RW 377 – Bajo temperaturas bajas.

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El sistema de calefacción de la caldera no era demasiado complicado y esencialmente consistía en hervir el agua y distribuir el calor a través de tuberías y radiadores en las habitaciones. El calor podía ser transportado por agua o vapor, pero Roland prefirió ese último porque tenía una temperatura más alta y era más conveniente. Mientras la caldera siguiera funcionando, la presión del vapor llenaría las tuberías con gotas de agua caliente sin la ayuda de una bomba.

Por supuesto, también había deficiencias en un sistema de calentamiento por vapor. Las tuberías estarían sometidas constantemente a una presión muy alta, por lo que una infraestructura débil podría causar fugas o incluso explosiones. El vapor alcanzaría temperaturas de 200 a 300 grados centígrados, haciéndolo extremadamente dañino para la carne humana y elevando así los estándares de seguridad para el sistema de calentamiento por vapor. La técnica de soldadura de fuego negro de Anna, combinada con el recubrimiento de Soraya, garantizaba la integridad del sistema y reducía al mínimo esos riesgos.

Roland también instaló una válvula automática en la caldera, que tenía los mismos principios mecánicos que el regulador centrífugo en una máquina de vapor. Cuando la presión del horno fuera demasiado alta, la rotación a alta velocidad del vapor junto a la inercia empujaría la válvula hacia arriba, liberando vapor y bajando la presión.

La última medida de seguridad se situó entre la caldera y los dos conductos de calefacción principales. Roland le pidió a Anna que tallara varias ranuras alrededor del tubo de cobre para reducir su resistencia, al igual que en el diseño de latas de hojalata. Incluso si la válvula de presión no se encendiera, la explosión seguiría contenida en la caldera y no dañaría a nadie en la habitación.

El castillo sufrió una nueva transformación después de que el sistema de calefacción entrara en funcionamiento.

Las gruesas ropas de invierno de las brujas fueron reemplazadas por ropas otoñales sin forro. Al ver a las chicas hablar y reírse con su colorido atuendo aumentó enormemente la motivación de Roland para trabajar.

Por supuesto, esas instalaciones sólo podrían servir como complemento de su estilo de vida y ayudar a crear un mejor entorno de trabajo.

Su próxima tarea era mucho más importante y decidiría el futuro de la Región Occidental.

Tenía que encontrar la manera de producir amoníaco sintético y reducir la dependencia sobre el nitrato, lo que le permitiría que la producción de explosivos químicos alcanzara nuevas alturas y satisficiera la cantidad necesaria para el uso de armas automáticas.

Si pudiera lograrlo antes del final del invierno, indudablemente le serviría bien en su ofensiva planeada para la primavera.

Roland convocó a Kyle Sichi y Agatha a su oficina.

“¿Cómo han estado trabajando juntos durante estos últimos días?” preguntó con una sonrisa en su rostro. Kyle Sichi era el Jefe alquimista de Ciudad Fronteriza, pero además de su amor por la alquimia, apenas le importaban los sentimientos u opiniones de la gente. Por otro lado, Agatha era proveniente del Reino de las Brujas de hace cuatro siglos y un miembro orgulloso de la Sociedad de Investigación, la institución de investigación más prestigiosa del reino. A ambos les gustaba decir las cosas como iban y tenían personalidades altamente cambiantes. Roland a menudo estaba preocupado de que pudieran pelear, pero necesitaba que trabajaran juntos para producir el nitrato de amoníaco. Por lo tanto, tenía que verificar personalmente sus asuntos, porque si llegaran a discutir, solo él sería capaz de resolver las cosas.

“Muy bien.” Las palabras de Kyle sorprendieron a Roland. “Las habilidades de la Srta. Agatha son de gran ayuda para mis experimentos. He encontrado la temperatura de síntesis estable del nitrato de glicerol, y no ha habido ningún problema con la preparación de él en el laboratorio, así que estamos probando actualmente la posibilidad de una producción industrial. Perdóname, estaba tan ocupado que olvidé informarle de esto.” Se detuvo y dijo: “Por cierto, si me llamaste aquí para preguntarme sobre eso, ¿puedo volver a mi laboratorio ahora? Aún tengo muchas cosas que hacer”.

