Capítulo 51 – Posibles Rutas

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1ª Parte

Antes de que me diera cuenta, ya había cumplido los 12 años; es más, me  di cuenta un día que me dio por mirar mi tarjeta de aventurero y vi que en  el apartado edad ponía 12.

¿Cuándo habrá sido mi cumpleaños? Con tanto tiempo viajando, mi  sentido del tiempo está algo difuso. Pero vamos, han pasado ya 2 años desde que fuimos teletransportados, el tiempo vuela; aunque también sería correcto decir que hemos tardado 2 años en volver, además que tan solo al continente central. Pero bueno, habiendo llegado hasta aquí, ya casi podríamos decir que no falta nada para llegar al reino de  Asura.

Mientras pienso esto, recuerdo todo lo que hemos vivido hasta llegar a este punto, y casi puedo sentir que el resto del viaje será pan comido, sobretodo ahora que tenemos dinero de sobra para el viaje y bastante más experiencia que al principio.

La única preocupación que me queda es el hecho de que todavía no hay ni rastro de mis familiares que aun están desaparecidos… sobretodo teniendo en cuenta que Paul ha estado buscándoles con un grupo de aventureros a   su cargo durante todo este tiempo.

Y ni por esas han aparecido  aún………..

Pero aún quiero creer que están con vida y por mucho que me agobie pensando en esto, en nuestra situación actual no es que como si fuera a encontrarlos así como así.

 

2ª Parte

En estos momentos, habíamos llegado por fin al punto más al este del reino del Rey Dragón, la ciudad portuaria Puerto  Este.

Es igualita que Puerto Oeste, teniendo en cuenta que ambas ciudades están centradas en productos marítimos y transporte de  bienes.

Como de costumbre, nuestra primera acción fue buscar una posada, y tras hacerlo, como de costumbre realizamos nuestra primera reunión de grupo, estando los 3 estábamos sentados en una mesa rodeando un  mapa.

“Bueno, analicemos lo que hacer a partir de ahora.”

Mis 2 compañeros miraban el mapa  intensamente.

Este acto lo hemos hecho tantas veces que pensarías que habrían perdido    la motivación, pero hasta que Eris, que suele dejarme todas las charlas complicadas, participaba en todas estas reuniones  seriamente.

“Para llegar al reino de Asura desde nos encontramos, hay 3 posibles rutas.”

Con esa introducción, acerqué mi dedo al mapa para ir indicando las alternativas que poseíamos.

Aunque lo llame mapa, en realidad es casi un boceto con una aproximación de dónde se encuentran las aldeas y los bosques… por lo visto está penado duramente diseñar y vender mapas detallados en este reino. Imagino que temen que otros reinos puedan analizar con detalle el terreno para preparar ataques… pero bueno, para lo que queremos, con esto nos  vale.

“Nuestra primera opción es seguir la ruta comercial que utilizan los distintos mercaderes para moverse por el territorio ofreciendo sus mercancías.”

 

Fui indicando esta ruta por el mapa con mi dedo, siguiendo una línea bastante prolongada que bordeaba por el este la cordillera del Rey Dragón recorriendo todos los reinos y  ciudades.

“Es la ruta más segura de todas y a nuestro ritmo habitual, deberíamos de tardar unos 10 meses en llegar a nuestro  destino.”

Es la ruta más larga y la que más tiempo tomaría, pero debido a que posee una carretera bastante cuidada y transitada, es la más segura de todas las posibles.

“¿Qué hay de malo en tomar la ruta más  directa?”

Eris hizo la pregunta obvia, que son las que suele realizar siempre en todas las reuniones; no obstante, siempre son dudas honestas, por lo que no me cuesta responderle en ninguna ocasión.

“La ruta más directa es esta otra que va por la zona oeste de la cordillera,   y tiene un prolongado tramo cubierto de  bosque.”

Señalé con el dedo a la izquierda de la cordillera del Rey Dragón mientras le iba respondiendo.

