Capítulo 394 – TBATE – Que lo hace un hogar

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Punto de Vista de Arthur Leywin

 

Estaba flotando en un familiar vacío de mar amatista brumoso.

El espacio de nada se extendía hasta el infinito en todas direcciones. La ausencia de algo real y tangible era simultáneamente una fuente de consuelo y ansiedad. Flotando dentro de el, me sentí como un niño acurrucado entre mis sábanas, temeroso de un monstruo debajo de mi cama que estaba casi seguro que no era real — pero no lo suficientemente seguro como para dejar que el miedo se desvaneciera.

No es que haya tenido una infancia así, pero aquí, en el reino del éter, era más fácil imaginar todas las diferentes vidas que podría haber tenido.

Por primera vez desde que era un niño pequeño en la Tierra, imaginé una vida en la que hubiera conocido a mis verdaderos padres, unos quienes me hubiesen criado con amor. ¿Qué podría haber sido yo, entonces, si no hubiera crecido como un huérfano con esa necesidad desesperada de apego y amor, ese deseo desgarrador de demostrar mi valía para que alguien me cuidara?

Vi una vida en la cual nunca había conocido a Nico o a Cecilia, ni al director Wilbek ni a Lady Vera. Habría aprendido un oficio, dirigido un negocio exitoso, formado mi propia familia y eventualmente muerto habiendo sido feliz en mi única vida pacífica y sin importancia.

“No,” dijo una voz suave, una cosa física que era más energía que ruido.

Giré en el vacío. En la distancia, una estrella brillaba con un blanco brillante contra el púrpura oscuro.

“Incluso si vivieras mil vidas, ninguna de ellas sería ‘sin importancia’.”

Mi pecho se contrajo, y me obligué a acercarme más a la fuente de esa luz brillante. Irradiaba una calidez plateada que me hacía sentir seguro, temeroso, protegido y amado, todo a la vez, y estos sentimientos solo se hacían más potentes y complejos a medida que me acercaba.

La estrella creció y se solidificó, convirtiéndose en una silueta, que a su vez manifestó los detalles refinados de una joven con cabello y ojos del mismo color que los míos.

Me detuve justo frente a ella, consumiendo con avidez su vista, entera e inmaculada. Extendí la mano tentativamente, empujé la punta de un cuerno y ella reprimió una risa encantada.

“Sylvie…”

Mi vínculo sonrió, y verla me llenó de un hormigueo cálido.

Había tantas cosas que quería decirle: lo arrepentido y agradecido que estaba, lo mucho que lamentaba todo lo que había pasado, lo mucho que la echaba de menos…

Pero pude sentir nuestras mentes conectándose, y pude sentir en ella la comprensión de todo lo que estaba pensando.

“Es aun agradable escuchar esas cosas que dices a veces en voz alta, sin embargo,” dijo, inclinando la cabeza ligeramente hacia un lado mientras me examinaba. “No olvides eso.”

“Estoy soñando, ¿No es así?”

“Sí.”

“Aun así, es… bueno verte, Sylv.” Me froté la nuca, un movimiento que mi anterior compañera observó con clara diversión. “Lamento que me esté tomando tanto tiempo traerte de vuelta.”

“No te preocupes por mí. Tengo todo el tiempo del mundo.” Su sonrisa se convirtió en una mueca, como si acabara de decir algo que encontró muy divertido.

“Te rescataré , Sylv.”

“Lo sé. Sin embargo, por ahora…” extendió la mano y me empujó en el pecho con un dedo. Mientras lo hacía, un murmullo sordo de voces distantes comenzó a entrometerse en el sueño. “Es hora de despertar, Arthur.”

Mis ojos se abrieron. Estaba recostado en una cama dura en una pequeña cámara y contemplaba el techo bajo de piedra gris.

“¡Ouch! Maldita sea, esta cosa es afilada,” exclamó la voz gruñona de Gideon.

Giré mi cabeza ligeramente, revelando al viejo inventor de espaldas a mí. Apoyada contra la pared del fondo, Emily lo miraba con la combinación única de diversión, cariño y exasperación reservada para el viejo inventor. Ella notó el pequeño movimiento y me miró a los ojos, su expresión se disolvió en una mirada de puro alivio.

“¿No se supone que eres una especie de genio?” Pregunté, haciendo reír a Emily.

