Capítulo 4 – DD – Parte 4

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Lapis Lazuli, Mestiza.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 8, Día 16.
Plaza de Hermes, Niflheim.

 

Crash.

El tarro se quebró.

Por un momento, la mirada de todos se centró aquí.

Había más de 200 personas en esta plaza, pero nadie había dicho nada. Debido al silencio, el sonido del vidrio despedazándose hizo eco fuertemente… era un simple tarro de cristal, pero fue tan fuerte que pudo llegar a los rincones más recónditos de la plaza.

— ¿Ahhhh?

Andromalius miró hacia acá.

Sus ojos inclinados detestables y parecidos a los de un zorro miraron. Eras capaz de ver su personalidad vulgar y su tonto temperamento solo al mirarlo.

— ¿Qué se supone que es eso? ¿No piensas bajar tu mirada? Andromalius habló en dirección a Su Alteza Dantalian.

Su Alteza Dantalian estaba indiferente. ¿Qué estaba pensando? Me volví para estudiar cuidadosamente la complexión de Su Alteza – y mi columna vertebral se tornó fría.

Era ese rostro.

La expresión que hacia cuando descubría a una presa y estaba esperando tranquilamente por ella.

No era ese rostro de derrotado que normalmente tenía. Una débil sonrisa fue dibujada en las comisuras de los labios de Su Alteza. Era el rostro que hacia cuando un esquema ominoso, un plan macabro se formaba en su cabeza.

Parecía que la otra parte no reconocía a Su Alteza Dantalian. No era extraño. El cuerno de Su Alteza estaba enterrado bajo su cabello y apenas era visible.

Andromalius escupió el suelo.

— Ohh, miren eso. Él no está bajando su cabeza.

Tras patear al viejo enano una vez más, él se dirigió hacia nosotros. La forma en avanzaba parecía como si él fuese algún gato salvaje que ha encontrado un nuevo juguete con el que jugar.

Las razas demoniacas que estaban sentadas en las cercanías retrocedieron cautelosamente mientras él pasaba. Probablemente no querían meterse en problemas.

Por otro lado, las brujas Barbere se mantuvieron silenciosamente en sus asientos. Ellas habían sido contratadas por Su Alteza Dantalian. Su orgullo no les permitiría hacer algo como dejar a Su Alteza y salir corriendo.

— Vean a algunos campesinos sin ética.

Parecía que él estaba disgustado que las brujas no lo hubiesen saludado a pesar de haberlo visto. Andromalius enarcó las cejas.

— Si se encuentran con un Lord Demonio, entonces al menos deberían saludarlo con una reverencia, pero, ¿qué es esto? ¿Por qué están arrogantes y con sus mentones en alto?

Andromalius agarró fuertemente el cabello de una de las brujas. Y esta dejó escapar un gemido de dolor.

— Ugh…

El nombre de la bruja era Beatrice. Escuché que cierto tiempo había transcurrido desde que ella participó en un viaje de escolta, pues ella se mantuvo oculta durante varias décadas. Las brujas tenían muchas ganas de viajar, por lo que era común que ellas salieran de paseo por más de 100 años; para que ella terminara involucrándose con Andromalius luego de haber tomado una solicitud tras un periodo largo de tiempo, era una suerte terrible.

— Oigan, esclavas. Un Lord Demonio está aquí. Es uno de los honorables Lores Demonio que les dan vida y las alimentan. Deberían saludarme educadamente, pero ni siquiera se levantaron de sus asientos…

— Ugh, uhhh…

Podías escuchar el sonido de parte del cabello siendo arrancado.

A pesar de eso, la bruja mantuvo su boca cerrada.

Era un problema de etiqueta. Si las brujas saludaran a Andromalius allí, entonces estarían admitiendo que Andromalius era superior en clase a Su Alteza Dantalian. Era vital que esas brujas mantuvieran respeto a Su Alteza.

— Ohhh, miren esto –Andromalius sonrió sádicamente–. Todo el grupo de esclavas ha quedado mudo. Si sus lenguas están retrasadas entonces al menos deberían mover sus cabezas. Wow, todos sus cuellos están rígidos. ¿Debería ésta grandeza enderezarlos por ustedes? No se rehúsen y…

— Pero que mierda de hombre.

Fue entonces cuando Su Alteza Dantalian abrió su boca. Andromalius se estremeció.

— ¿Qué?

