Capítulo 28 – DD – Entreacto

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Esclava Amada del Rey.

Brujas Hermanas Berbere.

Capitana de la Guardia Real, Humbaba.

Calendario Imperial: Año 1505, Mes 4, Dia 15.

Polles, cerca del Bosque Vístula.

 

Mierda. Mierda. Mira su temperamento violento.

Como esperaba, incluso el aura de los guardaespaldas reales de un Lord Demonio de alto rango estaba a un nivel diferente.

Fuesen los centinelas o los asistentes, todos me miraban y comenzaban a susurrar entre ellos. Era inevitable. Eran ellos quienes querían hablar mal de mí, por eso, por cualquier medio posible, debería dejarles deleitarse. Está bien, vengan. Coman apropiadamente, ¿bien? Coman bien. Mastiquen. Dicen que no deben molestar a un perro cuando come, y a pesar de mi aspecto, soy una chica educada. ¡Jajajaja!

“…y volver a una bruja su capitana de la Guardia Real”.

“¿Cómo es que alguien tan noble designa a tal campesina…?”

“Putas de almas con culos usados”.

¿No les parece asombroso? No solo la gente escupe palabras de su boca, también lo hace de sus ojos. Sipi. Estrictamente hablando, antes de colocar un globo ocular en esas cuencas, ¿estas no eran simples huecos?

Huecos son huecos. O se les mete algo, o algo sale de ellos; eso es lo que la gente creía. Así como las palabras salen de las bocas, y la mierda sale del culo; algo fluye de los ojos.

Desprecio.

Burla.

Queja.

En cualquier caso, así como la gente necesita del pan de cada día para poder vivir, para ellos, esas eran cosas que requerían para vivir a su manera.

“Oye, mira eso. Dicen que esa es una bruja que ha vivido muchos siglos”.

“Pero sí parece una simple mocosa…”.

“Está mirando para acá. Ugh, es irritante”.

No. Esas eran palabras irrelevantes. Oigan, jóvenes asistentes que están allá.

Clack. Clack. Está comenzando a ser irritante porque llevan rato lanzándome piedritas. Puedes comprender fácilmente el hermoso color y encanto de sus personalidades sólo por el hecho de estar lanzando piedritas y no rocas. Si me llegan a herir con una piedra, independientemente del hecho de que sean los perros falderos de un Lord Demonio de alto rango, eso significaría que me asaltaron. A mí, la Capitana de la Guardia Real del maestro. Por eso, piedritas. Ahh, pobres criaturas.

¿Cuándo regresará mi maestro?

Se está tardando. Un poco.

No hay nada que hacer, por eso podría tararear la canción cuya letra escribí—

“Un anciano preguntó”—— “¿Qué tan asombroso es para que lo estén alabando?”——

Ah, no digo esto sólo porque la creé, sino porque es toda una obra maestra. En serio. Sean humanos o demonios, al final, los monarcas compiten para ver quien tiene el pene más grande.

Nosotras habíamos analizado esto, pero sin importar cómo lo veamos, el que lo tiene más grande es nuestro maestro Dantalian.

“Se llama Dantalian, lo tiene en pena, pero es gigante”——

El maestro era ese.

No solo tenía el pene grande, sino que una pena peculiar lo cubría. Se sentía como si pudiesen llamarlo penoso o lamentable, pero si intentabas buscar una expresión apropiada, entonces era la sombra de una persona cuya vida fue jodida o ha sido jodida. Es triste. Por eso, como el pene del Maestro es enorme, también era el más lamentable…

¡Por Dios!

Hasta me da pavor si lo pienso. ¿Cuán perfecto es mi don? Si Apolo me viese, se desesperaría tanto que no saldría a trabajar en el día y haría el mundo oscuro por el resto del día. En otras palabras, mi don era tan formidable que sería capaz de detener, inadvertidamente, al mismísimo sol… Si este se detenía, todo en el mundo se pararía también; y si el mundo se paraba, entonces solo quedarían los últimos alientos de las cosas que allí había. En otras palabras, mi don es tan tremendo que podría destruir el universo… Si el universo es destruido, aun si el espacio es infinito y el tiempo es eterno, no habría razón para ellos; es decir, mi don es tan destructivo que podría volver inútiles al tiempo y al espacio instantáneamente.