En esa zona un enorme y denso bosque cubre toda la zona desde la cordillera hasta el mar, haciéndolo impracticable con un carruaje. No obstante, si contratáramos un guía que conociera el camino y la zona, el tiempo necesario para llegar a Asura se reduciría en varios meses; pero claro, como no tendríamos carruaje, un requisito sería saber montar a caballo con cierta experiencia.

Experiencia que ni yo ni Eris tenemos, y por mucho que Ruijerd supiera montar a caballo como un profesional, por pequeños que seamos, no podríamos ir 3 personas en un único caballo ni ganar suficiente soltura hasta llegar al lugar.

Por todos estos motivos, tendríamos que atravesar esta parte de la ruta a pie.

No se me ocurre cuantos días nos llevaría atravesar ese bosque a pie; y  por lo que he escuchado, todos y cada uno de los viajeros acaba tomando  la ruta comercial por su seguridad. En realidad, si lo pensamos bien, es más que probable que la diferencia de tiempo teniendo todo en cuenta no sea tanto como pensamos, o podría hasta ser más rápido por la ruta comercial. Básicamente, vísteme despacio que tengo  prisa.

“Entiendo, entones la zona oeste no nos interesa.”

Eris pareció aceptar mi razonamiento.

“Y finalmente, la tercera opción para el viaje  es…”

Alargo mi dedo al mapa para indicar la última de nuestras rutas posibles, que sería coger un barco al continente Begarito para aprovechar y buscar a más desaparecidos, para luego volver a Asura en otro  barco.

Soy incapaz de imaginar cuanto podría durar ese  trayecto.

“He dicho que es una opción, pero en realidad, esta ruta está automáticamente descartada.”

“¿Por qué?”

“Porque es peligrosa.”

La información que poseo sobre el continente Begarito es que posee una concentración de maná ambiental superior hasta al del continente demoniaco; los monstruos de media son igual de duros que los combatimos en Makai. Por si fuera poco, esa concentración mágica hace que existan   un enorme número de Laberintos tanto subterráneos como en campo abierto, llevando a que ocurran extraños fenómenos  meteorológicos.

El clima general por ese continente se explica fácilmente con una única palabra, desértico, completamente cubierto de arena. En un desierto como ese, puedes encontrar escorpiones tan grandes como las Gran Tortugas del continente demoniaco; y hay unos gusanos gigantes que tienen a esos escorpiones como base alimenticia.

Fuerte calor de día, temperaturas gélidas de noche, sin oasis en varios kilómetros e incapaces de descansar en ningún momento de nuestro viaje;  y, por lo visto, cuando llegas a la mitad del mismísimo continente la arena desaparece por completo y te encuentras con una tundra completamente cubierta de nieve.

De desierto pasas a glacial en pocos kilómetros, y en ese lugar hasta los monstruos comestibles dejan de aparecer. Ir a buscar supervivientes por esa zona y encontrarlos con vida… muy  improbable.

“Por estos motivos, considero que nuestra mejor opción es la ruta comercial que recorre la costa este.”

“Rudeus, todavía te faltan agallas.”

“No lo veo como un problema.”

“Pero si nosotros seguro que podríamos sobrevivir en un sitio  así.”

Por su actitud y sus ojos, diría que Eris está deseando ir al continente Begarito, pero el tiempo que nos llevaría atravesar el continente Begarito no tiene nada que ver con lo que tardamos en atravesar el continente  Milis.

Ahora que lo pienso…

“Pero Eris, ¿te has parado a pensar que tendríamos que coger un barco para llegar? ¿Estás segura de que quieres ir?”

“…Mejor olvidémonos de Begarito.”

Como llegamos a una mayoría, entre los 3 decidimos que iríamos por la ruta comercial.

 

3ª Parte

Me encuentro en un lugar completamente  blanco.

Al darme cuenta, puedo sentir como algo se me revuelve por dentro de este desfigurado cuerpo.

Jamás me acostumbraré a esto por mucho que lo experimente… vamos, puedo resumir la experiencia en Es una puta  mierda.

“Mira que empezar con palabras sucias como mierda tan pronto, chico, veo que sigues tan vulgar como siempre.”

