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Capítulo 24 – IRN – El enemigo de ayer (3)

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En su vida pasada, el héroe había nacido dentro del Reino Díaz. Cuando el héroe cumplió 12 años, fue llevada directamente al palacio. Este fue el error más grande que había ocurrido en la vida del pasado héroe.

El palacio siguió un Manual Hero Support [de apoyo para el héroe]  que fue creado hace varios cientos de años.  Mientras ella fue entrenada con el mayor cuidado, el primer miembro del grupo del héroe fue añadido durante este período. No era otro que el príncipe heredero de este país, Silpennon Le Diaz. Era un ladrón.

‘Por supuesto, no es asunto mío por qué Silpennon había rechazado su puesto como príncipe heredero para unirse al grupo del héroe……  No, ahora lo entiendo.’

Es cierto que Silpennon dirigía sus palabras hacia Artpe, pero sus ojos seguían puestos en Maetel. Sus mejillas estaban rojas. Parecía que se había enamorado de ella a primera vista.

Era comprensible.  En su vida pasada, Maetel podría haber arruinado fácilmente varios reinos con su belleza. Ella sólo tenía trece años en este momento, pero su belleza en auge se podía ver incluso ahora. Por eso no era descabellado pensar que el príncipe heredero se había enamorado de ella.

Aunque Silpennon había visto a Maetel derramar sangre con sus ojos.  Era un poco desconcertante que él fuera capaz de mostrar un fervor tan puro hacia ella.

“No quiero tu respuesta.  ¡Quiero oírlo de la chica!”

Silpennon intimidó a Artpe mientras dirigía su intensa mirada hacia Maetel. Artpe se encogió de hombros y tocó ligeramente el hombro de Maetel.

“….si lo pones así, no tengo elección.  Haz lo que quieras, Maetel”.

“¿Eh?”

Las lágrimas de Maetel no habían cesado todavía, pero fue liberada del abrazo de Artpe.  Se enfrentó al príncipe heredero.  El príncipe heredero miró con compasión cuando vio sus ojos aun hinchados.

“Pobrecita….  Eres una niña con un corazón muy tierno no tienes que preocuparte.  La gente que mataste eran rebeldes. Son traidores de este país, así que no tienes que sentirte herida por sus muertes…”

“¡Odio el palacio!  ¡No voy a ir!”

El intento de Silpennon de consolarla fracasó miserablemente.  Maetel lo interrumpió y termino rechazándolo. Volvió a los brazos de Artpe. Estaba tan decidida como Artpe.

“¿Qué demonios…?”

Silpennon fue rechazado rápidamente, así que se paralizó.  Uno de los caballeros que protegía a Silpennon comenzó a reírse sin querer. Los otros caballeros lo imitaron.

Silpennon recobró el sentido al escuchar las risas. Nunca en su vida había sido rechazado con tanta firmeza.  Su orgullo recibió un gran golpe, y empezó a hablar incoherentemente.

“¿Por qué no…?  ¡Prometo darte un montón de cosas!  Si me ayudas, yo… sí.  ¿Cómo te llamas?  ¿De qué familia eres?  Si tienes que viajar con un sirviente tan terrible, parece indicar que desafortunadamente no eres de una familia adecuada.  Sin embargo, cuando volvamos al palacio, usaré todo el poder a mi disposición para elevarte a una posición adecuada….”

“….¿acabas de insultar a Artpe?”

No le gustó algo que Silpennon había dicho.  Maetel permaneció abrazando a Artpe, pero sacó la cara para mirar a Silpennon. Silpennon se dio cuenta de que había pisado una mina, así que su cara se puso pálida.

“Ah. Yo… no quise decir eso…”

“¡Acabo de decírtelo!  ¡Artpe no es terrible, y no es mi sirviente!”

“N… no es tu sirviente!?”

“¡Eres realmente horrible!”

Realmente era un espectáculo que no se podía ver sin derramar algunas lágrimas. Parecía que Artpe no era el único que tenía tales pensamientos.  La mujer caballero, que había iniciado una conversación con Artpe, habló cuidadosamente con Silpennon.

“Su Alteza.  Desafortunadamente, puede que tengamos que renunciar a la idea de que nos ayuden. Ya han salvado la vida de Su Alteza una vez. Deberías estar agradecido, pero estás tratando de detenerlos en contra de su voluntad. Esto no es impropio de su posición, su alteza.  Posees el gran linaje Díaz”.

“Koo-oohk….  Así que no tengo más remedio que dejar ir a la chica”.

“Su Alteza….”

Estaban interpretando bien sus roles. Seguían actuando como si todavía se encontraran a cargo de un reino.  De ser así, podrían hacer lo que quisieran por sí mismos.