Humbaba.

Qué mujer tan pecadora…

Lo sé. Soy consciente de mi gran pecado. Se me concedió un destino que podría amenazar al sol y a todas las cosas sólo con nacer. Cada trovador en el mundo me envidia y cada flor que florece en el mundo me guarda rencor; por eso, el mundo no tiene más opción que luchar contra mí al formar una alianza anti-brujas.

Por eso, incluso esos jóvenes asistentes que estaban allí habían recibido la misión de repelerme, pues se les consideraba los informantes entre los informantes de la alianza… ¿Cómo podría ser posible? Sin siquiera ser conscientes de su situación, yo… locos pedazos de mierda que lanzando piedras, no sería suficiente si les meto un palo por el culo, le prendo fuego y les quemo los órganos internos; hijos de puta que solo servirán para pedorrearse por el resto de sus vidas… ¿Han pensado en eso? Oh, no… Pueden llorar, adelante, sé que me pasé, ¿o no? Lo siento. Lo siento mucho. Desde ahora, trataré de entenderlos a todos al considerar un poco más sus situaciones. Añadan un poco más de lágrimas, yo, Humbaba, naceré de nuevo y les haré una visita como una mejor yo…

Ahora bien, ¿era suficiente? Ahh, pobres criaturas.

“Es cierto. En realidad no está reaccionando…”

“¿Ven? Solo está cantando, parece loca”

“…dicen que ni alma tiene. Es por eso que se queda como niña y deja de crecer…”

Sí, eso está bien.

Adelante, láncenme cositas. Sí, todos. Lancen. Si arrojar eso es lo necesario en sus vidas, entonces no se puede evitar. A pesar de mi aspecto, soy generosa.

Desgárrenme. Mientras la gente vive sus vidas, hay periodos en los que deben morder el cuello de otros y probar el sabor de la sangre. Es inevitable ya que todas sus vidas están rotas. Ésta chica generosa comprenderá sus deseos de culpar algo que no puede ser culpado.

Quémenme. ¿Qué puede hacerse cuando quemar a la gente es necesario en sus vidas? Si tienen que quemar a alguien, háganlo. Mastiquen apropiadamente. Buen provecho. Coman. A pesar de mi apariencia, soy una chica que no muere fácilmente. Ya que está bien, está muy, pero muy bien.

Algo que está bien no tiene fin.

Algo que está bien no tiene límites.

Es por eso que, el acto de estar bien, es ilimitado.

Oigan, asistentes de allá. Si hay un problema, entonces son ustedes, y el hecho de que sus vidas tienen fin y también límites. Ah, ¿eso no sería un problema? ¿Lo sabían? Oigan, todos se van a morir. Si, morirán bien muertecitos.

Sí, arrojar está bien, pero lo que arrojan son los días de sus vidas. Dicen que está bien desgarrarme, pero están destrozando su propio tiempo mientras me despedazan. Morirán, ¿saben? ¿Van a seguir quemándome? ¿Volverán a quemarme? ¿Qué más tratan de quemar? ¿Sus cadáveres?

Desechen un día.

Quémenlo uno por uno.

Desgarren un día una vez más.

Quémenlo uno a uno, una vez más.

Un día.

Uno.

Y luego…

Hm…

Gaya… Fumemos un poquitín de Gaya.

……

Ahhhhhhh…

……

Uhhhh, ahhhhh…

Sí…

Bueno.

¿Y qué?

¿Qué están mirando, asistontos? ¿Quieren problemas o qué? No simpatizaré con ustedes. Soy capaz de hacerlo, pero no lo haré. Ni de chiste. ¿Saben por qué? No sé lo que ustedes más odian en el mundo, pero una vez que reciban mi simpatía, en ese momento, lo que ustedes odian cambiará automáticamente a recibir el cariño de una bruja.

¿Cuándo volverá mi maestro?

Se está tardando.

Y mucho.

……

Ah… Mierda.

Oigan, ustedes, asistontos. Solo porque no les respondo no significa que deban lanzarme piedras, desgraciados. Eso duele. Oigan. Miren aquí. ¡Me duele! ¡¡Oigan!! ¡Ah, carajo, esa mierda duele, ¿saben?!