Veo a una persona con un mosaico distorsionado por rostro, se trata de Hitogami.

Tcht… ¿a qué viene eso de que como siempre? Cuando por fin me empezaba a olvidar de ti, vienes y te presentas ante  mí.

“Un año ya, ¿no?”

Vaya, todo un año… no es mucho, pero es bastante tiempo; ¿podría ser porque solo puedes aparecer en mis sueños 1 vez al año? Si fuera así, mi corazoncito se llevaría una alegría.

“Pues eso no influye.”

Eso pensé… recuerdo que tras la primera vez solo pasó 1 semana hasta  que te volviste a presentar ante  mí.

“Pero dejemos eso, veo que como siempre, eres muy frío conmigo. Y eso que gracias a mí pudiste conseguir ese ojo  místico.”

No te lo pedí; es más, es de estas cosas que no influyen demasiado en si lo tengo o no. Hubiera preferido haber encontrado a alguna persona que nos hubiera podido ayudar con el viaje. Si me hubieras conseguido eso, no habría acabado en la cárcel de los feral y seguramente no me habría saltado la información que hizo que me peleara con  Paul.

Pero vaya, estoy seguro que te debe haber parecido bastante entretenido; ya que como me faltó la información sobre los desaparecidos, acabé peleándome con Paul, me deprimí muchísimo, me animaron, y de un modo u otro acabamos hablándolo y reconciliándonos. ¡Tiene que haber sido un espectáculo divertidísimo!

“Ciertamente lo fue, pero dime, ¿no te importa pensar  así?”

¿Así? ¿A qué te refieres con  eso?

“Ya sabes, pensar que todo fue culpa  mía.”

…………..Tcht……………..Joder… Cada vez que acabo en esta habitación parece que vuelvo a como era antes, echándole la culpa de todo  a  los demás, ¡he cambiado! Lo hice…. Joder, ¿en qué se supone que he cambiado? Porque parece que sigo igual… Maldita sea…  ¡Joder!

“Bueno, supongo que ese es también parte de tu toque personal… pero ten en cuenta que solo viendo el error no quiere decir que lo hayas solucionado.”

Tcht… ganas, por ahora lo que haré será recordarlo bien cuando abra los ojos y cambiaré de verdad. Y para demostrarlo, lo que haré hoy será escuchar con atención a lo que tengas que  decir.

“¿Que vas a escuchar? ¡Ohhh! ¡¿Me estás diciendo que hoy de verdad vas a seguir honestamente mi consejo?!”

Sí, eso es lo que quiero decir. Pero, una cosa, me gustaría que tu consejo fuera sobre una cosa concreta que me gustaría  saber.

“¿De qué se trata? Si es algo en lo que puedo ayudar, no tengo problema   en echarte una mano.”

Me gustaría que me dijeras dónde se encuentra mi  familia.

“¿Tu familia no está en otro  mundo?”

No te burles de mí. Me refiero a Zenith, Lilia y Aisha. Y si fuera posible, también me gustaría saber dónde están Sylphy, Ghyslaine, Philip y Sauros.

“Hmm.”

¿Qué pasa? Estoy tragándome mi orgullo para preguntarte por este tema, así que no te hagas de rogar y  dímelo.

“Me pregunto si debería hacerlo…”

¿Por qué siempre actúas de forma tan prepotente cuando lo único que haces es espiar las vidas de las personas? ¿Eres un desgraciado voyeur  o qué? ¿Acaso sólo me vas a decir las cosas que te interesen a ti? Pero si hasta me dejaste conocer a la Gran Emperatriz Demoniaca, ¿por qué no  me quieres dejar encontrar a mi  familia?

“Vale, vale, disculpa. Me he pasado un  poco.”

Si lo entiendes, no pasa nada.

“Pero dime, ¿estás seguro? ¿No te importa que pueda  mentirte?”

¡Vaya! ¡Así que mentirme! ¡Por fin te escucho hablar de esa posibilidad  de tu propia boca! Casi lo olvido, ¿no? Que no puedo creer todo lo que dices…

“No, no me refería a que yo te fuera a mentir o no, sino a si de verdad tienes intención de creerme a partir de  ahora.”