Gideon se dio la vuelta y me dirigió una mirada ofendida, cuyo efecto se vio algo empañado por el hecho de que se estaba chupando el dedo índice como un niño herido. Removiendo el dedo chupeteado por la saliva, fulminó con la mirada el punto de sangre que inmediatamente brotó, y luego a mí en su lugar.

“Ya era hora de que despertaras. Ha pasado un día y medio, niño. ¿No se supone que eres una especie de súper héroe duro de matar?” Se burló. “Nuestra última conversación fue muy groseramente interrumpida por un grupo de Alacryanos empeñados en asesinarnos a todos, si recuerdas.”

Me levanté sobre mis codos y maniobré para poder sentarme con la espalda contra la pared.

Lo primero que noté fue el cuerno de Valeska descansando en un soporte al lado de la cama.

Lo segundo fue que me dolía todo.

Al mirar mi cuerpo, me di cuenta de que estaba cubierto de vendajes de la cabeza a los pies. El muñón de mi brazo había vuelto a crecer hasta la muñeca, pero mi mano aún no se había formado completamente. Preocupado, revisé mi núcleo, pero no parecía dañado, solo tenía poco éter. Estar inconsciente durante un período tan prolongado sin duda había obstaculizado mi capacidad para recolectar y purificar el éter de manera efectiva. Teniendo en cuenta eso, en realidad me había curado mucho más rápido de lo que debería.

Algo más también era extraño — una sensación de vacío, como si me faltara algo.

“¿Regis?” Pregunté, la preocupación acelerando mi ritmo cardíaco.

Él apenas había aguantado cuando me desperté en el suelo en el túnel a la cámara del portal, y no tuve tiempo de comprobarlo más allá de reconocer que aún no estaba muerto. Apenas había tenido los medios para conjurar mi armadura y acumular suficiente reserva etérica para un simple God Step, pero eso solo me había empujado más allá del punto de ruptura. Si las Guadañas no hubieran caído en mi farol…

Una pequeña bola de llamas purpuras y angustiada saltó sobre la cama, mirándome con cansancio. “¿Qué? Estaba echando una siesta. Y estaba teniendo un sueño realmente muy agradable sobre—”

Me agaché y alboroté la cabeza con forma de cachorro de Regis con mi mano sana. “Pensé que estabas acabado.”

Regis resopló mientras se dejaba caer y apoyaba la barbilla en sus patas demasiado grandes. “Podría decir lo mismo de ti. Realmente te volviste un completo nova allí. Estabas tan seco de éter que no he podido incorporarme a tu núcleo porque estaba absorbiendo demasiado, y me preocupaba que te encogieras como una larva de estiércol hambrienta de maná.”

“Bueno, gracias por no dejarme morir,” dije, desconcertado.

“Pienso lo mismo,” respondió Regis antes de cerrar los ojos e inmediatamente volver a dormirse.

“Ustedes dos son tan lindos,” dijo Emily, derritiéndose en un charco de ojos saltones mientras miraba a Regis. “Tengo que decir que él me gusta mucho más de esta manera.” Observó a Gideon con atención. “Arthur, ¿Crees que hay alguna manera de que podamos…”

“¡No soy su mascota, niña!” espetó Gideon, cruzando los brazos y generalmente luciendo muy enojado. “Y de todos modos, todos estos sentimientos tediosos están empezando a darme un sarpullido. Arthur, tenemos que terminar nuestra conversación para que pueda volver al trabajo.”

Lo miré por un largo momento mientras buscaba en mi memoria algún indicio de nuestra última conversación, pero nada me vino a la mente de inmediato. “Lo siento, han sido un par de días ocupados…”

“¡Las sales de fuego!” exclamó, agitando las manos. “¡Los cañones, el… el… todo de eso!”

Los momentos previos al ataque de los Espectros se solidificaron en mi mente, y la idea que había tenido se apresuró a regresar, casi completamente formada. “Cierto. Tus armas. En realidad, tuve un pensamiento.”

Los ojos de Gideon se iluminaron y agitó una mano hacia Emily. “Niña, escribe esto.”

Sus cejas se levantaron con indignación, pero sacó un pergamino, una pluma y tinta de una bolsa de hombro y se ocupó para prepararse, lanzando miradas de molestia a la espalda de Gideon cada pocos segundos.

