Capítulo 23 – DD – Prologo

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Volumen 5

Asesina de Parientes Consanguíneos.

Princesa Imperial, Elizabeth von Habsburgo.

Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 10

Polles, Llanuras de Bruno, Ejército de los Cruzados.

 

La noche se tornó fría una vez que la lluvia de primavera hubo amainado. Los charcos de agua que fueron dejados atrás por esta, estaban dispersos aquí y allá por todo el campo, y lentamente se iban secando. Veo que el agua se seca bien incluso durante la noche.

Desde el día que jugué a las Banderas Blancas y Negras contra el Lord Demonio Dantalian, he tenido el hábito de escuchar cuidadosamente el sonido de la nada. Si inadvertidamente escuchas esa nada, entonces llegarás a comprender que esa nada en realidad está golpeando como algo. Era de noche. La luz de la vela temblaba firmemente mientras quemaba mi cuerpo, y al temblar, también derramaba luz en las palabras que había sujetado en mi mano.

“Mes 4, Día 10: Tarde en la noche. Campamento enemigo; en medio de la celebración de un rito ancestral, una purga se estaba llevando a cabo. Aunque se sentía como si una lucha interna estuviese a punto de ocurrir, fue suprimida rápidamente. Se puede asumir que Lady Demonio Barbatos y Lady Demonio Paimon están detrás de esto. La vigilancia es estricta”.

Era una nota que fue rasgada hasta terminar siendo un trocito de papel dado que quien la escribió solo pudo plasmar un par de líneas. Este espía había hecho presión sobre un trozo de grafito con el fin de escribir esto, pero considerando lo distorsionadas que estaban las letras, quedaba claro que esto no fue escrito sobre una superficie plana. De estas palabras irregularmente escritas, pude sentir la desesperada lealtad de este espía.

“…veo que este es un mensaje secreto que fue enviado tras ser escrito con prisa. Hermoso”.

Varios cuervos estaban bajando sus cuerpos obedientemente sobre mi escritorio. La Raza Demoníaca trataba a los cuervos propiciamente, por lo que no los cazaban a la ligera. Hube plantado espías profundamente en las sombras de las cosas que los enemigos trataban con cuidado. Removí otra nota del tobillo de otro cuervo y la extendí ante mí.

“Mes 4, Día 10. Noche; un disturbio ocurrió en medio de las fuerzas enemigas. Como los Lores Demonio tomaban las vidas de otros Lores Demonios, las fuerzas enemigas fueron divididas en varias partes. Mientras se dispersaban, se juntaban y contratacaban, la general enemiga, Laura De Farnesio, actuó. Es caótico. Es difícil conjeturar más de lo que puede ser visto”.

—……
Las palabras eran pulcras y ordenadas. Era un reporte que fue escrito vagamente. Forcé la vista para estudiar cuidadosamente la nota siendo teñida de amarillo mientras la luz de vela seguía ardiendo.
Abrí mi boca y hablé a mi criada principal.

— Julia.

— Sí, Alteza.

— ¿Sabes cuándo me di cuenta del destino de un emperador?

— ¿Cómo podría ésta atreverse a hablar de la labor de un emperador?

— Fue cuando estaba pequeña.

La criada principal hizo una profunda reverencia. Se trataba de una chica que tranquilamente me haría compañía incluso cuando yo pasase el tiempo hablándome a mí misma. Para esta chica, esa era su labor como mi fiel sirviente.

— Noche tras noche, cada rincón del palacio imperial irradiaría debido al abundante número de luces de vela. Mientras descongelaba mi cuerpo, sentía curiosidad por algo al tiempo que miraba la vela que estaba encendida en una esquina. ¿Por qué? Si vas a mirar las velas que debieron haberse derretido el día anterior, lo verías; al día siguiente, todas las velas se habrían recuperado completamente y estarían ardiendo una vez más. Mi joven yo estaba asombrado… “Así que resucitan. Ah, cada noche, las velas reviven con el fin de iluminar la nueva noche que se aproxima”.

Mientras desdoblaba las noticias que los cuervos habían traído desde diversas distancias, una nota a la vez, seguí con mi historia.

— Eso fue lo que consideré como evidencia del descenso de Dios. Como estaba tanto maravillada como atónita, fuese mi tutor o mi hermano mayor, les conté a todos sobre ello. Los impíos irían de un lado a otro declarando que Dios no existía, pero eso simplemente eran tontos murmullos de la gente que ha vivido solamente durante el día. Dios es un individuo muy tímido, por lo que solo vaga de noche por el palacio.

—……

— Nadie me creyó. Al contrario, se burlaron de mí. Por eso, decidí confirmarlo.

— Era de noche.

