Capítulo 228 – El Villano que Quiere Vivir

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Skydark: Capitulo Patrocinado por Juan Manuel 4/8..  Enjoy!!!


…El destino de la regresora Sophien fue honorable. Desde su nacimiento, el ser humano más noble del mundo, con el linaje de la familia imperial, otorgado a su destino. La hija mayor tenía una legitimidad absoluta que era difícil de encontrar incluso si mirabas hacia atrás en la historia del Imperio.

Sin embargo, no había nada que diera sentido a la vida de aquel reinado perfecto. Era una vida de paradoja que padecía la muerte, pero no podía morir. ¿Existía para ella la idea de la muerte natural? ¿Se le abriría también a ella el último párrafo de la vida? ¿Y si, cuando envejeciera y muriera naturalmente, volviera a ese día del 1º de enero?

Si la muerte no continuaba, sino que solo se repetía, ¿Cómo era la forma correcta de acabar con esa vida? No, ¿alguna vez iba a llegar a su fin? Por lo tanto, mientras los humanos vagamente imaginaban y temían su muerte lejana, Sophien experimentó un universo donde su final no existía. Ella continuaría volviendo a su ciclo sin fin. Por eso anhelaba el aburrimiento.

Si aprendiera todo despacio, si pensara con lentitud o actuara con lentitud, podría olvidarse un poco de aquellas lejanas restricciones. Ella podría huir.

…Pero alguien rompió ese mecanismo de defensa. Desde el momento en que lo conoció como un mago docente, a medida que pasaban las estaciones, hasta el presente. Él siempre la obligaba a aprender. Le exigió que se enfrentara al mundo y le enseñó otras emociones además de la indolencia.

Fue interesante al principio. Ella simplemente lo tomó como una sorpresa. Sin embargo, con el paso del tiempo, el chico se le clavó como una espina en el centro y cada vez que lo veía, se sentía triste, feliz y enojada. Incluso soñaba con él. Llegó a imaginar un futuro en el que no estaba sola.

Esto no era familiar.

“…Mmm.”

Tweet— Tweet—

El sol de la mañana brillaba y los pájaros cantaban. Sophien miró a Deculein sin decir una palabra.

“…Él está durmiendo.”

Ahan estaba a su lado.

“Bien.”

Deculein estaba durmiendo. Por supuesto, él no estaba mintiendo ni nada. Fuera de la puerta de los dormitorios privados ocultos en el Palacio Imperial, estaba durmiendo, inmóvil como un caballero.

“Llegaste al Palacio Imperial arbitrariamente… y no pasó nada hasta la mañana. ¿Dijiste que viniste después de ver el futuro donde morí?”

“Así es. Eso fue extraño y espeluznante, a diferencia del Profesor habitual…”

En cualquier caso, Sophien lo encontró ridículo y sonrió.

“Su Majestad, ¿Qué va hacer?”

“…No lo sé.”

Sophien jugueteó con su barbilla mientras reflexionaba.

“Primero, esto es un castigo.”

Tocó la mejilla de Deculein. Aun así, él no se despertó.

“Su Majestad, tenga cuidado. El Profesor va odiar esto.”

“… ¿Qué si ese bastardo odia esto?”

Ella era la única persona que podía llamar bastardo al Profesor Deculein. Ahan miró a Sophien, impresionada.

“Pero… es mejor no hacerlo dos veces.”

Ella se apartó suavemente. A pesar de que ella era un Emperador, era difícil meterse con algunos sirvientes. En cambio, ella miró fijamente al Deculein durmiente.

“… Ahan.”

“Sí. Su Majestad.”

De repente, Sophien recordó la profecía de Rohakan. Dijo que algún día ella se enamoraría de Deculein y que lo mataría. Tomaría la vida del único ser que podría tener sentido para ella con sus propias manos.

“Lo haré, tal vez, por este profesor…”

— ¡No, no es así! ¡Tengo mucha prisa! ¡Aaah! ¡Ahhh! ¡Ouch! ¡Aaah!

“…”

— ¡Ouch! ¡Aaah! ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!

“…¿Qué demonios?”

Un gemido resonó debajo de las escaleras del dormitorio. Justo cuando Sophien se dio la vuelta, Deculein abrió lentamente los ojos.

“Profesor. ¿Finalmente despertó? No pasó nada…”

— ¡Aaah! ¡Déjame ir! Déjame ir—!

Volvieron a escuchar los gritos. Deculein murmuró con un suspiro mientras escuchaba en silencio esa voz mareante.

“…¿Es Epherene?”

“¿Epherene? ¿Estás hablando de tu discípula?”

“Sí. Parece que algo le pasó a ella.”

Deculein respondió descaradamente, fingiendo que no había estado durmiendo. Se veía perfecto.

“Entonces ve.”

