Capítulo 331 – El Villano que Quiere Vivir

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En la frontera de Hadekain.

En una villa en el bosque que conduce a Marik, me enfrenté a Sophien a través de un espejo.

— …Esta es mi última orden como tu Emperador.

El Emperador reflejado a través de este cristal transparente parecía ser de un pasado lejano. La joven Sophien luchó con la regresión, repitiendo su muerte sin fin.

— Tengamos un encuentro… aquí, conmigo.

Ella quería tener un encuentro como cuando todavía podíamos estar relajados el uno con el otro. Como aquellos días en que no teníamos que preocuparnos por la destrucción del continente. Con un tono demasiado débil para ser una orden, como si me pidiera un favor.

“Su Majestad.”

— ….

Pero no di ninguna respuesta. Transmití secamente lo que estaba tratando de decir.

“La suposición de la agencia de inteligencia es correcta.”

Sophien apretó los dientes y me miró.

— ¿Correcta?

“Sí. Traicionaré a Su Majestad.”

— …

Ella cerró los ojos por un momento.

— Entonces serás un traidor. Tu familia será traidora. Ante el final más trágico, serán borrados de la historia del Imperio.

“Incluso si traiciono a Su Majestad, Yukline será su fuerza.”

El nombre Yukline, sus miembros del reino y mi hermana Yeriel tenían importancia para mi yo actual. No solo para Deculein sino también para Kim Woojin.

— Sueñas demasiado. Si tú, la cabeza de la familia, se convierte en un traidor…

“Yeriel me expulsará primero.”

— …¿Yeriel?

“Sí. Ella es alguien que puede liderar Yukline. Manténgala a su lado y úsela.”

Tarde o temprano, Yeriel se convertiría en la cabeza de Yukline. Yeriel lideraría la familia en lugar de Deculein. Sabiendo que ese era mi deseo, no se dejaría atrapar por ningún sentimiento personal.

— …

Sophien no dijo nada. Ella me miró fijamente, dejando escapar un suspiro enojado.

“Su Majestad. Aquellos que han recibido la gracia del Altar pronto prevalecerán.”

En el Imperio y en todo el continente, los elixires que el Altar estaba esparciendo habían llegado a la mayoría de las Torres Mágicas y la Orden de los Caballeros. Numerosos estaban fascinados por los poderes irresponsables y convenientes que ofrecían. Incluso la nación llamada Reok estaba conspirando para volver hacia el control del Altar.

“No se trata solo de magos y caballeros. Incluso los bajos y miserables buscan voltearse al Altar para ganar fuerza y ​​derrocar el sistema de clases.”

La fe del Altar invadió la pirámide de clases, y todos acogieron el poder gratuito otorgado por el Dios Quay. Ellos se habían vuelto adictos a los frutos de la tentación, el cual podían fortalecerlos sin esfuerzo ni talento.

“Por alguna razón, odio ver bastardos así.”

Le dije a Sophien.

“Así que, los reuniré.”

Probablemente cayeron en la tentación del Altar porque estaban cansados ​​de la opresión de los nobles como yo.

“Me levantaré de nuevo, encima de esos cabrones que huyeron de la realidad.”

Así que, yo me elevaría por encima de ellos. Desde su cúspide, reinaría de nuevo y sabiamente les informaría. Mientras vivas en este continente, mientras sirvas al mal, nunca podrás escapar del nombre de Deculein…

“Será el mal más ordenado.”

— ….

Sophien me miró en silencio.

“Me convertiré en su enemigo.”

Sin embargo, su complexión era diferente a la de antes. Ella agacho la cabeza con los ojos empapados de tristeza.

“Así que, prepárese para la guerra ahora. Prepárese para avanzar en Annihilation. Si no hace lo mejor que puede, Su Majestad será derrotada.”

Derrotada. En el momento en que mencioné esa palabra, el humor de Sophien cambió.

— …¿Derrotada?

Ella se enderezó de nuevo. Me miró con su característica arrogancia.

— Los bastardos del Altar parecen tener confianza.

Sonreí un poco.

“Esperaré a Su Majestad en las ruinas con grabados de madera.”

 

*****

 

La luna llena se elevó arriba.

Lia, quien estaba sentada en un árbol en el bosque, miró a Julie, que custodiaba la entrada a la villa, y balanceó los pies en el aire.

“Ella no se hará a un lado ~.”

Ganesha sonrió.

“Sí. Parece que Deculein incluso puso una barrera a su alrededor. Ni siquiera podemos espiar.”