— Dije que eras una MIERDA de hombre. Había pensado que solo tu cerebro estaba podrido, pero parece que tus oídos también están infestados.

A través del aire, podías sentir la sorpresa de la gente en la plaza.

Incluso yo creí por un segundo que había escuchado mal. ¿Mierda? Era una palabra que no era permitido decírsele a un Lord Demonio en un sitio público. El rostro de Andromalius se distorsionó rápidamente.

— ¿Cómo te atreves a decir esas palabras desconsideradas a ésta grandeza…?

— Es por esta razón que los delincuentes con ego excesivo son patéticos. Si no tienes el dinero para pagar por tu bebida, entonces discúlpate y lárgate. Encuentras alguna falla y luego procedes a golpear al anciano. No te fue suficiente que hubieses anunciado desvergonzadamente tu dureza en voz alta, sino que incluso fuiste y arremetiste con las brujas también –Su Alteza Dantalian se echó a reír–. Y para colmo sigues yendo por todos lados proclamándote como

‘grandeza’. Esto si es una obra maestra, Andromalius. No eres un Lord Demonio.

Tú no eres más que un novato que de alguna forma nació con un cuerno en su cabeza.

— M-maldito…

— Los Dioses son realmente crueles. Ellos convierten una basura como tu en un Lord Demonio en este mundo. Incluso las santas sentirían resentimiento de los Dioses si ellas llegasen a ver tu asquerosa cara. Conforme pasan los días, no se puede evitar si la cantidad de creyentes devotos comienza a disminuir…

La complexión de Andromalius alternó entre lo pálido y lo rojo.

Si mirabas cuidadosamente, entonces podrías ver que sus hombros temblaban. Era obvio. Él probablemente nunca había recibido unos insultos tan severos en toda su vida como Lord Demonio.

Andromalius gritó a la gente a nuestro alrededor.

— ¡¿Qué están haciendo?! ¡¿Por qué es que no están llevándose a este descarado lejos de mi vista?!

Su Alteza Dantalian, como si pensara que era sinceramente divertido, resopló:

— ¿Ves, no te dije que era una obra maestra? Él ni siquiera reconoce a una persona de la misma raza frente a sus narices. No son solo sus oídos, sino también sus ojos deben estar infestados, tanto así que no sería suficiente tratarlo como un cadáver…

— ¿M-misma raza?

Su Alteza se encogió de hombros.

— Soy el 71º Lord Demonio Dantalian. Referencialmente, las brujas que has maltratado son escoltas que he contratado hoy.

— El 71º…

— Discúlpate por haber maltratado a mis preciosas guardaespaldas como quisiste –Su Alteza bajó su tarro de cerveza–. ¿Entiendes? Discúlpate sinceramente y lárgate. Esto puede ser difícil por el desafío mental, pero esas son las costumbres básicas en la sociedad. Usa esta oportunidad para aprender.

— Huh. Y yo que me preguntaba qué tipo de aristócrata increíble se suponía que fueras –Andromalius se burló triunfalmente.

A pesar de que la otra persona era Su Alteza Dantalian, él solo era mayor que él por un rango. Él era un bribón que no tenía ningún talento reconocido y ningún

grupo de confianza tras su espalda. Eso era lo que probablemente Andromalius estaba pensando.

Eso era estúpido. No había nada más estúpido que ser descuidado cuando se estaba frente a Su Alteza Dantalian.

Su Alteza normalmente podría ser un derrotado de primera, pero eso no era más que una máscara engañosa. El verdadero yo de Su Alteza era en realidad un monstruo diabólico. Él intencionalmente llevaba a las demás personas a ser descuidadas, y luego las consumía en un instante.

Probablemente Andromalius no sabía nada de esto. Aún quedaba una sonrisa cruel en la comisura de sus labios. Él era como un jabalí cargando directamente al borde de un escarpado.

— ¿Ah, sí? Es Dantalian, Ahhhhhh, escuché que estuviste en un lio en estos días. Se dice que algún tonto convirtió a una intocable en su concubina. Si. Si tú eres Dantalian… entonces esta debe ser la famosa mestiza –en eso Andromalius me miró. ¿Acaso el objetivo había cambiado de Su Alteza hacia mí?–. ¡La campesina que ha atraído sin temor a un Lord Demonio con su cuerpo! Oh, sí, es seguro. Ese cabello que tienes se parece al de ese linaje vulgar tuyo.

