, sin mangas, aunque la parte del pecho estaba bien protegida para que no se notara todo el slime ahí metido.

También llevaba unas medias largas para no mostrar nada de piel, o tal vez para que nadie se diera cuenta de sus zapatos especiales.

Perfecta combinación.

Me acerqué un poco y ella me notó.

Epsilon hizo una pequeña reverencia a las personas que la estaban viendo y luego, junto conmigo, entramos a una sala.

Luego de cerrar la puerta, Epsilon sonrió.

“Amo, ¿estaba viendo mi actuación? Qué pena…” Dijo ella con sus mejillas un poco ruborizadas y una mirada de cachorro, aunque obviamente no me iba a engañar con eso.

“Epsilon, estabas tocando “Moonlight”, ¿verdad?”

“Correcto. Es una de mis pistas favoritas de todas las que usted me enseñó”.

“Ah, ¿en serio? De hecho, también es mi favorita”.

La verdad, no recuerdo habérsela enseñado, pero me hacía feliz que otras personas también gustaran de las mismas cosas que me gustan a mí.

“Gracias a sus enseñanzas, estoy teniendo más contacto con personas influyentes, actuando como una pianista y música”.

“¿Eh? ¿Música?”

“Así es. Empezando por Moonlight, seguido de Rondo Alla Turca, Little Dog Waltz y también…”

Luego de eso, Epsilon habló de sus relaciones con diversos nobles gracias a toda la música que había tocado. Parece que también recibió un premio y hasta una invitación especial al reino del arte…

Lo lamento… en serio lo lamento, maestros Beethoven, Mozart y Chopin…

Parece que, en este mundo, sus obras son conocidas como creaciones de Epsilon.

“… Gracias a un popular concierto, tengo un trabajo en el reino de Oriana. Como sabe bien, ahora mismo el reino de Oriana es un país muy gratificante en cuanto a trabajos…”

“No por nada es el país del arte”.

“Así es, es el país del arte. Esta vez en especial, creo que podré hacer un ‘gran trabajo’…” Dijo Epsilon, sonriendo con misterio.

“Ya veo, suerte”.

“Muchas gracias. Juro que haré una magnifica actuación y ‘trabajo’, lo suficientemente bueno para no desperdiciar las magníficas obras que usted me ha concedido”.

Epsilon hizo una reverencia.

“Ah, cierto. Cambiando de tema, ¿no sabes a dónde fue la princesa Rose?”

“¿La princesa Rose? Eso está a cargo de Beta, por lo que no sé mucho al respecto… solo escuché que uso los subterráneos de la capital para huir. ¿Desea que le pregunte los detalles a Beta?”

“Ah, no te preocupes, lo que dijiste es suficiente”.

Si me la encuentro, le preguntaré lo que quiero preguntarle.

“Gracias. Umm…”

Comencé a pensar en qué decir ahora mientras miraba a Epsilon sonriéndome.

Al igual que yo me alegré cuando ella dijo que le gustaba Moonlight, supongo que no estaría mal decirle una que otra palabra que la alegren a ella.

“Epsilon, hoy estás tan hermosa como siempre”.

“N-No, no diga tales cosas, Epsilon todavía tiene que esforzarse mucho, mucho más…” Dijo ella, aunque preferí desviar la mirada y mirar al otro lado de la ventana.

Pensé en cómo el mundo seguía su rumbo, y el cielo era de un color tan azul y claro en verano.

 

*****

 

Rose estaba caminando por un oscuro subterráneo.

Ella tenía una herida en la espalda, que había recibido mientras huía. No era profunda, pero tampoco tan pequeña, así que todavía seguía brotando sangre de ahí.

En casos normales, ella trataría de cerrar la herida rápidamente, pero ahora, en medio de su escape, no tenía tiempo para eso.

Ella uso su poder mágico, concentrándolo en su espalda para que la herida no sangrara demasiado, pero mientras más tiempo pasaba, la herida dolía más y se iba quedando sin fuerza.

Su respiración era lenta.

Ella seguía pensando, aun mientras era perseguida.

¿Realmente hice lo correcto?

¿Eso fue lo mejor?

Esas preguntas daban vueltas sin fin en su cabeza, sin llegar a una respuesta.

Ella había apuñalado a su prometido, Doem en una decisión apresurada, no obstante, no en una impulsiva. Ella tuvo un poco de tiempo para pensar en todas las opciones, y eligió la mejor… o al menos, eso creía ella.

Sin embargo, falló.

Doem sobrevivió y ella comenzó a ser perseguida.

Su fallo fue el resultado de su decisión. Ella se había equivocado al medir mal la fuerza de Doem, o tal vez se había equivocado desde que decidió eliminarlo.