“No. El peligro de Su Majestad sigue siendo…”

“Cielos. Si estuviera realmente en peligro, habría muerto mientras dormías.”

Entonces, Deculein apretó los dientes. Al ver eso, Sophie se rió.

“Supongo que también estás avergonzado, ¿Huh?”

“…Ajem.”

Deculein se aclaró la garganta y se alejó.

 

*****

 

Estábamos en la Prisión Imperial. Negué con la cabeza mientras miraba a Epherene, que estaba encerrada en una jaula.

“Jeje.”

No sabía por qué estaba tan feliz, pero la niña detenida estaba sonriendo brillantemente. Ni siquiera era un perro, pero siguió con —jeje—jeje—.

“Habla.”

“¡Profesor, volví al presente ahora! ¡Me sorprendió ver el calendario! ¡Es febrero!”

Miré su muñeca. Llevaba un brazalete conectado con cinta.

“¿Qué pasó?”

Epherene sacudió las barras de hierro con entusiasmo.

“El tipo llamado dios debió haber dejado de intervenir. Si él continúa con su trabajo en esta situación que ya ha sido expuesta, perderá un poder importante.”

“Oh, entonces, ¿Es eso una rendición? ¿Se acabo?”

Miré el reloj de bolsillo en su cintura.

“No.”

“¿Huh? ¿Por qué?”

“El poder de Su Majestad aún está contigo. El 9 de abril no llegó. Si tu regresión es permanente, entonces eso es un problema a su manera.”

El poder mental que se gastaba para superar la regresión era bastante intenso. Los dolores de cabeza y la fatiga insoportable incluso para los estándares de Hombre de Hierro, aún estaban arraigados en mi cuerpo.

“Oh… entonces, ¿Aun estoy en peligro?”

Epherene sacudió la cabeza con curiosidad.

“No. No estás en peligro. Más bien, estás más segura que nadie en el mundo.”

“¿…?”

Los ojos de Epherene se agrandaron.

“¿Huh? ¿Por qué?”

“Solo estás en peligro cuando Su Majestad está muerta. No la tú actual.”

“Así que, quiero decir, ¿por qué?”

“Porque cuando mueres, el poder vuelve a pasar a Su Majestad.”

“…¡Oh!”

Era una característica de este poder. Así como el poder que escapó de Sophien llegó a Epherene, cuando Epherene muriera, sería transferido nuevamente a Sophien.

“Así que el Altar nunca te matara. Incluso si empujas tu garganta hacia adelante, pidiéndoles que te maten, preferirán matar a aquellos que quieren matarte.”

“Hmm… ¿Es eso un alivio?”

Por supuesto, existía el riesgo de secuestro, pero si al menos estuviera viva, no sería difícil responder. Epherene tampoco era fácil de tratar.

“¿Qué hará ahora?”

“Voy a entrar en la política central.”

“¿Política?”

“Correcto. Recuerdo todos los nombres que me diste.”

Una lista de los que cooperaron con el Altar o pertenecieron al Altar. Los mataría a todos. Si alguno de ellos hubiese cometido alguna vez un delito, lo usaría en su contra, y a los que no lo cometieron, les inventaría algo.

“Sí. Entonces terminaré con la Torre Mágica. Movilizando los conocimientos de mis dos años. Y, Profesor. Venga aquí por un segundo…”

Epherene miró de soslayo la celda vacía de la prisión y me hizo señas para que me acercara.

“Sólo dilo.”

“Cielos, en serio… esto es un secreto. Realmente…”

Gulp—

Después de tragar, habló como si estuviera filtrando un alto secreto.

— El Asistente de Profesor Allen está vivo.

“…”

“¿Y? Es impactante, ¿verdad? Este es un asunto privado del Profesor Allen, por lo que normalmente no se lo contaría… Huh—”

Creek—

En ese momento, la puerta de la mazmorra se abrió. Epherene rápidamente se cubrió la boca.

“¡Oh, profesor! ¡Lo siento!”

El caballero que entró fue Delric. Él estaba con varios de sus caballeros subordinados, y cada uno de ellos se detuvo para saludarme. Y entonces, con ojos resentidos, Delric dio un paso adelante.

“No, ¡quién se atreve! ¡Qué clase de caballero loco encerró aquí a la aprendiz del Profesor! Lo encontraré y mataré…”

“Suficiente. Esta chica de hecho causó un alboroto.”

“¡Caballero Delric~!”

Epherene, aún dentro de la jaula, sonrió y saludó.

“Cuánto tiempo sin verte ~.”

“…¿Huh?”

Delric tenía una mirada agria. Entonces Epherene se estremeció y tembló.

“Oh, cierto. Ya no somos amigos.”

“Uh… déjame abrirlo.”

“…Sí.”

Delric abrió la jaula con la llave. Susurré a Epherene.

— Olvida tus viejos recuerdos.