Lia asintió. Ellos habían estado siguiendo a Deculein y Julie, pero fueron bloqueados solo por Julie. Aunque solo era una muñeca, era fuerte. Por supuesto, si avanzaran con fuerza, podrían ganar. Pero derrotar a la fuerte caballero llamada Julie no era lo que Lia y el equipo aventurero Red Garnet quería.

“Ya es hora de llamarnos adentro ~.”

Mientras Ganesha hacía pucheros y se cepillaba el pelo…

— Vengan ahora.

La voz de Deculein llenó el aire. Al mismo tiempo, se desmanteló la barrera que rodeaba la villa.

“Wow. Lo hiciste bien.”

Los ojos de Lia se agrandaron. Ganesha le dio una pequeña sonrisa.

“Lia. Entra tú.”

“¿Qué? ¿Sola?”

“Deculein abrió la barrera, pero esa caballero no lo permitirá a menos que seas tú ~.”

Ganesha señaló a Julie. Ella todavía los miraba con los ojos entrecerrados.

“…Oh, okey.”

Lia saltó del árbol y se acercó a la entrada de la villa. Julie dio un paso adelante.

“Dame tu arma.”

“Yo no uso armas.”

“Sí. Creo que no lo usas.”

Julie aun así reviso a Lia. Rebuscó en sus bolsillos y en cada rincón y grieta de su ropa. Sacó cada una de sus pertenencias y las miró sospechosamente.

“¿Qué es esto?”

“Es una flor.”

“¿Por qué lo trajiste?”

“Quería dárselo al Profesor.”

Lia respondió con amargura.

“Por ahora, guardaré esto conmigo.”

“…Si, bueno. Haz eso.”

Julie asintió, abrió la puerta de la villa y entró con Lia.

Stomp, stomp—

Ellas caminaron por un pasillo corto antes de detenerse frente a la biblioteca.

“Entra.”

“…Sí.”

Lia abrió la puerta. Primero llegó el olor a libros y tinta, luego notó a Deculein. Parecía estar escribiendo en un cuaderno en su escritorio, y detrás de él estaba el lienzo que conducía a la prisión de pintura, sellada con magia.

Thud—

La puerta se cerró detrás de ella.

“…Estoy aquí.”

Lia comenzó a juguetear con el lóbulo de su oreja debido a la tensión que sentía. Deculein respondió mientras mojaba su pluma en tinta.

“Has perdido muchas oportunidades de matarme.”

“¿Eh?”

“Este momento es otra oportunidad. Soy débil y tú eres fuerte, Lia.”

“…Así que. ¿Quieres que te mate?”

Deculein no respondió.

Garabatear, garabatear—

Incluso después de llamarla, él solo se concentró en escribir.

“…Quiero decir, disculpe. Conde.”

Lia se mordió el labio. No pudo contenerse, así que preguntó lo qué le había hecho sentir curiosidad.

“¿Por qué quiere morir?”

Garabatear, garabatear—

Aun así, la pluma de Deculein no se detuvo. Lia apretó los puños.

“¿Por qué está tan impaciente por morir? Yo soy Yuli ¿Por qué me dices que te mate?”

“…”

De pie, su mano se detuvo. Sus ojos se entrecerraron.

“Yuli.”

“…Sí. Yuli.”

Deculein dejó la pluma.

“Sí. Te pareces a ella. Algún tipo de proceso milagroso… así que, podría ser que ella pasó por la reencarnación o algo así.”

Tap—

Cerró el cuaderno.

“Entonces, sigue siguiéndome.”

“¿…?”

Fue algo muy extraño de decir. Lia parpadeó y miró a Deculein.

“Traicionaré al Emperador. Trabajaré con el Altar para completar el faro.”

La visión de él declarando su culpa le dejó claro a Lia que algo no estaba bien. Por extraño que parezca, su figura parecía superponerse con la de otra persona, alguien familiar.

“Regresa al Imperio.”

“…”

“Acaba conmigo.”

 

*****

 

Después de que el Equipo Aventurero Red Garnet se fue, me senté en la biblioteca de la villa leyendo un libro. No muy lejos, Julie estaba limpiando su espada con un paño.

Rustle, rustle—

Rustle, rustle—

Ese sonido se sentía cómodo. Julie se sentó a mi lado y no hizo nada especial, a veces me hablaba y a veces me miraba con una mirada en blanco. Pero solo eso hizo que mi corazón se sintiera cómodo.

“¿Te gusta esa espada?”

Julie me miró y sonrió.

“Sí. Es una espada que hiciste, así que me gusta. Me familiaricé con el bastante rápido.”