Ahhh.

Pobres criaturas.

Mientras estaba en medio de mi ritual mental de insultos para con esos pedazos de mierda, del interior de la tienda, una voz que no había escuchado hace mucho tiempo fluyó:

— Envíen a la bruja de Dantalian.

¿Ah?

Miré a mí alrededor para ver si no había oído mal. Los asistentes y guardaespaldas también hicieron lo mismo, con la misma expresión en sus rostros. Nadie fue capaz de responder, pero una voz desde el interior de la tienda volvió a sonar.

— ¿Hay alguien allí? Dije que enviaran a la bruja.

—……

Hmmm…

Me levanté del suelo y sacudí el polvo que había en mi ropa. Un montón de piedritas cayeron al suelo. Los centinelas me miraron con una sed de sangre en sus ojos. Los asistentes entraron en pánico mientras susurraban.

“Qué extraño”.

Me volví una bruja tras formar un contrato con Marbas, pero no había duda que, hasta ahora, él me había olvidado. Ya había pasado una increíble cantidad de tiempo desde entonces. Tampoco es que él fuese un Lord Demonio que se preocupara por las brujas.

Era eficiente sacrificar a una bruja cada vez que una gran epidemia pasaba. Era el gobernante racional el que usaba a las brujas por esa razón.

Si trabajas bien luego de haber formado un contrato, entonces no se preocupa por ti en lo absoluuuutoooo. Quien me manejó no fue Marbas, sino uno de sus burócratas.

En buenos términos, él era una persona conveniente. En malos términos, era alguien que solo se centraba en tareas que eran acordes para los Lores Demonio tras haber entregado todos los trabajos sucios a sus subordinados. No. Bueno. Comparado a Euríale, quien fue atrapada por un degenerado como Glasya- Labolas y torturada personalmente por él durante 200 años, yo soy increíblemente afortunada.

Hmm.

Pero ¿por qué me está llamando?

Durante esos 150 años, yo me la pasaba por la plaza del pueblo cada vez que una epidemia o un año de hambruna ocurría, pero no recuerdo haberme encontrado a Marbas en ese tiempo. En serio. Ni una vez.

Últimamente he sido increíblemente exitosa, por eso pasaba mis días durmiendo en la misma tienda que el Maestro Dantalian, pero normalmente, esto era algo que nunca podría pasar…

En cualquier caso, voy porque me llamaron. Luego de sacudirme todo el polvo, me coloqué el sombrero de cono apropiadamente, y sujetando oblicuamente mi escoba, caminé rápidamente hacia la tienda.

……

— Ésta humilde servidora ha entrado, tal y como el Gran Lord Demonio le ordenó.

— Bienvenida.

En el instante que entré, el maestro Dantalian me recibió con una suave sonrisa.

—……

Por otro lado, el Lord Demonio Marbas estaba mirándome con el ceño fruncido. Su expresión real parecía estar firmemente disgustada con algo. Qué abrumador. Me apena tener que mostrarle a una campesina como yo a sus nobles ojos.

Mi maestro habló.

— Humbaba.

— ¿Sí, Maestro?

— Conversé profundamente con Su Excelencia Marbas. Fue una conversación muy profunda. Tanto así que podría haber sido peligroso seguir profundizándola. Como resultado, fuimos capaces de compartir un tipo de amistad que trasciende nuestros rangos. Una amistad que sólo los hombres pueden comprender.

Ohhh.

Hay cierta flexibilidad para que esto sea interpretado de una forma bastante peligrosa.

Referencialmente, en mi caso, cuando algo puede ser interpretado segura o peligrosamente, suelo ser una chica que todo lo interpreta peligrosamente. Quiero decir, un hueco es un hueco, ¿no es así? Aunque hay veces en las que fluyen cosas de ellos, también existen momentos en los que les meten cosas. No trato de decir algo en particular, solo es un ejemplo.

— Ésta le da sus felicitaciones.

—…hmm.

El Lord Demonio Marbas suspiró como si estuviese insatisfecho. Debe ser por su tamaño que hasta sus suspiros suenan como la respiración de un oso pardo.

