RW 230 – Asesinato (Parte 1)

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Antes de que el sol se escondiera por completo, Faceless nadó en silencio por el canal, rodeando el campo de mercenarios y acercándose por detrás.

Su verdadero nombre no era realmente Faceless, sino más bien Aphra, un nombre que le gustaba mucho, porque significaba ‘polvo’ y le había sido dado en la Nueva Ciudad Santa por la Arzobispo Heather. Ella amaba ese nombre, porque el polvo era simple y no florecía. Mientras caía al suelo, una pieza no se distinguía de la otra, al igual que ella no era en general.

Sólo enfrente de Heather, Aphra le mostraría su apariencia real.

Como miembro del tribunal de arbitraje, ayudó a la Arzobispo a manejar a muchas de las caídas, incluyendo a las propias brujas que habían intentado rebelarse contra la Iglesia, así como a los corruptos creyentes seculares. La razón por la que fue enviada a Ciudad del Rey era cumplir una misión esencial: transformar a un devoto juez presidente en el Rey de Graycastle. En cuanto a la captura de las brujas caídas, era sólo un ejercicio a tiempo parcial. Además, también le gustaba imitar a aquellas brujas que fueron condenadas a ser torturadas, para luego experimentar por ellas, de principio a fin; compartiendo el dolor de las caídas, y experimentando aún más profundamente lo que había logrado, de esa manera podía expiar su propio poder del Diablo.

El campamento del otro lado estaba erigido con mucha habilidad, se encontraba directamente junto a la orilla en una colina rodeada de tierra abierta, lo que hacía difícil observar su paradero desde un nivel inferior, y la bruja en el cielo le impidió acercarse más. Aphra tuvo que esconderse en un almacén de una granja, y esperar hasta el anochecer, antes de que ella pudiera tomar acción.

Cuando la noche cayo sobre la tierra, sorprendentemente descubrió que la situación había cambiado.

Todos los mercenarios se retiraron del área del muelle y se encontraban completamente dentro del campamento. Aquellas tontas ratas Dreamland habían ido tan lejos como para sostener algunas antorchas, mientras se reunían en un solo lugar. Parecía como si quisieran decirle al otro lado “Alguien viene a atacar el campamento”. Incluso si no hubiera una bruja voladora, mientras el grupo de mercenarios no estuviera ciego, podrían distinguir con una mirada cuando el otro lado llegaría.

Qué mala suerte, su corazón se volvió sombrío, si el enemigo juzgara que el número de ratas era demasiado, no habría ninguna posibilidad de ganar, por lo que ciertamente se retirarían hacia Oriente. Aunque era un tabú marchar durante la noche, pero si significó que podían salvar su vida escapando y dividiéndose, ese tabú ya no importaría tanto. Mientras los hombres que pertenecían a Dreamland, ya tendrían que estar rodeando el campamento, se encontraban todavía al otro lado del muelle y confiando en unas cuantas balsas de madera, atravesaron lentamente el río. Cuando finalmente pusieron su pie en el otro lado, Aphra temía que la otra parte ya se hubiera escapado hace mucho tiempo. Hacer que las ratas persiguieran al enemigo durante la noche, sería imposible, pero ¿cómo se suponía que iba a encontrar a esas malditas brujas?.

Aphra se apresuradamente se precipito hacia el campamento, esperando mezclarse con sus filas antes de comenzar su retirada.

Pero después de precipitarse, miro una escena totalmente inesperada, descubrió que los mercenarios se habían reunido todos cerca.

Todavía se encontraba gente patrullando alrededor del campamento, y la hoguera ardía, lo que le permitió ver sus siluetas ir y venir, mostrando una imagen ordenada y no la escena de caos que ella esperaba.

¿No optaron por retirarse?.

Después de un rato de observación cuidadosa, Aphra confirmó su juicio, al mismo tiempo un sentimiento de placer comenzó a extenderse a través de su cuerpo. Aunque no sabía por qué razón las otras personas decidieron quedarse en lugar de escapar lo más rápido que pudieran, con esta decisión su final se encontraba ya predestinado. Sacó una daga de la cintura, y observó las acciones de los guardias y apuntó hacia la posición más débil.

Aparte de darle las habilidades esenciales para sobrevivir en el mundo exterior, la Arzobispo Heather también le enseñó cómo luchar y matar a personas. Mientras sus oponentes no fueran mercenarios de élite endurecidos por la batalla, ella podría ver los desarreglos de los centinelas. Aprovechando el momento en que el mercenario se giró para mirar otra área, entró desde un ángulo bajo y ciego, y rápidamente se lanzó contra él, una mano cubriéndole la boca por detrás y la otra magistralmente apuñalándolo con cuchillo en su cuello.

Después de matar silenciosamente al mercenario, manteniendo una mano encima de su enemigo, colocó la otra mano en su propio pecho, lanzando su habilidad de deformación. La transformación podía ser larga o corta: Cuando ella reemplazó al Rey a través de un sustituto, para asegurar un efecto a largo plazo agotó casi toda la magia dentro de su cuerpo y el tiempo de conversión duró casi media hora. Pero esta vez, no tenía necesidad de transformarse tanto tiempo, en un abrir y cerrar de ojos se convirtió en el mercenario. Aunque el efecto duraría sólo medio día, sería más que suficiente tiempo para el asesinato.