“Entonces, aquí está la cosa,” comencé, sabiendo que estaba a punto de aplastar al viejo inventor. “Sin cañones.”

Su rostro cayó, vacilando entre la confusión y la decepción. “¿Sin… cañones?”

Negué con la cabeza y le di una sonrisa de disculpa. “Pero necesitamos fortalecer las capacidades de combate de nuestros soldados que no son magos, y la tecnología en la que han estado trabajando es la base de cómo vamos a hacer eso.”

Aunque vacilante al principio, cuando le expliqué mi propuesta en su totalidad, la frustración de Gideon se transformó en una estudiosa curiosidad y luego floreció en un entusiasmo absoluto. Mientras tanto, Emily garabateaba frenéticamente para capturar todo lo que estábamos discutiendo, y solo ocasionalmente lanzaba una sugerencia propia.

“¡Esto… bueno, definitivamente puede funcionar!” Gideon dijo mientras miraba el largo rollo lleno de nuestras notas. “No es tan llamativa ni impresionante como la idea del cañón, pero” —se encogió de hombros exageradamente— “esto es un poco más práctico, supongo.”

“Pero la prioridad sigue siendo descubrir cómo operar los artefactos de otorgamiento—”

“Sí, sí, sí,” dijo Gideon, sin mirarme mientras se daba la vuelta y comenzaba a moverse lánguidamente hacia la puerta, con la nariz todavía en el rollo. En consecuencia, él tampoco estaba mirando a la puerta abierta y chocó de frente con la forma inmóvil de Bairon, quien se había detenido en el marco de la puerta.

“¡Uf! Bah, eres un mejor pararrayos que una puerta, Lanza,” gruñó Gideon, evocando una mirada amarga de Bairon. La Lanza, de anchos hombros, no se movió, y Gideon se vio obligado a deslizarse por la estrecha abertura para salir. Emily hizo una reverencia incómoda frente a Bairon, quien se movió, permitiéndole correr detrás de Gideon.

Bairon observó a la pareja irse, luego me miró con una ceja levantada. “Es bueno ver que estás despierto, Arthur. Estábamos preocupados.”

Saqué mis piernas de la cama y me enderecé. “¿Preocupados? ¿Por mí?” Extendí el muñón de un brazo, que ya se estaba curando más rápido ahora que había recuperado la conciencia. “Con solo un par de heridas superficiales menores.”

La boca de Bairon se torció, pero sus cejas se torcieron hacia abajo, como si no pudiera decidir si sonreír o fruncir el ceño. “No pretendo entender lo que te ha pasado, Arthur, y dudo que sepas toda la capacidad de tus poderes. Lo que sí sé es que Dicathen tiene suerte de que regresaras cuando lo hiciste y que, después de todo, sigues dispuesto a luchar por este continente.”

Bajé la mirada a mis pies, sin saber qué decir. Mi relación con Bairon siempre había sido hostil y aún no estaba seguro de cómo procesar este cambio repentino en la dinámica entre nosotros.

“Yo… quiero que sepas algo, Arthur.” Levanté la vista para ver a Bairon tronando sus manos, su mirada escrutadora. “Tal vez esto no tenga mucho significado para ti, pero te perdono… por lo de mi hermano. Por Lucas.” Finalmente, me miró a los ojos. “Y lamento haberte atacado”—él apartó la mirada otra vez, algo del color desapareciendo de su rostro— “amenazando tu familia.”

“Bairon, esto—”

Él levantó una mano para anticiparse a mi respuesta. “Mi orgullo me cegó a los males de mi familia. Mi ira ni siquiera era por Lucas, sino por tu insulto a nuestro hogar. Fui un tonto, Arthur. Y lo siento.”

Esperé un momento para asegurarme de que había terminado de hablar y luego dije: “Acepto ambos. Y dejé de culparte por eso hace mucho tiempo. La forma en que reaccionaste, no fue diferente a lo que yo hice con Lucas. Pensé que estaba justificado en ese momento — que tenía razón — pero en realidad, por cómo lidié con las cosas, hice enemigos, y eso no fue inteligente, estratégicamente.”

