Capítulo 359 – El Villano que Quiere Vivir

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#8. Colapso

Showaaaaaaaaa…..

Era como si la luz de las estrellas se dispersara.

Era como las olas chocando contra la tierra, como el descenso sin sentido de un pétalo suave.

Desde la [Gran Magia] de alguien — Los fragmentos de Locralen que fueron desmantelados por un ‘milagro’ se disipan lentamente. La clara luz solar fluye a través de la corriente.

Los restos de Locralen, que llenan este mundo, se dispersan.

Como piezas flotantes de vidrio transparente.

Un paisaje de ensueño que era tan hermoso y tan increíblemente surrealista que Epherene tuvo que contener las lágrimas.

“… Es extraño.”

Mirando el caos del tiempo dispersándose y desapareciendo, habló en lugar de sus lágrimas.

“Aun así…”

Un año y tres meses.

Esos 15 largos meses permanecen en el corazón de Epherene. Todos los días pasados con él serán los más preciados y recordados hasta el final.

“Fui tan feliz.”

Tan feliz.

Incluso en Locralen, donde todo estaba estancado y el concepto del tiempo había desaparecido, ella estuvo con él.

Los días que nunca pasaron y los días estancados fueron bastante satisfactorios y agradables.

“Debería estar satisfecha.”

Pero ahora, ella ha despertado de un sueño tan feliz.

¿Era este un final que llego demasiado pronto?

Epherene negó con la cabeza, agarrando su diario.

“…”

Si aun permaneciera de pie así, demasiadas emociones surgirían de su cuerpo.

Las palabras no pueden expresar esas emociones coloridas.

Se le hizo un nudo en la garganta y el corazón le latía con fuerza. Su corazón grita de dolor y lloraba de solo pensarlo.

… debido a que ella lo sabe.

Sabe que en realidad nunca lo volverá a ver nuevamente.

Sin importar cuánto lo desee, sin importar cuánto lo quiera, sin importar cuan duro lo intente.

Y, sin importar cuan gran Archimaga se haya convertido, ya no será capaz de estar con Deculein.

“Y el Santuario permanece.”

Por supuesto, ella aun tenía la oportunidad de hablar con él. Absolutamente la última cosa que Deculein le dijo personalmente — dentro del Santuario de los Años.

Allí, aun serás capaz de conversar con mi yo del pasado, dijo el mismo Deculein.

“No puedo estar satisfecha con eso.”

Epherene sonrió. Ella negó con la cabeza exasperada.

Un encuentro en el Santuario.

Pero reunirse sigue siendo reunirse.

Incluso un breve diálogo con unas pocas palabras sería una conversación.

Pero como ella ama al ‘Deculein de Cualquier Tiempo’, una reunión de ese nivel no sería más que veneno.

“… Bueno, está bien.”

Un veneno que hará que nunca lo olvide y la atormente por el resto de su vida.

Una receta que no la mejorará. Solo hará que ella lo extrañe más y más.

“Ya que no tengo intención de rechazarte.”

La reunión con él será por un momento, pero el dolor será una eternidad.

¿Es eso algo extraño de decir? Pero ella no pudo evitar querer esto.

Porque ese único momento fue lo suficientemente fuerte como para superar incluso la eternidad.

Porque el tiempo siempre es relativo.

“Siempre iré. Donde sea que estés.”

Epherene dio un paso adelante vigorosamente.

Paso a paso, paso a paso, alejándose del colapso de Locralen, con solo los recuerdos de Locralen en su corazón…

Alejándose del pasado.

 

# 9. Al Norte

 

La ciudad más grande en el Norte, Freyden.

Después del Incidente del Altar, se convirtió en la base del norte del Imperio y recuperó su antiguo estatus como lugar sagrado para los caballeros.

El castillo de los Lords de Freyden, conocido como el Castillo del Invierno, es visitado por miles de aspirantes cada mes en peregrinación. Los Caballeros de Freyden solo son superados por la Guardia Imperial.

Incluso su imagen, representada por la dureza y esterilidad, fue eliminada por completo con la cooperación de Yukline. Ahora, Freyden se ha convertido en un señorío gigante que lidera toda la parte norte del reino.

