Capítulo 5 – DD – Parte 1

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El circo mas extravagante

Lord Demonio más Débil, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 8, Día 20.
Palacio de los Gobernadores, Niflheim.

 

El exterior estaba muy ruidoso.

En frente de la puerta principal de un enorme palacio, muchos carruajes estaban alineados. Sin pausa, damas y caballeros elegantes descendían de ellos. Sus apariencias y atuendos variaban en estilo, pero había una cosa que tenían en común: todos tenían cuernos.

Yo estaba sentado en un carruaje, mirando inexpresivamente por la ventana.

— No parece que muchos Lores Demonio vengan.

— La asistencia a la Noche de Walpurgis no es obligatoria. Los Lores Demonio con la tendencia de ser determinados, probablemente no vendrán. El 1º Lord Demonio, Baal; y el 2º Lord Demonio Agares no asistirán.

— ¿Entonces por qué tengo que asistir yo? Que problemático.

— Esta reunión se está llevando a cabo para discutir las contramedidas de la plaga. Sería difícil si usted, quien ha monopolizado la cura, no participa, Su Alteza.

— Entonces es un problema de gente siendo demasiado distinguida.

Por después, Lapis Lazuli murmuró furtivamente en voz baja.

—…Su Alteza. Como es de esperar, ésta no deber ir junto a usted.

— ¿Aun sigues diciendo eso? –gruñí.

— Públicamente eres mi prometida. Si no es mi prometida, entonces ¿con qué mujer se supone que tome este baile?

En este encuentro, antes de ir de lleno a la reunión, un tipo de entretenimiento estaba programado para que los invitados se diviertan. Dicho evento era este baile.

Había elegido a Lapis Lazuli como mi compañera de baile. Era una elección obvia. Sin embargo, parecía que nuestra Srta. Lala se sentía muy preocupada por el baile.

— La Noche de Walpurgis es una fiesta social reservada estrictamente para los Lores Demonio. Solo los lores de posiciones altas tienen permitido asistir. No es un lugar donde una mestiza como ésta deba estar presente.

— Eso no me interesa, no hay reglas que digan que la compañía tenga que ser un Lord Demonio. Está bien traer a quien me dé la gana.

— Puede que no haya reglas, pero es habitual que…

— Ay, no puedo escucharte… no puedo escucharte.

Lapis Lazuli cerró su boca.

Incluso si me mirabas con ojos de insatisfacción, no se podía evitar.

Dantalian actualmente estaba recibiendo la atención como el protagonista de una historia romántica. Un hombre cegado por el amor. Esa era la imagen que la gente tenía de mí. Era imposible dejar a Lapis Lazuli y avanzar por mi cuenta, y menos ahora.

Más que eso, yo le había agarrado cariño a este concepto. Un tonto que se entrega a su pasión y pierde toda la razón. ¿No era un desastre apropiado? Nadie podía ser cuidadoso estando cerca de un tonto como ese.

La gente inteligente solo despreciaría a un zoquete como yo y no haría más nada. Seguido por llegar a malinterpretar que el verdadero culpable es Lapis Lazuli. Toda sospecha se centraría en ella, mientras yo disfruto mis días de libertad…

¿Acaso no soy, no sé, un genio? Realmente era el plan perfecto.

Gracias a la Muerte Negra hice una increíble cantidad de dinero, y ahora, la única cosa que me quedaba por hacer era encerrarme en mi castillo y vivir el resto de mi vida encerrado. La puerta al Cielo ya estaba justo frente a mí.

—…está colocando el mismo rostro que pone cada vez que piensa algo perverso,

Su Alteza.

Cálmate. Luego que pasaran 20 minutos, la puerta principal quedó vacía. Fue entonces cuando descendimos del carruaje y entramos al salón de baile.

Esperamos hasta ahora porque no queríamos tener que lidiar el ser acosados por otra persona.

El portero, notando nuestra llegada, anunció con voz audible.

— ¡71º Lord Demonio, Dantalian, entrando!

En eso, la gente en la sala interna desvió su mirada hacia nosotros.

Si preocuparme por sus miradas, me abrí paso hacia un rincón del salón de baile e hice mi lugar allí. El sonido de la gente susurrando a nuestro alrededor podía escucharse. No logré ser capaz de escuchar lo que decían exactamente, pero supe que no era un humor favorable. Estaba cerca de la sensación de estar horrorizados por el hecho de que hubiese traído al baile a una Intocable como compañera.

— Se siente como si me hubiese convertido en una celebridad –murmuré.

— Ésta cree que no tenemos que ir tan lejos como cruzar brazos.

— ¿No está bien si adecuadamente parecemos tontos? –referencialmente, estábamos de pie tomados del brazo en forma muy cariñosa. Sonreí–. Que no te disguste algo como estar tomados por el brazo. Después de todo, también pienso besarte un poco en los labios.

— Entonces su lengua le será cortada, Su Alteza.

— Me gusta especialmente la forma poco amistosa en la que respondes.

— Claro, Su Alteza.

— Oh, Lazuli. No vivas de forma tan egoísta. Actualmente somos la pareja que se encuentra escandalizando todo el continente. La gente demanda un espectáculo de nosotros. ¿No puedes tocar los labios con la idea de estar al servicio de la gente? Demuestra al menos una vez una mentalidad de sacrificio.

— En el conteniente que ésta conoce, lo más sorprendente es que la persona más egoísta, le de tal consejo a ésta…

— Siento algo de curiosidad, así que preguntaré. ¿Sabías que todas y cada una de las veces que hablas fríamente, tus labios brillan de forma demasiado provocativa? Si por casualidad, con esa intención, tratases de atraerme…

Paso.

Lapis Lazuli me estaba pisando los pies.

— Que adorable respuesta. Me estas comenzando a gustar más.

— Que coincidencia. Ésta está comenzando a detestarlo más, SU ALTEZA.

— Un día descubriremos un interés común.

— Por favor, grábese en su memoria que ese interés común nunca estará encima de una cama.

— Que frente tan deplorable.

Decidí retroceder por ahora. Realmente no había nada más divertido en el mundo que provocar a una mujer competente.

Hadas, sujetando bandejas llenas de bebidas alcohólicas, llegaron volando hacia nosotros. Ligeramente tomé una copa de vino blanco. Lapis Lazuli y yo, en buenos términos (admito que estaba usando palabras que eran discutibles), disfrutamos nuestro vino y esperamos que el baile comenzara.

Además de las hadas, nadie más se nos había acercado. La gente solo nos examinaba de lejos y de reojo. Se sentía como si me hubiese convertido en un hipopótamo en un zoológico solo por propósitos de exploración.

A pesar de eso, fui capaz de pasar mi tiempo asombrosamente. Fue bastante interesante ser capaz de ver realmente como eran los Lores Demonio en la vida real, cuando originalmente los había visto como ilustraciones en «Dungeon

Attack». 9º Rango, Paimon; 8º Rango, Barbatos; 5º Rango, Marbas… ¿este era el nivel de los Lores Demonio más altos? Eran poderosos enemigos que muchas veces me llevaron a un Game Over cuando jugué con mi protagonista.

— Me gustaría elevar un saludo a todos los Lores que fueron capaces de reunirse aquí para la Noche de Walpurgis de hoy. Mi nombre es Ivar Lodbrok, y soy de la Firma Keuncuska. Excesivamente, se me ha concedido el honor de ser el anfitrión de esta reunión.

Un caballero increíblemente viejo caminó hacia el centro del salón de baile. Pequeños aplausos llegaron de los Lores Demonio. Se sentía como si solo 6 personas hubiesen aplaudido. El resto de los Lores Demonio simplemente miraban apáticamente al viejo.

Por otro lado, fruncí el ceño.

— ¿Ese es Ivar Lodbrok?

— Si. Ese hombre es la persona más rica del mundo demoníaco, el dueño de la Firma Keuncuska, y un vampiro real, Ivar Lodbrok. La persona que ésta traicionó gracias a usted, Su Alteza.

— Hmm.

Un hombre, ¿eh?

Ivar Lodbrok era un personaje que también aparecía en el juego. Excepto por una cosa; el Ivar Lodbrok que yo conocía era un poco diferente al que tenía ante mis ojos.

Esperé ver que sucedería en el salón de baile con una mirada llena de interés.

— Antes que nada, me gustaría proceder a explicar la agenda de la reunión de hoy. Primero, el archiduque de Naraka Tapana falleció el mes pasado. Como no hay herederos oficiales, el próximo archiduque debe ser elegido pronto, de ser posible, me gustaría reunir las opiniones de todos los Lores Demonios aquí reunidos, y…

— Espera un momento, anciano –la voz aguda de una chica resonó.

Todos se volvieron hacia la fuente de la voz.

No había iluminación apropiada en el salón de baile, por lo que estaba oscuro. Había velas tan grandes como las cabezas de las personas flotando alrededor. Esas eran las únicas fuentes de luz.

Las velas de un amarillo profundo andaban lentamente por el aire, ocasionalmente reflejaban a una persona, y de pronto reflejaba a otra. Sin embargo, era algo momentáneo. Pues rápidamente la gente era envuelta por la oscuridad.

— Debido a esa maldita plaga, todas las oficinas de control de teletransportaciones están caídas. Tuvimos que llegar aquí en escobas, a las cuales ninguno de nosotros está acostumbrado, por varias horas. ¿Sabes lo que eso significa? Ciertamente esta es la mejor oportunidad para solicitar políticas aburridas y anticuadas.

La luz de la vela iluminó el rostro de la chica. Ésta tenía un cabello tan blanco como la nieve.

Sus ojos habían estado brillando con una tonalidad dorada, pero era cierto que los menospreciaba a todos, menos a ella misma, claro. Sin importar como la vieras, parecía no tener más de 14 años de edad, pero ella también era una Lord Demonio. Una Lord Demonio que había vivido por más de 500 años, ella era: Barbatos, 8º Rango.

Por referencia, yo no estaba seguro si ella trataba de lograr igualarse con su cabellera blanca, pero si figura era tan plana como las grandes planicies de Siberia. Ella, ciertamente, parecía una niña.

— Su Alteza Barbatos. Comprendemos eso, pero el tema es urgente…

— Seguro. Una epidemia se propaga por todo el continente, hay 7 sucesores en el Naraka Tapana que están provocando una guerra civil, y debido al resultado de dicha guerra en el Reino de Cerdeña, los nobles que fueron incapaces de ganar están comenzando a rebelarse. ¿En qué más estamos sino es en una era de mierda? Sin embargo, el mundo ya estaba jodido de la misma forma desde hace cien años, doscientos años, e incluso quinientos años –Barbatos levantó su copa con su mano derecha–. Incluso si la conferencia fuese a ser retrasada por 3 horas, nada cambiará, usted, viejo vampiro. Tome alcohol, y cállese la boca. Déjenos descansar al menos por un momento.

— Hmm…

El viejo caballero, Ivar Lodbrok, abrió y cerró su boca como si estuviese preocupado. Los verdaderos vampiros podrían haber sido nobles entre nobles, pero seguían siendo inferiores a un Lord Demonio. Sería difícil ignorar directamente la sugerencia de festejar.

A menos era un Lord Demonio del mismo rango.

— Tan ignorante como siempre, Barbatos –esta vez, la voz de una mujer madura pudo oírse–. Puedes beber alcohol cuando te dé la gana. Siempre te sumerges en el alcohol, no hay día del año que no lo hagas, entonces, ¿por qué no tratas de reprimirte por esta única noche? Si es que la palabra ‘paciencia’ existe en tu vocabulario, claro está.

La luz de una vela iluminó vagamente a la dama.

Completamente distinta a Barbatos, la dama tenía una feroz cabellera roja. A través del mundo, se sentía como si la única persona a la que esta mujer sintiera desprecio fuese Barbatos.

Lapis Lazuli me susurró en voz baja.

— Esta es la 9º Rango, Paimon. Ella es reconocida por su enemistad inherente con Barbatos.

— Puedo decir eso perfectamente sin explicaciones, pues la distribución es enteramente injusta. Si yo fuese Barbatos, entonces probablemente también le guardara resentimiento a Paimon.

— ¿Distribución?

Señalé a Paimon con mi mentón. Lapis Lazuli, con una expresión de duda, siguió mi mirada y examinó a la Lord Demonio.