— Dantalian, sugiero que lo pienses otra vez.

— La decisión de éste no cambiará.

— Ciertamente dije que te respeto. Como uno de los comandantes principales responsables de la Alianza Creciente, la devoción que has mostrado, naturalmente, merece ser recompensada. Hay muchas cosas que puedo darte como recompensa.

— Tiene toda la razón, Su Excelencia.

¿Qué?

¿De qué hablan?

Aún si examino cuidadosamente la expresión de mi maestro, él simplemente está sonriendo ligeramente. Es difícil leer su expresión cuando hace eso.

— Te daré comodidades.

— Sí.

— Te prometo un nuevo dominio.

— Sí.

— Incluso una considerable cantidad de honor y reputación, aún si toma tiempo.

— Está bien.

— Si desearas riquezas, te habrías vuelto millonario; si pidieses fuerza, serías poderoso; si solicitases honor, serías glorioso. ¿Realmente deseas rechazar todo eso? ¿Intentas recompensar tu devoción y sacrificio con algo como esto?

— Esto es suficiente –mi maestro mostró una sonrisita–. Comparado a cualquier presente real que éste pueda recibir de usted, podría decirse que lo que éste le mencionó antes es lo más valioso. No es mentira. Mucho menos una exageración. La riqueza es riqueza sin importar en las manos de quién termine; un domino es un dominio sin importar quién lo pise; y éste no está interesado en honor o reputación. Sin embargo, Su Excelencia, no importa cuán vasto sea el continente, esto es algo que solo usted puede conceder.

—……

— Si no son sus manos reales, no tendría sentido. Si no son sus piernas, sería inútil. Usted se está ofreciendo para garantizarle un deseo a éste, pero ¿cómo éste podría atreverse a pedirle algo?

—……

¿Qué?

En serio, ¿de qué diablos hablan?

Aunque estoy confiada de que no perdería en relación a leer el ambiente de los superiores que uno tiene, no tengo idea de lo qué están discutiendo ahora.

El Maestro Dantalian sólo estaba mirándome con una sonrisa gentil en el rostro.

Y el Lord Demonio Marbas.

—……

Me estaba mirando fijamente.

Creo que por primera vez.

¿Fue hace 300 años?

¿O fue hace 400 años?

Como yo había desechado cosas por un sinfín de razones, desgarrada por un sinfín de cosas, y quemada por una variedad de cosas; mis recuerdos de esa vez ya no estaban completos. Durante ese entonces, no era ni primavera, ni verano, ni otoño, y mucho menos invierno. En esa temporada, mi tiempo fue hecho pedacitos y divididos en minúsculos fragmentos. Cada vez que soñaba, solo con los gruñidos de maldiciones e insultos, pude escuchar la temporada donde diez mil gritos se quedaban como un auditorio alucinado.

— Bruja Humbaba.

— ¿Sí?

Entonces. Luego de pronunciar mi nombre, por primera vez en la historia, el Lord Demonio Marbas——

……

¿Eh…?

—…lo siento, brujita.

……

¿Eh…?

— Humbaba, no recuerdo en qué forma te traté mal. Ni siquiera recuerdo haberte convertido en mi bruja. Sin embargo, incluso si recordase en qué fallé, de ninguna manera, me lamentaría.

¿Qué…?

— Llevo a cabo las cosas que creo necesarias. Por eso, si recibiste dolor, probablemente lo hice porque creí que tenía que hacerlo. Soy uno de los lores que dirige el continente demoníaco. No me lamento de las cosas que decidí y realicé como un lord.

……

Sí… ¿pero?

— No sueñes que llegará el día en el que me disculpe contigo estando en presencia de mis súbditos y vasallos. Jamás. Por eso, no tengo más elección que hacerlo no como un lord, sino como una persona.

……

……

— Lo siento.

¿Por qué?

— Fue un acto cruel para contigo, que no eres más que una niña.

¿Por qué razón?

¿Por qué ahora?

— Me disculpo contigo.

—……

Aunque nunca respondiste… Cuando me hicieron mucho daño.