Bairon me miró con una cautela distante e indiferente, y había una fría formalidad en su expresión que me recordó al viejo Bairon. Luego, con un movimiento de cabeza, desapareció. “Incluso las Lanzas, al parecer, cometemos errores. Pero… no es por eso que estoy aquí.”

Se paró a un lado de la entrada, revelando una figura que había estado escondida en el pasillo detrás de él. Todo pensamiento de sales de fuego y armas e incluso los artefactos de otorgamiento huyeron de mi mente.

Virion entró en la habitación vacilante, apoyando una mano vieja y cansada en el brazo de Bairon por un momento. Luego Bairon salió de la habitación, cerrando la puerta detrás de él.

Virion sacó una silla de madera de la pared y se sentó rígidamente. Su mirada vagó por la habitación durante varios segundos muy largos antes de posarse en mí. Se aclaró la garganta.

“Virion, ¿Cómo te sientes-”

“Escucha, Arthur, yo necesitaba—”

Ambos habíamos comenzado a hablar al mismo tiempo, luego ambos nos detuvimos de inmediato. Virion se inclinó hacia adelante, con los puños apretados y miró al suelo en silencio, con el cuerpo tenso y una animosidad latente evidente en cada movimiento inmóvil.

Me di cuenta de lo nervioso que estaba yo también. Tomando una respiración profunda, me obligué a relajarme. A mi lado, Regis se dio la vuelta y siguió durmiendo. Al menos, pensé que estaba durmiendo hasta que un ojo se abrió por una rendija, me atrapó mirándolo y rápidamente lo cerró nuevamente.

“Es bueno verte, abuelo. ¿Cómo… estás?” Mi tono era vacilante, casi incómodo. No había habido tiempo para hablar desde mi regreso a Dicathen, pero estaba claro que Virion se mantenía alejado de mí, y no estaba seguro de por qué.

Virion se miró las manos durante un largo momento y luego dijo: “Lo siento, Arthur.”

Abrí la boca para interrumpirle de inmediato, me contuve y la cerré lentamente, esperando que Virion continuara.

“Te he estado evitando. Porque…” Se aclaró la garganta y su mirada comenzó a pasmarse nuevamente, casi como si no quisiera mirarme. “Cuando te vi regresar por ese portal, solo, todo lo que sentí fue la amargura de saber que Tessia no estaba contigo. Fuiste devuelto de entre los muertos, mientras que su cuerpo quedo para ser jalado y tirado a través de Alacrya como una marioneta. Y… no quería odiarte por eso.”

Tragué saliva.

Esperaba que estuviera decepcionado conmigo por llegar tan tarde, tal vez incluso me culpara por no poder salvar a Rinia o Aya… o incluso a Feyrith.

Ni siquiera me di cuenta de que él sabía lo que le había pasado a Tess. De repente deseé que no supiera lo que le estaba pasando. Virion había perdido a su hijo, sus Lanzas, su país… era suficiente para romper a cualquiera. Sabiendo que el cuerpo de Tessia estaba siendo controlado por el enemigo, sin saber si ella todavía existía dentro de ese cuerpo… él no debería haber tenido que cargar con esa carga también.

Skydark: Realmente se ma-mut el autor con todas las desgracias de los elfos…

La ira superó mi culpa cuando consideré que Windsom y Kezess manipulaban y se aprovechaban de Virion, obligándolo a mentirle a su propia gente, entregándole fragmentos de información sobre Tessia, lo suficiente para mantenerlo desesperado e inseguro.

Una cosa más por la que ellos deberían responder, pensé, haciendo una bola con la manta en mi puño cerrado.

Después de un largo silencio en el que no nos miramos a los ojos, Virion continuó. “Necesitaba llorar, pero no sabía por dónde empezar. Perder a Rinia y a tantos otros elfos cuando quedamos tan pocos… pasé tanto tiempo conteniéndolo todo, después Elenoir — después Tessia, y luego sentir de repente que había perdido a mi nieta de nuevamente…” La cabeza de Virion se desplomó y una lágrima cayó sobre sus manos entrelazadas.