Su mirada cayó exactamente encima del pecho de Paimon. A diferencia de Barbatos, Paimon poseía unos pechos voluptuosos. Esa era la prueba, al final, la naturaleza no fue justa.

Lapis Lazuli suspiró:

—…Su Alteza. Por favor, participe seriamente en la reunión.

— Cada vez que veo esas dos montañas, me siendo muy asombrado. Sucede lo mismo cuando veo tu paisaje natural y quedo encantado con él.

— Por favor, comprenda que usted parece tremenda, total e increíblemente vulgar en este momento.

— Lala. Soy una persona que odia salir más que la muerte. Actualmente estoy experimentando la muerte en tiempo real. Si fuese a aburrirme de provocarte, entonces ¿dime cómo podría resistirme a la urgencia de suicidarme? –Lapis Lazuli quedó en silencio. A cambio, la presión en mi pie derecho se incrementó. Ignorando el dolor transmitido por mis pies, sonreí–. Este es el precio por atormentarme diariamente. Sufre por mí.

— ¿…acaso usted realmente odia mucho ser despertado en las mañanas, Su Alteza?

— Cada persona tiene su propio reloj biológico. Soy una persona que físicamente no debería despertarse por las mañanas.

— Supongo que dormir un promedio de 16 horas diarias es su reloj biológico, Su Alteza. Ésta cree que el problema no es físico, si no mental, Su Alteza.

— En resumen, ¿estás diciendo que mi mentalidad está mal y que está al mismo nivel de estar destrozada hasta la medula como las aguas residuales?

— Hoy, en este lugar, ésta ha comprendido, por primera vez, que usted tiene una habilidad de resumir muy impresionante.

— Lala. En un solo día, YO tengo que dormir 15 horas… MI-NI-MO.

— No importa cuál sea la cantidad suficiente, ésta no puede permitirle más de 7 horas.

— ¿QUÉ? ¿7 horas? -mi voz se incrementó por su cuenta–. ¡¿7 Horas?! ¡No me jodas! También podrías decirme que me acueste y me vuelva a levantar de inmediato. ¡La gente necesita dormir al menos unas 12 horas con el fin de funcionar apropiadamente como persona!

— Ésta no duerme más de 4 horas al día. Desde la época en que ésta vagó por los callejones y desde entonces ya hacen 30 años.

— Ohh. Así que este es el momento en el que finalmente revelas la razón por la que te has convertido en una persona inhumana y de corazón frio. La razón por la que siempre estamos tan temperamentales como si tuvieses el periodo todos los días también fue revelada.

— Su Alteza. La mayoría de la gente solo tiene unas 7 horas de sueño aproximadamente.

— ¡Y la mayoría de la gente está equivocada! ¿No escuchaste lo que Barbatos acaba de decir? ¿Acaso no testificó que, fuese el presente o el pasado, el mundo siempre ha sido una completa mierda? Todo esto es por la falta de sueño. Una conclusión perfectamente lógica.

— Esa lógica suya haría llorar hasta al mismísimo Aristóteles.

Una vez más, Lapis Lazuli y yo fallamos en logar un interés diplomático común. 15 horas y 7 horas, la brecha ubicada entre ambos era enorme. Si esto continuase, una guerra podría estallar. Y así, la tragedia se repetiría.

No fuimos nosotros dos los que estábamos teniendo unas relaciones diplomáticas deterioradas. En el salón de baile, Paimon y Barbatos están alteradas y llevando a cabo un conflicto psicológico.

 

 

 

Barbatos hizo una declaración cínica.

— Paimon, ¡nuestra putita elegante! Escuché las noticias de que, ayer finalmente tuviste sexo con un centauro, tus caderas deben estar increíblemente rígidas, pero veo que fuiste capaz de arrastrarte todo el camino hasta aquí, y muy bien. ¿O es que, quizá, como tu vagina ya está tan abierta que puede soportar algo como un centauro con demasiada facilidad? ¿Hm?

— La gente podría creer que eres maleducada porque tus palabras son crueles. Deberías comenzar a aprender cómo ser un poco decente, Barbatos. Has estado demasiado inquieta, tanto como una niña, durante los últimos 500 años. Creo que ya es tiempo de que comiences a comportarte como un adulto -Paimon levantó las comisuras de su boca. Incluso se la cubrió con un abanico de plumas lentamente. Había mostrado su guiño antes de ocultarlo–. Con un cuerpo como ese, probablemente nunca tendrás intimidad con un hombre apropiado. Ya que nunca has sido capaz de tener una relación legitima por una vez en tu vida, no te queda más elección que ser una damisela. Oh, querida, lo siento. Sé que está mal burlarse del cuerpo de otra persona… esta dama terminó siendo descortés.

— No es que no pueda tener a un hombre, sino que no voy a tener una relación, y es apropósito, Señorita Puta. Estoy soltera a voluntad. Claro, una chica que va lanzando su cuerpo como un pedazo de tela no comprendería algo como eso.

— Jaja. No es eso. Esta dama lo entiende muy bien.

Paimon frunció el ceño. El ridículo se marcó en sus pupilas rojas.

— Ya no puedes recoger las uvas, por eso, esto es lo más acorde para tu salud mental si solo lo ignorases diciendo que eran amargas. No importa cuando, ¿no es delicioso cuando presencias a la gente racionalizando con ellos mismos, Barbatos? Podrías decir que se siente que como si estas echando un vistazo a su falta de inteligencia y personalidad…

—………

Barbatos apretó sus dientes.

Quedé profundamente persuadido por la conversación entre las dos Lores Demonio. Por eso fue que tomé de inmediato las emociones que sentía hacia Lapis Lazuli.

— Lala. Podré tener un odio profundo hacia el mundo exterior, sin embargo, si fuese a estar acompañado por esas dos, entonces la idea de ir afuera no me parece nada mal. Solo estar aquí, escuchándolas, me puso de buen humor.

— Ésta cree que es porque usted está corrompido por dentro, Su Alteza.

— ¿No crees que sería posible solicitar una cita con esas dos al mismo tiempo? Me gustaría salir con ellas, y luego quedarme atrás y ver simplemente como se pelean.

— Los Dioses Menores estarán sorprendidos, la gente estará sorprendida, e incluso los antiguos maestros estarán tan asombrados que se revolcarán en sus tumbas debido a su personalidad atroz, Su Alteza –Lapis Lazuli dejó escapar un suspiro–. Durante los últimos 300 años, Barbatos y Paimon han tenido guerras locales entre sí 14 veces. Entre los Lores Demonio, ellas tienen la peor relación posible. Ésta, por lealtad a usted, le advierte que desista de ese sueño transitorio.

— ¿Tuvieron guerras cada 21 años?

Eso no era un juego de niños. Eso consumía una vasta cantidad de solados, suministros y tiempo. Si ellas realmente no se odiaban a muerte, entonces no harían algo como ir frecuentemente a la guerra.

— Que mujeres terriblemente feroces. Ahora siento más interés por ellas.

— Ésta ha comenzado a preocuparse severamente sobre su preferencia femenina, Su Alteza Dantalian. Ésta solo puede esperar que se trate de una preocupación innecesaria…

— ¿Dónde está la tercera?

Lapis Lazuli inclinó su cabeza:

— ¿Perdón?

— Me refiero a la tercera. El tercer personaje. El mundo es como un universo en miniatura, por eso es que tiene la tendencia a tratar de mantener las cosas balanceadas por su cuenta. Mira allá. Una es una damita que vive su vida con las maldiciones colgándole la lengua, mientras que la otra es una mujer que finge ser virtuosa pero vive su vida diciendo lo que le viene en gana. El balance del universo ha colapsado severamente… -sacudí mi cabeza–. Las reuniones sin un mediador no es posible mantenerlas por cientos de años. Debe haber una persona digna que sea capaz de suprimir a esas dos mujeres, quienes son tan revoltosas como búfalos de agua en calor. Esa mujer probablemente encaje con mi preferencia.

Y muchísimo.

— Ustedes dos. Cálmense de una vez –una voz increíblemente sombría cayó sobre el salón de baile–. Debido a sus peleas, la conferencia se ha detenido. ¿Qué hay de mostrar un poco de respeto a Ivar Lodbrok que ha dado un paso al frente como nuestro anfitrión?

Las Lores Demonio que discutían cerraron sus bocas.

Una vela silenciosamente iluminó el rostro del nuevo hablante. 5º Rango, Marbas.

Con un abrigo del estilo de Europa Oriental cubriendo su hombro, esta persona tenía un físico robusto y estaba mirando a la audiencia lentamente con un monóculo… era un hombre calvo.

Así era. El tercer personaje no era más que un hombre con una estructura fornida.

Lapis Lazuli murmuró:

— Ésta realmente no tiene razón para preocuparse por la preferencia femenina suya, Su Alteza.

—…me retracto de lo último que dije.

— Marbas es considerado popular entre las chicas6. Aunque ésta no sabía que era lo mismo con los hombres.

Una vez el Lord Demonio de mayor rango que asistía al encuentro dio un paso al frente, la atmosfera en el salón de baile se calmó. Ivar Lodbrok, recibiendo ayuda, continuó con la conferencia. Mientras humedecía el interior de mi boca con vino, escuché todo tipo de temas.

 

******************************************************

 

El tiempo pasó minuciosamente.

Habría sido divertido si otro argumento hubiese ocurrido, pero tanto Barbatos como Paimon mantuvieron sus bocas cerradas. Por eso, cualquier tipo de entretenimiento fue inexistente.

Una monotonía absoluta hizo que me pesaran los parpados. Si no fuese por Lapis Lazuli dándome codazos de forma constante, probablemente me habría quedado dormido.

Mientras yo desesperadamente estaba teniendo una batalla sangrienta contra la letargia, Paimon finalmente abrió su boca.

— Mis queridos camaradas, e Ivar Lodbrok. Antes de que entremos en discusión sobre la plaga, hay un incidente que ciertamente debemos establecer primero.

— ¿Qué podría ser, Su Alteza?

— El caso de asesinato. Creo que todos están conscientes del penoso evento que ocurrió varios días. Nuestro pariente, Andromalius. El 72º Lord Demonio Andromalius fue asesinado.

¿Ajá? Parpadeé, pues me encontraba casi cegado por la somnolencia. Paimon estaba levantando un tema bastante serio.

— Andromalius fue un hombre lamentable. Se comportó de formas que no eran acordes para un Lord Demonio. Sin embargo, a pesar de eso, él seguía siendo un Lord Demonio como nosotros.

Con pasos ligeros, Paimon se abrió paso hacia el centro del salón de baile. Cada paso que daba tomó un poco de la somnolencia que tenía y la sacaba de mi cráneo. Al momento de detenerse, ya yo estaba completamente despierto.

— Sin importar cuán grande sea el continente, la cantidad de elegidos para nacer como Lores Demonio fue de 72. Éramos una raza de tan solo 72 personas. El valor de cada individuo es tan precioso que no podemos compararlo con el de las demás razas. Ese pariente nuestro fue asesinado sin piedad –Paimon volvió su cabeza y me miró. Las emociones contenidas en esos ojos rojos eran inconfundiblemente hostiles–. Todos deben saber muy bien el por qué de este
incidente tan grave. El culpable de asesinar a nuestro pariente debe ser castigado como debe ser.

En eso, todos los Lores Demonio se volvieron hacia acá.

—………………

Una alarma estaba a punto de sonar en mi cabeza.

La somnolencia se había evaporado y mi conciencia se enfrió al instante. Un ataque no previsto. Una situación que no había preparado de antemano. Juzgando que estaba ante el peligro, mi mente operaba con más fiereza.

¿Por qué? Se sentía como si el espacio a mí alrededor se ralentizaba.

«¿Por qué me está atacando cuando solo me encontraba de pie?»

La información que bloquee intencionalmente había comenzado a flotar.

El atuendo de los Lores Demonio. Expresiones faciales. La forma de las bocas de la gente susurrándose entre sí.

Cada trozo de información fue ‘reunido’ y ‘analizado’ y luego apilado como datos.

Por un instante, Paimon…

Ella me miró una vez antes de desviar su mirada de inmediato. Incluso ahora, ella estaba entregando un discurso apasionado, no a mí, sino a los demás Lores Demonio. ¿Qué significaba esto?

 

“Ella no me está atacando porque tenga un rencor emocional hacia mí”

 

Si es asi, entonces…………….

