RW 524 – Noche Sangrienta

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Caos y confusión explotaron en el comedor. Mesas fueron volteadas, mientras que los platos y la comida caía al suelo, creando una sinfonía de ruidos y platos rotos. La sopa fluía a través del piso de piedra hasta que se había desparramado por todos lados.

Era la primera vez que los hijos de Duque eran testigos de semejante pelea a muerte de tan cerca. El hijo mayor, Cole, saco su espada y tenía una postura rígida protegiendo a su padre. Era completamente diferente a su actitud libre y despreocupada que siempre tenía cuando entrenaba. Mientras tanto el hijo menor de 17 años, Lance, estaba escondido detrás de su silla.

Calvin suspiro en silencio. Si no tuviera a Edith, sus hijos no se verían tan inútiles al compararlos. La diferencia de habilidades entre ellos era abismal. Tal vez desde hace mucho se habían resignado y ya no tenían el coraje ni motivación de ponerse a su nivel.

El Duque miró al centro del comedor. Su maravillosa hija ya había puesto en la mira a Ed Hawes, el más fuerte en el comedor.

Primero, tomó una botella de vino y se la aventó a su oponente, forzandolo a mirar hacia otro lado. Luego, dio un brinco sobre una de las mesas y se arremetió en su contra con su espada. Sus ágiles y rápidos movimientos parecían como los de un felino. Ed defendió las embestidas con su espada, causando que chispas salieran de cada choque.

Ella atacó media docena de veces en un segundo, su espada venía por la cabeza de Ed con ruidos que parecían anunciar su muerte. En esta situación tan crítica, Ed demostró una excelente técnica y fuerza para defenderse de todos los ataques. Era difícil decidir un ganador. Mientras peleaban entre las mesas, el resto de los caballeros de la familia Hawes ya habían sido derrotados. Sin embargo Ed no parecía rendirse o acobardarse, al contrario se volvió más agresivo en sus ataques.

Calvin comenzo a preocuparse.

Era evidente por las manchas de sangre en su armadura que Edith había tenido una batalla dura antes de llegar al comedor. Aunque no haya sido herida, había gastado considerable fuerza física, además de que era mujer y estaba naturalmente en desventaja en términos de fuerza. Sería perjudicial para ella si la batalla continuaba por mucho tiempo.

A pesar de esto, no se veía miedo en el rostro de Edith tampoco.

Sus ojos estaban completamente enfocados en su oponente, sus pupilas brillaban como estrellas que podían iluminar el mundo entero. Gotas de sudor volaban de su cabello con cada estocada que hacía. Aunque su energía iba disminuyendo visiblemente, continuó atacando a su oponente sin piedad, manteniendolo a la defensiva.

Ed noto esto y decidió cambiar a una técnica que les ocasiona a los dos una herida importante. A Edith no le encantaba la idea de cambiar sangre por sangre y se volvió un poco defensiva para no caer en la trampa de Ed. Finalmente la diferencia en su fuerza se vio reflejada, Edith perdió el balance mientras que su espada se rompía en dos, causando que cayera de la mesa.

El Duque sintió su corazón en su garganta y gritó “Mierda, ayuden, rapido!”

Pero el guardia más cercano no fue capaz de apoyarla, todo fue demasiado rápido.

En lugar de intentar levantarse rápidamente, Edith astutamente uso lo que le quedaba de su espada para cortar las patas de la mesa. Fue en ese momento que Ed brinco sobre la mesa con ambos brazos levantando su espada, con la intención de fulminar a Edith, pero no noto lo que ella había hecho.

Calvin se quedó mirando incrédulo a lo que sucedió. La mesa, faltando una pata, causó que el caballero perdiera su balance. Si hubiera estado atento, hubiera sido capaz de brincar y evitar caer con la mesa en un instante, pero como toda su fuerza estaba concentrada en el ataque y sus brazos levantados, su cuerpo perdió el balance y cayó de cabeza al suelo con un fuerte golpe.