No, no voy a confiar en ti hasta ese punto; pero como ahora mismo es una emergencia, seguiré tu consejo. Aunque como me mientas una sola vez, jamás volveré a creerte.

“En ese caso, a cambio me gustaría que me prometieras una   cosa.”

¿De qué se trata?

“Si de verdad eres capaz de reunirte con tu familia siguiendo mis consejos, me gustaría que confiaras en mí.”

……. ¿Quieres que confíe en ti y me convierta en tu marioneta? ¿Que haga todo lo que dices y nunca te lleve la contraria como si fuera tu   esclavo?

“Nah, es solo que todas y cada una de las veces que nos encontramos, te pones a buscarle pegas a todo lo que te digo, y la verdad que es un poco cansino.”

 

Aunque no me pusiera a discutirte todo, seguiría siendo bastante cansino todo esto, ¿o acaso no lo entiendes? Para mí, traerme aquí me hace revivir ese pasado que intento corregir. Vivo esforzándome cada día y cuando por fin empiezo a sentirme mejor, vengo aquí y a la mañana siguiente tengo  esta enorme depresión debido a recordar este pasado tan  humillante.

“¿En serio? Culpa mía… pero podríamos acordarlo de alguna forma, como por ejemplo, podemos quedar en que te dé el siguiente consejo en una fecha concreta.”

¡Vale, eso suena genial! ¿Qué tal si quedamos para dentro de 100   años?

“Para entonces ya estarías muerto.”

Lo que he intentado decirte es que no quiero volver a   verte.

“Hahh… Bueno, me imaginé que dirías algo así. Entonces, ¿estás seguro de no escuchar mi consejo en esta  ocasión?”

…No, espera un segundo. Siento haberme puesto así, así que te propongo algo. Si sigo tu consejo de hoy y consigo reencontrarme con alguno de mis familiares, dejaré de cuestionar todo lo que me digas la próxima vez que hablemos.

“¿Confiarás en mí?”

No, no puedo prometer tanto, pero como mínimo dejaré de ser pesado sobre hacerte caso o no.

“Es un avance.”

Por ese motivo, también deberías poner de tu parte. No hagas como en esta ocasión y aparezcas de repente, no sé, dame tiempo para prepararme mentalmente, como por ejemplo meterte en los sueños de  otros para que me manden una carta avisándome o  algo.

“Eso sería complicado. Para aparecer en los sueños de la gente, existen algunas condiciones que deben cumplirse antes.”

¿Hmmmm? ¿Condiciones? ¿Me estás diciendo que no puedes mostrarte en los sueños de quien quieras cuando quieras?

“Exacto. Por ejemplo, soy incapaz de entrar en los sueños de las personas  a menos que estemos sincronizados. Es bastante difícil encontrar gente con la que pueda sincronizarme para hacerles llegar mis consejos; puedes sentirte afortunado.”

Vaya, estoy tan feliz que casi podría ponerme a llorar, o al menos me gustaría compartir esta felicidad con más seres de este mundo; como con escarabajos y otras inmundicias… Pero, jum…. ya veo… así que hay condiciones… ¿Podrías decirme cuáles son esas  condiciones?

“Tampoco es que las comprenda demasiado bien. Es algo así como, Ah, vaya, con este funcionará este día a esta hora y llegado el momento, conectamos.”

Oh~h. En otras palabras, no es algo que puedas controlar… En ese caso, tendremos que olvidarnos de intentar organizarlo y mejor lo adaptamos de otra forma… En ese caso, lo que me gustaría que hicieras sería que me fueras un poco más detallista con tus consejos. Cada vez que me dices ve   a este sitio y después a ese otro sin explicarme bien lo que debería de hacer, acabo confundido y sintiéndome que estás jugando conmigo mientras me tienes en la palma de tu mano. Eso me  irrita.

“Vale, así que detalles. De acuerdo, hagámoslo como  dices.”

Perfecto, pues cuando quieras.