“Siento no haber podido salvarla, Virion. Yo lo intenté, yo…”

Mis palabras se cortaron cuando la imagen de la sonrisa resignada de Tessia se entrometió en mis pensamientos. La hoja de éter presionó contra su esternón, las venas verdes cubiertas de musgo se extendieron por su rostro, sus palabras… “Art, por favor…”

“Ella está viva,” dije en su lugar. Virion levantó la vista rápidamente y parpadeó con sus ojos brillantes. “Su cuerpo puede estar bajo el control de Agrona, pero Tessia está viva, enterrada bajo la personalidad de un ser conocido como el Legado.”

Virion se movió, vacilando, y finalmente preguntó, “¿Estás seguro? Windsom, pensó que quizás… pero…”

“Estoy seguro,” confirmé con un movimiento de cabeza que envió un pulso de incomodidad a través de todo mi cuerpo. “La miré a los ojos, Virion. Tess aún estaba allí.”

Virion buscó en mi mirada durante un largo tiempo, luego su rostro se arrugó y rompió, los sollozos sacudieron sus hombros mientras más lágrimas inundaban sin control.

Me deslicé fuera de la cama y me arrodillé frente a él, alcanzando sus manos. No hay palabras para momentos como este, así que guardé silencio. Virion se inclinó y presionó su frente contra mi mano, y nos quedamos así por un tiempo. Su luto me tranquilizó, y mi presencia lo reforzó mientras desahogaba su largo dolor.

Después de unos minutos, los sollozos de Virion cesaron y la mayor parte de la tensión abandonó su cuerpo. Nos quedamos como estábamos por uno o dos minutos más. Fue Virion quien habló primero.

“No puedo sentir la voluntad del dragón dentro de ti.”

Presioné mis dedos en mi esternón, sobre mi núcleo de éter, que había formado a partir de los restos rotos del núcleo de maná que una vez contuvo la voluntad de Sylvia. Volviendo a acomodarme en la cama dura, comencé a contarle a Virion todo lo que me había sucedido: mi derrota y casi muerte luchando contra Cadell y Nico, el sacrificio de Sylvie, despertando en las Relictombs, Regis, el núcleo de éter y todo después de eso.

Virion demostró ser un oyente atento, inclinándose hacia adelante con los codos en las rodillas, casi sin parpadear. Sin embargo, cuando me acercaba al final de mi relato, se echó hacia atrás, se cruzó de brazos y me miró con amargura. “¿Así que me estás diciendo que desperdicié cuatro años de mi vida entrenándote para ser un domador de bestias, solo para que vayas y pierdas tu vínculo?”

Mi boca se abrió mientras luchaba por una respuesta, pero el ceño fruncido de Virion se rompió y me dio una sonrisa irónica.

Skydark: Lo mismo digo fueron como más de 200 capítulos su mana tiene que volver de alguna manera XD

“Esa es una gran historia, mocoso. Pero… me alegro de que hayas regresado. Y…” Hizo una pausa y se aclaró la garganta. “Gracias, Arthur.”

“Y gracias, Virion, por asegurarte de que mi madre y mi hermana estuvieran a salvo,” le dije en respuesta.

Dejó escapar una burla graciosa. “Esa hermana tuya, es un imán para los problemas como siempre lo fuiste tú. Me irrita incluso la idea de ‘seguridad’.” Mi expresión debe haber revelado exactamente cómo me sentía acerca de la imprudencia de Ellie porque Virion se rió entre dientes. “Hablando de eso, estoy seguro de que estás ansioso por ver a tu familia. Ambas estuvieron aquí el primer día, pero la Lanza Varay finalmente las obligó a irse a descansar un poco.”

Le di una sonrisa con los labios apretados. “Sí.”

Se puso de pie y se estiró, dejando escapar un gemido de anciano. “Antes de irme, sin embargo, hay una cosa más. ¡Bairon!” dijo en voz alta, girándose hacia la puerta cerrada.

La puerta se abrió y Bairon volvió a entrar, esta vez con tres cajas idénticas de madera negra pulida, cada una envuelta en plata que brillaba suavemente.

“Los artefactos que te dio Windsom,” dije pensativamente, mirando las cajas como si fueran a explotar en cualquier momento. “Tú los guardaste. Me preguntaba…” Pensando en los momentos posteriores a que expulsé a los Alacryanos del Santuario, recordé a Virion corriendo y desapareciendo por un tiempo. “Eso es lo que estabas haciendo mientras el resto de nosotros nos reuníamos.”