 

“Solo me ataca por algún tipo de razón política. Por eso es que, antes de hacerlo, la mayor prioridad es convencer a los demás Lores Demonio”.

 

Acepté temporalmente esa hipótesis.

Por eso, el punto inicial para las deducciones fue obtenido. Estuve proveyendo una única base. Al igual que un enorme árbol brotando en una pequeña porción de tierra, varios tipos de hipótesis y deducciones se extendieron como ramas en mi cabeza.

 

«¿Qué beneficios ganaras por atacarme? Dantalian es un adrianictíido. No hay nada que obtener por apuñalarlo. Ah, ya sé, es la Muerte Negra.»

 

Una respuesta inmediata surgió.

«Por usar el asesinato de Andromalius como excusa, ellos me arrebataran la gran cantidad de hierbas negras que poseo. La meta de Paimon recae allí.»

«¿Un cómplice? Si ella fuese a tratar y lograr monopolizar todas las hierbas negras por sí misma, entonces los demás Lores Demonio se opondrían. Aquí hay un cómplice. Pero ¿quién es?»

El primer escenario de mi deducción estaba completa. Luego, me dispuse a mirar a mí alrededor.

La cantidad de Lores Demonio presente eran de 32. La cantidad de acompañantes de los Lores también era de 32. Si incluías al anfitrión, Ivar Lodbrok, entonces había un total de 65 personas. Estos 65 individuos estaban alternando miradas entre Paimon y yo.

«Hay demasiada gente.»

Tenía que disminuir la cantidad de posibles sospechosos. Cambié de idea.

De acuerdo al manual grabado en mi memoria, un número de casos más diversos, una conclusión más natural.

Rápido.

«¿Qué pasa si su primer objetivo no es atacarme?»

En perspectiva de otra persona, no predije la plaga, sino que la profetice. Ellos probablemente creyeron que eso no era posible cuando pensaban con sentido común.

Alguien propagó la enfermedad a propósito. Sería más natural juzgar eso. Ellos también pensarían que ya que el Lord Demonio Dantalian no tenía talentos, el verdadero culpable era otro.

Culpable. Un culpable con la capacidad de hacer una enfermedad y propagarla.

Mi línea de visión de movió lentamente hacia cierto Lord Demonio. Una chica con el cabello blanco que estaba sujetando su copa y tomaba su vino rojo en silencio.

«Barbatos. Solo los nigromantes pueden controlar las plagas.»

La gran nigromante de la historia. La Lord Demonio que ha obtenido únicamente el título de archimaga en el campo de la magia negra.

En la perspectiva de un tercero, no hay nadie más cercano a ser el ‘verdadero culpable’ que Barbatos.

«Eso era.»

Mi corazón se enfrió.

«Por eso es que Paimon.»

Esta vez, devolví mi vista hacia Paimon.

Paimon estaba sujetando majestuosamente su abanico como si tratase de anunciar algo. Sus movimientos fueron lentos. Su falda se detuvo a la mitad de su aleteo y se quedó helada en el lugar. Su boca se movía lentamente. El escenario actual no era capaz de ajustarse a mi proceso de pensamiento.

Paimon. La archirrival de Barbatos.

De acuerdo a ella, Barbatos era la verdadera culpable de haber esparcido la Muerte Negra. Dantalian no era más que una pieza de ajedrez que estaba moviéndose en el lugar de Barbatos.

«Me pregunto…»

Entiendo claramente cuán desagradable era mi situación actual.

Sin yo saberlo, parecía que había terminado siendo incluido en una lucha política entre esas dos nobles.

Por eso es que los políticos eran irritantes. Ellos causaban un problema por su cuenta e involucraban completamente a gente que no estaba relacionada. Si no estuviesen causando un gran alboroto, no habría sabido lo que hacían.

El problema era que Barbatos y Paimon tenían una relación bastante mala que las llevaba a las guerras locales cada 21 años. Sus relaciones diplomáticas eran
brutales. Hasta el punto de que la ingeniosa Lapis Lazuli y yo ni siquiera podíamos compararnos a lo que ellas hacían.

Cada vez que las relaciones diplomáticas de esas dos Lores Demonio empeoraban, una guerra iniciaría. A pesar de eso, Paimon estaba entrometiéndose con ‘Dantalian, quien era el peón de Barbatos’. Ella me acusaba de estar determinado al peor resultado.

La escala del plan era demasiado grande como para estar probando mientras se confiaba en alguna creencia simple. La guerra no era algo que podías hacer sin pensar. Los soldados eran consumidos, los suministros gastados, incluso tu estado mental seria destrozado.

Una razón decisiva en cuanto al por qué Paimon actuaba.

Una razón por la que ella me tacharía como el criminal mientras sabía muy bien que el peor resultado era la guerra.

En otras palabras, una evidencia innegable.

«Paimon tiene evidencias.»

Las pruebas de que la Muerte Negra no pasó por casualidad.

«Pero qué tipo de pruebas podrían ser las que ella… ¡ajá!»

Dejé escapar una exclamación mental. Ya veo. ¿Por qué no lo consideré antes?

Alternando entre Barbatos y Paimon, miré de reojo a la chica que estaba de pie a mi lado.

Lapis Lazuli.

Si piensas en ello, entonces era simple.

El 27 de junio, Lapis Lazuli estaba en la ubicación exacta donde se produjo el primer brote de la Muerte Negra, y fue testigo el día que la plaga comenzó a crecer. Ella estaba en el punto de partida.

Lapis Lazuli solo había ido allí por mi consejo. Sin embargo, para una tercera persona esto parecería completamente distinto.

La súcubo que por casualidad compró la hierba negra, y por casualidad fue la primera persona en presenciar el brote, y finalmente, por casualidad la Muerte Negra se volvió curable mediante la hierba negra.

Para una tercera persona, esto era lo que parecía. No era posible, dirían ellos. Y Paimon habría juzgado que ‘no era posible’.

En todo caso, el siguiente escenario era el más creíble .Barbatos había creado la Muerte Negra y Lapis Lazuli usó algún método para esparcirla en la ciudad. Después de eso, Lapis Lazuli escapó hacia el peón de Barbatos, es decir,

Dantalian…

El verdadero culpable era Barbatos. El peón era Dantalian.

La persona que ejecutó el plan fue Lapis Lazuli. Este tipo de estructura estaba establecida.

Me gustaría convertir eso en una tontería sin sentido, pero al contrario, Paimon considera mi clamor como una tontería ilógica.

Si Paimon preguntara: «¿Cómo pudiste predecir el brote de la Muerte Negra de forma anticipada, y por qué Lapis Lazuli estuvo allí?», yo solo podría responder con: «Lo supe debido al juego’» E incluso si mintiese diciendo: ‘Pues tuve un sueño revelador…’, no podría decir si fuesen a pensar en ello como algo sin sentido. Paimon solo lo juzgaría mientras se pensara simplemente con racionalidad…

«Aunque ella terminó atacándome debido a esa racionalidad.»

Muy bien. Las acciones de Paimon estaban explicadas.

Si era así, entonces solo quedaba una sola pregunta.

 

¿Quién le dijo a Paimon el paradero de Lapis Lazuli?

Durante todo el tiempo que Lapis Lazuli pasó en ese lugar ella estuvo disfrazada. Solo muy pocas personas sabían el hecho de que Lapis Lazuli estaba en la ciudad donde se inició la Muerte Negra, es decir, en Siracusa, entre el 20 de junio y el 16 de julio. Francamente solo eran dos personas.

Una persona.

«Yo, quien le ordenó a Lapis Lazuli que fuese allá» –obviamente, yo no le dije nada a Paimon.

«La otra persona que no tuvo elección, pero supo dónde estaba trabajando Lapis Lazuli.»

En otras palabras, su superior. La persona que recibió sus reportes. El antiguo jefe de Lapis Lazuli: Ivar Lodbrok…

Volviendo mi cabeza, miré al vampiro. El viejo caballero con una barba muy bien crecida estaba de pie inexpresivamente. Como si no se hubiese involucrado con esta situación en lo absoluto, como una mantodea que estaba oculta dentro del pasto crecido y a la espera de una emboscada, el camuflaje de este vampiro era bastante remarcable.

«Si. Lo has estado controlando todo en trasfondo. Fuiste tú.»

El cómplice fue revelado. El segundo escenario de mi especulación estaba completo.

«Lo admitiré. Ivar Lodbrok fue un depredador justamente decente.»

Al igual que una leona, él trató de cazarme cuidadosamente. De principio a fin, él planeó y creó una red a mí alrededor. Novatos como el Lord Demonio Andromalius o el aventurero Riff eran diferentes de nacimiento.

Él quizá era el oponente más fuerte que hubiese enfrentado desde que caí en este mundo. Sin embargo, había una probabilidad de que todas mis sospechas estuviesen erradas.

Antes de ir con todo hacia la caza de Ivar Lodbrok, existía una verdad que debía verificar antes.

Murmuré en voz baja.

— Lapis Lazuli. Rápidamente moví mi lengua.

El momento que se re había ralentizado temporalmente regresó a su ritmo normal. Los movimientos de Paimon, el murmullo de la gente, e incluso el aire que podía sentir en mi nariz, todo había vuelto a su velocidad normal.

—…por eso es que, esta dama solicita de inmediato castigar a Dantalian. ¡Este asesinato no tiene excusas! –Paimon me apuntó con su abanico y habló apasionadamente–. ¡Solo sería apropiado para él pagar la cantidad de 1.000.000 de Libra como compensación por el asesinato de Andromalius, y Dantalian será confinado en la Prisión Congelada por 15 años!

Me preguntaba si ellos habían pensado que era un castigo excesivamente severo. La gente por todos lados en el salón de baile comenzó a moverse. La mitad de las personas observaban como si mirasen algo interesante, y la otra mitad asentía seriamente como si disfrutase la situación.

En este caso, Lapis Lazuli respondió calmadamente.

— ¿Sí, Su Alteza?

— Quiero que sigas estas órdenes que te daré sin objeción alguna. Aléjate 5 pasos de mí, y luego, como si algo urgente hubiese llegado, ábrete paso hacia la entrada del salón de baile, rápido.

— ¿…deberá ésta salir completamente al exterior?

La voz de Lapis Lazuli era, de alguna forma, rígida. Bueno, en esta situación, donde estamos siendo acusados por el 9º Lord Demonio, era inevitable.

En consideración a ella, susurré tan suave como pude.

— No, eso no es necesario. A partir de ahora, la actuación del circo más grande del mundo va a comenzar, así que deberías estar aquí para verlo hasta el final. Asegúrate de observar desde los asientos VIP.

— ¿Asientos VIP…?

Lapis Lazuli estaba un poco confundida por mi actitud tan calmada.

Mientras le susurraba, examiné cuidadosamente cada rincón del salón de baile. Las 65 personas más importantes estaban reunidas en este salón. Incluso si me encontrase en posesión del cerebro más brillante, si vigilase a esas 65 personas entonces tendría que ser un poco más solemne.

— Contaré hasta 5 –le ordené en un tono calmado–. Muévete en el momento que el numero ‘uno’ salga de mi boca. Cinco. Cuatro. Tres. Dos…

Uno.

Lapis Lazuli movió sus pies.

Siguiendo mis órdenes, ella retrocedió 5 pasos. Luego, lentamente incrementó el ritmo, y se abrió paso hacia la entrada del salón de baile.

«Si existe un cómplice además de Ivar Lodbrok.»

Concentré mis pensamientos en cada individuo presente en este salón de baile.

«Ellos prestaran atención, no a la marioneta, Dantalian; sino a la verdadera persona ejecutando el plan, Lapis Lazuli.»

65 personas. Entre ellas, la persona que observe a Lapis Lazuli hasta el final sería el ‘enemigo’.

Una vez Lapis Lazuli se alejó, 21 de 65 personas se volvieron para verla, fue algo por instinto, pero breve. La gente pronto perdió el interés en los movimientos de esta pequeña súcubo, y volvió su mirada hacia Paimon y hacia mí. Para ellos, no había razón para prestarle atención a Lapis Lazuli.

«Sal» –sonreí.

Me preguntaba si era porque mi cerebro había trabajado como una fiera hace un segundo, pero una señal de calor, una gota de sudor se había formado en mi frente.

«Muéstrate, presa mía.»