Para ella, no hubo otra opción. Cuando vio a su padre deteriorado… su elección fue eliminar a Doem. La conexión de Doem con el culto y el cuerpo de su padre, ahora vacío, sin siquiera una conciencia propia, pasó de rumor a verdad.

Por eso ella desenvainó su espada.

¿Acaso fui impulsiva?

¿Tomé una decisión apresurada?

¿Fue arrinconada por la ira y la prisa?

Rose pensó que había tomado una decisión con calma.

Ella no quería pedirle ayuda a Alexia o Natsume. Después de todo, este era un problema del reino de Oriana, y quería resolverlo por cuenta propia. Aunque fue una decisión inmediata.

Y de hecho, su sentido de la justicia no estaba equivocado.

Aunque al final fracasó, este seguía siendo un problema solo de Oriana, aún no habían involucrado al reino de Midgar, por lo que al menos, había evitado el peor escenario posible.

Sin embargo, eso era cuestión de tiempo.

Las palabras que Doem gritó mientras ella huía, aún resonaban en su cabeza.

“¡Mejor entrégate antes de que acabe el torneo del dios de la guerra! ¡De lo contrario, el rey de Oriana matará a todos los invitados!”

Si lo que dijo Doem se hacía realidad, y el rey de Oriana mataba a los invitados, desataría una guerra. Rose no sabía qué tanto de lo que había dicho era cierto, pero de seguro para el culto, el reino de Oriana no era más que una pequeña pieza en un tablero.

Si eso sucede…

Rose apretó sus labios con fuerza, poniendo una expresión de frustración.

Su padre no era un gran hombre, y el reino de Oriana tampoco era un gran país.

Sin embargo, para ella, seguían siendo su padre, y su país.

Por eso, quería proteger a ambos, y ahora, ese sentimiento se convirtió en ansiedad.

Rose golpeó con fuerza una de las paredes del subterráneo.

Al final, ella había actuado dejándose llevar por sus sentimientos. Tuvo la falsa esperanza de que todo se solucionaría si acababa con Doem.

Sin embargo, Doem era otra pieza reemplazable. El culto tenía sus garras enterradas en lo más profundo del reino de Oriana, por lo que no iba a servir de nada deshacerse de Doem.

Ella debió elegir otra opción.

Ella pensó que de seguro había una opción, una magia que solucionaría todo…

Rose se sentó en el suelo húmedo del subterráneo.

Si tan solo hubiera elegido la opción correcta, y todo hubiera salido bien… pensó ella, burlándose de sí misma por pensar en posibilidades dejadas atrás.

Ya no había nada qué hacer, ahora ya ni siquiera entendía por qué seguía huyendo.

¿Por qué sigo huyendo?

¿Acaso huir hará que todo cambie? Debería entregarme.

Sí, de seguro esa es, la mejor opción…

“Cierto… solo tengo que entregarme”.

En ese momento, ella no supo qué hacer, pero ahora era sencillo.

Si se entregaba, al menos podía evitar un conflicto más grande.

Al pensar de esa forma, ella se sintió un poco mejor, y al mismo tiempo, la atacó un sentimiento de pérdida, por las cosas importantes que estaba a punto de perder.

Rose metió la mano en su bolsillo, y de allí, sacó una servilleta de MagRonald. El pan que había envuelto, ya había sido comido, pero todavía quedaba un poco de su aroma.

Luego, pensó en ese chico de cabello negro. De seguro, él ya había escuchado todo lo que había pasado. En ese caso, ¿qué pensará él de todo esto?

¿Estará preocupado por mí?

¿Todavía podrá confiar en mí?

O acaso, ¿me está buscando?

Si acaso podía deshacerse de Doem, y el rey recuperaba la cordura, tal vez llegaría el día en que ella podría estar con él… eso fue lo que pensó, aun sabiendo que ese tipo de futuro tan conveniente jamás llegaría.

De seguro, ella lo estaba anhelando demasiado.

“Lo siento…”

Rose se disculpó.

Una lágrima rodó por su mejilla, mientras sentía como todos esos sueños que quería hacer realidad, iban quebrándose poco a poco.

Ella tomó con fuerza la servilleta de MagRonald que había conservado y la puso de nuevo en el bolsillo de su falda. Era como si ese pedazo de papel, fuera el último pedazo de los sueños que le quedaban.

“¡Duele…!”

De repente, un dolor golpeó el pecho de Rose. Era una marca negra que iba extendiéndose por todo su pecho.

Aquello, era la marca de la “posesión” que había aparecido recientemente en su cuerpo.