“…”

“Y, Delric.”

“¡Sí!”

Delric se volteó hacia mí y saludó.

“Pronto, dos personas serán nombradas como los caballeros escolta exclusivos del Emperador.”

“¿Sí? Ah, okey. ¿Es así?”

“Te recomendaré.”

“…”

La expresión de Delric se congeló. Ojos redondos, boca entreabierta, fosas nasales agrandadas. Como si el tiempo se hubiera detenido, o como si hubiera dejado de respirar. Epherene se rió entre dientes y le tocó el hombro.

“Felicidades. ¿No estaría casi confirmado si es una recomendación del profesor?”

Delric se movió de nuevo como si esa fuera la señal para que el mundo comenzara. Me miró con los ojos llorosos.

“Profesor…”

Puse una mano en su hombro.

“Entonces, sigue con el buen trabajo. Ten en cuenta que tu lealtad ahora pertenece a Su Majestad, y tienes a Yukline detrás de ti.”

“…¡Sí! Mi lealtad es a Su Majestad y, por supuesto, para el profesor… ¡Oi chicos! Vamos, ¿Qué están haciendo? ¡Saluden!”

“¡Sí, señor!”

Los caballeros congelados detrás de Delric saludaron un momento tarde, y salí de la prisión con Epherene.

 

*****

 

…Un día de primavera, junto al lago del Palacio Imperial.

Splash—

Sophien también estaba pescando hoy. Pero esta vez, ella no estaba sola. En otro punto en la distancia estaban sentados Deculein y Epherene, y no muy lejos, el caballero Delric estaba de guardia.

“Ahan.”

“Si, su Majestad.”

Ahan respondió mientras cocinaba el pescado que Sophien atrapó.

“Según las palabras del profesor, parece que la maldición ha desaparecido de mi cuerpo.”

“¿Es así?”

El poder de la regresión no estaba con ella ahora.

“Estoy muy aliviada.”

“Eso es bueno, Su Majestad.”

Sophien torció los labios en una mueca casi burlona.

“Sin embargo, parece que de alguna manera ya lo sabía de antemano.”

…Tap.

Ahan se detuvo con un cuchillo en la mano y miró hacia arriba.

“Ahan. Se me ha dado una profecía.”

“Una profecía… quiere decir?”

“Sí. Dijo que algún día, en un futuro no muy lejano, mataré a Deculein.”

Bubble—!

Ella había atrapado algo. Sophien se quedó mirando la superficie del lago burbujeante.

“Si usted no cree en tales profecías…”

“No tengo más remedio que creer. Porque fueron las palabras de Rohakan.”

“…”

“Pero no quiero matar al profesor.”

Sophien se llevó la mano a la barbilla y sonrió.

“Si ese es el caso… ahora estoy pensando así. Si no quiero matar al profesor, él no tiene más remedio que suicidarse. Si seguimos en silencio los planes que ha establecido el Altar, ¿No iría en contra de ellos la profecía?”

La profecía de Rohakan no sucedería y Sophien sería salvada por la muerte.

“… Si estoy pensando así ahora, podría estar pensando lo mismo en el pasado.”

“¡Su Majestad! No, no puede.”

Ahan se arrodilló e inclinó la cabeza, con los ojos llorosos. Sophien negó con la cabeza.

“Hmph. Es solo una suposición. De todos modos, no puedo superar la regresión como Deculein. Mi fuerza mental no está en ese nivel.”

La regresión ya no era su poder. Sin embargo, no podía continuar dejándole ese poder a la niña llamada Epherene. Era una maldición que solo ella podía soportar.

“… Si Su Majestad muere, este imperio será destruido.”

“No. Mis ojos son correctos. Incluso solo con Deculein, el Imperio funcionará sin problemas. Además, ¿Quién sabe?”

¡Splash—!

Sophien levantó la caña de pescar. El pez que saltó con la corriente del agua fue un Arangdung. Este era un pez del que Deculein le habló una vez.

“Podría ser aún mejor después de mi muerte.”

Fue cuando.

Splaaash—!

Se escuchó el sonido de algo como una piedra cayendo en el lago. Sophien miró a su alrededor.

— ¡Ah, aaah! ¡A-Ayuda! ¡Ayuda! ¡Me estoy ahogando! ¡E-Es profundo aquí! ¡Profesor, profesor! ¡Es profundo! ¡Demasiado profundo!

Era Epherene. Parecía que se cayó mientras pescaba, pero Deculein estaba concentrado en su pesca, sin prestarle atención.

— ¡Puuh! ¡Profesor, ah, oye! ¡oye, Deculein! Apoohhk-

Delric corrió a rescatarla. Epherene se aferró a la espalda de Delric y respiró hondo. Por otro lado, Deculein, que había pescado bastantes peces, se acercó a Sophien. Probablemente solo estaba tratando de mostrar el pez que atrapó.