Una vez que pasaron 3 segundos, los 21 sospechosos se redujeron a 15. Luego del quinto segundo, los 15 sospechosos disminuyeron drásticamente a 4.

Finalmente, luego de 11 segundo… una sola persona.

Solamente Ivar Lodbrok.

El vampiro disfrazado como un viejo caballero, mientras arrugaba su frente, miró a Lapis Lazuli hasta el final.

«¡Ajá!»

Torcí las comisuras de mi boca.

«Asi que me estás diciendo que no hay más cómplices además de Paimon, ¿eh?»

Y así, el tercer escenario de mi deducción estaba completo.

Encontrar el motivo del culpable. Descubrir al cómplice del culpable. Y finalmente confirmar la autenticidad de mis especulaciones. Esos tres pasos había sido completados totalmente.

«¿Dos personas no te parece muy poco, Ivar Lodbrok?»

En realidad, era increíblemente bajo.

Oh, vampiro astuto.

No solo Paimon, también suponías poner a Barbatos y a Marbas de tu lado. Dijiste que eras la persona más rica del mundo demoníaco. ¿No te habría sido posible sobornar a Marbas y a Barbatos si hubieses usado toda tu fortuna?

Pero, tener a un solo Lord Demonio. ¡Oh, a lo mucho solo sea Paimon!

Con el fin de desmantelar a la Intocable más odiada del mundo, tuve que gastar toda mi fortuna y recibir un préstamo de 10.000 de oro. Puse todo mi futuro en riesgo. ¡Esto es lo que significaba ser un león poniendo todo de sí en la caza de un conejo!

Si alguien fuese a acercársete con el propósito de matar, entonces no dudes usar todo lo que tienes. Encontrarse con tal descortesía, hacía que la parte más profunda de mi alma se lamentara.

El mundo realmente estaba abundante de gente ignorante de etiqueta. Como una persona que se esforzó por vivir lo más cortés posible, la tragedia de este mundo siempre envolvía una sensación miserable a mí alrededor.

¿Cómo la gente podía ser tan lamentable?

¿Por qué la gente no podía ser más ociosa cuando se trataba de cazar a otros?

¿Por qué la gente que ha soportado su ociosidad con el fin de cazar a otros, se comporta con reticencia con respecto a gastar un par de monedas más, cuando ellos debieron haberlo puesto todo en la caza?

Mi segunda media hermana había evaluado diciendo que yo tenía el cerebro más cruel entre todos los humanos del mundo, pero eso no era así. Solo no comprendía el por qué la gente vive su vida siendo ‘casualmente sincera’. Yo era estúpido en esa área…

No había nada que yo pudiese hacer. Te enseñaré personalmente lo que es la etiqueta apropiada.

Te haré lamentarte por no arriesgar tu propia vida cuando tu mismo decidiste perturbar la cómoda vida de otra persona.

— ¡A esta dama le gustaría sugerir una audiencia formal! ¡Yo, Paimon, la 9º Lord Demonio, y además como la Lord a cargo de la justicia, me gustaría incriminar al 72º Lord Demonio Dantalian.

Si. Para comenzar, Paimon.

Tú fuiste el problema principal

Tú, al pensar racionalmente, juzgaste que yo era el peón de Barbatos. Que yo había asistido y colaborado con la propagación de la enfermedad y que no hice nada mientras que millones de vidas inocentes morían.

En «Dungeon Attack», Paimon, fue amistosa hacia los humanos, algo inapropiado para los Lores Demonio. Ella tenía el pasatiempo de vestirse como un ser humano y cazar hombres. Incluso en el juego, el personaje principal, por casualidad, termina reuniéndose con Paimon, quien estaba disfrazada de humana, mientas rondaba la ciudad.

Paimon se enamora del héroe a primera vista. Y, hasta que se encontró con el héroe, ella insistentemente se propasó con él. Incluso cuando al final, ella terminó siendo empalada por la espada del héroe…

«Esto ya es un cuerpo moribundo.»

«¿No podrías conferirle a esta dama un último beso?»

Ella confesó su amor al héroe.

El héroe, incapaz de negar su deseo final, besó a Paimon. Aunque numerosas heroínas apuntaban por el primer beso del héroe, la persona en lograrlo fue Paimon, una Lord Demonio que era enemiga de la humanidad. Esa era una historia de amor extraña.

Debido a la reciente propagación de la Muerte Negra, una numerosa cantidad de humanos han muerto continuamente. En la posición de Paimon, quien considera a los humanos existencias intelectuales de iguales derechos, la Muerte Negra era una calamidad imperdonable.

«No puedo perdonar a Barbatos por esta tragedia.»

«También castigaré a Dantalian por comportarse como su peón.»

Hasta aquí estaba bien.

Desde un punto de vista con sentido común, esto era correcto.

Era una ocurrencia diaria de las personas confundir a otra como un criminal mientras viven sus vidas. Sin embargo, cuando se pensaba racionalmente, cuando se presenta un malentendido, ¿no se debería tratar de conversar primero con la otra persona?

¿Por qué atacas directamente?

¿Tienes el periodo? ¿Acaso tu también, quizá, estabas bajo la influencia del síndrome del periodo por siempre, y estaban siendo destrozada por tu incontrolable turbulencia emocional? Ese era un gran problema. Te recomiendo que visites a un doctor y determine tus síntomas y te trate de inmediato. Pero antes de eso, arreglaré esa cabecita que tienes.

Se una buena niña y aprende lo que es la verdadera etiqueta.

 

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En medio de la tumultuosa atmosfera dentro del salón de baile.

—…el que posee el mayor rango entre nosotros, soy yo. Solo sería apropiado que un Lord Demonio sea el juez de un conflicto entre dos Lores Demonio –me pregunto si él había pensado que no podía seguir manteniéndose como un espectador, pero el 5º Lord Demonio Marbas dio un paso al frente–. Ivar Lodbrok. Tomaré temporalmente el rol de anfitrión. Lo siento, pero el peso de esta audiencia es demasiado como para yo dejarla en tus manos.

— Como desee, Su Alteza.

El viejo vampiro retrocedió obedientemente.

— Hm.

Marbas se situó en el centro del salón.

La forma en la que sus piernas permanecían firmes lo hacía parece un árbol enorme. Su equilibrio era inigualable. Este calvo con una estatura corpulenta estaba enarcando las cejas brevemente, como si realmente no encontrara la situación para permanecer agradable.

— Soy el 5º en Rango. Como el Lord Demonio a cargo de la nobleza, recibiré formalmente la solicitud de Paimon. El acusado es el 71º en Rango. El sin nombre, Lord Demonio Dantalian.

El anunció de Marbas pesó notablemente en los alrededores. Su voz digna no permitía objeciones. Los Lores Demonio bajaron sus miradas, y las hadas flotaron en una línea y cuidadosamente hicieron una reverencia.

— Excluyendo a la gente directamente involucrada, la intervención de terceros está estrictamente prohibida. Dantalian. El acusado en la Noche de Walpurgis, pasa al frente y enfrenta a tu acusadora.

Solo sería apropiado obedecer al anfitrión.

Dando un par de pasos al frente, me detuve exactamente en el centro del salón de baile.

—………………

—………………

Paimon y yo nos miramos el uno al otro mientras dejábamos una ligera brecha entre ambos. Era igual que a la forma en la que comenzaban los duelos entre los gladiadores en el Coliseo Romano.

— Una vez que ambas partes han terminados su refutaciones, decidiremos cual opinión es la correcta mediante la mayoría de votos. Primero, debo presentar el derecho de preguntar a Dantalian a la acusadora, Paimon.

— Si –Paimon sujetó ambos extremos de su falda e hizo una reverencia. Se sentía como si el tiempo de detenía en los pliegues de su falda delicadamente levantada.

— Gracias por aceptar esta audiencia –Paimon lentamente me miró–. ¿Comenzamos con los hechos primeros, Dantalian?

— Como desee, Su Alteza –bajé mi cabeza a manera de saludo.

En realidad, era la primera vez que nos enfrentábamos el uno al otro, y sin embargo, no había acciones reservadas entre nosotros. La hostilidad era más explícita que la voluntad de dios.

— Tu, el 16º día del 8º mes, aproximadamente a las 4 de la tarde, asesinaste al Lord Demonio Andromalius en la Plaza de Hermes de Niflheim. ¿Ésta dama está en lo correcto?

— Es cierto. Lo admito.

— Y, Dantalian. Tú, sabiendo muy bien que la otra persona era un Lord Demonio, lo asesinaste de todas formas. ¿Ésta dama se equivoca?

— Eso también es correcto. Ah, pero si me tocase responder con más precisión

–levanté mis hombros–. No sabía que era un Lord Demonio en un principio. Mientras estaba bebiendo en la plaza, algún novato estaba arremetiendo contra un anciano. Me preguntaba qué tipo de bastardo era. Y resultó ser un Lord Demonio. Eso me sorprendió mucho.

—…en otras palabras, no asesinaste al Lord Demonio por accidente, sino que lo asesinaste porque ya tenías intenciones de hacerlo.

Sacudí mi cabeza.

— Mil disculpas, Su Alteza Paimon. Pero allí hay un ligero malentendido.

— ¿Un malentendido? –Paimon frunció el ceño–. ¿Qué tipo de malentendido puede ser esta clara verdad?

— Me refiero a Andromalius. Jurando a las Diosas, Su Alteza Paimon, habría matado a ese perro callejero independientemente si hubiese sido un Lord Demonio o no.

La gente comenzó a conmocionarse. Paimon frunció el ceño y me advirtió.

—…Dantalian. Hoy es la Noche de Walpurgis, y actualmente estas siendo acusado de asesinato. ¿Qué me dices de hablar con un poco más de decencia?

— Ohh. Discúlpeme, pero no puedo hacerlo. Su Alteza, con una mente alegre, continuaré llamando a Andromalius un perro callejero. Créame. Lo más apropiado para ese bastardo fue morir.

— Maldito…

— Honestamente, es un poco lamentable. Debí haberle otorgado a ese tonto una muerte más dolorosa. Simplemente acabé con él cortándole la garganta, una vez, con una daga. Él realmente era basura, caminando por los callejones como un vagabundo. Es obvio lo débil que era –la conmoción se hizo más audible.

Exageré lo que decía de forma intencional e hice que fuese más ofensivo.

Marbas había dicho que decidiríamos lo que era correcto por mayoría de votos. Ya que Paimon era la 9º Lord Demonio, ella tenía muchos seguidores también. Por lo que si una batalla de votos normal se llevase a cabo así, como la persona que no posee ningún seguidor, lo que me esperaba era una derrota segura.

Por eso, tenía que hacer un aliado.

El Lord Demonio que odiaba a Paimon.

El Lord Demonio que prefería las palabras crueles por encima de las gentiles.

Y lo más importante, el Lord Demonio de clase alta que tenían tantos seguidores como Paimon.

Barbatos.

Así era.

Yo no estaba respondiéndole a Paimon, sino atrayendo a Barbatos a cambio. Ahora, obsérvame cuidadosamente. Hay un novato aquí que ciertamente debería encajar con tu preferencia.

Quieres dispararle a Paimon, ¿no? Deberías tener apilada algo de esa ira tras perder el argumento de antes. Debo completar ese deseo en tu posición, Barbatos. Todo lo que tienes que hacer es apoyarme durante la votación por mayoría. Colaboración temporal, eso se convertiría en una alianza asombrosa…

— ¡Mide tus palabras, Dantalian! –gritó Paimon–. ¡Andromalius era nuestro pariente!

— Solo puedo estar de acuerdo con la mitad de su opinión, Su Alteza. Andromalius no era simplemente un pariente nuestro. Él fue un miembro vergonzoso de nuestra familia. Ah, ¡todos! ¡Por favor! ¡Seamos más honestos! – me volví rápidamente a mi alrededor–. Solo porque ese perro sarnoso no quiso pagar su alcohol, asaltó al dueño del bar. El propietario era un viejo enano de edad tan avanzada que su espalda crujía. Pero, eso no es todo. ¡Hice unas investigaciones después de eso, y descubrí que la cantidad de ciudadanos que mató solamente en Niflheim fue de 54 persona!