“… hu.”

Y aquí, en un pequeño taller en Freyden.

En un taller donde se dispersan al azar varios metales como cobre, plata y oro, así como la madera, Julie está esculpiendo.

“Excelente.”

Satisfecha con el producto terminado en su mano, se seca el sudor de la frente y sonríe brillantemente.

En cierto modo, el manejo de la espada y la escultura eran muy similares porque ambos se asemejan al alma humana y al color de una persona.

Por lo tanto, en la escultura y el manejo de la espada reside la trayectoria de la vida. Ellos son imbuidos con las emociones del momento.

Jjalang—

En ese momento, mientras estaba inmersa en la alegría, una campana particular sonó en un abrir y cerrar de ojos.

Los hombros de Julie temblaron.

¿Alguien entró al taller? No, nadie sabría que este es su estudio, ¿verdad?

Julie giro la cabeza y miro en esa dirección.

“… ¿Hmmm?”

De hecho, había alguien parado allí. Alguien con una túnica negra. A juzgar por el físico, un hombre, pero el rostro no es visible.

Camino paso a paso deteniéndose en el centro de este taller y miro las esculturas estrechamente dispuestas.

Su apariencia puede ser un poco sospechosa, pero sus ojos parecen apreciar las esculturas normalmente. Él entro a voluntad y asintió con la cabeza como si estuviera satisfecho.

Curiosa, Julie preguntó primero.

“¿Quién es usted?”

Entonces él la miró sin decir una palabra.

Debido a la túnica, solo podía ver la parte inferior de su rostro, así que no era un rostro que pudiera reconocer.

“… Un cliente.”

Él respondió. Era una voz desconocida.

“Es así.”

Julie se acercó a él. Nunca antes había visto a este repentino cliente, pero no quería descuidarlo sin razón.

Por supuesto, era la primera vez que lo veía, pero su olor le resultaba familiar.

“¿Puedo comprar eso?”

Preguntó, señalando con el dedo a una estatua.

“… uh.”

Al verlo, Julie se sobresaltó. Ella quería venderlo, si eso fuera posible, pero se rascó la nuca avergonzada. Ella sonrió con amargura y negó con la cabeza.

“Esa cosa…”

La escultura es una estatua de Julie hecha con la Obsidiana  Snowflake.

Así que, es una pequeña estatua que representa a ‘Julie von Deya-Freyden’.

Esta pequeña estatua de cuerpo entero, del tamaño aproximado de un brazo, representa el final de una gran heroína, ya que fue testigo de primera mano por misma Julie, cuando se sacrificó a sí misma para salvar el continente.

“No está a la venta.”

Una caballero que sostiene firmemente una espada con ambas manos está encerrada en un hielo eterno.

Ella hizo realidad todos sus deseos.

Por lo tanto, esta estatua no se puede vender a nadie.

De repente él se giró hacia ella con ojos fríos. Incluso Julie, que había llegado a la etapa de ser una caballero experimentada, se sobresaltó.

“Me gustaría comprarlo.”

Dijo una vez más.

“… Lo siento.”

Julie declinó cortésmente.

Él suspiró.

“Mmm.”

No, más que un suspiro, fue un suspiro como una risa por alguna razón.

Luego siguió una pregunta de tono bajo.

“Es una pena que no lo vendas. Has dejado tu espada para esculpir.”

“¿Huh? Ah…… no dejé la espada, sino…”

Julie es ahora Julie.

En otras palabras, Julie, a quien todos en el continente conocían, ya no está allí.

Por lo tanto, no tuvo más remedio que pretender conocer las antiguas conexiones de Julie. Estas personas estaban asociadas con ella, aunque Julie no los conocía a ellos.

Porque la ‘colisión del meteorito’ en sí, causada por El Altar, no existe en este Continente.

Porque la gente no quiere revelar ese hecho.

Al igual que esta verdad por Julie.

“Es cierto que me estoy enfocando en esculpir.”

Respondió Julie, aclarándose la garganta.

No será fácil de descubrir. Con las técnicas cosméticas de Josephine, su piel y su edad podrían lucir tan viejas o jóvenes como quisiera.