Tap. Tap.

Andromalius golpeó mi mejilla con su palma.

Su mano picaba bastante. Él podría haber estado tocándome alegremente, pero pude sentir sus verdaderas intenciones.

— Realmente no puedo comprender tu preferencia. ¿Por qué quieres tener este tipo de chica? Su apariencia es decente, pero el linaje actualmente importante es una tontería.

El acto de cambio de objetivo hacia mí fue una buena decisión.

Los Lores Demonio podrían haber sido sagrados e inviolables, pero ellos no eran sagrados ante otros Lores Demonios. Es decir, ellos estaban igualados. Si un Lord Demonio fuese a golpear a otro, entonces las problemáticas leyes comunes intervendrían. Por otro lado, estaba bien golpear libremente a una intocable.

La razón por la que Andromalius había comenzado a apuntarme a mi yacía dentro de esto también. Él había juzgado que sería difícil dominar esto solo con su rango, por lo que rápidamente buscó un objetivo débil.

— ¿O acaso es que, tu vagina es tan impresionante que fuiste capaz de cautivar a Dantalian? –Andromalius comenzó a burlarse–. Ésta grandeza está considerando darte mi gracia real, pero ¿qué piensas? Que una persona nacida como campesina sea capaz de tener 2 Lores Demonios. ¡No hay un honor más grande que este!

—……………

— ¡Yuju! ¡Por un lado está el imbécil del Rango 71! Y por el otro lado está la puta nacida de alguna regalada siendo violada por un humano inferior. ¿Eso no es una obra maestra? ¿Eh?

Abruptamente, Andromalius me abofeteó.

Ya esta vez no había diversión. Solo contenía el intento más puro de ser violento. Mi cabeza terminó girando debido al golpe excesivamente fuerte.

Eso dolió bastante.

Sin embargo, era trivial.

Desde muy joven, fui expuesta a la violencia un sinfín de veces, tanto que me aburría. Hubo una vez que, diariamente, los aldeanos me lanzaban piedras. Comparado a esto, el golpe de Andromalius fue como el golpecito de un niño.

La gente quizá no pueda estar acostumbrada al dolor, pero si puede ser capaz de acostumbrarse. Así es como era la gente. Y yo soy de esas personas.

—………

Devolví mi mirada al frente. Al hacerlo, la risa en la voz de Andromalius se detuvo.

— ¿AHHH? ¿Qué demonios estás viendo?

Andromalius me volvió a abofetear. Se sentía que había puesto todo su peso en su mano esta vez.

Desafortunadamente, a estas alturas, quedaba demostrado que Andromalius no pasaba su tiempo ejercitándose. Su golpe no fue pesado, en lo absoluto.

Volví a mirar al frente.

— ¡…maestro y sirvienta son molestos! –aulló Andromalius.

Movió su brazo una y otra vez. Y cada vez, mi cabeza era movida por la fuerza. Pero era inútil. Ya que se devolvía a su posición original.

— ¡Gr…grrrrr…!

Al ver eso, el rostro de Andromalius lentamente comenzó a ceder ante la ira. No ser capaz de contener su rabia infantil, ¡que bajo! Llegó un momento en el que ni siquiera soportaba verlo.

Me preguntaba si Su Alteza Dantalian había pensado lo mismo, él había estado sonriendo a mi lado.

— ¿Pero qué imagen es esta, Andromalius? Siendo un honorable Lord Demonio pero incapaz de lograr que una simple intocable se rinda ante ti. Esto es incomprensible. ¿Estás seguro que no fue un error de los Dioses que te hayas convertido en un Lord Demonio? Originalmente, ¿no se suponía que nacieras como campesino?

El rostro de Andromalius se tornó rojo.

— ¡É-ésta grandeza… ésta grandeza…!

— Está bien. No tienes que excusarte. Incluso los Dioses tienen momentos en los que se duermen durante el trabajo –Su Alteza Dantalian sonrió–. Sin embargo, esta debería ser la última vez que te lo advierto. No vuelvas a ponerle una mano encima a mi amada. Y discúlpate sinceramente por golpearla tanto a ella como a mis escoltas.

— ¡No me hagas reír!

Azote.

Con su puño, Andromalius me golpeó con todas sus fuerzas. Me caí de la silla y rodé al piso. Las brujas dejaron escapar un grito.