“Cof-cof. Pues bien, aquí tienes mi consejo de  hoy.”

En el instante siguiente, una visión se extendió por mi ojo  místico.

En un callejón en medio de una ciudad, una chica solitaria era capturada por la fuerza. Sus captores eran una pareja de soldados. Uno de ellos, con la mano libre, agarraba un trozo de papel que la chica llevaba consigo y lo rompía en pedazos. Al ver esto, la chica se puso a gritar algo.

La visión se detuvo.

¡¿P-Pe-Pe-Pero qué coño ha sido  eso?!

“Rudeus, escucha con atención. El nombre de esa joven es Aisha Greyrat y actualmente se encuentra retenida en el reino Shirone. Recuerda la escena que acabo de mostrarte, ya que seguramente aparezcas en ella para salvar    a la pequeña. Pero, bajo ningún concepto, debes presentarte con tu nombre, sino que debes decir que eres The Owner de Dead End antes de escuchar   lo que te tenga que decir; tras eso, deberás enviar una carta a un conocido tuyo que se encuentra en el palacio real de Shirone. Si haces todo lo que te he dicho, serás capaz de rescatar sanas y salvas tanto a Aisha como a Lilia.”

Eh..E-espera. Un segundo, ¿cómo? ¿cuándo? ¿dónde? ¿Un conocido mío? ¿una carta?

“Me pregunto si no habrán sido demasiados detalles… Siento que en esta ocasión no será tan entretenido, pero supongo que por las circunstancias no pudo ser de otra forma. Ahora bien, ¿con quién te llevarás  mejor?”

Esto… ¿Tanto Lilia como Aisha están en el reino de Shirone? ¿Por qué? Si se encontraban allí no veo motivo por el que no las hayan encontrado… ¿y qué es eso de con quién me llevaré mejor? ¿Me estás diciendo que me llevaré mal con alguna de ellas?

“Bueno, Rudeus. Te deseo lo mejor…”

Mejor….mejor….mejor……

Y con ese eco repetitivo, mi consciencia fue  desapareciendo.

 

4ª Parte

Di un salto de la cama.

El motivo fue que me dolía la cabeza como si me la estuvieran aplastando, y sentía un enorme mareo que me produjo unas fuertes arcadas. Me levanté corriendo de la cama, y como pude salí de la habitación a toda prisa en dirección al baño, donde de inmediato me puse a vaciar mi   estómago.

El fuerte dolor de cabeza no cesaba, el mareo tampoco y me temblaban las piernas.

Salgo del baño y el camino a la habitación se me hace eterno, apoyándome en la pared hasta que mis piernas se quedan sin fuerzas y lentamente acabo en el suelo.

Tumbado en el camino a la habitación, puedo notar un fuerte sonido de movimiento de aire que busco con los ojos; acabo descubriendo que el origen de ese sonido es mi propia  respiración.

“¿Qué te pasa, te encuentras mal…?”

Al escuchar estas palabras, y en medio de la oscura habitación al final del pasillo, un rostro bastante pálido aparece en mi línea de visión; es Ruijerd. Puedo ver que me observa preocupado.

“No… Estoy bien.”

“¿Ha sido por algo que comiste? ¿Puedes curarte con  magia?”

Ruijerd sacó un trapo de uno de sus bolsillos y me limpio la boca, el olor    a vómito que rondaba el ambiente me estaba haciendo sentir aún más ganas de vomitar. Y aunque debería sentirme mejor después de haberlo hecho, siento como si todavía me quedara por soltar parte del contenido de mi estómago.

“Estoy mejor…”

De alguna forma, conseguí que de mi garganta salieran estas palabras.

“¿De verdad?”

Escucho su pregunta llena de preocupación a lo que asiento con la   cabeza.

Recuerdo estos dolores de cabeza y nauseas… son algo que ya experimenté en Puerto Brisa.

“Sí, parece que no controlé bien mi ojo místico mientras  dormía.”