“¿Es así?”

“Sí. Así es.”

“Ya veo. Cuídate.”

Como si se hubiese aburrido, se dio la vuelta sin decir una palabra.

Sin preguntas, se alejó por la puerta del taller y salio.

Squeak—

Bang.

Mirando la puerta cerrada, Julio parpadeo.

En un instante, él vino y se fue.

“… Qué.”

Un poco perpleja, inmediatamente se dio la vuelta, pensando que algo debía estar mal.

—-Ese mismo momento.

Los grandes ojos de Julie se abrieron incontrolablemente.

“… ¡¿Qué?!”

Se le escapó un grito; uno que no saldría incluso si una espada la apuñalara.

Así de impactante fue, un rincón de la vitrina se había quedado vacío. Precisamente donde estaba la estatua de Julie.

No, es divertido decir ‘estaba’. Incluso hace solo tres segundos—

“¡Mald**ición!”

Él era un ladrón.

Julie salió corriendo, pero al otro lado de la puerta ya estaba vacío.

“Ho…”

Solo que, como de costumbre, Freyden está en pleno invierno. El cielo helado y la tensión del aire como si te desgarraran.

Como es un taller alejado de la ciudad, ese fue el escenario que la recibió.

“…hijo de-”

Afortunadamente, Julie, que está a punto de maldecir por primera vez en su historia, se lo trago y regresa a su taller.

“¿Qué opinas del poder público de Freyden… ?”

En el momento en el que ella piso hacia la bola de cristal en un rincón del taller y estaba a punto de llamar a la policía.

Julie se dio cuenta de algo.

Una pequeña nota estaba colocada en la mesa.

Es una oración concisa y directa.

[Piensa en ello como una cuota por tu matrícula tardía.]

“¿Matrícula?”

Matrícula.

Matrícula.

Matrícula.

Pensando en ello tres veces, Julie de repente sintió que se le erizaba la piel por todo el cuerpo.

“… ¡Espera un minuto!”

Matrícula.

Probablemente solo una única persona en tu su vida le había enseñado una vez.

“De ninguna manera… ¿Deculein?”

Tal pensamiento hizo que Julie volviera a darse la vuelta, pero todo lo que podía ver detrás de la puerta abierta precipitadamente era el viento en el cielo.

 

# 10. Cabaña del Invierno

 

Hwiiiiii——

Un severo aire frío soplaba en  lo alto de las montañas.

Lia está escalando la cresta de una montaña invernal cubierta de nieve.

Como una aventurera comisionada por el Emperador y una jugadora que busca respuestas a sus preguntas, deambula en busca del ‘Villano de la Era’.

“… Por allí.”

Y finalmente, hoy, llego a la cima de la Montaña Dake, la montaña más empinada y alta de Freyden.

Lia miro hacia algún sitio de abajo y tomo un suspiro de alivio. Estaba agradecida por no seguir subiendo más alto.

“¡Donde!”

Entonces alguien con un traje de Esquimal salto hacia ella. Ella gritó en voz alta con los ojos fijos en donde estaba mirando Lia.

“¡¿Dónde? ¡¿Dónde está?!”

Ella es una mujer tan impaciente, la actual cabeza de Yukline.

Además, ‘externamente’, Yeriel, una vasalla del Imperio, vio a través del mal de Deculein y lo delató.

“¡¿No lo puedo ver?!”

Así que ella está emocionada.

Es calmada y relajada con cualquier cosa y, a veces, se dice que no tiene emociones. Por lo tanto, es sorprendente para alguien del Continente verla así, pero cuando se trata de esto, a ella no le importa esa apariencia física.

“¡Dónde! ¡Dime, dónde!”

“Señorita Lia, yo aun tampoco puedo verlo~.”

Con ella está “Ellie”, la heroína de Sangre Demonio, una benefactora que ha sido de gran ayuda en la búsqueda de Deculein.

Esta montaña viciosa también es famosa por su espacio mágico, y le habría llevado años escalarla si no fuera por el talento de ella.

“Esta por allí. Allí. Hay una pequeña chimenea que sobresale de la cabaña.”