Virion tomó la caja superior de la pila de Bairon y abrió la tapa, tendiéndola hacia mí. Descansando dentro había una barra ornamentada. La madera roja del mango tenía anillos dorados envueltos a intervalos, y estaba coronado con un cristal lavanda brillante. El eter parecía ser atraído por el cristal, revoloteando a su alrededor como muchas abejas curiosas.

Activé Realmheart. Hubo un fuerte tirón que envió una sacudida de dolor por mi columna cuando la runa divina se iluminó, luego una ráfaga de calor desde la parte baja de mi espalda hasta mis extremidades y ojos.

El maná se enfocó. Mi aliento salió en un apuro.

El artefacto en forma de barra se había convertido en un brillante arcoíris de maná radiante, los anillos, el eje y el cristal no solo estaban infundidos con maná, sino que extraían constantemente más de nuestro entorno, de modo que toda la superficie, así como la caja en la que se encontraba fue almacenado, nadaba positivamente con azules, verdes, amarillos y rojos.

“No estoy muy seguro de qué hacer con ellos,” admitió Virion, extendiendo la caja. “No podemos usarlos. No ahora, después de todo lo que ha pasado. No después de Rinia…”

Lo tomé con cuidado, sosteniendo la caja en la curva de mi brazo herido mientras levantaba el artefacto con el otro, girándolo para que las facetas del cristal captaran la luz y brillaran a través del resplandor del maná.

“Ellie me contó sobre las visiones de Rinia,” dije, usando Realmheart y mi propia habilidad innata para ver partículas etéreas para rastrear el flujo de magia a través del artefacto. “¿Los ha examinado Gideon?”

Virion estalló con un resoplido poco delicado. “Les echó un vistazo y dijo que estaba de acuerdo con ‘la vieja chupasangre’ y prometió votar en contra de usarlos.”

Regis se movió, ya no fingía estar dormido mientras miraba el artefacto con avidez. ‘Si no vamos a hacer nada más con eso, cuando quieres podría absorber ese éter. Ya sabes, desactivarlo, por seguridad o lo que sea.’

Skydark: Claro por seguridad de los demás (Guiño…guiño)

Curioso por lo que sucedería, intenté tirar del éter que pululaba en el artefacto. El artefacto parecía estar ejerciendo su propia fuerza sobre las partículas de éter, que fluían por el mango hacia mi mano solo para vacilar y acercarse al cristal nuevamente. Enfocándome, tiré más fuerte. El éter tembló, y el maná pareció temblar y ondular, pequeñas columnas de maná escaparon del artefacto y se esparcieron por la atmósfera.

Si tomamos el éter, el artefacto se rompería. Con tanto maná, la explosión podría ser bastante violenta. Además, agregué pensativamente, aún no estoy convencido de que no podamos hacer uso de estos.

“Se resisten a ser colocados en un dispositivo dimensional de cualquier tipo,” dijo Virion, observándome con el ceño fruncido, claramente confundido acerca de lo que estaba haciendo. Me di cuenta de que para él debió parecer que estaba teniendo una competencia de miradas con la barra. “No quiero simplemente cargarlos por alrededor, pero no estoy seguro de qué más hacer con ellos.”

Girando el artefacto como un bastón, lo devolví a su caja, cerré y aseguré la tapa, luego imbuí éter en mi runa dimensional.

La caja se desvaneció, atraída al espacio de almacenamiento extradimensional controlado por la runa en mi antebrazo.

“Pero, ¿cómo…?” Virion miró a Bairon interrogativamente, pero Bairon solo se encogió de hombros.

“Por aquí,” dije, alcanzando hacia las otras dos cajas. Bairon los entregó gustosamente. En un momento, ellos también desaparecieron y pude sentirlos dentro del espacio extradimensional, junto con los elementos que había recolectado en Alacrya.

Levanté el antebrazo para mostrarle la runa a Virion. “Tengo un original, no una vieja reliquia que ha sido cortada diez veces. Debe marcar una diferencia.”

Virion se rió de nuevo, sus cejas se elevaron hasta la línea del cabello. “Uno de estos días, supongo que dejaré de sorprenderme, mocoso.”

“Esperemos que no, Abuelo,” dije con seriedad y luego miré a Regis. “Creo que me he acostado lo suficiente. ¿Listo para salir de aquí?”