Al ver eso nuevamente, pensó que todos esos sueños nunca fueron posibles desde un principio.

De repente, un sonido llegó a los oídos de Rose.

Pensó que eran las pisadas de sus perseguidores, pero el sonido era calmado, delicado, hermoso.

No tomó demasiado tiempo para que se diera cuenta que era el sonido de un piano.

“¿Moonlight…?”

Ella sabía bastante de música, por lo que por supuesto, conocía la obra que estaban tocando. Era una pista que se había hecho popular incluso en el reino de Oriana, el país del arte.

“Qué hermoso…”

Solo con escuchar Moonlight, en esa única actuación, se sentía como si estuviera siendo tocada de forma tan hermosa y completa, como si la persona tocándola estuviera poniendo toda su vida en ello.

Rose comenzó a caminar hacia ese sonido como si fuera guiada por la luz de la luna.

Este subterráneo era llamado “el laberinto subterráneo de la capital”, pero más que un laberinto, parecía unas ruinas. Las paredes estaban bien construidas, y en ellas, estaban escritas un montón de palabras antiguas.

En esas paredes había un montón de puertas, pero la mayoría estaban cerradas. Se necesitaba una llave, o simplemente fueron selladas por completo al dejar de usarse este lugar.

Se estaba acercando al sonido del piano.

Rose giró en una esquina, y allí, había una enorme puerta.

El sonido venía desde el interior.

Rose pasó por un agujero abierto en la enorme puerta, y finalmente llegó.

Era una capilla iluminada maravillosamente. En los vitrales estaba representada la imagen de los 3 grandes héroes, sometiendo a un demonio.

La luz que pasaba a través de ese colorido vitral, bajaba, apuntando hacia un piano de cola.

“Shadow…”

Ahí estaba él, solo, tocando Moonlight en esta capilla abandonada.

Rose cerró los ojos y simplemente escuchó el hermoso tono del piano con sus atentos oídos.

El Moonlight que Shadow estaba tocando, era muy diferente a cualquier otro que Rose hubiera escuchado. Aunque la obra fuera la misma, esta podía cambiar en base a quién la tocaba.

El Moonlight de Shadow, era oscuridad.

Una profunda, muy profunda oscuridad, como la noche, pero con un rayo de luz en medio.

Ese rayo de luz pertenecía a la luna, o acaso…

Antes de poder encontrar una respuesta a eso, la interpretación terminó.

Rose que disfrutó el sonido hasta el final, y aplaudió alegremente.

El aplauso de una sola persona resonó por toda la capilla.

Ese aplauso fue escuchado por Shadow, como era de esperar. Él se levantó, y luego muy elegantemente, hizo una reverencia.

“Shadow, tú…”

Rose habló, pero se detuvo, dándose cuenta que realmente no tenía nada más que decir. Sin embargo, ella sintió que, si no decía nada más, Shadow se iría.

“Fue la mejor actuación de Moonlight que haya escuchado hasta ahora, fue magnifica. Además, umm…”

Rose se dio cuenta que ni siquiera sabía lo que estaba diciendo, y que tenía otras cosas más importantes que preguntarle a Shadow.

“¿Qué querías lograr con eso…?” Dijo Shadow, con una voz tan profunda que parecía venir desde el mismísimo abismo.

“¿Eh…?”

Rose pensó por un momento, y luego comprendió la pregunta. Él estaba preguntando por qué causó ese problema por el que la estaban persiguiendo.

“Yo…”

Rose trató de encontrar una respuesta.

“Quería protegerlos a todos… quería llevarlos a un futuro mejor… pero no pude, ¡fallé!”

“¿Y eso es todo…?”

“¿Eh?”

“Te pregunto si ese es el final de tu batalla…”

“Yo no… ¡yo tampoco quise terminar de esta forma!”

Rose apretó sus puños.

Ella quería hacer algo, aun quería hacer algo, pero no podía.

“Si todavía tienes voluntad para pelear… te daré algo”. Dijo Shadow, reuniendo poder mágico azul púrpura en su mano.

“Te daré poder”.

“¿Poder…?”

El poder mágico azul púrpura comenzó a brillar con más fuerza, iluminando todo el interior de la capilla. Aquel denso poder mágico hizo retumbar el ambiente.

“¿Con ese poder, puedo cambiar el futuro…?”

“Solo tú sabes la respuesta”.

Rose se dio cuenta de cómo era atraída por ese poder mágico, y al mismo tiempo pensó, “si fuera tan fuerte como Shadow, tal vez…”.

De seguro algo cambiaría, lo que sea.

Si tuviera ese poder, ella podría hacer algo, algo como la princesa de Oriana que aún era.