Lia señaló la cabaña.

La cabaña está bajo el pico de la montaña. No puedes verlo claramente porque está enterrado bajo nieve, pero hay algo como una chimenea que sobresale.

“¡Ah! ¡Ah! ¡Sí! ¡Sí, ya lo veo! ¡Lo veo, lo veo!”

Yeriel respondió con los ojos muy abiertos. Estaba muy ansiosa, mordiéndose las uñas, respirando agitadamente con el pecho lleno de anticipación.

“¡Bueno entonces, vamos! ¡A que estamos esperando!”

Una mano detuvo a Yeriel, quien estaba a punto de salir corriendo, lo cual hizo temblar todo su cuerpo.

No podía moverse ni un centímetro, Kwaak.

“… Qué. ¿Por qué? Déjame ir.”

La capturada Yeriel dijo, mirando a la dueña de la mano — Lia.

Era una mirada muy sangrienta, pero Lia negó con la cabeza.

“Señorita. ¿Po… podría darnos un momento?”

“¿…?”

Yeriel parpadeó en blanco por un momento.

No entendió las palabras de Lia. Ella no sabía qué pasaba con esta aventurera.

Estaba justo frente a ella, lo que tanto había esperado, era como tener una deliciosa comida y no poder comértela.

¿Por qué o acaso es esta aventurera una miembro de la Familia de Deculein?

“… ¿Por qué?”

Yeriel preguntó genuinamente.

Esto era tan ridículo que no podía molestarse.

Esto era genuinamente ridículo, y en la medida de que era absurdo, sintió curiosidad de saber por qué.

“Eso es…”

Lia se rascó la nuca con una mirada de disculpa.

“Porque tengo algo que quiero decirle a solas por un momento.”

“Qué. Huh, ¿Qué tienes algo que quieres decirle? A solas—”

Entonces, la ira de Yeriel estalló. Esos ojos, nariz y boca se volvieron afilados como un colmillo, y trataron de perforar a Lia—

“¿Señorita Yeriel?

Pero Ellie la calmo suavemente, acercándose con una sonrisa y cruzando sus brazos.

“La dejaremos ir. De todos modos, la señorita Lia no tardará mucho. ¿Verdad~?”

Con Yeriel atada así, Ellie se volteó hacia Lia. Lia asintió rápidamente.

“Sí. Tomará menos de diez minutos, no, menos de cinco minutos. Me iré tan pronto como termine.”

“No—”

“Vamos a hacer eso. Porque el Profesor fue encontrado gracias a la señorita Lia, ¿verdad~?”

“… ¿Qué pasa con ustedes dos?”

Yeriel miró a Ellie y Lia alternativamente.

La situación en sí es absurda e injusta para ella, para quien es la hermana menor de Deculein. Aun así, las expresiones en los rostros de estas mujeres son extrañamente severas.

Un rostro que no parece que vaya a escuchar.

En esta montaña donde no se ve ningún ser humano, sin importa cuánto lo piense, ella no puede ganar contra estas dos.

“….Date prisa. Hazlo lo más rápido que puedas.”

Yeriel dijo mientras rechinaba los dientes. Lia inclinó la espalda.

“Sí. Gracias. Muchas gracias, señorita.”

“Solo ve. Cinco minutos, no, tres minutos. Termina en menos de tres minutos. Si ya no está Deculein, tú serás la responsable.”

“¡Sí!”

“¡En lugar de responder, solo ve enseguida!”

Inmediatamente, Lia corrió.

Saltó desde la cresta de la montaña, se deslizó hacia adelante a una velocidad que excedía a la de los humanos y llegó a la puerta de la cabaña.

“Hu…”

Este momento era mucho más angustioso de lo que esperaba.

Lia respiró hondo, miró la mirada de Yeriel que la miraba desde atrás y contó los tres minutos que apenas le permitían.

Squeak—

Abrió la puerta de madera de la cabaña.

Ta-da-Ta-da-

Lo primero que le llamo la atención es el calor de la hoguera.

Ta-da-Ta-da-

El sonido de las llamas ardientes.

Y…

“Viniste.”