Bostezó y se estiró, levantando su trasero en el aire como un verdadero cachorro. “Estoy listo para encontrar una verdadera fuente de éter, porque no me gusta la idea de estar atrapado así durante una semana mientras nos alimentamos por goteo de la atmósfera aquí abajo.”

Con el Compass, podía regresar a las Relictombs a voluntad, y acordé mentalmente que deberíamos ir a reponer nuestras reservas de éter lo antes posible, pero primero necesitaba ver cómo estaban mamá y Ellie.

Después de agregar el cuerno de Valeska a mi creciente pila de artefactos dentro de la runa dimensional, me despedí de Virion y Bairon, luego me abrí paso a través de los pasillos laberínticos del Instituto Earthborn.

Regis permaneció dentro de mi cuerpo mientras caminábamos, flotando cerca del muñón de mi mano en lugar de mi núcleo. Alivió el dolor de la extremidad que volvía a crecer, pero la curación fue lenta, al menos, lenta para mí. Me había acostumbrado tanto a perder extremidades enteras que me preocupaba genuinamente por mi cordura. Había algo claramente inhumano en ver cómo mi mano volvía a crecer en tiempo real.

Skydark: Tipo Dee**pool (Quisiera vivir ese sueño señor pool)

‘¿Realmente piensas que sigues siendo humano?’ Regis envió, sabiendo exactamente qué decir para agitarme más, como siempre.

No lo sé, respondí, luego deseché el pensamiento mientras me acercaba a la puerta de las habitaciones donde se hospedaba mi familia.

Se abrió antes de que yo llegara, y Ellie estaba a la mitad antes de que me viera y se detuviera de golpe. Su rostro se iluminó, luego su atención se centró en mi mano. “Oh, Art, eso se ve…”

La tomé por la barbilla y volteé su rostro hacia el mío. “Estoy bien, El. Me he curado de cosas peores.”

Ella me dio un solo asentimiento decisivo, luego se apartó. “Solo venía a ver cómo estabas, así que me ahorraste un viaje. Mamá está dormida.” Continuó hablando mientras se giraba y me conducía a las habitaciones. “Estuvo despierta durante unas treinta horas seguidas, y se tuvo un retroceso violento tratando de curarte.” Ella se estremeció y me miró a los ojos. “Lo siento, no quise decir—”

“Está bien,” dije, alborotando su cabello como lo había hecho cuando era pequeña. Esto me hizo dar cuenta de lo alta que era, de lo mucho que había crecido. Y de cuánto me había perdido.

“¿Arthur?” dijo una voz tenue desde algún lugar más profundo en la suite. Escuché pies golpeando el suelo y pasos rápidos pero irregulares. Mamá apareció en el pasillo, con el cabello despeinado y bolsas oscuras debajo de los ojos.

Aun así, cuando me vio, sonrió. “Oh, Art, estaba tan…”

Mamá se tambaleó, sus ojos perdieron foco. Estuve a su lado en un instante, apoyándola y llevándola al sofá más cercano.

“Estoy… bien”, murmuró mientras la recostaba en el sofá, pero era bastante fácil darme cuenta de que no lo estaba.

Al activar Realmheart, miré más de cerca, viendo las partículas de maná moviéndose en su cuerpo y sintiendo su fuerza del núcleo.

“Oh, estás brillando,” ella dijo, sus ojos se cruzaron mientras ella intentaba y fallaba en enfocarse en mí.

Claramente se había esforzado mucho más allá del punto de agotamiento. Su núcleo estaba tan tenso que estaba luchando por comenzar a procesar el maná nuevamente, dejándola en un delirio fatigado, sin mencionar el intenso dolor en todo el cuerpo que habría estado sintiendo con una reacción tan severa.

Dejé que Realmheart se desvaneciera de nuevo.

“Tienes una reacción violenta extrema. Tienes que tener más cuidado. Eres—”

“¿Afortunada?” dijo torpemente, interrumpiéndome. “Me siento muy afortunada, ¿sabes? No todo el mundo tiene — ¿cuántas oportunidades tenemos ahora? ¿Cuatro? ¿Cinco? De todos modos, no todos tienen una segunda, segunda, segunda oportunidad para hacer las cosas bien.”

Hice una mueca ante la mención del pasado.