“Um… ¿es así?” Roland miró hacia Agatha, y ella asintió.

“Sir Kyle tiene una extraordinaria cantidad de conocimiento, especialmente en lo que se refiere a los elementos, que es algo similar al lo que buscaba la Sociedad de Respuestas. Estamos cooperando muy bien, y si estuviera en Taqila, definitivamente habría sido aceptado por la Federación”.

¿Es tan fácil que dos personas que hablan directo al punto se lleven bien? Parece que estaba preocupado por nada. Pero ¿por qué el jefe alquimista respeta más a la bruja que a mí? Qué triste…” Roland pensó para sí mismo y aclaró su garganta. “Entonces estoy aliviado. Te reuní aquí para asignarte una nueva investigación”.

“Por favor.” Kyle se levantó tan pronto como oyó la palabra “investigación”.

“Como he dicho antes, hay muchos gases diferentes en el aire y es hora de que empecemos a usarlos. Según la’ Química Elemental’, el oxígeno y el nitrógeno constituyen el 99% del aire, y necesito separar esos dos gases para la producción química”, explicó Roland.

Kyle lo contempló por un momento. “¿Quieres decir que deberíamos separarlos usando sus diferentes características, como sus diferentes puntos de ebullición y puntos de fusión?”.

“Así es.” Roland asintió. “Condensar y luego recalentar los gases. Como el punto de ebullición del nitrógeno es más bajo que el oxígeno, se puede destilar del líquido primero. Dado que la temperatura necesaria está muy por debajo del punto de congelación del agua, el experimento es difícil de realizar con métodos convencionales, por lo que las habilidades de Agatha son cruciales”.

“Convertir el aire en líquido”, dijo Kyle, acariciando su barba. “Suena muy interesante”.

“Si la temperatura bajaba lo suficiente, podían congelarla hasta volverlo sólido”, Roland sonrió y dijo. El alquimista probablemente nunca soñó que el gas aparentemente escurridizo podría ser tomado en las manos por una persona, siempre y cuando se tomaran las medidas adecuadas en contra de la congelación.

Preguntó Agatha confundida: “Revisé un poco el mismo libro, pero no vi nada sobre que el aire fuera una variedad de gases”.

“Es difícil distinguirlos a simple vista porque se mezclan y no muestran capas distintas”, explicó Roland. “El primer paso es eliminar el dióxido de carbono, que tiene el punto de congelación más alto, pero representa un porcentaje muy pequeño de aire, por lo que ni siquiera notaran su forma sólida. Luego, el oxígeno y el nitrógeno se fusionarían para emitir un tono azul claro. Si no lo separas, parecería una sustancia pura, pero el nitrógeno líquido es en realidad incoloro”.

“¿Qué debemos hacer?”.

“Primero, prepare el recipiente de destilación.” El príncipe sonrió. “Este es un proyecto muy importante”.

No había duda de que depender solo de Agatha no sería suficiente. El vidrio podría romperse fácilmente bajo cambios repetidos de temperatura, por lo que los recipientes para el aire líquido sólo podían ser de acero. Esto no fue difícil para Anna, pero la el recipiente hermético haría imposible ver el aire cambiando durante el proceso de calentamiento. Por lo tanto, el Ojo Mágico de Sylvie era necesario para observar la situación dentro del recipiente. Entonces, Agatha registraría el consumo mágico en el punto de ebullición del nitrógeno, así como las temperaturas de producción estables.

Sólo la preparación tomó tres días.

Cuando los recipientes fueron construidos, Roland fue al laboratorio de química para supervisar personalmente el primer experimento de separación oxígeno-nitrógeno de la ciudad.

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