— Eso es…

— En esa lista incluso habían 12 niños. ¿Sabían todo eso? Ese tipo maltrató a esos niños hasta morir solo porque no bajaron sus cabezas ante él. Pero si les tocase añadir no solo las muertes, sino también los heridos, entonces la cantidad total seria de 327 víctimas. Mantengan eso en mente, esta solamente es la cantidad de víctimas conocidas públicamente. Miren bien. Si alguien fuese a decirme que ese perro sarnoso violó a una niña y lanzó su cuerpo a las cloacas, ¡no me sorprendería! ¡Oh, Diosas! ¡Por favor, ordenen que los demonios del Infierno castiguen a Andromalius por toda la eternidad!

— Maldito, realmente… –Paimon abrió su boca–. Con que coraje, ante esta dama… cuidadito, Dantalian. Ésta dama puede acusarte de nuevo por irrespeto a la corte. Mejora tu tono de inmediato.

Las comisuras de mi boca se torcieron. Retrocedamos un poco por ahora.

—…mil disculpas, Su Alteza Paimon. También me gustaría disculparme con todos los Lores aquí presente también. No tengo intenciones de avergonzarlos a todo aquí.

Coloqué mi palma en mi frente como si estuviese tremendamente apenado por la fuerte declaración que acababa de hacer.

El desenfreno y la honestidad eran dos cosas distintas. El desenfreno era el acto de empujarte a ti mismo hacia otros y ser un incordio. Por otro lado, la honestidad era el acto de cocinarte a ti mismo para verte atractivo y servirte a los demás. Como si le estuvieses diciendo a la gente, ‘saboréame’.

A la gente le gustan los individuos honestos y modestos. Si yo fuese a ser obediente de vez en cuando, entonces la otra parte no me consideraría tanto como una molestia. Con ojos de perrito triste, miré una vez más a la audiencia.

— Señores, como pueden ver, no soy más que un tonto que es incapaz de mantener ni siquiera a una sola cosa preciosa a mi lado. El 71º. Soy un adrianictíido sin nombre que no tiene un registro admirable o un título… esa es mi verdadera esencia.

—…………

— Sin embargo, a pesar de ser así, no golpee a un pobre anciano para evitar pagar mi cuenta. Tampoco asalté a 327 civiles inocentes, ni maté a 54 personas entre ellos.

Bajé mi voz por una muesca.

Antes de saberlo, el salón de baile había quedado en silencio.

—…eso fue el 16º día del 8º mes. Para ser precisos, hace cuatro días. Escuché el sonido de un anciano llorando en la distancia. Y en ese momento, hice contacto visual con Andromalius. Su Alteza Paimon. ¿Sabría usted, quizá, lo que ese chico dijo al momento de mirarme?

‘…baja tu cabeza’, eso fue lo que escuché de un testigo.

— Para ser más preciso, fue, ‘¿y más o menos tú quién eres? ¿No piensas bajar tu mirada? –muchas personas a mi alrededor chasquearon sus lenguas.

Sonreí amargamente.

— Lo que pasó después fue incluso más que un simple espectáculo. Andromalius llegó adonde yo estaba y asaltó a mis escoltas. Le advertí respetuosamente que se detuviera. Sin embargo, Andromalius no me escuchó. Luego procedió a golpear a mi amante, quien también era mi vasallo, y la lanzó al suelo.

Luego imploré.

— Su Alteza Paimon. ¿Qué se supone que hiciera en esa situación? ¿Acaso tenía que despedir a mis escoltas y permitirme estar bajo una situación riesgosa? ¿O acaso era mejor quedarme allí y observar a mi amante mientras era golpeada

ensuciada?

—………………

Paimon no respondió.

La sensible y culta Paimon se pudo comportarse audaz allí. Su boca se cerró porque ella estaba atrapada en su propio sentido de justicia. Ella misma se puso en jaque mate.

Ahora. La hora de mostrar humildad y actuar lindo había terminado.

Lentamente comencé a elevar mi voz.

— Lo diré una vez más, señores. Andromalius fue un perro sarnoso que no merecía el derecho de ser tratado como un Lord Demonio. ¿Acaso no son los civiles inocentes que fueron sacrificados los que merecen ser consolados? ¿Acaso no son ellos las verdaderas víctimas que merecen ser compensados? – generando simpatía–. Debido a parásitos como Andromalius, la impresión de todos los Lores Demonio ha empeorado. ¡Andromalius no era algo como nuestro pariente! ¡Si de verdad fuera de nuestra raza, entonces, señores, no deberíamos seguir el formato de sacrificar a los 71 por 1 hombre! ¡No! ¡Se supone que sigamos el formato de deshacernos de un hombre por el bien de los 71!

Convertirlo en el enemigo público.

— Por eso, me gustaría preguntar. Su Alteza Paimon. ¿Aún sigue considerando a Andromalius como nuestro pariente? ¿Va a proteger a la larva esa hasta el final, mientras desecha al resto de su raza?

Una amenaza prominente.

Haciendo uso de todos los tipos de técnicas retoricas, miré a Paimon.

— Su Alteza, responda, por favor.

— Esta dama…

Paimon cerró sus labios con fuerza. Una terrible quietud cayó sobre el salón de baile.

Fue entonces…

Clap.

Un aplauso pudo oírse desde algún lugar.

Barbatos lo hizo. La gente miró a Barbatos con una expresión vacía. Al ver eso, la chica inclinó su cabeza y sonrió.

— ¿Qué? Sus palabras son ciertas.

—………………

— Yo, también, honestamente quería matar a Andromalius desde hace tiempo. Pero ese mocoso de mierda lo hizo muy bien manteniéndose fuera de mi vista.

Buen trabajo, novato. Gracias por tomarte las molestias de exterminar a ese parasito en mi lugar.

Barbatos siguió aplaudiendo.

Y, luego de eso, una o dos más personas comenzaron a unirse a esos aplausos también. Fue así, hasta que eventualmente la mayoría de los Lores Demonio estaban dando una ovación. La cantidad de Lores Demonio que no aplaudieron y solo se limitaron a mirarme hasta el final fue de 10 personas. Ellos probablemente eran los seguidores de Paimon.

 

[¡Tu actuación demoníaca ha cautivado a la gente!]

[El afecto del Lord Demonio Marbas ha aumentado por 1.]

[El afecto de la Lord Demonio Barbatos ha aumentado por 2.]

[El afecto del Lord Demonio Zepar ha aumentado por 2.]

 

Lamento decir esto, pero ustedes chicos, fueron degradados a la minoría.

El juicio de las audiencias se hizo puramente basándose en la lógica mayoritaria, y desafortunadamente, una estrategia institucional que mostraba consideración a la minoría no existía. Ese era el límite para un sistema político primitivo. Si crees que es injusto entonces ve y desarrolla la democracia. Además, inicia la Revolución Francesa mientras estás en ella. Aunque también se siente como que era una gran oportunidad que una guillotina cortara la cabeza de un Lord Demonio, oh bueno. Había una regla de que la progresión era seguida por el sacrificio de la minoría. Solo podrías aceptar tu destino.

— Silencio. Dije que la intervención de terceros estaba prohibida –Marbas advirtió a todos con severidad que se quedaran en silencio–. Especialmente tú, Barbatos. Ese aplauso que diste fue un acto para interferir con la audiencia a propósito. No lo vuelvas a hacer.

— Lo siento, tío. Estaba completamente conmovida. Ha pasado mucho tiempo desde que un chico inútil vino arrastrándose desde los Lores Demonio de rangos inferiores, ellos usualmente son basura. No tengo intenciones de insultar el prestigio de la audiencia.
— No me interesan tus intenciones. Solo me preocupa el resultado de las acciones. Barbatos, siempre y cuando no estemos en una relación, ¿no crees que sería solo una pérdida de tiempo considerar las intenciones de otros?

— ¿Hm? ¿Acaso no te me estas confesando directamente, tiito?

— Si cierras tu boca de una vez, entonces siento que el amor podría brotar.

— ¿Qué es esto? No puedo perder la oportunidad de tener un novio por primera vez en 500 años –Barbatos juguetonamente se encogió de hombros.

Fui capaz de tener una idea básica de qué tipo de relación tenían esos dos. Barbatos era una hermanita malévola incurable, y Marbas era el hermano mayor que tenía que tratar con el estrés constante de resolver todas y cada una de las travesuras inmaduras de su hermanita. El que recibía la mayor pérdida en esta relación de hermano y hermana, obviamente, era el hermano mayor. Yo sabía esto, pues, ya había experimentado el encargarme de seis hermanas menores. Tienes mis condolencias, Marbas.

Marbas, como si se encogiera de hombros, sacudió su cabeza de izquierda a derecha.

— Debo terminar esta audiencia aquí. Como les dije antes, decidiremos la opinión correcta por mayoría de votos. Ahora, con un levantamiento de manos…

— Espere un momento.

En eso, Paimon habló con prisa. Marbas enarcó una ceja.

— ¿Qué sucede? ¿Hay algo más que quieras decir?

— Si, aún quedan algunas preguntas que ésta dama tiene que realizarle a Dantalian.

— Paimon… -Marbas se quitó el monóculo y lo limpió con un pañuelo. Su voz se hizo más suave, como si le hablara a un viejo amigo–. Tú y yo hemos pasado los últimos 500 años conociéndonos. 500 años es bastante tiempo, ¿no crees?

—…en efecto, fue un periodo de tiempo bastante difícil, Marbas.

— Y como sabrás de mí, yo también te conozco. Confesaré honestamente por qué no oculté mi mal humor a través de toda esta audiencia. Paimon, sé muy bien que no había oportunidad de que tu sinceramente quisieras proteger a Andromalius. En todo caso, habría sido lo opuesto. Lo único apropiado para ti seria despreciar a un hombre como Andromalius –Paimon quedó en silencio. Marbas, luego de limpiar completamente su monóculo, se lo volvió a colocar. El marco de oro del objeto reflejó silenciosamente la llama de una vela–. Esta noche se celebra la Noche de Walpurgis, Paimon. Es la Noche de Walpurgis. En una época, esta era una reunión en la que todos los Lores Demonio estaban obligados a asistir, pero ahora ha perdido su virtud pasada y apenas somos capaces de tener a la mayoría de los miembros aquí. Baal, Agares, Vassago y Gamigin… en la actualidad, donde todo el continente está luchando con una plaga sin precedentes, ¿dónde están los Lores Demonio que me superan en rango, y qué están haciendo?

Paimon bajó su cabeza:

— Marbas. Tú, más que nadie, eres el más devoto a la clase demonio. Ésta dama expresa sinceramente sus respetos hacia ti.

— Nos respetamos mutuamente. Por eso, los Lores Demonio que no asistieron a esta reunión – esos que están ubicados por todo el mundo demoníaco, mientras se comportan indiferentes y solo se preocupan por sus placeres personales, evitemos la situación donde nos burlamos de esos Lores Demonio –dijo Marbas–. Solo por la declaración de que alguien haya intentado proteger a Andromalius durante la Noche de Walpurgis es razón más que suficiente para que la gente nos deje en ridículo. Oh querida, ya puedo escuchar las risas burlonas viniendo de Agares. Debo pedirte francamente, que, por favor, no empeore este asunto.

Paimon se mordió los labios.

—…dele a ésta dama una oportunidad más –ella colocó su mano derecha en el pecho e hizo una profunda reverencia–. Por favor, permítame tener la última oportunidad.

Marbas se acarició la barba.

La Lord Demonio que pertenecía al 9º Rango entre los Lores Demonio había ido tan lejos como para bajar su cabeza incluso después de escuchar las palabras de Marbas. Probablemente sería difícil para Marbas imponer sus pensamientos más allá en este estado. Era un problema mantener el rostro y la formalidad. Eventualmente, Marbas asintió una vez.

— Hm.

«Excepto que no dirás más nada además de eso. Haz lo que quieras, pero después no esperes mi ayuda…» eso es lo que significaba ese gesto.

Paimon devolvió el asentimiento y me miró fijamente.

— Dantalian.

Nuestra primera ronda había terminado. Ella tenía una mirada como si me estuviese diciendo que el segundo round, el verdadero, estaba por comenzar.

— Su Alteza Paimon –hablé calmadamente–. Hay algo que deseo decirle de antemano.

— Habla.

— No tengo emociones hacia usted, Su Alteza, ni nada parecido.

Paimon frunció el ceño.

— ¿Qué significa eso?

— Incluso si usted encuentra culpa en el incidente con Andromalius, la comprendo, Su Alteza. Al final, no soportaré una voluntad enferma.