Cuando mi carne fue lacerada por primera vez y la sangre comenzó a fluir; cuando mis huesos fueron aplastados por primera vez y grité; cuando mi preciosa carne fue quemada por primera vez y me retorcía mientras gritaba por favor, por favor, por favor; cuando los animales royeron mi cuello, cuando animales más severos que las bestias pisotearon mi cuerpo. No, mi cuerpo y mis órganos internos. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo. En ese tiempo——

Aunque nunca dijiste que lo sentías.

— Lo siento.

¿Por qué?

……

Ah.

Ah——

— Lo siento.

……

Antes de saberlo, estaba abrazando a alguien. Y alguien acariciaba mi espalda.

— Lo siento.

……

No puedo ver bien lo que está frente a mí.

Marbas ya no estaba allí. No podía verlo.

Solo estaba mi maestro. Su voz. Su toque.

Debido a mis ojos, no podía ver.

—…lo siento.

— ¿Por qué?

¿Por qué razón?

¿Por qué te disculpas?

— No quiero, Maestro… Nunca podría perdonarlo… Nunca lo perdonaría… Aunque duela mucho… Aunque me hizo daño, mucho daño… Ni siquiera me es posible perdonarlo… Esto no se puede perdonar… Me maltrató… Como me maltrató… Si me maltrató… Si sabía que estaba mal… Si lo sabía… ¿Por qué razón…? ¿Por qué razón en particular…?

No puedo perdonarlo.

Ni siquiera puedo aceptar su disculpa.

¿Quién? ¿Sólo quién? Esa disculpa.

Ese pecado.

Ese maltrato.

¿Cómo?

—…lo siento.

Ahh…

Ahh…

Ahh…

Maestro.

— No tienes que perdonarlo.

Maestro.

— No lo perdones por toda la eternidad.

Maestro.

— No tienes que perdonar a nadie. Simplemente haz que toda la gente que te ha maltratado se arrodille. Recibe las disculpas que deben recibirse. Y—— simplemente sigue viviendo.

Maestro.

Maestro.

 

Nuestra eternidad.

 

FIN del Volumen 5


Palabras del Autor

Me estoy desviando, pero creo que a los ojos se les llama cuencas porque de ellos brotan lágrimas.

Hola, lectores. Lo siento. Actualmente estoy arrodillado mientras escribo estas palabras. No es que esta sea una forma psicológica de hablar, no, estoy físicamente arrodillado. Estoy escribiendo esto de rodillas.

Es una coincidencia, pero ya que el monitor de mi computador está en la altura perfecta de mi escritorio para disculparme, y si consideran el hecho de que la mitad de mi vida se va frente a mi PC, no sería exagerado decir que nací con la estatura perfecta para pedir disculpar. Lo siento… Mi manuscrito va tarde, muy tarde.

Mientras expreso mi gratitud a cocorip, el ilustrador de «Dungeon Defense», como siempre, deseo escribir mis disculpas aquí. Al terminar periódicamente mi trabajo y enviar el manuscrito, el ilustrador es capaz de dibujar cada escena mientras se toma su tiempo, pero creo que ésta vez, debió haber sido increíblemente difícil trabajar en las ilustraciones por mi culpa. Lo siento. La próxima vez me determinaré más.

Por eso, junto a mis disculpas, también les hablaré con sinceridad, queridos lectores. También, en este volumen 5, las ilustraciones de cocorip han probado, satisfactoriamente, su especialidad. Por favor, regresen al principio del libro y miren el color de las imágenes una vez más. Hay un mar que está teñido de púrpura de una forma exquisita. Mejor dicho, Humbaba está mirando hacia acá.

¿No es hermoso?

Más que eso, sentada a la derecha, maravíllense de Lapis Lazuli que está caída en la superficie del agua, como si diera a entender que estaba sumergida en el agua desde su nacimiento.

¿No es magnífico?

Además, contemplen a Laura De Farnesio. Está sentada, indefensa, mientras se acaricia el golpe detrás de la oreja, con una mirada que parece que no se excedería para bloquear a quien se le acercase en esa postura; aunque tampoco se viese interesada en ellos.

¿No es precioso?