Dolores de cabeza similares a este fueron el fruto de mis intentos por observar el futuro de dentro de 10 segundos o más con mi ojo místico. En aquel momento me detuve y comprendí que era incapaz de ver un futuro  tan lejano y que 10 segundos era mi límite; pero de manera intuitiva, supuse que si hubiera seguido intentando ver más allá, hubiera acabado de forma similar a como estoy ahora.

Y cuando me pregunté el motivo por el que me encontraba en esta situación, no me costó llegar a una  conclusión.

Fue por el sueño… por el consejo… La visión que me enseñó ha causado esto, no me cabe duda.

La visión del futuro que me mostró Hitogami es la causa más probable, sobretodo porque lo hizo usando mi ojo  místico.

“Así que ha sido por eso…”

Cuando Ruijerd me escuchó susurrar esas palabras, su confusión se hizo aparente.

Pero yo me encontraba enfrascado recordando cómo acabé conociendo a la Gran Emperatriz Demoniaca y recibiendo mi ojo místico. Hitogami me dio el consejo de ir a esos callejones y por ese motivo obtuve el ojo de Futuro, pero ese consejo no nos ayudó con nuestro viaje en lo más   mínimo.

Bueno no, puedo decir que gracias al ojo místico he salvado mi pellejo en varias ocasiones, pero no sé, siento que sin él también habría sido capaz  de sobrevivir de un modo u otro; es más… si lo pienso bien, es posible que por culpa de este ojo místico haya sido negligente en algunas circunstancias, por lo que el balance final de pros y contras sería cercano a 0. Para mí, este ojo místico pudo no haber tenido sentido, pero es posible que para Hitogami lo tuviera.

Es posible que para ser capaz de mostrarme el futuro, haya querido que obtuviera este ojo de la Gran Emperatriz Demoniaca… hasta el punto de que me hace pensar que alguna clase de plan por su parte esté poco a poco completándose.

La ansiedad al pensar esto hace que se me engarroten los músculos del cuello; ya que es la primera vez que siento miedo por lo que pueda querer hacer Hitogami. Porque por fin he comprendido que el tipo ese esconde un enorme poder de alguna clase.

Ese tío quiere que me encargue de  algo…

Llegar a esa conclusión premonitoria hace que me ponga a temblar.

“Rudeus, el color de tu cara no mejora. ¿De verdad estás  bien?”

Ruijerd me mira lleno de preocupación. Mirándole, por algún motivo me acuerdo de cuando nos encontramos a Ruijerd en el continente  demoniaco.

Tienes la misma cara que cuando nos encontraste, Ruijerd, desde entonces, gracias a ti y en parte gracias a los consejos de Hitogami, hemos conseguido avanzar mucho…

 

Y en ese instante, comprendí una gran verdad que no había observado hasta ahora.

Desde que conocí a RuijerdPorque si lo analizas bien, es fácil ver que la primera vez que hablé con Hitogami fue cuando Ruijerd nos rescató; es más, Hitogami me aconsejó que aceptara la ayuda de Ruijerd. Lo mires como lo mires, es extraño. ¿Por qué no había hecho contacto hasta ese momento? ¿Por qué vino a mí justo después de la catástrofe mágica? ¿Por qué su consejo no fue que tan solo aceptara la ayuda de Ruijerd sino que también le ayudara?

Siento que todo eso está conectado y que el tipo ese tiene algún plan; pero no tengo pruebas, simplemente es desconfianza generalizada. Aunque de esta desconfianza, un pensamiento resalta en mi  cabeza.

Quizás… Hitogami lo que quiere es que Ruijerd haga algo. Porque por lo que me ha dicho, existen condiciones para entrar en los sueños de la gente, y es incapaz de controlar directamente a Ruijerd. Por ese motivo, me está usando a mí, alguien que por algún motivo cumple las condiciones, quizás hasta me hubiera hecho involucrarme en el teletransporte para poder ayudar a Ruijerd y hasta ayudarle a llegar al continente central… Pero no… porque entonces, no comprendo porqué me dio el ojo místico y el consejo para rescatar a Aisha…….. Ni idea, ¿¿qué será lo que ese tío estará pensando??