Un tono aun elegante, aun majestuoso, aun aristocrático.

Lia se dio la vuelta con la mano sobre su corazón palpitante.

“Deculein…”

Deculein.

Estaba sentado en una mecedora cerca de la hoguera y lo miraba. Como siempre, con la cara relajada, como si supiera que ella venía.

“Veo que finalmente me encontraste.”

Deculein sonrió.

Su apariencia no era diferente a la del anterior Deculein, pero Lia podía decirlo.

Podía sentir que él de alguna manera es “diferente”.

… Su vida estaba llegando a su fin.

“Estás muriendo.”

Lia dijo sin rodeos. Deculein se limitó a enarcar las cejas.

“No tiene sentido decir eso. Todos saben eso.”

“Leí el diario.”

El diario.

Deculein le dio un diario a Lia antes de que el continente fuera destruido.

“… Ya veo.”

Deculein respondió con indiferencia.

“Lo leí innumerables veces.”

Lia sacó un diario de su bolsillo. Un objeto quemado con huellas de manos de tanto leerlo.

“Aunque pensándolo no fue muchas veces.”

El contenido del diario era irrelevante. En otras palabras, era solo ‘evidencia’.

Evidencia que Deculein manipuló para probar sus malas acciones.

Eso era todo lo que había al respecto.

Ella siguió reflexionando sobre su significado, haciendo el ridículo de ella misma, pero nada.

“Pero de alguna manera, algo similar sucedió en el pasado.”

Sin embargo, eso fue una pista, Lia se dio cuenta más tarde.

“Alguien una vez me dio una carta como esta antes.”

Fue hace bastante tiempo.

Él le entregó la carta antes de que comenzaran a salir antes de que confirmaran los sentimientos del uno del otro.

Una carta sin absolutamente ningún significado.

Era solo una carta que le decía lo que le había pasado recientemente, o como mucho, sus pensamientos, sus sentimientos y su corazón.

No, esto ni siquiera  era una carta. Era un diario.

“Estaba preocupada de la misma manera como en aquel entonces. ¿Cuál es el significado oculto en esta carta? Pasé muchas horas al día mirando esa carta.”

Sin embargo, al final, la carta no tenía un significado oculto.

Por supuesto.

“Al final, no tenía ningún significado. Esto era solo para burlarte de mí.”

Ya que esto era una broma.

Fue puramente una broma desagradable de ese tipo.

“Pfft.”

Entonces una sonrisa estalló en los labios de Deculein. Era una risa traviesa.

Los ojos de Lia se agudizaron.

“Sí. No había ningún significado oculto en el diario. Pero podría usarse como evidencia para probar mi culpabilidad.”

“… ¿No te arrepientes de eso?”

Preguntó Lia.

Deculein preguntó con una sonrisa en su rostro.

“¿De qué?”

“Morir así ahora.”

Deculein seguía sonriendo. Miró a Lia como si fuera adorable.

“… No sé si no me arrepiento o si esto fue diseñado para que no me arrepienta.”

Lia estaba confundida sobre a quién pertenecía su voz.

¿Es Kim Woo-Jin o es Deculein?

“Pero no tengo miedo de esta muerte.”

“Tengo un ticket.”

Dijo Lia.

Mirando el tiempo, no le quedaba suficiente tiempo. Después de los tres minutos prometidos, ya no pueden estar solos.

“… ¿ticket?”

En respuesta a esa pregunta, Lia saca un papel de su bolsillo interior.

La recompensa final de esta quest principal.

Aunque es un papel más pequeño que la palma de una mano, es un ticket que la llevara de regreso a la realidad, el cual ella ha añorado y anhelado.

“Con esto, puedes sobrevivir.”

Lia estaba convencida de ello.

El hombre quien  me está mirando justo ahora es definitivamente Kim Woo-Jin.

“Por favor, regresa con est-”

“Ara.”

Sin embargo, él la corto gentilmente.

“Eso es tuyo.”

Él cubrió su boca con las palabras ‘Tuyo’.

“… ¿Por qué?”

“Bueno. ¿Puedes venir aquí por un segundo? No puedo mover mi cuerpo demasiado.”