—………………

Mi boca me hormigueó por el impacto. Con mi lengua, pude sentir algo como hierro en mi boca. Tomé una servilleta y sequé las comisuras de mi boca. La servilleta se tiño de color carmesí por la sangre.

Levanté mi cabeza lentamente.

— ¡La pena de muerte para ti!

Andromalius estaba sacudiendo un dedo hacia mí.

Había odio en sus ojos. ¿No es sorprendente? ¿Cómo alguien podía despreciar tanto a otra persona poco después de haberse conocido? Ellos estaban ubicando sus emociones a un precio inimaginablemente bajo.

Desafortunadamente, como comerciante, no pude respetar al estúpido que estaba tratando de vender su producto a un precio asquerosamente barato.

— ¡La pena de muerte! ¡Recibirás el castigo capital! ¡A algo como una intocable le podemos dar un veredicto inmediato sin siquiera tener un juicio…! ¡Incluso si fueses a morir a manos de ésta grandeza, no puedes resistirte! ¡¿Sabías eso?! ¡Discúlpate por actuar imprudentemente ante ésta grandeza!

Sentencia de muerte esto, sentencia de muerte lo otro. Que fastidioso era.

Solo era capaz de estar gritando las mismas palabras una y otra vez. Eso demostraba el nivel de inteligencia de este tipo. Creo que un goblin de 5 años podría mostrar un vocabulario más variado. Yo, con el mismo rostro inexpresivo, miré a Andromalius.

— ¡Esta puta, así será hasta el final! -Andromalius se dirigió hacia mí–. ¡Bien!

¡Te romperé la boca ahora mismo, perra! ¡Vete al infierno y arrepiéntete de…

¿ughhh ahhhhh?!

Sin embargo, él no fue capaz de dar siquiera 5 pasos.

Toda la gente en la plaza dejó escapar un grito al mismo tiempo. Andromalius había caído en el suelo. Dese su cuello, sangre rojo oscuro comenzó a brotar.

— ¿Uuhhh? ¡¿Ahhhhh?!

Andromalius, por instinto, movió sus manos para bloquear la herida.

El volumen de sangre era grave. No era algo tan lindo como un rasguño que podrías cubrir con la palma de tu mano y detenerlo. Andromalius, mirando la cantidad de sangre en su mano, gritó.

Fue un golpe único apuntado a una zona vital.

Con el fin de darle una muerte segura con un solo golpe.

Al ver eso, pensé que eso realmente… realmente encajaba con el método de caza de Su Alteza Dantalian.

— Que lamentable –Su Alteza Dantalian limpió la sangre de su daga–. Tratar mi advertencia como algo trivial.

La despreocupación de Su Alteza Dantalian era infinita. Fuera de los cientos de personas en toda la plaza, Su Alteza era el único que estaba relajado. Como si él estuviese completamente alejado de la atmosfera vibrante a nuestro alrededor.

¿Acaso esta persona realmente apuñaló a Andromalius?

Llegó al punto en que la gente dudaría inadvertidamente de ellos mismos y pensara eso.

Sin embargo, su alteza estaba sujetando un arma en su mano, la cual derramaba sangre. El goteo firmemente se deshizo de la duda de la gente.

Me preguntaba si era porque la persona que había causado el incidente estaba demasiado calmada. La plaza que estaba vibrante por el ruido hace un segundo, había comenzado a calmarse. Un silencio sofocante cayó sobre la plaza. En ese aire silencioso, la voz de Su Alteza resonó suavemente.

— Lapis Lazuli.

— Si, Su Alteza. Inmediatamente bajé mi cabeza.

— Recita la ocasión en la que un Lord Demonio tiene permitido atacar a otro igual.

— Como usted ordene. Para que un Lord Demonio hiera a otro igual, uno debe advertir respetuosamente a la otra parte 2 veces. Cuando la otra parte ignora

claramente la advertencia, y precede a dañar gravemente el honor del primer Lord Demonio, entonces ese Lord ataca al otro –una ley común.

Como los Lores Demonio eran sagrados, estaban libres de las leyes terrenales. Sin embargo, si fuese a suceder un conflicto entre dos Lores Demonio, entonces ellos tenían que estar confinados a las leyes comunes. La ley común que acaba de recitar era conocida como la ‘Advertencia Cocytus’.