A pesar de todo, ella seguía siendo un individuo sensible y culto.

Adicionalmente, ella tenía equipado un espléndido par de senos en su pecho. Yo adoraba al universo, admiraba las leyes de la naturaleza, y alababa los senos hermosos. Paimon, aun no era tarde para retroceder.

Sonreí calmadamente.

— Podemos brindar en este instante y reconciliarnos.

Retrocede desde aquí. Si no quieres ser destrozada por los colmillos y sangrar, entonces esta es tu última oportunidad. Sin embargo…

— Ésta dama ha solicitado una audiencia con el fin de distinguir lo que está bien o mal. No vine aquí para tomar un vino contigo.

En respuesta a mi consejo, Paimon mostró un rostro claramente disgustado. Como si le preocupara el hecho de que alguien con un simple rango 71 pudiese llegar a tal cosa.

Asentí varias veces para demostrar que lo entendía.

Ocasionalmente, había sospechado que estaba hablando en un lenguaje alienígena. Queriendo decir con eso, que yo poseía un sistema de lenguaje completamente distinto al de los demás. No sabía el por qué, pero podíamos ser capaces de comprendernos mutuamente, pero eso era simple suerte en una oportunidad astronómica, y en realidad estábamos hablando dos idiomas completamente distintos. Por ejemplo, cuando les dije una línea con el significado de ‘si no quieres ver sangre entonces retrocede ahora’, en su lenguaje ellos habrían escuchado ‘por favor, dame un puñetazo en la cara’.

Creí que esta era una hipótesis bastante fuerte.

En toda mi vida había dado advertencias como estas muchas veces, pero ¿cómo podría explicar la razón por la que ninguna persona respetaba siquiera lo que les decía? Siempre había una razón justificable en cuando al por qué me volví un NEET.

Yo era la forma de vida inteligente que había nacido como un milagro por las posibilidades astronómicas y armonía preestablecidas.

«No digas tonterías, hermano.»

«No eres más que un cobarde de calidad pobre, hermano.»

Claro, existían otras personas que habían llevado a cabo sus propias hipótesis.

Tal como un viejo profesor obstinado que tuve en la academia que hizo uso de su autoridad para suprimir la teoría original, por eso, yo también escuché sin una palabra lo que Paimon estaba clamando.

—…ésta dama ha empleado a un ejecutivo de la Firma Keuncuska como su consultor exclusivo por un tiempo. Ese ejecutivo, no hace mucho, me dijo algunas noticias bastante alarmantes.

«Ajá.»

Entonces si había un mensajero que iba y venía entre Ivar Lodbrok y Paimon. Que astuta. Desde tiempos antiguos, eso solo era apropiado para planificadores reconocidos para no ir a algún sitio personalmente. Usar un subordinado. Por eso es por qué yo contraté a una súcubo encantadora y competente hace poco. Era obvio, después de todo, yo era el más grande planificador.

— Esta dama cree que ella no tiene que informar a nadie la reciente calamidad que está acabando con el continente. La Muerte Negra, esta maldición terrible está tomando las vidas, tanto de humanos como demonios, indiscriminadamente…

Además, eso también está llenando mi bóveda abundantemente.

Hola, gente del continente. Me gustaría decirle algunas palabras reconfortantes a la gente que lucha contra la Muerte Negra. No se preocupen. Con el simple pago de 10 monedas de oro, pueden obtener la cura a la enfermedad, la hierba negra. Salven su vida con dinero.

No creí que hacer esto sería algo malo. Si esto fuese de acuerdo a la historia original en «Dungeon Attack», el descubrimiento de la cura se supone que sucedería en el año 1507 dl Calendario Continental, lo cual significaba 2 años desde ahora. La gente moriría inevitablemente durante esos 2 años.

Justo ahora, la gente la conoce los efectos de la hierba negra, gracias a mis esfuerzos. Excepto que yo la monopolicé, las únicas personas capaces de comprarla era una minoría de la población; nobles, ricos y familias de clase media. Planeaba mantener este precio actual en el mercado al menos por un año.

La mayoría de los plebeyos-pobres que eran incapaces de obtener el dinero para comprar la cura, morirían. En esta calamidad globalmente grave, solo los nobles y millonarios sobrevivirían.

Claro, la gente me despreciaría.

Al igual que Paimon lo estaba haciendo ahora.

Estaba bien maldecirme y llamarme demonio roba dinero.

Mi plan era más profundo de lo que ellos probablemente podían imaginar.

A pesar de quien era, seguía planeando mantener mis labores civiles como persona. Fuera de todos en el mundo, esta era una labor que solo yo podía realizar.

—…gracias a las pequeñas compasiones, hay una cura para la enfermedad. Señores. ¿Saben ustedes, quizá, quien fue la primera persona que descubrió que la hierba negra puede tratar la enfermedad? Bueno, el Dantalian que está aquí. Eso fue lo que el ejecutivo de la Firma Keuncuska le dijo a ésta dama.

La gente comenzó a crear una conmoción. Paimon incrementó su voz.

— Y eso no es todo. Dantalian compró 30.000 hierbas negras antes de que la plaga ocurriese. Ésta dama aun no puede entender esta parte.

—………………

— Dantalian, no solo sabias cuando se comenzaría a propagar la Muerte Negra, sino que fuiste más allá de eso y supiste cual era la cura para la enfermedad. La cura a una enfermedad que se ha propagado por primera vez en la historia – Paimon levantó su abanico de plumas y lo apuntó hacia mí–. ¿Cómo alguien puede explicar esto? La respuesta es simple. ¡Dantalian, tu eres el culpable que ha esparcido la Muerte Negra!

 

 

 

La aguda y tormentosa voz de Paimon sacudió el techo.

La gente provocó una gran conmoción. El salón de baile, en mal sentido, comenzó a volverse ruidoso. ¿Lo que había dicho Paimon era la verdad? ¿Alguien creó la muerte negra de forma artificial…? Se sentía como si la gente que mirase en esta dirección me estuviese regañando.

— Paimon. La difamación no está permitida en esta audiencia –Marbas habló con voz seria–. Ya que estas acusando que Dantalian es el culpable de propagar la plaga. ¿Quiere decir que declaras eso porque tienes en tu poder una prueba innegable?

— Dantalian, al igual que esta dama, tiene un consultor exclusivo de la Firma Keuncuska. Los procedimientos de compra de las hierbas fueron hechos a través de esta consultora. ¡Los detalles de cómo Dantalian compró la cura, ciertamente todo puede ser confirmado aquí!

El clamor en el salón de baile se intensificó debido a la respuesta definitiva de Paimon.

Marbas distorsionó su rostro y volvió su mirada, y en el lugar donde la fijó estaba el representante de la Firma Keuncuska. El vampiro Ivar Lodbrok con un bastón en su mano.

— Vampiro. ¿La declaración alegada por Paimon es cierta?

— Ohh, honorable Marbas –el viejo vampiro bajó su cabeza–. Éste, debido a una mente terrible, no puede evitar dudar para juzgar si algo es verdad o no. sin embargo, si usted lo ordena, éste puede traer la evidencia necesaria para esta discusión si es que se necesita.

— ¿Estás diciendo que puedes presentar la evidencia en este instante?

— Por favor, deme una orden, y se la presentaré apropiadamente.

El murmullo de la gente se incrementó.

¿Entonces es cierto? –esas eran las sospechas que habían comenzado a propagarse.

La gente aquí probablemente estaba pensando en esas líneas. Paimon e Ivar eran individuos con una increíble cantidad de autoridad. Seguramente, esos dos no insistirían obstinadamente que la plaga fue propagada artificialmente sin razón alguna. Ellos tenían algún tipo de evidencia…

Y por eso, como resultado, la gente dirigió su mirada hacia mí. Sus miradas estaban llenas de dudas.

Fue en ese momento, que la risa pudo ser oída.

Al principio, no pude decir quien se reía. Era peculiar. Estaba dividiendo mi concentración para centrarme en los 65 miembros en este salón de baile. No pude ver a una sola persona que estuviese riéndose, sin embargo, la risa se incrementaba, y por alguna razón, los ojos que me miraba comenzaron a desorbitarse.

Fue en eso que comprendí que la risa estaba saliendo de mi propia boca. No podía garantizarlo, pero no era una actuación. No podía parar de reír.

Habló con una voz que todavía contenía risa.

— Como mucho, soporté mi vagancia y me esforcé. Podría no haberme importado algo como la plaga y dejarlo estar. Por eso es que estoy cansado. Está determinado que la recompensa por la buena voluntad siempre el rencor. Cielos, sea ese mundo o este mundo, los caminos mundiales siempre son los mismos…

— ¿…de qué estás hablando, Dantalian?

— Mil disculpas, Su Alteza Paimon. Y también, mis queridos parientes. He presenciado una parte del universo, por eso, quedé momentáneamente conmovido. No importa donde, la gente no cambia. Mi decisión de encerrarme en una cueva ciertamente fue una elección correcta.

Platón estaba equivocado. La gente era capaz de enterrarse en lo profundo de una cueva.

Significaba que no existía una calle de un solo sentido para evitar a la gente. Colocando una sonrisa en mis labios, me volví hacia Marbas.

— Oh, honorable Marbas. A mí, claro está, me gustaría declarar mi inocencia. Por esa razón, ¿no podría permitirme tener una pequeña conversación privada con el jefe de la Firma Keuncuska, solo por un momento?

— ¿Una conversación privada?

— No hay necesidad de preocuparse. Podría haber dicho una conversación privada, peor no será más que un intercambio de un par de líneas. Tengo una suposición general en lo que podría ser la razón por la que el jefe ejecutivo de la Firma Keuncuska sospecha de mí. Simplemente quiero ver si puedo resolver este malentendido. No tomará mucho tiempo.

Marbas asintió:

— Si es así, entonces no hay problema. Adelante.

— Se lo agradezco sinceramente.

Hice señas a Ivar Lodbrok para que se me acercara.

Ivar Lodbrok, con su cabeza agachada, apresuró sus pasos hacia mi dirección. El vampiro, con una habilidad de actuación remarcable y un espléndido disfraz, se disculpó de inmediato tan pronto se acercó.

— Mil disculpas, Su Alteza. Una de las reglas de nuestra firma es, si uno de nuestros clientes lo pide, hacer pública ciertos tipos de información. Sin importar que conclusión salga de aquí, la Noche de Walpurgis, éste jura que la Firma Keuncuska lo asistirá, Su Alteza Dantalian, y será así hasta el final.

— Ciertamente esas son palabras reconfortantes –sonreí.

Por otro lado, la expresión de Ivar Lodbrok era increíblemente seria. Ríe un poco. Un Lord Demonio como yo estaba riendo. Si compartes tu diversión, entonces sería doble. Seria decente seguir con las payasadas de este lado.

Bueno, desde el principio, ¿ya era un vampiro que había perdido todo concepto de lo que eran los modales? Eso estaba bien. Particularmente no me disgusta enseñar a otros. Paciente y sinceramente te enseñaré en persona.

— Es una pena que nuestro primer encuentro sea en este tipo de situación.

— Éste piensa lo mismo, Su Alteza. Si esto significa recuperar su honor, entonces, yo, Ivar Lodbrok, arrastraré este viejo cuerpo y haré lo que le toque para ayudarlo, Su Alteza.

— Viejo cuerpo, ¿eh? ¿Qué tan viejo es? –sonreí–. Lo siento, jefe. Pero no te considero viejo.

— ¿Perdón?

— Para mí, tú aun pareces estar lleno de vitalidad.

— Eh… éste aprecia sus amables palabras, Su Alteza.

Ivar Lodbrok mostró un rostro confundido. Como si se preguntase por qué yo de repente estaba haciéndole cumplidos en esta situación. Parecía que nuestro verdadero vampiro era poco inteligente aquí. Al final, era un tipo de estudiante que a los tutores no les gusta enseñar. Un tipo de estudiante que tarda una hora en comprender una ecuación matemática. Si se tratase de mí, habría recibido no menos de 100.000 Won la hora por enseñar a este tipo de estudiante. Pero por esta ocasión, creo que lo haré gratuitamente.

— No, no. quiero decir que estoy realmente celoso de tu juventud.

— ¿……?

¿Aún no lo entiende?