Me escabullí de mi habitación y me oculté en un pasillo donde muchas velas se habían derretido. Mi corazón estaba latiendo debido a la idea de que estaba a punto de presenciar la escena de Dios paseándose por la noche.

— Incluso los asistentes se habían ido a dormir, por eso, mientras el palacio estaba en silencio, los sonidos de los pasos de los guardias, el sonido de un soldado anciano tosiendo con flema, y el aullido del viento… esa nada permanecía en calma mientras seguía siendo nada…

Eso fue cuando era pequeña.

Los sonidos de los pasos de los guardias eran simplemente un clamor de pisadas dentro de los pasillos, y mientras el sonido de toser flema era un ruido que sacudía ominosamente el aire, el aullido del viento era el sonido del tiempo siendo desperdiciado tediosamente. Aun así, tuve que aprender cómo escuchar cuidadosamente esa nada. Durante esa temporada donde casi todo era nada, mi corazón latía furiosamente por la idea de ver a Dios, y en ese entonces, todo el mundo estaba tocando una variación del tono que venía de mi corazón latiendo.

¿Cuánto tiempo tuve que esperar?

— Alguien se acercó al salón iluminado por las velas. Los pasos eran más de lo normal como para ser llamados pasos de Dios. La forma de la persona también era demasiado lamentable para que se le considerase la apariencia de Dios. Sin embargo, antes que el hombre se hubiese acercado más a las velas, yo seguía creyendo que él era Dios. Simplemente pensaba que Dios era lo suficientemente magnánimo para estar cómodo hasta con cosas normales y lamentables. Poco después, una vez que presencié a Dios extinguir la moribunda ascua de una vela, reemplazar la vela derretida con una nueva, y luego encenderla, lo comprendí—— Ese no era Dios.

Solo era un simple asistente.

Era simplemente un humano lamentable.

Antes de saberlo, me encontraba meditando sobre el pasado con mis ojos cerrados.

— Julia. Esa noche fue bastante deprimente. Lo que había visto era a un asistente normal y lamentable en su labor nocturna, pero lo que pude conjeturar fue algo más de lo que podía ser visto. Las velas no revivían. Simplemente eran reemplazadas.

—……

— Ya que las velas eran cambiadas diariamente, es claro que había alguien que las hacía cada día. Ya que había una persona que se ganaba la vida simplemente haciendo velas día a día, también era indiscutible que hubiese otra persona que cultivaba, cosechaba, y entregaba su comida a ese fabricante de velas.

Yo no era consciente de esos súbditos, cuyos trabajos eran una parte mayor de la tierra de la corona. Nunca he visto a un artesano que se ganase la vida fabricando velas. Nunca he visto granjeros y mucho menos herreros que hiciesen los equipos de cultivo para los granjeros. Sin embargo, como la vela fue reemplazada justo delante de mis ojos y brillaba fuertemente — de la misma forma cómo la ardiente luz de vela era clara y cierta, los súbditos que yo no podía ver con mis ojos también eran claros y ciertos.

La gente existía.

Desde ese punto en adelante, cada mundo brilló como luces en mis ojos.

Persona tras persona estaba conectada sobre llamas y llamas.

Fue sólo después que descubrí cómo se le llamaba a esa luz de vela ardiendo clara y evidentemente.

— ¿Entiendes, Julia?

—……

— Ese día, perdí a Dios y gané una nación.

Abrí mis ojos.

Una vez que mis ojos estaban abiertos, me volví a mirar a las criadas.

— El monarca al que ustedes sirven no cree en la resurrección de Dios. No soy una religiosa. Si me tocase tener una doctrina, entonces simplemente sería la de una luz de vela. Mi credo sería para que la luz de vela proteja perennemente la noche, sin fin.

Julia se arrodilló y las demás criadas la siguieron al inclinarse.

— Nosotras, las humildes sirvientas, siempre hemos estado maravilladas de usted, Alteza.

— Aunque puede que tenga diversas labores como emperatriz, una vez que hayan conjeturado más de lo que puede ser visto, es cuando finalmente puede ser establecido. Les preguntaré esto: ¿Todas creen en mi percepción?

— Por favor, ordénenos. Nosotras obedeceremos. Asentí.

— Reúnan a los comandantes. Ya que se está a mitad de la noche, tendrán que despertarlos con cuidado. Si les preguntan el por qué están siendo llamados, entonces díganles que traigan sus armas. Si les piden una causa más profunda, infórmenles que la Princesa Imperial les ha prohibido responder cualquier otra pregunta.

— ¿Deberíamos llamarlos a todos?

— Sí.