Viendo lo que ha hecho ese tío me hace pensar que todo está entrelazado, pero soy incapaz de ver cómo unir los puntos que tengo; de ahí que me esté preguntando si debería hablarle o no a Ruijerd sobre  Hitogami.

No sé qué hacer…

“…”

De verdad me gustaría poder hablar con alguien de esto y quitarme de alguna forma estas preocupaciones, pero siento que no debo hacer que Ruijerd cargue con este peso.

Y quién sabe, lo mismo hablándole a Ruijerd de Hitogami acabo haciendo que las condiciones para que se le aparezca en sueños sean cumplidas… alguien tan honesto como mi compañero de viaje sería fácilmente manipulable por el tipo ese; vamos, ni yo puedo decir que no me está manipulando, por un lado siento que no lo hace, pero… Como mínimo, siento que mi actitud desafiante es algo que va en contra de lo que Hitogami quiere, por lo que en parte quiero pensar que actuando de esa forma conseguiré que no me manipule.

“Ruijerd-san, si durante algún momento duro o difícil alguien se acerca a   ti susurrándote palabras dulces, te pido que por favor no confíes en esa persona. Porque en momentos como esos, muchos intentarán llevarse bien contigo para manipularte.”

…Pero al final fui incapaz de decirle nada específico, dejando a un lado el tema concreto de Hitogami.

“…No entiendo bien lo que me quieres decir, pero de  acuerdo.”

Ruijerd asiente con una expresión seria mientras puedo ver que no sabe bien lo que le intento decir.

Este hombre confía en mí, y yo voy y le guardo   secretos…

Yo mismo decidí que era mejor guardarlo en secreto, pero ni por esas soy capaz de calmar mi corazón.

Justo en este momento, siento que tanto el dolor de cabeza como el mareo comienzan a desaparecer, y encontrándome aún algo mareado y con piernas temblorosas, me levanto y termino de dirigirme hasta la  habitación.

Cierro los ojos pero mi mente está a pleno rendimiento, mis pensamientos me tienen absorto sin dejar de aflorar uno tras otro. No eran pensamientos coherentes, ni estaba analizando teorías, simplemente era como cuando te encuentras en un callejón sin salida, pensando preguntas para las que no tienes respuesta, para luego olvidarte de ellas.

Me encontraba tumbado en la cama, pero era incapaz de dormir.

“Qué pasa-nya…”

De improviso, escucho a alguien hablar en sueños y mi mirada la dirijo hacia la fuente de estas palabras. En una cama cercana me encuentro a Eris durmiendo ocupando toda la cama con los brazos y piernas extendidos cada uno en una dirección.

Esa forma de dormir es tan mala como de  costumbre.

Suele dormir espatarrada en la cama, lo que me permite observar la piel de esas saludables piernas que tiene asomando por el pantaloncito corto que usa como pijama. Desde mi posición, puedo observar pliegues en la ropa que permiten observar más de lo que debería, como por ejemplo, un precioso ombligo que asoma de la camiseta que se ha ido   enrollando.

En esa prenda bastante enrollada sobre su cuerpo, un par de montes asoman; y en esos montes, debido a la falta de ropa interior, si me fijo atentamente, puedo encontrar las cimas resaltando sobre la  ropa.

Sigo subiendo la mirada y  me encuentro con su cara cubierta de un poco  de baba, mientras sonríe de oreja a oreja y se ríe en  sueños.

“Nfufu…”

No puedo más que sonreír viendo la escena, pero me levanto, me acerco a ella para ponerle bien la ropa y taparla con la  manta.

“Ruuuudeuuusss…. eres un pervertido…”

En su cara no hay preocupación, sino una sonrisilla  bobalicona.

Mira que llamarme pervertido hoy que estoy siendo todo un  caballero…

Pienso en esto, pero al escucharla, no me contengo y le sobo una teta; tras hacerlo vuelvo a notar que el sueño me invade y se me escapa un bostezo antes de dirigirme a mi cama.

Eris siempre consigue calmarme….

Con este último pensamiento, acabo durmiéndome por  fin.

 

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