Una sonrisa tiró de mis labios, pero duró solo un momento.

“¿Cuánto tiempo te queda?”

La Julie actual no podía quedarse conmigo por mucho tiempo. El cuerpo de esa muñeca se rompería algún día, e incluso si el cuerpo perduraba, el diario algún día sería cortado. Julie se encogió de hombros.

“No te preocupes. Hasta el último momento, te protegeré.”

“…”

No me molesté en preguntar de nuevo, sino que la miré. Estaba agradecido por el regalo de su regreso, pero al mismo tiempo, era una dolorosa maldición. No podía aliviar el dolor en mi corazón.

“Julie.”

“Sí.”

“Lo siento.”

Ella sonrió un poco.

“Desearía que estuvieras viva. Sin importar lo doloroso que fuera, solo quería que no murieras.”

“Sí. Conozco tus sentimientos.”

“Y quería que fueras feliz.”

“Sí. Gracias.”

Julie le siguió el juego fielmente. Esto fue tan divertido que me hizo reír.

“… Pero ese deseo no fue cumplido.”

“Está bien.”

Julie se levantó lentamente. Envainando su espada, se acercó lentamente a mí.

“No habría esperado tal felicidad. Te estabas atormentando, deseando que solo yo pueda ser feliz y sobrevivir…”

Ella se puso de rodillas y me miró.

“Eso me habría hecho infeliz al final. Era nuestra codicia la que era incompatible.”

“…”

Puse mi mano sobre la cabeza de Julie. El muñeco de Arlos encarnaba perfectamente la naturaleza del médium, así que ahora, este muñeco era una reproducción casi completa.

Acaricié su mejilla. Ella acarició mi mano.

“Pero esto es una coincidencia.”

“¿Coincidencia?”

“… El deseo que acabas de tener para mí.”

Julie sonrió.

“Yo también tenía un deseo similar.”

Drip, drip.

En algún momento, la lluvia comenzó a caer.

“Espero que solo un deseo pueda hacerse realidad. Si puedo lograr eso, seré la más feliz.”

“…¿Deseo?”

“Sí.”

Drip, drip.

La lluvia se alzó, tamborileando contra la ventana.

“En el momento en que desaparezca… espero poder protegerte.”

El olor del papel, el olor de la tinta, el olor de la lluvia se mezclaron e impregnaron el aire.

“Espero que mi verdadero final sea contigo.”

Julie apoyó la cabeza en mi regazo.

“Ese es mi deseo.”

“…”

Puse mi mano sobre su cabeza así.

“Sí. Moriré después de ti.”

“…¿Mmm?”

Luego, miró hacia arriba con las mejillas infladas.

“¿No puedes vivir?”

Drip, drip.

Negué con la cabeza.

“No puedo.”

“…”

“Pero no te preocupes. Parece que tengo que vivir por ahora.”

Julie no hizo más preguntas y rápidamente cambié de tema.

No me gustaba este ambiente pesado.

“Por cierto, Julie. Hueles a flores.”

“…Oh, cierto.”

Como si lo recordara demasiado tarde, los ojos de Julie se abrieron y sacó una flor de su bolsillo.

“Esta es la flor que llevaba Lia. Olvidé por un momento que lo confisqué.”

“Ya veo.”

Un simple error que encajaba con Julie. Por supuesto, incluso eso fue encantador, pero la flor que me mostró hizo que mi expresión se endureciera por un momento.

“… ¿Lia lo trajo?”

“Sí. Ella dijo que te lo trajo, pero ¿Sabes qué tipo de flor es?”

“…”

Mas o menos. Esos pétalos azules y diminutos me eran familiares.

“Es un no-me-olvides.”

No-me-olvides. El huevo de pascua dejado por Yuli. Lo miré… y de repente sentí sueño.

Como si algo hubiera explotado en la parte superior de mi cabeza, la fatiga y el agotamiento fluyeron hacia el resto de mi cuerpo.

“¿E-Estás bien?”

Julie me preguntó mientras me apoyaba. Su voz tembló.

“…Sí. Sólo tengo un poco de sueño.”

Me apoyé en Julie y miré el no-me-olvides tirado en el suelo.

Flores traídas por Lia. No-me-olvides. Yuli… Yuli von Fairnigis Mainnhit…

“Sí. Te llevaré a la cama.”

…Sin embargo, mis pensamientos se detuvieron allí.

“Descansa. Siempre estaré a tu lado.”

Cuando la cálida voz de Julie me inundó, mi conciencia se desvaneció.

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