Él le hizo señas.

Aún estaba sonriendo, pero sintiendo que su propio corazón se detenía lentamente.

Ella se acercó a él.

Cuando ella se acercó, él le susurró.

— Porque te amaba.

Sin palabras decorativas, simplemente le dijo que la amaba.

Sin embargo, esto la entristeció.

— Porque no tiene sentido quedar solo allí.

¿Es esto reconfortante?

Tal vez, es reconfortante.

Al contrario, esto no es reconfortante en absoluto.

“… Oye.”

Yoo-Ara dijo con voz temblorosa.

Mirando a su amor perdido, puso su mano en la mejilla de un hombre tan cruel y lamentable.

“Tú eras mi mundo.”

“No.”

Él negó con la cabeza. Yoo-Ara volvió a ser aguda.

Sin embargo, un rincón de su corazón estaba teñido de calidez.

Este tipo que quiere romper la atmósfera hasta el final, en verdad.

En verdad—

“Tu mundo es todo lo que ves, todo lo que escuchas, todo lo que sientes, todo lo que encuentras.”

Él inclinó su rostro por un momento y apoyó su frente en la de ella.

“No soy solo yo. Tú también lo sabes.”

El calor de su voz se extiende por su cuerpo.

Ta-da, ta-da.

Esto se hundió en su corazón y mente y arde como una hoguera.

“Y…”

En ese precisamente momento, a 180 segundos del conteo en la cabeza de Yoo-Ara.

“Cuídate.”

Sqeuak—

La puerta se abrió en cuanto pasaron los tres minutos prometidos.

Estaban las tres mujeres que presentaron a través de ella.

Ellas eran Yeriel y Ellie.

“… ¡Hermano!”

Tan pronto como Yeriel vio a Deculein, corrió hacia él. Ella sollozó en sus brazos en la mecedora.

Sin decir ni expresar palabras, simplemente transmitió todas sus emociones con el grito más primario.

Al verlos a los dos, Lia retrocedió por un momento. Ellie, a su lado, sonrió suavemente y apretó el hombro de Lia.

“… Sylvia también está aquí para verte.”

Lia asintió sin decir una palabra. Quizás, en este momento, ella tiene una cara demasiado aturdida.

¿No se verían sus ojos como los de Yoo-Ara, llenos de lágrimas, con los labios apretados y el cabello revuelto?

Ellie dijo.

“Gracias por sus esfuerzos. Aventurera Lia.”

Sin embargo, decir gracias por su duro trabajo Lia suena como un ‘game over’.

Ya sea que el juego se gane o se pierda, el juego termina de todos modos.

“… Sí.”

Con una cara ligeramente confundida y un poco renovada, miró a Deculein y dijo esto.

“Tú también has pasado por mucho.”

 

# 11. Tiempo

 

… El tiempo en el Continente continúa fluyendo.

Sin importar quién muera o viva, la vida humana fluye constantemente. Todo en este continente es así.

Incluso si la persona más importante del mundo muere, eventualmente, con el tiempo, ellos serán olvidados.

Así como el gigante que un día gobernó el Continente se convirtió en una débil leyenda, la destrucción del Continente causada por el último creyente se volvió “inexistente” demasiado rápido.

Por supuesto, Epherene sabía ese hecho.

Ahora que ella es la Archimaga suprema de este continente, es una sabia por el que cualquier mago desea ser enseñado…

Paeng—

Una lineada de pescar se dobla en la orilla del mar. El cebo se hunde hasta el fondo del agua mientras flota adherido a este.

En ese estado, Epherene espera.

¿Fue hace uno, dos o tres años desde que él  murió?

Ella no sabe cuántos años han pasado.

Para Epherene es solo la hora de pescar.

Por supuesto, esto no es interesante.

Hubo momentos en que trató de hacerlo interesante.

La pesca, la escritura, la literatura y todo lo demás en este continente puede llamarse un ‘pasatiempo’.

Pero esto no es tan fácil.

Es muy difícil.

“Profesor.”

Epherene murmuró en voz baja. Mirando a la orilla del mar, murmura distraídamente a sí misma.