Los remordimientos que tuve por decirles a mis padres la verdad sobre mí, y el consuelo que sentí por finalmente aclararles… todas las emociones regresaron, formando un nudo en mi garganta que tragué con fuerza.

Dándole a mamá una sonrisa sombría, puse una manta suelta sobre su regazo. “¿Qué quieres decir? Hiciste las cosas bien hace mucho tiempo, ¿Recuerdas? Después de que papá murió…”

Se puso seria, sacudiendo la cabeza y apretando mi mano débilmente. “Puede que haya dicho esto, pero nunca pude actuar en consecuencia. Nunca llegué a… ser tu mamá. Pero quiero serlo. Lo seré.” Sus ojos se cerraron y se hundió más en el sofá. “Supongo que así debes ser tú, ¿Huh? Como… un ser renacido. Tratando de hacer de nuevo las cosas bien.”

Sabía que las cosas que hablaba era un delirio, pero, aun así, escucharla mencionar tan casual y tranquilamente mi reencarnación hizo que mis entrañas se retorcieran. “Sí, quizás. Podamos solo así… seguir intentándolo. Para aprender de ello y hacerlo mejor.”

Suavemente, la respiración entrecortada de su tono me decía que se estaba quedando dormida de nuevo, dijo: “Te hice algo de gacha, Arthur. Sé que esto tomará tiempo, pero… espero que poco a poco puedas dejarme ser tu mamá otra vez.”

Skydark: El gacha si es de avena es como una mescla de avena con leche…

Al volverme hacia la cocina, solo pude ver la pequeña mesa redonda y, sobre ella, un bowl de madera con una cuchara cuidadosamente colocada a su lado.

Y de repente, la armadura de insensibilidad y apatía que me había puesto para sobrevivir mi tiempo en las Relictombs y Alacrya se derrumbó.

Se me hizo un nudo en la garganta y mi visión se nubló.

Una parte de mí se resistió a levantarse y caminar hacia la mesa. Con el veloz contraataque de Agrona, supe que no podía quedarme aquí mucho más tiempo. Sabía que volvería a atacar, y sabía que esto solo se pondría peor.

Pero dejé que mis pesadas piernas me arrastraran hacia el bowl de gachas, apenas notando que Regis sacaba a mi hermana de la habitación.

Lentamente, tomé la cuchara y tomé un bocado de la mescla fría e insípida. Mientras lo hacía, cedí al peso de todo.

Las lágrimas se derramaron libremente mientras tomaba bocado tras bocado. Solo en esta pequeña cocina, lejos de cualquier lugar al que haya llamado hogar, lloré en silencio mientras comía la primera comida que mi madre me había preparado en años.

 

 

Nota del Autor:

¡Hola a todos! ¡Espero que hayan disfrutado el capítulo de hoy y que no estén demasiado alarmados al ver una nota repentina del autor al final de este capítulo! ^^

Skydark: nel..

Si me sigues en Instagram o si estás en Discord, probablemente ya hayas escuchado las noticias. Y si no lo has hecho, estoy emocionado de compartir con mis patrons que asistiré a la Emerald City Comic que es dentro de dos semanas, del 18 al 21 de agosto. ¡Esta será mi primera convención y estoy increíblemente emocionado (y nada nervioso) por ello!

Ya que estaré ocupado preparándome para la convención de esa semana, quería avisarles a todos mis Patrons que no habrá capítulo el viernes 19 de agosto. Me estaré preparando para mis entrevistas y panels, y Oats (quien generalmente me ayuda a subir capítulos) también estará ocupado ayudándome para asegurarse de que mi primera convención sea divertida para todos nosotros.

El capítulo de la próxima semana se cargará normalmente y, después de eso, avanzará a toda velocidad hacia ECCC. ¡Con suerte, los capítulos más largos de las últimas semanas compensarán el breve descanso!

Skydark: Mas largo nooooooo XD

Gracias nuevamente a todos mis lectores de TBATE por su comprensión, espero encontrarme con algunos de ustedes allí 😀

 

Skydark: Por cierto el autor acaba de publicar en Amazon su libro del volumen 9 en ingles para el que quiera comprarlo en físico… y al que pueda ir a esa convención pídanle al autor que ya pare con la masacre de los Elfos… y gracias por eso donativo Vicent… sin espero lo hayan disfrutado…

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