Antes de que la otra patrulla regresara, con la velocidad de un rayo, quitó la ropa de la otra persona y se la puso. Después, arrastró su cuerpo a los campos de trigo. Sin embargo, cuando miro al arma de los mercenarios, se quedó un poco confundida. El arma en sus manos parecía un barril de hierro con un mango de madera que no tenía una lanza en su punta, sino más bien un agujero negro.

¿Qué es esta arma?.

Incluso después de pensarlo durante mucho tiempo, todavía no pudo encontrar la respuesta, pero mirando que el otro miembro de la patrulla regresaba, sin una mejor opción, Aphra recordó la aparición anterior del mercenario y la llevó sobre su hombro, asumiendo la apariencia como Si ella estuviera haciendo seriamente su deber de guardia.

Al igual que en tantos asesinatos anteriores, cuando el otro guardia pasó a su lado, no descubrió nada extraño sobre ella.

Aphra no tenía prisa en entrar en el campamente para buscar el paradero de la bruja, después de todo, su técnica de reemplazo sólo podía imitar la forma externa, pero no le permitía leer los recuerdos de la persona. Así que, en caso de que conociera a uno de sus conocidos, ella sería fácilmente expuesta. De ese modo decidió esperar hasta que las tropas entraran en un estado de desorden, lo que le daría la libertad de elegir entre innumerables oportunidades.

Cuando la luna se encontró colgada en lo alto del cielo nocturno, los tontos del Dreamland finalmente cruzaron el canal y se estaban acercando al campamento. En el momento en que oyó el llamado de otro guardia y miro a las patrullas y mercenarios retirarse al campamento, supo que su oportunidad había llegado.

Siguiendo a la multitud del campamento, Aphra se sorprendió al descubrir que el otro lado tenía mucho más que sólo un centenar de personas. Formando un gran círculo, estaban rodeados por toda la parte superior de la pequeña ladera y donde ya estaban arraigados, sosteniendo el extraño poste en sus manos, y siempre señalando el agujero hacia el enemigo.

Pero no tuvo tiempo de echar un vistazo, aprovechando que la atención del grupo estaba enfocada en otra parte, se inclinó y entró en la tienda más cercana.

Pronto, los gritos de batalla se derivaron desde el exterior, cortado por un estallido de una explosión feroz. Asustando a Aphra provocándole dar un pequeño salto con su intenso y casi incesante ruido.

¿Qué demonios está pasando? Por impulso, quiso echar un vistazo, pero luego recuperó su control y esperó tranquilamente.

Después de algún tiempo, el campo volvió a estar ocupado, y oyó muchos pasos y gritó de órdenes, indicando probablemente que estaban intentando ajustar sus defensas de acuerdo con el ataque del enemigo. Pero lentamente Aphra se puso ansiosa, que les lleva tanto tiempo, ¡¿por qué no han atacado la cima de la pendiente todavía ?!.

Un rato más tarde, los sonidos de la explosión gradualmente se diluyeron, y cuando Aphra ya no pudo oír a las ratas luchando, su corazón se hundido, ¿es posible que el Dreamland wastrels fueron derrotados? Incluso si el número de mercenarios se ha duplicado, todavía eran sólo 200 – 300 personas, rodeado por más de un millar de ratas. Con ese número atacando desde todos los lados, ¿todavía fueron incapaces de poner un pie en la cima de la colina?.

Parece como si la oportunidad estuviera escapando de sus manos.

Tomando una decisión rápida, Aphra salió de la tienda, tratando de llegar al centro del campamento. Allí esperaría el final de la batalla. Después de todo, durante la llamada sería casi imposible para ella esconderse de todos sus ojos. Realmente no era así como hubiese planeado el infiltrarse, no estaba familiarizada con el personal de los mercenarios ni sabía su contraseña, por lo que tuvo que actuar rápidamente.

Esquivando dos tiendas, Aphra lentamente se asomó por el borde, mirando el centro del campamento, miro a cuatro mujeres sentadas alrededor de una hoguera, probablemente eran las brujas que su grupo de inteligencia había mencionada. Aunque el número no era correcto de nuevo, desde el comienzo de esa operación, el maldito informe no había sido exacto. Además, para ella no había ninguna diferencia si tuviera que matar de dos a cuatro brujas, cualquier persona que se sospechara que estaba corrompidas necesitaban ser torturadas. Y en caso de que el tiempo fuera demasiado corto para torturarlas, al menos todos tendrían que ser asesinadas, aunque no fueran realmente corrompidas, los sacrificios eran siempre necesarios.

Después de observar cuidadosamente su entorno y decidir una ruta de escape segura, Aphra se puso de pie detrás de la tienda, fingiendo como si nada hubiera pasado como si se estuviera acercando al fuego.

Justo cuando llegó a la mitad del espacio abierto, Aphra sintió un frío y duro objeto presionar contra su espalda.

“No te muevas,” sonó una voz de mujer. “¿Quién eres tú?”.

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