Capítulo 328 – El Villano que Quiere Vivir

Night mode
Pagina Anterior
Pagina Siguiente

Hace una semana, en la prisión de pintura creada por Quay y remodelada por Epherene, Julie estaba puliendo su habilidad con la espada. Estuvo haciendo sparring con guerreros fuertes como Zeit y Jackal y recibiendo sus instrucciones; ella desarrolló sus habilidades.

Así, perfeccionó los movimientos de Deculein en su propio manejo de la espada. Por otro lado, Sylvia estaba absorta en cómo comunicarse con el mundo exterior. Trabajó con magos inteligentes como Arlos y Carla para encontrar una salida de esta prisión. En el proceso, imaginó una fórmula de 230 páginas llena de ideas de hechizos locos.

“…Esta es la mejor. ¿Qué piensas? Está conectado, ¿verdad?”

¿Pero fue porque esta prisión era un milagro que iba más allá de la magia? Las tres aún no podían desarrollar una forma de destruir este lugar. La única técnica que idearon fue el bypass.

“Sí. Parece haber una conexión.”

La clave era Arlos y sus muñecas. Aunque Arlos ahora estaba encarcelada aquí, aun había muchas muñecas hechas por ella en el continente, y algunas de ellas podrían llamarse obras maestras nacidas de su corazón y alma. Por supuesto, controlarlos remotamente era posible.

“Muévelo.”

Sylvia le dijo a Arlos. Arlos cerró los ojos por un momento de profunda concentración, pero luego negó con la cabeza.

“Será difícil. Su punto de vista es compartido, pero es muy difícil hacer que se mueva.”

“…Ya veo.”

Sylvia dejó escapar un pequeño suspiro.

El método que habían elegido ahora era el hilo de maná. No había forma de escapar de este lugar usando la magia ordinaria, por lo que Sylvia ideó una manera de tomar prestados los ojos y el cuerpo de la muñeca al dejar que su maná saliera en una línea delgada.

“Tu hechizo no parece ser suficiente.”

Arlos murmuró. Sylvia la miró.

“¿No es suficiente?”

“No. Esto está usando el mismo método que Quay, pero no puedes hacerlo con tus recursos.”

Este era igual al método que usó Quay. Quay, que existía fuera del mundo, controlaba las muñecas del continente con una magia muy similar a este hilo.

“Si no hubieras hecho una muñeca para Quay en primer lugar, esto no habría sucedido.”

Sylvia hizo un puchero cuando Arlos le sonrió.

“… Si no hubiera hecho una muñeca, él habría encontrado otra forma.”

“No lo habría.”

“Lo habría. Lo estás subestimando demasiado.”

“No lo habría.”

“Lo habría.”

“No lo habría.”

“Lo habría.”

Ignorando a las dos que se replicaban, Carla miró atentamente la pizarra. Un círculo mágico con todo tipo de líneas y círculos entrelazados como una lombriz pintó la pizarra.

“Creo que hay una forma.”

Carla dijo.

“¿Forma?”

“Forma…”

Arlos y Sylvia la cuestionaron justo antes de jalarse de los cabellos. Carla asintió.

“Sí. Si usamos un medium, la vibración transmitida a través del hilo de maná se amplificará.”

“Eso lo sé, y es de sentido común. Pero el problema es que no hay un medium.”

Arlos respondió con sarcasmo. La mediación era la forma más fácil de amplificar la eficiencia y el poder de la magia. Sin embargo, no había objetos que pudieran convertirse en un medium en esta prisión.

“Mas bien, creo que tenemos una persona que puede convertirse en un medium.”

Carla dijo.

“…¿Persona?”

“Sí. Creo que sería posible con Julie.”

¿Julie? La revelación casual y contundente de Carla confundió a Arlos y Sylvia.

“¿No podemos descubrirlo si revisamos las pertenencias de Julie ahora?”

Carla señaló la ventana. Sylvia y Arlos la siguieron involuntariamente para ver a Julie peleando con Zeit. Ella estaba sudando y blandiendo su espada.

“Creo que Julie tiene un medium.”

Quizás, Julie era la persona más especial dentro de esta prisión. Incluso mirando a través de todo el continente, sería raro. Ella era alguien cuya memoria y cuerpo fueron completamente rebobinados por Epherene.

“No, Julie tiene un medium.”

Carla convirtió su duda en convicción. Julie tenía un objeto que estaba conectado al continente.

“Un diario.”

“…”

“Oh.”

Sylvia y Arlos ahora entendieron. Carla rió suavemente.

“Podemos usar eso como un medium.”

 

*****

 

…El resultado de esa discusión: Julie ahora miraba hacia la mansión de Deculein. El cuerpo de la muñeca era algo incómodo y parecía que su vida llegaba a su fin, pero esto era bastante soportable. Fue suficiente para soportar.