Además, aunque hay un hombre de pie justo en el centro, con una especie de toalla de baño alrededor de su cuello; solo ignórenlo. Me pregunto por el significado de la existencia de ese chico. No lo entiendo. Para empezar, el hecho de que no es una hermosa chica hace que el valor de este desconocido disminuya un 90%. Oigan, lo estoy diciendo con la mayor seriedad posible.

 

Gracias a cocorip quien hizo unas ilustraciones hermosas esta vez también.

Editor.

Cometí un pecado grave…

Editor, creí que si dejaba tierra firme y me iba a una isla, claro, debido a sus características políticas y diplomáticas, esta península no es una península y mucho menos diferente a una isla; en cualquier caso, si me iba a una isla más pequeña que esa, creía que mi manuscrito mejoraría si lo escribía en la Isla Jeju. Pero como nada dio resultado, aunque pensaba que si iba a un templo budista, el Templo Beomeosa de Busan, aunque me esforcé por escribir mientras me hospedaba en un templo por primera vez en mi vida, y aunque había hecho las 108 reverencias por primera vez en mi vida, como no pude escribir a pesar de todo eso… He pecado grandemente. Lo siento.

Creo que ustedes, queridos lectores, puedan ser ajenos a la importancia de la posición que los editores acarrean. Sin embargo, para «Dungeon Defense», especialmente este volumen cinco… Este fue un volumen para el cual se necesitó completamente la labor de un editor. Cada dirección tiene sus respectivas intenciones. Si el editor edita algo sin conocer mis intenciones, la dirección pierda de inmediato su fuerza vital. Y no solo la dirección, eso también incluye a las ilustraciones en blanco y negro, y el posicionamiento de las líneas.

Si ustedes, lectores, disfrutaron el volumen 5, sepan que el toque del editor estaba en ese esfuerzo. La gente suele referirse a los editores como co-creadores. Puedo decir sin mentir, que soy un autor feliz por ser capaz de trabajar junto a un editor al que puedo considerarlo un ‘co-creador’. Me esforzaré para escribir mejor mi manuscrito. Les agradezco a mi editor y a Youngsang Publishing Media, Inc.

Finalmente, a mis lectores.

Lo siento. Les prometí en el volumen 4 que presentaría mi manuscrito lo más pronto posible. Fui incapaz de mantener esa promesa. Luego de un largo periodo de tiempo, finalmente pude ser capaz de preparar un solo libro durante esta temporada donde se acerca el Chuseok14. Una vez más, lo siento.

Excluyendo el volumen 1, en «Dungeon Defense», me estado esforzando por poner un tema que sea significativo para mí en cada volumen. Además de eso, trato de esculpir ese tema para que sea una historia interesante. Mientras trabajaba en este volumen, no hubo ni un momento en el que planificara sobre qué tema posiblemente podría hablarse y cómo podía convertirlo en una historia más de la haya hecho. Me pregunto si terminé este manuscrito a toda prisa porque estaba siendo perseguido por esa idea y me culpaba a mí mismo por eso.

En «Dungeon Defense» confiadamente represento escenas y escribo líneas.

Mi confianza viene solamente de sus felicitaciones, mis lectores. Gracias a los que me enviaron un correo antes. Gracias a aquellos que me escribieron su apreciación y me la enviaron. Antes agradecer por el contenido de las cartas, les agradezco el hecho de que aún sigan escribiéndole cartas a alguien, y más porque ese ‘alguien’ pudiese ser yo. Me siento tan pecador por no ser capaz de terminar mí manuscrito en medio año, por eso hubo muchas cartas que no pude responder. Hui porque tenía pena. Ya que ahora fui capaz de liberar este volumen, leeré todas esas cartas que quedaron pendiente, y las responderé.

No solo las cartas, sino al hecho de que todos leen estas palabras al tiempo que me felicitan. Me preguntó cómo fue este volumen para ustedes. Hay algo que yo mismo me reté a hacer en cada volumen, pero si ese reto fue proyectado bien en sus ojos, no me queda más nada que esperar. Mientras imagino que este libro, el cual envié al mundo, está ubicado en todo tipo de habitaciones, nuevamente, les transmito todo mi agradecimiento, mis queridos lectores.

Gracias.

21 de septiembre de 2017
En una habitación donde la luz no se deja encendida por mucho.
Yoo Heon Hwa.

 

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