“Ella no quiere hacerlo.  ¿Hemos terminado aquí?  Nos vamos.”

“¡Hmmph!”

Artpe suspiró al alejarse de ellos.  Como si estuviera preocupada por quedarse atrás, ella siguió sus pasos.  En ese momento, era muy linda.

Sin embargo…..

“Por favor, alto…”

Silpennon volvió a llamarlos.  Su voz se redujo. Artpe no ocultó su molestia mientras se daba la vuelta. Pero, sus ojos se abrieron un poco más cuando vio lo que había en la mano de Silpennon.

“Por favor, toma esto.”

“¿Qué demonios…?”

Era el turno de Artpe de ser sorprendido como un idiota.

Silpennon estaba sosteniendo una gran joya que emitía una luz púrpura desde toda su superficie.  Cualquiera que conociera la identidad de la piedra preciosa habría reaccionado de manera similar.  La habilidad de Leer toda la creación de Artpe no le defraudó.  Inmediatamente se muestro la información del artículo.

[Gema de Demite]

[Mágica]

[Es parte del grupo Limite, que es considerado uno de los ingredientes de más alto rango para artículos mágicos.  Es increíblemente alto en pureza, y con el paso del tiempo, ganó una Clase propia.  Es una joya legendaria que sólo aparece un puñado de veces en el mundo humano o en el mundo de los demonios.]

‘¡Esto probablemente valga más que todo su reino!?’

Se había encontrado con un objeto inesperado en un lugar donde nunca había esperado encontrarlo. Por eso Artpe casi se pierde en sí mismo. Silpennon habló con calma delante de Artpe.

“He contraído una deuda con ustedes, me corresponde a mí expresar mi agradecimiento.  Me persiguen, pero no puedo descuidar mi deber. Toma esto, joven. No sé lo que es, pero ha sido guardado en la tesorería de nuestro reino por mucho tiempo. Estoy seguro de que es una piedra preciosa. Deberías vender esto, así que tu maestr… No. Quiero que lo uses para ayudar a la chica a adquirir un equipo que la ayude”.

“¿Realmente sabes lo que es esto…”

No, si lo supiera, no se lo habría dado a Artpe por muy buena ayuda que le dieran. Artpe se tragó limpiamente el grito de alegría que estaba a punto de salir de su boca. Tomó la piedra preciosa de color púrpura. En tal situación, era nuestro deber callarnos, ¡y simplemente tomar el objeto!

“Como se esperaba del príncipe heredero, has recibido una educación fantástica. Gracias.”

“¿Es eso un cumplido, Artpe?”

Los otros caballeros se sorprendieron al ver a Silpennon entregar la Gema Demite.  Parecía que todos los demás caballeros no eran como la mujer caballero, que convenció a Silpennon para hacer lo correcto. Parecía que no le daban mucha importancia al deber y al honor.

“Alteza, la tomamos antes de huir del palacio.  No creo que debas regalar un tesoro tan precioso…”

“Es demasiado excesivo. Puedo decir de un vistazo que no son de alta estirpe. No podemos dar nuestro tesoro sólo porque nos ayudaron con la espada una vez…”

“Su Alteza ha tomado su decisión, así que deberían callarse todos.”

Todos cerraron la boca cuando la caballero dio una orden ardiente. Estaba en el nivel 118.  Ya que ella tenía el nivel más alto entre los caballeros, él se había preguntado si ella era la líder. Había adivinado bien.

Bueno, incluso si ella era la líder, ellos eran…..  Artpe se encogió de hombros y guardó la Gema Demite en la Bolsa Dimensional.

Los caballeros miraban a Artpe como si las acciones de Silpennon hubieran dejado mucho que desear.  La mujer caballero alabó la educación del príncipe heredero.  Silpennon trató de actuar fresco por fuera, pero el príncipe heredero no pudo soltar el apego persistente que tenía hacia Maetel.

“Mmm…….”

Artpe dudó al mirarlos.

No le agradaba Silpennon, pero este sentimiento provenía del hecho de que Silpennon le había dado el golpe mortal en su vida pasada. Aunque, el que estaba frente a él parecía prometedor.

No, si lo pensaba, Silpennon había llevado a cabo el trabajo sucio en lugar del héroe. No era tan mal tipo.

Cada vez que veía a Silpennon recordaba la cara tranquila del bastardo, que le clavó una daga en el corazón en su vida pasada. Le molestaba, pero cuando veía la Gema Demite en su mano, cualquier trauma que hubiera sentido se habría evaporado en unos momentos.

‘De acuerdo.  Se siente como un desperdicio enviarlos así.’

Por eso decidió darle un bono a Silpennon.

“¿Podrías esperar un poco?”

“¿Qué?  ¿Acaso vas a ayudarnos….?”