Ya no tenía oportunidad de defenderse.

Edith brinco sobre la espalda de su oponente y sacó una daga de su cintura clavandola directamente en el cuello del caballero. El cuerpo del caballero comenzó a tener espasmos.

‘Fue…suerte? Probablemente no…’ el Duque se dio cuenta de que Ed había caído en una de las trampas de su hija en cuando brinco sobre la mesa. Cuando este ocupó el terreno que su oponente antes tenía, sintio que habia ganado el encuentro, pensando que con su fuerza finalmente había decidido el resultado, aumentando así su confianza contra su oponente, fue por eso que uso toda su fuerza en ese ataque final. En otras circunstancias Edith no hubiera sobrevivido.

Nunca se espero que todo fue un truco de Edith para hacerlo perder el balance por completo.

La resistencia de las dos familias no duró mucho tiempo, los oponentes los superaban 3 a 1. En menos de 10 minutos, el silencio había regresado al comedor. La chimenea seguía quemando madera tranquilamente, la única diferencia en todo el salon era el fuerte olor a sangre mezclado con la comida y alcohol que había sido derramado.

El Duque regresó a su asiento y miró a su alrededor. Los nobles menores rápidamente inclinaron sus cabezas y no se atrevían a mirarlo directamente.

“El Conde Lista y el Conde Hawes conspiraron en contra del rey Wimbledon y han sido castigados por ello. Ahora es hora de que tomen una decisión. Quieren servir a estos dos cadáveres o al nuevo rey?”

Esta vez la respuesta fue uniforme y nadie agrego nada mas.

“Todo en orden?” en su estudio, Calvin uso un pañuelo para limpiar las manchas de sangre de la frente de su hija. “Crees que su Majestad Roland Wimbledon nos acepte?”

“Apenas ayer seguían llamándolo rey rebelde” le contestó su hija bromeando “Le rendirás tributo pronto?”

“No fue esto lo que dijiste, si no podemos vencerlo, mas vale rendirse rápidamente. Si no ganamos su confianza los nobles no odiaran también!” contestó el Duque mirando ferozmente a su hija.

De hecho, ejecutaron a dos grandes nobles sin un proceso previo era pasar el límite aceptado por los nobles. Si no fuera porque el reino de Graycastle había estado en guerra por los últimos dos años y los terratenientes de varias zonas cambiaban rápidamente y el hecho de que Timothy era un mal rey, Calvin nunca se hubiera atrevido a hacer las cosas que su hija había sugerido.

“No se si lo logremos.”

“Q…Que?” El Duque casi tiro el pañuelo que estaba usando “No lo sabes?”

“Así es, lo único que podemos hacer es mostrar nuestra sinceridad, pero a final de cuentas será el Príncipe Roland el que decida el futuro de la Región Norte. Tu deberias de saber esto, padre” dijo Edith casi despreocupadamente “Existe la posibilidad de que Roland mande a su propia gente a gobernar la Region Norte, no seria raro que reduzcan tu rango también. Pero si no lo intentamos, nuestra familia Kant no tendrá oportunidad de sobrevivir.”

Calvin se quedó paralizado un largo tiempo hasta que finalmente se sentó, se veía claramente disgustado. Sabía que su hija tenía razón, pero no podía aceptar su respuesta. No quería perder la posición de Duque.

Fue en ese momento que Edith se rió “No te deprimas padre, todavía tienes mucho trabajo por hacer mañana. Tomemos las mansiones y territorios de los condes. El resultado de todo esto demostrará tu nivel de competencia a Su Majestad.” pauso un momento y luego continuó “Sinceramente, es nuestro boleto a la negociación, pero nuestra habilidad de negociar es lo que nos dará un buen resultado.”

Calvin frunció el ceño no entendiendo “A qué te refieres?”

“Llevaré estas dos cabezas a Ciudad del Rey” se rió de una manera encantadora pero maligna “Déjame ser la mensajera para Su Majestad.”

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