Si tan solo pudiera verlo de nuevo.

“…”

Julie recogió en silencio el periódico que se había caído al suelo. Ahora estaba obligada a ver y oír tanto como fuera posible. Cada experiencia por la que pasó, cada emoción que sintió, cada palabra que dijo, se transmitiría a las personas del otro lado.

[El principal sospechoso en el caso de la desaparición masiva es la discípula de Deculein, Epherene…]

Sin embargo, parecía que Deculein estaba bajo ataque. Lo pintaban como un incompetente que no pudo prevenir temprano los crímenes de su discípula Epherene y un hombre sin escrúpulos que plagió sus numerosas teorías.

“Ummm…”

Julie lo leyó todo.

Rustle—

En ese momento, escuchó un árbol crujir sobre ella. Julie levantó la cabeza para mirar el hermoso árbol zelkova. Solo había un leve rastro de alguien allí, pero una pequeña sonrisa se dibujó en los labios de Julie.

“Eres tú.”

Creeak—

Las puertas de la mansión se abrieron, causando que Julie se estremeciera.

Whooosh…

Julie observó cómo el auto de lujo de Yukline se acercaba y se detenía junto a ella.

La ventana se bajó. Julie miró hacia adentro y vio a Deculein mirando hacia afuera.

“…”

Él la miró sin decir una palabra. Parecía un poco sorprendido y un poco desconcertado.

“¿Escapaste?”

Sin preocuparse por las circunstancias ni saludar, preguntó.

“Caballero Yuri. Respóndeme.”

Julie sintió ganas de llorar, pero forzó una sonrisa y respondió.

“Sí. Escape.”

Entonces, la expresión de Deculein se quedó en blanco. De hecho, dado que escapó de un espacio donde no había escapatoria, esa fue una reacción natural.

“Serás llamada como testigo principal. ¿Cómo escapaste?”

“Eso es un secreto.”

“…”

La frente de Deculein se contrajo. Se llevó el dedo índice a la frente y la miró fijamente.

“¿Estás bromeando ahora?”

“No.”

“… Entonces déjame preguntar—”

“Es un secreto.”

Su rostro se contrajo. Luego, con un pequeño suspiro, abrió la puerta.

“Caballero Yuri. Entra.”

“…¿Por qué?”

“Porque eres un testigo importante. Tienes que decir en detalle cómo saliste.”

“Mmm. Supongo que sí.”

Ante eso, Julie sonrió un poco. Se subió al coche de Deculein y se sentó a su lado.

“¿A dónde vamos?”

Mientras disfrutaba de la textura de los asientos de cuero fino, preguntó Julie. Deculein respondió con una mirada un poco cansada.

“Hadekain.”

“¿Mmm? ¿No deberíamos ir al Palacio Imperial?”

“…No hay necesidad.”

“¿Sí?”

Julie ladeó la cabeza, pero Deculein no dijo nada más. No tenía algo que decir.

Iba a volver a poner a Julie en el lienzo.

 

*****

 

Mientras tanto, Lia estaba en una taberna bajo el Imperio. Con el olor a barricas de roble mezclado con alcohol y uvas, este lugar parecía a primera vista un bar cualquiera, pero servía como oficina temporal para el servicio de inteligencia.

Ellos no especificaron la ubicación de sus actividades, por lo que se concentraron en elegir lugares que fueran los más fáciles de disfrazar.

“… Esta es la agenda que Deculein presentó al Palacio Imperial.”

Allí, Lia estaba haciendo contacto y brindando información. El servicio de inteligencia obtuvo de inmediato la propuesta que Deculein envió hoy a la Familia Imperial y Su Majestad.

“El asunto de castigar a los Sangres Demonio…”

Lia se sentó al lado de Ganesha y desdobló los papeles que le entregaron.

“¡¿Aniquilación?!”

La primera palabra en la primera línea fue aniquilación. Los ojos de Lia casi se salen de sus órbitas y la expresión de Ganesha se volvió seria.

Ganesha chasqueó la lengua y pasó la página.

“[Por supuesto, este papel blanco está absorbiendo a innumerables personas, pero aún está en un nivel que puede ser tratado mágicamente. Así que no hay necesidad de tratarlo como un gran problema. Más bien, sería correcto pensar en una forma de usarlo.]… ha.”

Ganesha resopló.

“¿Por qué está haciendo esto~?”

Medio millón de personas ya habían desaparecido, solo según las cifras oficiales, y algunos de ellos eran conocidos de Ganesha. Deculein descartó este gran incidente que sacudió al continente como un asunto trivial y fue más allá de tratar de encubrir la escala, insistiendo en usarla para erradicar a la Sangre Demonio.

“Ya lo sé, bien.”

Lia, que estaba leyendo la propuesta de Deculein, negó con la cabeza. Intervino el agente de inteligencia.