De acuerdo a las leyendas, si una persona fuese a morir, entonces tenía que cruzar los 5 ríos. Acheron, Cocytus, Phlegethon, Lethe y Styx5… Cocytus era el segundo río. Si un fallecido iba a cruzar el Río Cocytus, ellos eventualmente alcanzaría el Phlegethon, donde en lugar de agua había era lava. Aquí la gente caería en el río y sus almas de se incendiarían. Por eso era que dar la Advertencia Cocytus significaba que estabas diciéndole a la otra parte que retrocediera antes de quemarse.

Andromalius graznó.

— ¿A-advertencia Cocytus…? ¡Ugh! ¡Maldito, ¿al menos sabes las estupideces que dices?! –ese tipo de respuesta era natural.

Normalmente, la Advertencia Cocytus solo se usaba en eventos de guerra. Si un Lord Demonio quería atacar la base de otro igual, entonces ellos enviaban una declaración de guerra dos veces. La advertencia era usada en este tipo de situación.

Su propósito original era prevenir la guerra. Declarar ataques repentinos sin haber enviado una declaración de guerra de antemano era algo ilegal, en conclusión, tenía un efecto de limitar el conflicto. Su Alteza Dantalian ingeniosamente estaba abusando de esta ley común.

Andromalius aulló.

— Ugh, ¡es tu fin, maldito! ¡Dantalian! ¡El fin… los demás Lores Demonio no dejarán este desliz tan fácilmente…! ¡Augh! ¡Es demasiado tarde para llorar y pedir perdón! ¡Ésta grandeza nunca te perdonará!

 

N.T. Estos son los 5 ríos del Hades de la mitología griega, sus significados son: Acheron: Aqueronte (río de la 229 pena); Cocytus: Cocito (río de los lamentos); Phlegethon: Flegetonte (río de fuego); Lethe: Lete (río del olvido); Styx: Estigia (río del odio). »

 

— El que está en su final eres tú.

Su Alteza Dantalian pisó el dorso de la mano de Andromalius. El sonido de los huesos reventándose hizo eco. Andromalius gritó con más pena y se agitaba en el piso.

— 72º Lord Demonio. Los crímenes que has cometido son los siguientes. Primero, sin razón alguna, te burlaste y golpeaste a unas escoltas que contraté. Segundo, irracionalmente asaltaste a mi amada –Su Alteza Dantalian miró alrededor y habló audiblemente–. Solicité respetuosamente a Andromalius que se detuviera, pero me ignoró. Él no solo amenazó mi seguridad, si no que hirió mi honor también. ¡Todos ustedes son testigos!

La gente en la plaza comenzó a murmurar entre sí.

Andromalius probablemente ya no estaba en los pensamientos de Su Alteza. En lugar de eso, Su Alteza Dantalian estaba tratando de atraer a esta gente a presenciar todo.

— ¡Miren acá! –quitándose los guantes y lanzándolos a un lado, él sujetó mi mano izquierda también, seguidamente, quitando el guante que estaba en esa mano. Como si le mostrara todo eso al mundo, Su Alteza levantó mi mano en alto. Ahí estaba el anillo en mi dedo anular. Un diamante azul brilló y destelló fuertemente. Un anillo parecido estaba en el dedo anular de Su Alteza también–. Soy un Lord Demonio. Esta jovencita es una campesina. Nosotros no tenemos permitido casarnos. ¡Sin embargo, jurando ante la Diosa Afrodita, yo, Dantalian, el 71º Lord Demonio, declaro mi amor por esta chica! ¡Este anillo es prueba de ello! ¡Incluso si la sociedad prohibiese nuestro matrimonio, nuestros corazones ya están conectados! –la gente dejó escapar un gemido.

Un Lord Demonio ha confesado su amor por una campesina. Y lo peor de todo, es que fue en una plaza pública en frente de una audiencia de cientos de personas.

A partir de mañana, la alta sociedad va a estar molesta. Los chismes del amor apasionado entre un Lord Demonio y una intocable se propagarán por todos lados. Era un fenómeno natural. Independientemente de la generación, la gente estaba atada a emocionarse por el tema de un ‘amor prohibido’.

Ahí es donde recaía el engaño de Su Alteza.

En esta gran historia de amor, el personaje conocido como Andromalius cayó en un simple rol secundario.

Un engaño astuto.

Si Su Alteza Dantalian simplemente fuese a asesinar a Andromalius, ¿qué sucedería? Inevitablemente, no sería más que un caso de asesinato.