Los comandantes se hubieron reunido todos para el tiempo en que una vela tardó en derretirse a la mitad de un palmo. La noche era fresca debido a que la lluvia de primavera había retrocedido. Como ellos no sabían la razón por la que fueron reunidos durante la noche, los labios de los comandantes estaban secos. Ordené. (NT: El palmo era una antigua unidad de longitud antropométrica (medida entre el extremo del dedo pulgar y el extremo del meñique con la mano extendida). En España, esta medida se estandarizó en 20.873 cm. Se le conoce también como cuarta.)

— Escuché que un folleto malvado ha estado circulando dentro de nuestras fuerzas. Dicen que el discurso de la general enemiga fue plagiado y está siendo distribuido entre los soldados rasos, nutriendo pensamientos traicioneros dentro de sus mentes. Si esas ideas desleales crecen, entonces, ¿eventualmente no se estarían convirtiendo en una rebelión? Se dice que una nación es un árbol gigante donde las raíces están ubicadas dentro de los corazones de la gente. ¿No creen ustedes que las raíces se tornarían firmes si erradican la maleza antes de que puedan causar corrosión? Comandantes, hagan caso a mis palabras.

— Sí, Alteza.

— Con mi preocupación por esas raíces como causa, les ordeno. Les permitiré una excedencia esta noche. Utilicen a los subordinados que crean son de confianza y asalten cada tienda que haya. Pónganlas de cabeza. Si encuentran alguno de esos folletos en el interior de alguna, ejecuten a cada soldado que fue asignado allí. No les quiten la vida mientras causan un alboroto. No deben permitirles a los granjeros cantar innecesariamente mientras cortan la maleza. Decapítenlos.

Los comandantes bajaron sus cuerpos al suelo.

— ¿A todos?

— Sí, a todos.

Era de noche.

Había llamas elevándose por doquier a través del campamento militar, iluminando la noche oscura. Dentro de cada charco de agua que la humedad de la lluvia primaveral hubo dejado, había un cadáver decapitado sumergido.

El soldado que estaba elevando su voz con el fin de declarar que era inocente fue decapitado en medio de su alegato. Su cabeza cayó en un lodazal y el agua sucia fluyó en su mandíbula abierta. El nivel de la superficie del charco se contrajo de acuerdo a la cantidad de agua lodosa que la boca del cadáver hubo tragado. Así, todos los charcos se secaron completamente.

Veo que el agua se seca bien incluso durante la noche.

“Oh, Diosa de Todo que resides en la claridad de los cielos, por favor, no eches a esos niños profundamente pecadores incluso si llegan a las puertas de tu casa, y simplemente míralos con misericordia y tolerancia. Enterraremos sus cuerpos terrenales, para que sí, Oh, Diosa de Todo, por favor, coseches sus espíritus celestiales. Aunque sabemos cómo enterrar a los muertos, desconocemos cómo sepultar sus almas; por eso, solo podemos ir ante ti, Oh, Diosa de Todo, por tu sabiduría…”

Los sacerdotes cantaron aisladamente mientras vagaban por el campamento. Como una santa que clamaba ser del Templo de Artemisa estaba liderando el Himno del Devoto Difunto, los comandantes apáticamente dejaban el grupo de apóstoles solo. Como era de esperarse, yo no tenía razones para obstruir los corazones de los clérigos que deseaban calmar los espíritus con su himno.

Entregué la nota que fue escrita por el segundo espía a mi criada principal.

— Julia, la persona que escribió esto es un traidor que se entregó al lado de la raza demoníaca.

— ¿Perdón?

— Como el día era caótico, ¿cómo fue este individuo capaz de encontrar el momento para escribir sus palabras de forma tan limpia y ordenada? Un disturbio ocurrió y esta persona también debió haber quedado atrapada por él, pero como puedes ver, a estos les hubieron informado a sus superiores y obtuvieron el tiempo para escribir relajadamente su reporte. Asigna un espía distinto a esta persona. Mátalo antes de que pueda pasar medio mes.

—…… –la criada principal hizo una reverencia–. Como ordene.

Volví mi cabeza y miré hacia el otro lado de las Llanuras de Bruno. Era tarde en la noche, por lo que el campamento enemigo no podía ser visto. Aunque no era visible, solamente el contorno de la torre de cráneos humanos que los demonios habían apilado en dirección al cielo podía ser vagamente visto bajo la luz de la luna.

Laura De Farnesio debía estar actuando allí. Veo que la chica que no era nada apenas se había convertido en algo después de haber sido acogida por Dantalian. Por esa razón, ella estaba presentándose para él, para el Dantalian que la había dado forma de algo.

Al final, ¿eso podía ser hermoso?

Incluso una vida es completamente dependiente de alguien más.

—……

Incluso eso——

Mientras escuchaba el sonido de las llamas fluir a través de la noche, analicé ese pensamiento.

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