“…¿Es esto una rutina? Esta es mi primera vez.”

Ahan sonrió ante las generosas palabras de Sophien.

“Sí. Así es, Su Majestad.”

En suave luz del sol. Deculein, caminando en la brisa clara, le mostró su cesta y dijo:

“Tengo diez. ¿Cómo va su pesca?”

Como esperaba, el profesor competitivo exigió que hicieran esto cada vez que pescaron. Esto también era parte de tratar de prevenir su indolencia.

“Seis. Ganaste, profesor bastardo.”

“Felicitaciones, profesor.”

Sophien y Ahan sonrieron con significados muy diferentes.

 

*****

 

La luz solar intensa brilla intensamente. La mañana se estaba volviendo más cálida. Finalmente, era el primer día de universidad.

“¿Cuántas veces pasamos por esto?”

Epherene se sentó en un banco en el campus de la universidad, murmurando mientras comía helado. Las parejas cubiertas de flores de cerezo eran una monstruosidad, y una cierta sensación de ansiedad aún persistía en un rincón de su corazón, pero, de todos modos, era agradable estar en paz.

“¿Epherene?”

Entonces una voz la llamó. Los pasos se acercaron lentamente.

“¡Oh~, Yeriel!”

Yeriel, la empresaria de Yukline y la hermana menor de Deculein.

“Toma esto. Cómelo mientras está caliente.”

“¡Sí! ¡Gracias!”

La comida que ofreció fue el plato más vanguardista de estos días, el waffle recién inventado por la familia Yukline. Este fue el mejor postre que uno no podría comprar debido a las largas colas.

“Chomp… huh.”

Su cerebro se derritió con un bocado. Epherene estaba extasiada por la dulzura crujiente que sentía.

“Esto es realmente … ¿quién lo inventó?”

“No lo sé. Lo encontré en el basurero de mi hermano.”

“¿Basurero?”

“Sí. Cuando estudio, hay muchos inventos con los que me encuentro. No sé si mi hermano o alguien más los ha dibujado. Todas las cosas que creo que se ven bien… las hago y las vendo.”

“Ah… es increíble.”

Él era profesor de magia, inventor de postres y Guardia Imperial. Era tan inhumano.

“Yum.”

Epherene dio otro bocado. Yeriel preguntó, riéndose.

“¿Iras a clase pronto?”

“Sí.”

“Yo también.”

“…¿Qué?”

Las palabras de Yeriel resultaron extrañas para Epherene. Entonces, Yeriel se rió de nuevo.

“¿Tú… también?”

“Qué. ¿Por qué no? Yo también soy estudiante aquí. No abandoné ni me expulsaron. ¿No estas feliz? Estoy decepcionada.”

“¡No! No no no. No me estoy quejando…”

“Hmph. Es solo para aprender algo de cultura. Sobre administración de empresas y economía. Por supuesto, es mejor aprender por experiencia, pero debo conocer la teoría.”

“Bueno. Por supuesto.”

Epherene cambió de tema mientras comía.

“Oh, cierto. Esta vez participaré en el concurso de magia.”

“¿Concurso de magia?”

“Sí. Es un concurso en el que varios magos se unen como equipo para implementar gran magia, magia mayor o algo así.”

Antes de la regresión, no tenía tiempo debido a su tesis, pero ahora tenía mucho. Así que, ella asumiría todas las actividades externas y haría todas las actividades académicas que pudiera.

“¿Huh? Entonces mi hermano podría dirigirte.”

“¿Sí? Oye…”

Epherene negó con la cabeza. Pétalos de flores de cerezo aterrizaron sobre la coronilla de su cabeza.

“¿Haría eso el profesor? Él es una persona muy ocupada.”

“Solo pregúntale a él. Creo que lo hará si se lo pides. Tú también preferirás a mi hermano sobre Relin o algo así, ¿verdad?”

“Sí~, pero será demasiado molesto dirigiéndome. Y para ser honesta, creo que el profesor me lo va a poner muy difícil, así que estoy un poco…”

…Diez minutos después, en el 77º piso de la torre, en la oficina del Profesor Titular.

“Yo seré el director.”

“…¿Qué?”

Los ojos de Epherene brillaron cuando miró al profesor. La saliva se acumulaba en su boca y su corazón latía con fuerza. Deculein continuó mientras firmaba los papeles de trabajo.

“Escuché que iras a un concurso de magia.”

“Oh~ eso… iré. Si está ocupado, está bien—”

¡Thud—!

Antes de que pudiera terminar, el sello de Deculein fue estampado en la entrada del [Concurso de Magia]. Epherene abrió la boca y Deculein la interrumpió mientras le devolvía la aplicación.

“Sin embargo, no toleraré nada menos que el primer lugar.”

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