La esperanza regresó a los ojos de Rose.

“¡Lo quiero… quiero ese poder…!”

“Buena respuesta…”

El poder mágico azul púrpura fue disparado al instante.

El poder recorrió el viento rápidamente y entró al pecho de Rose, recorriendo todo su cuerpo desde el interior, en un instante.

Con solo eso, su propio poder mágico descontrolado poco a poco fue calmándose hasta llegar a un punto de calma. Aquel poder mágico pesado y difícil de controlar, fue haciéndose poco a poco más ligero y fácil de mover.

Increíble…

Pensó Rose desde el fondo de su corazón.

Este era el poder mágico de Shadow…

A la vez que, el mundo que él veía con sus ojos…

“Rebélate, resiste… y luego muéstrame que tienes lo necesario para librar esta batalla juntos…”

Ella levantó la mirada, pero Shadow ya no estaba por ningún lado.

Solo su voz resonó por la capilla.

“No lo olvides… la fuerza no significa poder, es solo un medio para llegar a él…”

Finalmente, la presencia de Shadow desapareció.

Rose quedó sola en la capilla.

Pero de repente, comenzó a escuchar pisadas, y un retumbar en la atmosfera.

El nuevo poder mágico en su interior estaba recorriendo su cuerpo violentamente.

Ella pensaba en dejarse atrapar, pero ahora, con este poder… podía hacer algo.

Rose desenvainó su espada y miró hacia la puerta.

Luego, cuando apareció un grupo de personas de negro… sangre salpicó en todas las direcciones.

Ellos fueron asesinados tan rápido que ni siquiera pudieron ver la espada de Rose.

Rose había llenado de sangre la capilla, y luego, guardó su espada y cerró los ojos.

Shadow había estado peleando todo este tiempo contra el culto, sin que nadie supiera de él, y aun así, siguió peleando sin detenerse.

Mientras pensaba en eso, la Moonlight de Shadow comenzó a resonar nuevamente en la mente de Rose.

Finalmente había entendido el significado de esa única luz en medio de la oscura noche. Tal vez esa luz, era el mismo Shadow.

Tal vez, él no era oscuridad, sino un rayo de luz que se rebelaba contra ella. Esa fue la impresión de Rose.

 

*****

 

“Y así, si seguimos extendiendo este hilo, podremos encontrar el camino de vuelta fácilmente”. Dijo Alexia caminando por el oscuro subterráneo.

“Eso espero”. Respondió Beta quien caminaba detrás mientras bostezaba.

“Espera, ¿qué fue ese bostezo?”

“Mi bostezo está más que justificado. Llevamos ya más de medio día aquí, ¿y si mejor regresamos? Dudo mucho que ella siga en este subterráneo”.

“Yo no lo creo. La persona que me dio la información es una fuente confiable…”

“Regresemos y volvamos a reunir información”.

Las pisadas de ambas resonaban en el subterráneo, siendo iluminadas débilmente por la lampara mágica que traían.

El monótono subterráneo continuaba.

Pero de repente, Beta se detuvo al sentir un fuerte poder mágico.

Alexia que iba un poco delante también se detuvo y se giró.

“Alguien… acaba de usar su poder mágico, y fue un poder bastante grande…”

“Sí, puede que haya sido Rose-sama”.

“Espera, ¿cómo te diste cuenta antes que yo?”

“Fue coincidencia. Le recuerdo que yo solo sé técnicas de defensa personal”.

“Ya me da igual. Sigamos adelante”.

Ambas corrieron en dirección al rastro de ese poder mágico.

Luego, llegaron a una capilla, pero su puerta estaba totalmente destruida.

“Rose-senpai…”

Allí estaba ella, Rose, con los ojos cerrados, pero de pie.

Por sus pies, había un grupo de hombres vestidos de negro, aunque ya muertos. Alexia se detuvo con precaución al sentir que la atmosfera alrededor de Rose no era igual que antes.

“Alexia-san…”

Rose abrió lentamente sus ojos.

“¿Qué fue ese poder mágico…?”

“El nuevo poder que obtuve… el poder que me ayudará a recorrer mi propio camino”. Dijo Rose, caminando al lado de Alexia.

“¡E-Espera por favor! ¡¿Qué significa todo esto?! ¡Es más, ¿por qué atacaste a tu prometido?!” Gritó Alexia, y Rose solo giró un poco su rostro.

“Alexia-san… lo siento mucho, pero no quiero involucrarte en esto”. Dijo ella, mirando a Alexia con una expresión realmente solitaria.

“¡Por eso quiero saber la razón! ¡A este paso, me quedaré sin entender nada!”