“Deculein ha caído. Ha vuelto al Altar. El anterior Conde leal se ha ido.”

Esa era la clave. El comportamiento actual de Deculein era bastante diferente, pero si fuera su yo pasado, todo podría explicarse.

“Por cierto, esta prisión de pintura es probablemente obra del Altar, no de Epherene.”

Lia cambió el tema por un momento. La prisión de pintura era la autoridad de Quay, no de Epherene, ya que existía fuera del mundo.

“Sí. Entonces es más seguro que Deculein esté ayudando al Altar.”

“…”

Pero nuevamente, esto volvió a Deculein. Lia se rascó la nuca y Ganesha le dedicó una pequeña sonrisa.

“Así que. ¿Qué hará Su Majestad~?”

“… Hay una discusión sobre un ataque preventivo desde el Palacio Imperial.”

La ubicación del Santuario del Altar era segura, por lo que antes de que perturbaran aún más a la sociedad imperial, los oficiales de alto rango insistieron en que hicieran la guerra.

“Sin embargo, Deculein también está en contra. Su Majestad no tomará ninguna posición…”

Entonces el agente de inteligencia dejó de hablar. Al recibir un informe de alguien, presionó la bola de cristal en su oído.

“…¡Qué!”

El agente gritó asombrado. Ganesha y Lia se inclinaron más cerca.

“¿Qué pasó?”

El agente saltó.

“Es urgente. La noticia es que la Caballero Yuri ha escapado de la Prisión de Pintura.”

“…!”

Lia se levantó de golpe.

“¿Escapo? ¡¿De eso?!”

“Sí. Pero Deculein la aseguró primero. Escuché que él está de camino a Hadekain…”

“¡Vamos también!”

Lia se echó a correr, y Ganesha y los agentes la siguieron.

 

*****

 

El camino a Hadekain fue incómodo ya que estaba agobiado por la mirada de Julie.

“…”

A mi lado, Julie — Yuri — me había estado observando desde que ella entró.

“¿Qué sigues mirando?”

Al final, eso es lo que pregunte. Ella respondió con calma.

“¿Qué planeas hacer en Hadekain?”

“…Hadekain también tiene un lienzo. Fue transportado por aire para su uso en Rohalak.”

Empujaría a todos los del campo de concentración de Rohalak adentro.

…Además, a esta Julie.

“Pero, ¿por qué vas allí?”

Julie parecía tener curiosidad por muchas cosas. Después de todo, debe haber muchas cosas que ella no sabe debido a esos recuerdos perdidos.

“Yo tengo algo que hacer.”

“Ya veo.”

Se rió un poco y luego bajó la ventanilla. Sopló un viento frío.

“Es refrescante.”

“…”

Cerré la ventana con Psicoquinesis.

“¿Mmm?”

Ahora, para ser honesto, fue un milagro mantener mi mente y mi cuerpo intactos. Me estaba muriendo, y después del incidente de los Asesinos, toda mi energía se dedicó a mantener mi vida intacta.

“Oh, ¿Estás mal?”

Preguntó Julie. Negué con la cabeza.

“Hablas mucho ahora.”

“¿Hablo mucho ahora? ¿Me conoces?”

“…”

Apreté los dientes. Sin embargo, no pude decir nada. Julie era bastante peligrosa en este momento. Solo estar a mi lado era una variable de muerte. Cada vez que la veía me dolía el corazón.

La programación de Deculein todavía se estaba aplicando.

“¿Pero por qué no estás hablando?”

El paso de montaña que conducía a Hadekain era tranquilo y acogedor. Por eso, la voz de Julie sonó particularmente fuerte.

“No tengo nada que decir, así que cállate…”

…En ese momento.

Bang—!

Un gran peso cayó sobre el capó del automóvil en movimiento, enviando una onda expansiva mientras el chasis era aplastado.

No fue un accidente, sino un ataque. Reflexivamente mitigué el daño con psicoquinesis, y Julie gritó.

“¡Es un ataque!”

“Lo sé.”

Mientras respondía, comprobé mi estado y luego examiné los rostros de los enemigos que nos rodeaban.

“¿Es la agencia de inteligencia?”

La mayoría de ellos eran agentes de inteligencia; uno incluso estaba sentado sobre los restos del coche y golpeando el parabrisas. No sabía si tenían una orden formal, pero primero verifiqué el maná de mi cuerpo.

Quedaba suficiente para usar la Obsidiana Snowflake.

“¿Vas a pelear?”

Preguntó Julia.

“Supongo que sí.”

Si había alguna forma de escapar de la prisión de pintura, no debe revelarse.

“No quiero entregarte.”

Ese plan debe seguir siendo el Alfa y Omega de Epherene.

Pagina Anterior
Pagina Siguiente