“Puedo ver por qué el Profesor se fue.”

Humano.

Se dice que son humanos porque viven juntos, pero ahora Epherene no siente ninguna razón para vivir con nadie.

Los magos solo la admiran, los nobles están demasiado apegados a las pretensiones y disfraces, y los isleños adinerados solo codician su investigación…

Todo en ese Continente no tiene sentido para Epherene.

“¿Está la Archimaga simplemente pescando?”

Un momento después, una voz noble penetró en el oído de Epherene. Majestuoso y solemne, su sonido habla con la mayor grandeza de su “Rango” en este Continente, pero Epherene aún tiene espacio de sobra.

“Sí. Estoy pescando.”

El Emperador Sophien. La anterior Epherene, que se inclinó ante ella, ya no está allí.

“Escuché que no has estado en la isla flotante por algunos años. Cinco años.”

“… ¿5 años? ¿Han pasado ya cinco años?”

Han pasado cinco años.

El cambio eso para Epherene es irrelevante. No, eso es extraño.

“Sí. Han pasado exactamente cinco años desde que vi los últimos días de Deculein desde lejos. Hoy es el día que marca los cinco años.”

“Ah… ya veo.”

Epherene asintió con indiferencia.

Si cinco años han pasado, han sido cinco años.

“Pfft.”

Sophien se rió y presionó su trasero contra la silla junto a ella.

“Vine a pescar con mi equipaje.”

Las dos personas más nobles de este continente están sentadas en dos sillas de pesca muy pequeñas y estrechas.

De hecho, es una vista peligrosa y extraña, pero desafortunadamente, no hay espectadores aquí para contar esta historia.

“Pienso que demasiada obsesión con una persona no es muy buena.”

Una persona.

Epherene se interesó en esa frase.

Esa “única” persona es más importante para Epherene que todos los habitantes de este Continente juntos.

“Estoy de acuerdo. Es muy extraño para mí también. El tiempo, el espacio, la gente, todo parece ser relativo.”

“Entonces, ¿te gustaría reunirte con él?”

Epherene miró a Sophien sin decir una palabra.

Sophien gruño y agregó.

“Te pregunté si quieres verlo.”

“… Quiero verlo.”

Tsk, una respuesta irónica.

Audacia inútil y sin valor.

Incluso frente al Emperador, ella está tan relajada que Epherene se muestra orgullosa y desinteresada.

“Entonces. Conozco una forma.”

En un instante, la lineada de pesca del  Emperador se dobló en el agua simultáneamente con esas palabras.

¡Splash—!

Una ola que resuena fuerte.

Sophien miro el mar lejano y sonrío de corazón.

“¿Hay una forma? ¿No es eso pescar?”

Ante la pregunta de Epherene, Sophien negó con la cabeza.

“Sin embargo. Esto se necesita de mí y de tu dedicación.”

Se necesita de mí y de tu dedicación.

El significado de esas palabras es misterioso incluso para la Archimaga Epherene.

“Así que, quiero preguntarte.”

Pero no hay necesidad de preocuparse.

En este momento, a la propia Sophien no le gustan los acertijos y no quiere perder el tiempo.

Entonces, ella dijo el punto principal.

“¿Puedes sacrificarte por Deculein?”

Epherene no pudo evitar sonreír ante la pregunta de si podría sacrificarse.

“Eso… ¿Estás bromeando?”

Snap—

Un pez mordió el anzuelo justo en ese momento.

“Él me dijo que viviera mi vida.”

No sé en cuál de ellos quedó atrapado, pero ambas agarraron la caña de pescar.

“Creo que ahora lo entiendo. Para mí. Si tan solo pudiera volver a verlo, solo una vez más.”

Y al mismo tiempo ambas levantaron las cañas de pescar.

“Estaría dispuesta a morir.”

¡Drip———!

El pez en la superficie del agua se elevó y el rocío se esparció a través de ellas. En un instante, las gotas de agua se esparcieron a la luz del sol y emergió un nuevo tono.

Un arcoíris de siete colores.

Entre Epherene y Sophien, el hermoso arcoíris viéndose una al lado de otra…

… Brillando intensamente.

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