Yo era un profesor con mucha paciencia. Si fuese a explicarle calmadamente todas y cada una de las partes, entonces yo estaba seguro que sería capaz de hacer que, incluso un estudiante fracasado obtuviese un gran descubrimiento moral y se convirtiese en un sujeto talentoso. Yo fácilmente no perdia mis esperanzas en la gente.

Por eso, me incliné.

Moví mi boca cerca del oído de Ivar Lodbrok.

Llenando todas y cada una de mi palabras con la buena voluntad de mi corazón… le susurré suavemente.

— Siento curiosidad por saber cuán bien lo está haciendo tu verdadero cuerpo.

—……………………

Silencio. Shock mudo.

Fue transmitido vívidamente que la otra persona ha caído en una angustia estupefacta.

Yo disfrutaba mucho este tipo de tranquilidad. Finalmente, mi pobre estudiante captó las leyes de la naturaleza gracias a mí. Como el profesor que se esforzaba por enseñar a su estudiante, yo solo podía sentirme orgulloso.

Incluso el nombre de esta ley era directa.

La ley de la jungla.

Comprendiendo quien era el cazador y quien era la presa.

Hacerles lamentarse de cuán irresponsables fueron por haberle cortado la melena a un león.

Cuando yo cometí errores, esos que creyeron que eran gente poderosa, comprendieron que ellos no eran más que una tripa de cerdo sobre las brasas, se sentía que yo estaba apoyando a la naturaleza de todas las cosas dentro de esta mota de polvo en el universo y por eso me sentía complacido. Estaría bien decir que este era uno de esos pocos placeres de mi vida.

 

— ¿Cómo… eso…? –la voz de Ivar Lodbrok tembló–. ¿Cómo lo sabes…?

— Tu cabello rubio es bastante hermoso –otro adorable silencio cayó sobre nosotros.

Ivar Lodbrok.

No había forma de que no conociese la identidad de este viejo caballero.

«Dungeon Attack» era un juego jugado en la perspectiva de un héroe humano. Por eso es que el héroe no era capaz de tener una relación cercana con los demonios. Tu ibas asesinando a todo tipo de demonios, ¿entonces cómo querrías tal cosa?

Sin embargo, había una única heroína vampiro que se rendiría ante el héroe. Ella superaría la brecha racial entre cada uno y se enamoraría de él. Incluso había una ruta especial en el juego hecha específicamente para ella.

El nombre de la heroína era Ivar Lodbrok. Si, así es.

La verdadera identidad de este viejo caballero con una apariencia terrible era una heroína cuyo crecimiento se había detenido por siempre, dejándole la apariencia de una jovencita.

Es por eso que me sorprendí cuando vi por primera vez a este viejo, ya que su apariencia general es completamente distinta a la que posee su personaje en el juego.

«¿Ese es Ivar Lodbrok?»

«Si. Ese hombre es la persona más rica en el mundo demoníaco, el dueño de la Firma Keuncuska, y un verdadero vampiro. Ivar Lodbrok.»

Fui capaz de comprender en su mayoría cuales eran las circunstancias ocultas.

De acuerdo a los escenarios revelados en «Dungeon Attack», la historia de Ivar Lodbrok era la siguiente: en el pasado ella fue increíblemente fiel a cierto Lord Demonio, pero ella fue traicionada abruptamente por él, enfrentando así una situación cercana a la muerte. Después, Ivar Lodbrok juró que ella nunca seria usada nuevamente por un Lord Demonio, y con el fin de cumplir esa meta, ella comenzó a vivir su vida mientras movía su consciencia entre sus muñecas, mientras maldecía y ridiculizaba a cada Lord Demonio.

Ivar Lodbrok traicionó a las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio en un momento crucial, y fue una de las principales razones por las que las fuerzas del héroe fueron capaces de obtener la victoria.

Era un caso ejemplar que mostraba que no era demasiado tarde para una persona noble lograr la venganza incluso si eso le tomaba 100 años.

Como una persona que pasó por todos los escenarios de Ivar Lodbrok y su ruta especifica – yo, claro está, sabía su verdadera apariencia, y además sabía muy bien que su cuerpo real estaba oculto bajo los campos nevados del reino de Moscú.

Ese era un secreto que Ivar le había susurrado al héroe.

Ya que el héroe no aparecía hasta el año 1505 del Calendario Imperial, actualmente, era una tragedia que se suponía que nadie sabría.

Excepto por mí.

— No siento interés por algo como tu viejo cuerpo. Simplemente estoy preocupado por la chica cuyo cuerpo está enterrado debajo de un frío campo nevado que está siendo arrasado por una ventisca…

—………………

— Ahh, estoy realmente preocupado. Siento que los lobos pueden aparecer abruptamente y arrancarle sus penosas extremidades. Y quien sabe cuántos viles ladrones de montaña puedan aparecer y violar su cuerpo cuanto deseen. Si. Por ejemplo, si yo les diese una pequeña señal –chasqueé mis dedos–. Hay una posibilidad de que cierta señal mágica sea enviada y una calamidad caiga sobre el frágil cuerpecito de la niña. Al igual que un pequeño llanto pueda provocar una avalancha masiva. Jefe, no se preocupe mucho. ¡Está bien que no me mire con esos ojos tan horrendos! Simplemente estoy apuntando las posibilidades.

El cuerpo de Ivar Lodbrok temblaba inmensamente.

Estaría bien dejar de tratarlo con este medio trato poco divertido. Cambié mi tono sarcástico hacia un tono claramente amenazador.

— Oh, lamentable vampiro. ¿Odias la idea de que Lapis Lazuli te haya traicionado? «Pisoteemos a esta chica que se ha atrevido a mostrarme los dientes».¿Habías decidido eso? Ah, Lodbrok. Pobre amigo –reí–. Firmemente supusiste mal. Estuviste equivocado. Lapis Lazuli no me cazó. Claro, ella es una chica bastante admirable, pero ¿ella siendo capaz de planear este tipo de comedia tan magnifica…?

Yo la cacé.

Amablemente le susurré a Ivar Lodbrok al oído.

— De principio a fin, todo fue un estúpido malentendido tuyo. Lapis Lazuli te había jurado lealtad. Pero ya que ella es muy astuta, ella supo muy bien que si ella regresaba a la firma, estando bajo una falsa acusación, ella seria eliminada. Si la verdadera persona miserable no era ella, entonces yo no sabía quién era. Porque por un único bastardo, que vivió su vida creyendo que era un genio, ella ha terminado siendo una exiliada.

El temblor de Ivar Lodbrok se violentó más. Coloqué mi mano suavemente en el hombro de esa persona.

— Gracias por hacer la suposición errónea, con eso fui capaz de pasar por menos problemas. Lapis Lazuli es una chica esplendida. Te lo agradezco.

— ¿Q-qu… qué es lo que quiere de éste, Su Alteza…?

— Oh, simplemente quiero un poquitito de amabilidad –apreté fuertemente el hombro de Ivar Lodbrok.

— Yo realmente no liberé algo como esta Muerte Negra. Todo lo que tienes que hacer es testificar la verdad. Eso es todo.

No presentes la prueba que ayudaría a lograr que la declaración de Paimon fuese más persuasiva.

Era una amenaza que contenía ese significado.

— Bueno… claro, también, en ocasiones, te moverás por aquí y por allá como mi marioneta. Un precio sigue a la derrota después de todo. Jefe, soy una persona honesta. No colocaré palabras hipócritas entre nosotros, eso de decirte cosas bonitas como asegurándote que no habrá más desgracias, y que está bien relajarse no va conmigo. ¿No crees que la hipocresía es una descortesía para los demás?

—………………

— Muchas cosas cambiarán (claro, desde el interior de tus huesos). Te otorgaré muchos propósitos que no podrás rechazar, y tú, en realidad, no serás capaz de destrozarlos. Ocasionalmente puedes tener un sentido de pena que no te sentirás como una persona, sino como una bestia atrapada en un corral de cerdos (recorriendo tu médula). Ocasionalmente mostrarás un espíritu rebelde y te resistirás contra mí. ¿Te digo cómo te pienso responder, para que lo sepas de antemano? Ah, no te mataré. Cielos. Ni siquiera te golpearé. Te doy mi palabra.

Lo que haré… (lo que le haré a tu cráneo), es arrancar el cabello de tu cuerpo real (todo estará sometido a mí). No tomaré mucho. Cada vez que te resistas, solo arrancaré una única hebra de cabello. Arrancarla, nada más. Solo por diversión. Eso es todo. ¿Qué tal? ¿Fuiste capaz de sentir cuan generoso era yo como persona?

—………………

— Mientras aprecio tu hermoso rostro. Arranco, arranco, arranco, arranco… arranco.

Con un ‘juu’, soplé en su oreja.

Ivar Lodbrok se encogió de hombros como una hoja de álamo.

Por eso es que no podía dejar de disfrutar amenazar a las personas.

— Hmm. Estoy anhelando el día en que te me rebeles. No puedo esperar. Pero, lo soportaré. Ansiosamente lo soportaré. Tengo una gran paciencia, después de todo. Puedes sentirte aliviado con respecto a eso.

Ivar Lodbrok apretó sus dientes.

— Éste… no le jurará lealtad a nadie.

— Mejor aún –le di una ligera palmada al hombro de Ivar Lodbrok–. Usa esta oportunidad para aprender.

—…………
— La gente tiene que seguir aprendiendo incluso si envejece, ¿sabías? Si uno se vuelve perezoso con su educación, entonces antes de que lo sepan, terminaran convirtiéndose en un fracaso. Una persona debe cuidar y atesorar su propio cuerpo. ¿No crees eso también?

Ivar Lodbrok no pudo responder.

Si era tanto así, entonces creía que mi sinceridad era capaz de superar la barrera de idiomas ubicada entre nosotros. La comunicación fue difícil. Para mi, tener que recurrir a las amenazas con el fin de hacer que otros me respeten, ¿no es trágico? Cuando Edipo había apuñalado sus propios ojos, él probablemente no estuvo tan triste como yo estoy ahora.

Enderecé mi espalda. Luego, me volví para mirar al juez, Marbas.

— Oh, honorable Marbas. Nuestra conversación se terminó. No habrá objeciones por mi parte si usted desea continuar el proceso de la audiencia.

— Bien. Paimon, ahora puedes probar la autenticidad de tu acusación.

La audiencia se reanudó.

Paimon, con una voz confiada, llamó a Ivar Lodbrok.

— Lo entiendo. Lodbrok, por favor, muestra la evidencia.

—…………

— ¿Lodbrok?

Un silencio de muerte continuó.

Ivar Lodbrok no había levantado su cabeza desde hacía rato.

Paimon pronunció su nombre varias veces, pero él se mantuvo igual, sin responder. Debido al silencio inesperado, una complexión de pánico apareció en el rostro de Paimon. Mientras el silencio continuaba, su estado perplejo se esparció lentamente hacia la gente a su alrededor, hasta que eventualmente, todo el salón de baile quedó cubierto por un silencio peculiar.

Al final, Ivar Lodbrok abrió su boca.

—…la declaración de Su Alteza Paimon, es una mentira.

Fue calmado. Increíblemente calmado.

El salón no estuvo calmado porque todos comprendieron el comentario de Ivar Lodbrok. Era lo contrario. Era porque ni una sola persona había comprendido lo que Ivar Lodbrok había dicho, por eso no hubo respuesta.

— ¿Qué diji…?

Por eso, las primeras palabras que salieron no fueron de entendimiento, sino de interrogación.

— ¿Q-qué acabas de decir?

— Éste… ha dicho que no se puede presentar la evidencia que usted solicitó,

Su Alteza Paimon.

— ¡¿Qué estás tratando de decir… te has vuelto loco, Lodbrok?!

Paimon dejó escapar un rugido.

El silencio que había caído sobre el salón de baile de repente se rompió. Al igual que una marea elevada se convierte en un tsunami en una playa pacífica, la ira ilimitada de Paimon brotó. El orgullo que tenía en su rostro hasta hace poco se había ido con la marea.

— ¡Tú le dijiste a esta dama! ¡Dijiste que Dantalian era el culpable de ayudar con la plaga, y que esa chica llamada Lapis Lazuli era quien había propagado la Muerte Negra! ¡¿Estás tratando de ridiculizar a esta dama con esa lengua tan mezquina?!