“¿Tienen algún papel?”

“¿Papel?”

La mujer caballero inclinó su cabeza, confundida.  Sacó un trozo de pergamino de entre su ropa.  Ella se lo entregó a Artpe.

“Muy bien…..”

Abrió el pergamino y emitió una pequeña cantidad de maná en la punta del dedo. Un pequeño humo comenzó a subir mientras escribía su carta. Fue un truco que sólo pueden realizar aquellos expertos en controlar el Mana. Todos excepto Maetel se estremecieron cuando vieron esto.

“Como era de esperarse, este joven tampoco es normal, su alteza…”

“Si es su asistente…  Como mínimo, debería tener esa habilidad si quiere viajar con ella.  Es un mago”.

“Bueno, he terminado de escribirlo.  También…”

Artpe sacó un sobre de su bolsa dimensional.  Contenía un extraño polvo verde.  Dobló la nota y se la entregó a la mujer caballero con el sobre que contenía el polvo verde. Le hizo un guiño ligero.

“Es sólo para tus ojos.”

“¿Q… qué…?”

La cara de la caballero se puso roja. Silpennon y los caballeros la miraron fijamente. La mujer caballero estaba nerviosa, pero rápidamente escondió los objetos.

“¡Intentas burlarte de un adulto!”

“Fui sincero.  Es sólo para tus ojos”.

“Koohk…….”

Artpe era muy consciente de que su aspecto era muy agradable. Si no, un pez gordo como el líder del ejército de los ladrones, Etna Carlyfate Mirecard, no se habría aferrado a él.

Por supuesto, el amor no se desarrolló sólo en base a la apariencia de una persona.  Sin embargo, la apariencia de uno era la primera impresión que se podía dar, y era innegable que tenía un efecto inmenso en varias partes del amor que se desarrolla.

Silpennon se quedó atónito al mirarla a la cara.

“Leseti…  es encerio?”

“Ah. ¡De ninguna manera, su alteza!  ¡Es sólo un muchacho joven!”

“Pero, tu cara se puso roja.”

“¡No es así!  De todos modos, tengo que comprobar si la nota y el polvo son seguros.  ¡Lo tendré en mi poder hasta entonces!”

“Nos iremos ahora. Espero que vivas lo suficiente para que nos volvamos a ver”.

Artpe dijo eso mientras se daba la vuelta. Había hecho todo lo que podía, así que ahora dependía de ellos. La noche se estaba haciendo más oscura, así que debían regresar a su propia fogata para prepararse para acampar afuera…

“Artpe…….”

Los ojos de Maetel eran turbios como los ojos de un pez muerto. Hizo una pregunta con una voz más fría que los vientos que soplaban en las heladas profundidades del infierno.

“¿A Artpe le gustan las mujeres mayores…?”

“No. No.  Te prometo que ese no es el caso.”

¡Ella también había caído en la trampa!

Artpe dejó escapar un suspiro mientras sacudía su frente. Él la arrastró hacia la fogata.

Por otro lado, el grupo del príncipe heredero se mantuvo en pie por un momento. Todos miraban hacia una persona. Cuando la mujer caballero se convirtió en el centro de su atención, Leseti se puso nerviosa. No paraba de agitar los brazos.

“¡Yo… no es así!  ¡No lo es, su alteza!  De todos modos, deberíamos preparar nuestro campamento.  Ya que no sabemos cuánto tiempo nos seguirán nuestros perseguidores, no podemos descansar mucho….”

“Sí, deberíamos descansar, y tú deberías leer la carta.”

“¡Probablemente no sea nada!”

Leseti borró las huellas de la batalla y condujo al grupo del príncipe heredero hacia un campamento adecuado.  Ella ordenó a los caballeros que hicieran un refugio, para que Silpennon pudiera descansar primero.  Cuando nadie miraba, sacó en secreto la carta de Artpe.

“Ese mocoso impertinente…”

Parecía que tenía buenos ojos para poder reconocer a una belleza como ella.  Leseti emitió una sonrisa de auto-satisfacción mientras encendía una vela. Su caligrafía era tan elegante que era difícil de creer que un joven la hubiera escrito. Pero, No pudo despegar la mirada de la carta después de leer la primera línea escrita en ella.

[Todos los demás caballeros son traidores. Depende de ti proteger al príncipe heredero antes de que sea asesinado o secuestrado por ellos. Probablemente esperaban el momento oportuno para robarle la joya al príncipe heredero, pero él me la dio. Ya no dudarán más. Ah. He puesto veneno dentro del sobre doblado. Deberías usarlo. Con esto estamos a mano.]

……el contenido de la carta había ido en una dirección completamente diferente a la que Leseti había esperado.  La carta aún hacía latir su corazón.

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