“Hablarte sobre eso, ya de por sí, sería involucrarte en todo esto”.

Alexia miró con fuerza a Rose.

“En el santuario… en ese lugar no pudimos hacer nada. No sabíamos quién estaba en lo correcto, o quién era el malo, éramos simples observadoras. A este paso, nos robarían las cosas que más nos importan, por eso lo hablamos, ¿recuerdas? Decidimos que las 3 protegeríamos aquellas cosas que más nos importaban”.

Rose escuchó las palabras de Alexia, viendo a la distancia como si estuviera recordando algo realmente lejano.

“Yo realmente creí en lo que prometimos ese día. Y aun así, ¿por qué me ves de esa forma? ¿Por qué me ves como si fuera una simple observadora?”

“Lo siento…”

“¡Respóndeme!”

Rose sonrió con una expresión de tristeza.

“Ya no tengo marcha atrás, por eso mismo… te envidio”.

“No tiene sentido. ¿Quién podría envidiar a una simple observadora que no sabe ni qué sucede a su alrededor?”

“No me refería a eso. Ya he perdido muchas cosas, y estoy segura que perderé muchas más. Todos me darán la espalda, y muchos otros me tratarán como una villana”.

“¿Qué es lo que intentas hacer…?”

“Lo lamento… tengo que irme”.

Rose comenzó a caminar, pero Alexia chasqueó su lengua y la detuvo.

“Detente ahí”. Dijo Alexia, desenvainando su espada.

“Ya me harté, si no quieres responder a las buenas, será a las malas. Ya estoy cansada de solo observar”.

Rose también tomó su espada e hizo una postura.

Ambas se miraron la una a la otra, frente a frente. Los ojos color escarlata de Alexia demostraban su ira, mientras que los ojos color miel de Rose, una profunda pena.

La espada de Rose comenzó a temblar.

Y al mismo tiempo, ambas se movieron en dirección de la otra.

Sus reacciones eran iguales, la velocidad también, e incluso sus habilidades.

Rose se sorprendió por un momento. Rose era la espadachín más fuerte de la escuela, mucho más fuerte que Alexia, o al menos así era cuando ella ingresó a la academia.

Pero en poco tiempo, la habilidad de Alexia se había incrementado de forma increíble. Poco a poco, la espada de Alexia se iba pareciendo a la de ese hombre.

Sí, la espada de Alexia… se asemejaba a la de Shadow.

El poder mágico comenzó a dispersarse, llenando toda la capilla con su color.

Las dos estaban igualadas, pero el resultado ya era claro.

La espada de Alexia voló por el aire, y Rose golpeó a Alexia en su barbilla con el mango de la suya.

De inmediato, Alexia cayó al suelo, desmayada.

El resultado fue obvio, y lo que lo marcó la diferencia, fue su poder mágico.

Si Alexia hubiera tenido el mismo poder mágico que Rose… tal vez el resultado habría sido distinto.

“Lo lamento”.

Una vez más, Rose se disculpó con Alexia y trató de marcharse.

Pero de repente, se dio cuenta de la presencia de Natsume.

Para su sorpresa, ella no había notado en ningún momento su presencia.

“Natsume-sensei… lo lamento, tengo que irme”.

“No te detendré. No tengo el derecho ni la posición para hacerlo”. Dijo Natsume, con una expresión muy difícil de leer, lo cual era raro, porque en los recuerdos de Rose, Natsume siempre tenía una expresión frágil y amable.

“Aunque… no me esperaba este resultado. Parece que incluso una idiota puede pensar a su manera. Puede que tengamos diferentes procedencias, organizaciones, personalidades e incluso creencias, pero parece que apuntamos al mismo objetivo. Tal vez este grupo no fue una mala idea después de todo…”

“¿Natsume-sensei…?”

“Te deseo suerte. Estoy segura que nuestros caminos volverán a toparse… y hasta entonces, supongo que seguiré actuando de niñera un tiempo más”. Dijo Natsume, agachándose para ver a Alexia.

“Natsume-sensei, ¿quién eres realmente…?”

“Adelante, ya puedes irte. Solo está desmayada, así que despertará en cualquier momento”. Respondió Natsume con una sonrisa juguetona.

Había muchas cosas que le quería preguntar, pero al parecer, ninguna tenía intención alguna de hablar.

“Adiós…”

Rose se dio la vuelta, y se marchó.

Mientras tanto, Natsume suspiró mientras revisaba a Alexia.

“¿Esta es su decisión, Shadow-sama…?”

Aquel grabado en el vitral con los 3 héroes y el demonio, parecía que comenzaba a tener un significado…

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