—…mil disculpas. Éste es incapaz de comprender lo que usted está diciendo,

Su Alteza Paimon. No han pasado ni 10 años desde la última vez que nos vimos en persona, ¿no es así?

Que hermoso. Con una sonrisa calmada, observé su discusión.

Había algo sobre presenciar cómo la gente entregaba continuamente la responsabilidad a otra persona que me conmovía profundamente. AH, realmente no debería vivir con otra persona. Ah, encerrarme y pasar el resto de mis días en la esquina de mi habitación realmente era la verdadera forma de vivir. Eso me recordaba esos tipos lecciones vitales.

También estas observando esto, ¿no, Lapis Lazuli? Te había prometido que te mostraría la actuación de circo más grande del mundo. Por un lado estaba la 9º

Lord Demonio más noble, y por otro lado, la persona más rica del mundo. Y sin embargo, el punto al que esos dos habían llegado era lanzarse infantilmente la responsabilidad el uno al otro.

Para ti, quien viviste tu vida siendo tratada injustamente porque eras una Intocable, consideré que este será el acto más grande para ti. Tomate tu tiempo, y disfrútalo. Ya que yo especialmente dirigí y coordiné esta presentación de forma gratuita. A pesar de cómo lo veía, si derrochaba dinero por mis subordinados, entonces yo sería un superior que lo hizo todo de forma extravagante. Estaba bien quedar conmovido.

— ¡Eso es obvio, ya que entraste en contacto conmigo usando a tu subordinado!

— Éste es incapaz de saber lo que Torukel le dijo, Su Alteza Paimon. Sin embargo, hay una cosa que éste si sabe. La evidencia de que Su Alteza Dantalian tiene participación personal con la propagación e la enfermedad, en estos momentos, no se encuentra en posesión de nadie.

— ¡Esta maldita rata de alcantarilla…!

El hermoso rostro de Paimon de contrajo. Aunque ella era tan hermosa que parecía como si fuese una pieza de arte, su imagen enojada era más terrible.

— Que así sea entonces. ¡Pagaras sangre con sangre! ¡Ese es el lema de tu

Firma Keuncuska, ¿no es así?! ¡Ésta dama debería mantener ese juramento…!

Un aura como sangre comenzó a brotar del cuerpo de Paimon. La concentración de energía mágica era tan densa que era posible ver la forma y el color de su aura. La fluctuación de la energía parecía como si docenas de lenguas rojas estuviesen moviéndose con intensidad.

Paimon no era una simple Lord Demonio, ella era alguien que también se había ganado el título de archimaga.

Entre los Lores Demonios –que ahora eran 71–, este era un logro que solo fue alcanzado por 4 individuos, y ella era parte de esos 4.

— ¡Actuaré en nombre de la venganza! –Paimon gritó su dictamen.

Un dictamen, en este mundo, era algo que habia pasado a través de la historia en cada área de poder influyente. Esos eran votos sagrados que dictaban que uno utilizaría todo, incluso su propia vida, con el fin de mantener su promesa. Paimon intentaba seriamente matar a Ivar Lodbrok.

Fue entonces, cuando Marbas golpeó con su pie derecho.

Thud.

Todo el salón de baile se sacudió.

La gente se tambaleó como si hubiesen sido atrapados por un pequeño terremoto.

Marbas, con un aire amenazadoramente frío a su alrededor, miró a Paimon.

— Cesa tus acciones ofensivas de inmediato –Paimon mostró una expresión de dolor.

— ¡Pero, Marbas!

— Dije que te detuvieras en este instante. Deberías estar atenta de forzarme a recitar el dictamen también. Eres la persona que solicitó una última oportunidad. Siendo más claro, para mí, la última oportunidad de uno significa su ultimátum.

— ¡Ugh…!

Paimon apretó sus dientes con fuerza.

Su energía mágica no cesó, sino que comenzó a elevarse con más intensidad.

— ¡Hace un momento, el ejecutivo principal de Keuncuska jugó con ésta dama! ¡A pesar del hecho de que el jefe había ordenado a su subordinado, Torukel, mostrar evidencia a ésta dama, él ahora está tratando de retractarse! ¡Ésta dama debe ejecutar de inmediato al traidor!

— ¡NO ME INTERESA QUIEN SEA! –rugió Marbas–. ¡Incluso si Baal viniese, no puedes derramar sangre durante la Noche de Walpurgis! ¡Mientras estés aquí, preservarás una neutralidad absoluta! ¡A menos que quieras que, mi persona, junto a todos los Lores Demonios de las facciones neutrales, incluyendo a las 30.000 tropas de élite, en tus enemigos, entonces sigue y trata de derramar sangre en este lugar, Paimon! ¡Juro que ese día, la facción montañosa, la cual TÚ lideras, será aniquilada, y la tierra de los Lores Demonio que se encuentra en tu facción será maldita por 300 años, previniendo que siquiera una brizna de pasto crezca!

Una voz enojada, similar a una tormenta eléctrica, sacudió el salón de baile.

Las velas que estaban flotando en medio del aire temblaron violentamente. La luz y la oscuridad cayó sobre la gente mientras estaba confundida caóticamente, los pilares del edificio soltaron polvo mientras temblaban.

Las personas se estremecieron. Estaban abrumados por la fuerza de Marbas.

Entre los más de 30 Lores Demonio presente, la cantidad de gente que fue capaz de mantenerse erguida fueron pocas. Como mucho, Barbatos era la única que indiferentemente se mantenía tomado su vino.

— Oye, tío. Si es necesario, nuestra facción de las llanuras te podría proveer asistencia cuando lo desees. Honestamente, ¿no te sientes un poco temeroso por ir a la guerra solo con la facción neutral de tú lado? Tú y yo podríamos hacer una muy buena alianza.

— Cierra la boca, Barbatos. No estoy de humor como para estar bromeando.

— Solo estaba expresando mi solidaridad –dijo Barbatos con una risita.

A diferencia de ella, la expresión de Paimon solo podía ser explicada como nada más que horrenda. De sus labios, aliento caliente estaba saliendo como un coctel de ira y autocontrol.

— ¡Torukel…!

Paimon mordió sus propias palabras.

— ¡Él es el mensajero que entregó las ordenes de Ivar Lodbrok! En estos momentos, él se encuentra esperando fuera de este salón. ¡Lo llamaré en este instante y probaré que Ivar Lodbrok ridiculizó a esta dama!

Un breve momento de silencio escalofriante se paseó por el salón. Marbas se quitó el monóculo y miró fijamente a Paimon.

— ¿Estás segura?

— Ésta dama solo está haciendo acusaciones mediante la verdad.

—…estás tomando mi última gota de fe –Marbas levantó su mentón–. ¡Hagan entrar al testigo conocido como Torukel!

Las hadas, habiendo recibido la orden, se abrieron paso ocupadamente hacia el exterior del salón de baile.

Ahh…

Yo estaba sumergido en tristeza.

Piensa con más calma, Paimon. Sea quien sea ese tal Torukel, él no era nada más que un mensajero. No puedes esperar tener un testimonio apropiado de ese tipo de persona.

Entiendo que respetes cada raza, incluyendo a los humanos. Para ti, esta Muerte Negra seria una pesadilla sinigual. Probablemente participaste en esta reunión mientras estabas determinada a encontrar al culpable que provocó tal tragedia. Pero la persona que crees ser tu camarada, es decir, Ivar Lodbrok, inesperadamente te ha traicionado. Por eso es que era razonable que la ira se haya subido a tu cabeza. A pesar de eso, tienes que mirar al frente. La ira siempre es un atajo a la ruina.

Poco después, un goblin de edad avanzada entró al salón de baile. Paimon lo señaló.

— Si. ¡Esa persona es Torukel! –ella comenzó su interrogatorio con una voz cargada de ira–. Torukel. Serás nuestro testigo. Tú, bajo las órdenes de Ivar Lodbrok, has actuado con el papel de mensajero, ¿es cierto?

—……………

Torukel lentamente miró alrededor del salón.

El goblin estaba apoyando su cuerpo con un bastón. Podría haber muchísimas arrugas en su frente, pero sus ojos brillaban con intelecto. Tuve la fuerte impresión de que no era viejo, sino que simplemente había vivido por un largo periodo de tiempo.

— Torukel cuidadosamente abrió sus labios.

—…es un honor que se me haya permitido estar en presencia de todos estos

Lores Demonio. Cruc. Éste, sin duda alguna, es un ejecutivo de la Firma Keuncuska, y también alguien con relación cercana a Ivar Lodbrok.

Tan pronto como Torukel reveló voluntariamente su propia identidad, el rostro de Paimon brilló con deleite. Ella probablemente creía que había logrado la victoria. Al igual que una ametralladora, ella comenzó a realizar preguntas rápidamente.

— Ésta dama irá directo al grano, Torukel. Tú me dijiste que Dantalian había confabulado en la propagación de la plaga y que, usando medios desconocidos, metió su mano en la creación de la Muerte Negra. ¿Es correcto?

— Si. Por supuesto, Su Alteza.

La audiencia se volvió a confundir.

Ivar Lodbrok cerró sus ojos con fuerza como si estuviese preocupado. Por otro lado, Paimon, con un aire triunfante, sonrió abiertamente. Era la figura de un individuo que ha superado el ridículo y meticulosamente materializaba la justicia.

Sin embargo.

— Lo que usted dice es cierto, Su Alteza. Ciertamente clamé que Dantalian era el criminal que estaba detrás de la Muerte Negra. Sin embargo, esa fue una completa mentira. Fue una difamación sin evidencia alguna.

— ¿Qué…?

Ni siquiera pasaron diez segundos cuando el shock solidificó la sonrisa de Paimon.

Torukel habló rotundamente.

— Éste ha deseado las hierbas negras que estaban en posesión de Su Alteza Dantalian. Claro, sería imposible para mí, solo, obtener las posesiones personales de Su Alteza Dantalian. Sin embargo, éste estaba en posesión de dos grandes patrocinadores. Su Alteza Paimon, y el ejecutivo principal, Ivar Lodbrok. Quizá, si éste usare los nombres de esos dos individuos, entonces sería posible superar este punto muerto. Eso fue lo que pensé.

— Torukel… ¿q-qué acabas de decir…? –Paimon abrió su boca. Era un rostro de incredulidad completa.

Torukel, usando su bastón para apoyarse, hizo una profunda reverencia.

— Mil disculpas. Éste conoce muy bien la preocupación que tiene por toda la gente de este continente, Su Alteza. Éste solo usó su corazón piadoso con el fin de incitar odio hacia Su Alteza Dantalian. Él, al final de cuentas, es un simple Rango 71. Éste había juzgado, que una vez que la audiencia fuese abierta, esta terminaría en voto por mayoría.

—………………

— Y dado lo que había pasado, que Su Alteza Dantalian había asesinado a Su Alteza Andromalius, éste pudo ver todo eso como una oportunidad de oro. Es decir, amenazar a Su Alteza Dantalian con el crimen atroz de asesinar a un Lord Demonio. Usando esa oportunidad, éste había planeado arrebatar todas las hierbas negras. Pero Su Alteza Dantalian superó todas mis expectativas, y fue capaz de probar su inocencia. Que molesto…

Torukel me miró ligeramente.

Le devolví la mirada sin ninguna emoción en mi rostro.

Sin darme cuenta, con un ‘tsk’, terminé de chasquear mi lengua. Pude comprender lo que el comerciante mayor lo que básicamente trataba de hacer. Él estaba intentando frustrar esta gran presentación circense.

El juez, Marbas, repentinamente inquirió a Torukel.

— Pequeño goblin. Has admitido que has dejado en ridículo a Paimon con el fin de cumplir tus deseos egoístas. ¿Comprendes tus crímenes?

— Si, Su Alteza. Éste sabe muy bien cuando admitir la derrota. Éste ha tratado de ganar un gran beneficio usando a Su Alteza Paimon y al jefe principal de la Firma Keuncuska. Y al final, falló. Eso es todo –el goblin sacudió su cabeza–. Si hay algo malo que Su Alteza Paimon haya hecho, entonces que le sea confiado a este goblin malvado y viejo. Por eso, ya que todas las faltas recaen completamente en mi… alguien de un nacimiento humilde…

Rápido. Antes de que alguien pueda hacer algo.

Torukel sacó una pequeña espada de sus ropas…

— Éste se disculpará con su vida insignificante…

-y se la clavó en la garganta.

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