Pero si fuese a cometer asesinado por ‘la campesina a la que ama’, entonces la historia era distinta. El monótono juego de asesinato cambiaría a una presentación de amor prohibido.

Su Alteza y yo éramos Romeo y Julieta.

Andromalius era el personaje secundario, Tibaldo, quien fue asesinado por Romeo.

La realidad fue fácilmente distorsionada.

— E-enamorarse de una chusma. Que locura. Insano… ¡Una desgracia de un Lord Demonio! –Andromalius dejó escapar un gemido de dolor.

Ese pobre hombre no tenía idea de que iba a enfrentar su fin sin saber de qué tipo de esquema estaba siendo removido. Sentí un poco de lastima por él.

— Bastardo. No mereces el derecho de ser llamado ‘la misma raza’ que ésta grandeza. La jerarquía es una orden sagrada. ¡Para ti, quien te atreves a ir en contra de la orden de la naturaleza…!

— Me pregunto lo siguiente, ¿qué orden de la naturaleza es esa?

Su Alteza bajó su mirada hacia Andromalius.

Un tranquilo pero horripilante susurró fluyó de los labios de Su Alteza.

— Déjame decirte lo que es la verdadera orden de la naturaleza, novato. Esta es la ley de la jungla. Si un gato fuese contra un tigre, entonces el único resultado sería la muerte. La realidad del mundo algo tan simple y aburrido. ¿No crees?

Fue en eso, cuando la complexión de Andromalius palideció.

Él probablemente ahora vagamente estaba comprendiendo que Su Alteza Dantalian realmente iba a matarlo.

Pero era demasiado tarde.

— Por eso es que yo personalmente prefiero las mentiras antes de la verdad. Tal como un rostro desnudo requiere maquillaje, para la vida es esencial tener algo de sazón.

— S-salva…

— Mala elección.

Sin inquirir en lo correcto y lo que no, Su Alteza osciló su daga. La hoja se clavó en la garganta de Andromalius así como si nada.

La sangre inundando la tráquea de Andromalius lo forzó a vomitar sangre.

— ¡Bluaaaargh!

¿Sálvame? Esa es una línea terriblemente aburrida. En nuestras vidas aburridas, eso solo nos tortura más en agonía. Veo el aburrimiento como el pecado de la humanidad, y encuentro parecido a eso a un insecto peligroso que merece ser exterminado.

Su Alteza susurró.

Fue una voz tan baja que solo yo, quien estaba sentada a su lado, pude oír.

— La próxima vez, vuelve luego de practicar mejor tus palabras, actor de tercera.

—……………

Andromalius se encogió de hombros. Al igual que una muñeca cuyas cuerdas han sido cortadas, su cabeza cayó floja.

¿Acaso la última emoción que destelló en sus ojos fue miedo, o quizá odio hacia Su Alteza Dantalian? Creí que ambas cosas eran posibles.

Su Alteza enderezó su espalda y miró alrededor de la plaza. Nadie trató de hacer contacto visual con Su Alteza. Instintivamente trataba de evitar los ojos de Su Alteza. Todos habían sido consumidos por la atmosfera compuesta que él emanaba.

Era sorprendente. Su Alteza Dantalian por si solo abrumó toda esta enorme plaza.

Hasta ahora, había creído que la grandiosidad de un rey no era más que un concepto abstracto. Sin embargo, luego de mirar a Su Alteza, lo entendí. Su Alteza tenía algo que podía abrumar a la audiencia.

Él no estaba dominando a los ciudadanos con miedo. Ni atrayendo a la gente con prestigio. Algo diferente estaba oculto…

¿Por qué no mostró su habilidad en el pasado? ¿Cómo fue educado con una enorme cantidad de talento luego de superar una situación de vida o muerte con el aventurero? Mi actual yo no tenía respuesta a eso.

Sin embargo…

— Lo hiciste bien, Lala.

— ¿Perdón?

— Mi vasallo nunca debería rendirse sin pensarlo ante otro individuo. Cuando te reusaste a desviar tu mirada hasta el final, a pesar de ser golpeada por Andromalius, quedé muy impresionado. Eres una mujer brillante –Su Alteza rió osadamente.

Al oír esa ligera risa, pensé: «Al final, no fue una mala elección estar a merced de Su Alteza.»

Por primera vez en este día estaba segura.

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