Capítulo 21 – DD – El mensajero que conoce la dirección del Infierno [Parte 1]

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El Rey de los Campesinos, Dantalian. 71º Rango.

Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 8.

Llanuras de Bruno – Ejército de la Alianza Creciente – Prisión Sencilla.

 

 

¿Por qué no pensé más en esto?

Algo que estaba en manos de Paimon fue entregado con mucha facilidad a la Princesa Imperial Elizabeth. Simplemente creí que era porque Paimon era una traidora de la Alianza Creciente, no, porque ella era una traidora de nuestra raza. Sin embargo, ¿cómo sería si me dispusiese a cambiar mi manera de pensar y regresar al asunto?

Si Paimon ya había establecido un grupo dentro del continente humano. Si ella no estuviese del lado de los humanos o de los demonios, sino simplemente se moviese de acuerdo al lado que más la beneficiase.

—………

Paimon estaba estrechamente relacionada con la Firma Keuncuska. Esta era una gran asociación mercante que no discriminaba las razas y había logrado extenderse a varios lugares a través del continente. Además de eso, tenían una regla incuestionable donde sus ejecutivos eran elegidos solo por sus habilidades, no se tomaba en cuenta su estrato ni estatus.

¿Qué pasaría, si por casualidad, conspirasen con una nación republicana?

La 9º Lord Demonio, Paimon. La persona que amaba a los humanos más que nadie y terminó traicionando a su propia raza. En la historia original, ella era una mujer que fue criticada como una puta extraña y una inusual traidora de su propia raza. Esa era la típica imagen que yo tenía de Paimon hasta ahora. El hecho de que ella se involucrase en la fundación de la República de Batavia, sea incluso desde «Dungeon Attack», era un hecho que no había oído en ningún lado…

No, mantén la calma. Compórtate. Aunque una variable excesivamente grande ha aparecido en el camino de la comprensión de la situación del continente a partir de ahora, esto era algo que yo podía seguir manejando. Ahora bien, comprendamos calmadamente la situación.

— ¿…líder de la República de Batavia? ¿A qué se refiere?

— Oh, cielos. Parece que finalmente estás mostrando una expresión ligeramente sombría.

Paimon ocultó su boca detrás de su abanico y sonrió. Como si una nota musical muy refrescante estuviese pegada al final de su frase, ella pareció deleitarse. No, estaba seguro de que sí se había deleitado. También podría estar moviendo su cabeza de lado a lado y tarareando una tonada.

— Ahh, esta dama lo dijo. Al final de cuentas terminó diciéndolo. Era algo que nadie debía saber, en serio. No puede evitarse. Si le preguntas “qué podrías hacer” en una forma provocadora, entonces su cabeza comenzará a dolerle de inmediato.

¿Qué era eso?

— Ah. Esta dama no te está culpando, en particular, Dantalian. Ella simplemente habló de la forma que deseaba. Solo eso. Aunque un único momento estaría bien, esta dama deseaba ver la imagen de tu desafortunado rostro tornarse lúgubre.

Paimon sonrió de oreja a oreja.

Una sonrisa brillante que no tenía ningún motivo oculto. Ni siquiera uno.

—……

Caí más en una neblina. ¿Cuán lejos había ido su sinceridad y desde qué punto habían empezado sus mentiras? Sus intenciones eran ilegibles debido a esa sonrisita inocente que tenía. No había ninguna posibilidad de que cada una de sus palabras, las que había dicho, fuesen sinceras. Maldita sea, era imposible para un político. Ya que Paimon era diferente comparado a cualquier persona que hubiese conocido jamás, terminé frunciendo el ceño.

— Bueno, está bien. Generalmente, cada vez que esta dama actúa de acuerdo a sus emociones, el resultado termina siendo extrañamente mejor. Los Dioses probablemente la adoran muchísimo. Observa, esta dama incluso fue capaz de ver tu rostro asombrado como resultado, Dantalian. Es un beneficio.

— Oh, jojojo.

Paimon rió crudamente sobre su abanico. Dicen que la risa tiene la característica de degradarse más conforme aumente la elegancia, y este era exactamente el caso. Mientras escuchaba su risa, tuve una revelación.

Ciertamente no había dudas sobre esto.

Absolutamente no como Lapis, completamente opuesta a Barbatos, y ligeramente diferente comparada con Farnesio – esta mujer ante mí era una maniaca formidable. Más que eso, quizá era una maniática natural. Una especie de lunática que aún no había encontrado o experimentado.

— Ejem. Aunque esta dama desea disfrutar un poco más este momento, ¿deberíamos ir al tema principal? Incluso si ella es tratada como la Reina de Maras, esto es mucho más difícil de lo que se puede imaginar. Antes, oblicuamente insinuaste que deseabas irte pronto, pero es en este mundo donde esta dama es quien desea que te largues de una vez. La magia de esta dama se vacía en tiempo real.

Paimon sonrió con su mirada. Sus ojos estaban abiertos estrechamente como los de un gato.

— ¿…o deberíamos vernos separadamente luego y continuar nuestra conversación en ese momento? Debes estar bastante exhausto luego de haber tenido una acalorada discusión con Barbatos, Dantalian. Está bien si esta dama te muestra consideración, ¿sabes?

Esta mujer… si cree que tiene superioridad, entonces es el tipo de persona que, indudablemente, acosa a la oposición usando ese notable motivo.

¡¿A qué se refería con “debemos denunciar a la gente que está en el poder”?! ¿No estás revelando mucho tu diversión de autoridad? ¡Es por eso que odiaba a los hipócritas!

— Bien. Esta dama lo entiende, así que deja de mirarla como si fuese una loca. Por eso, ¿de qué debería hablar primero? Hm. Sí, establecer una república no es tarea fácil. Ciertamente, hubo una inmensa cantidad de intentos y errores.

Paimon sacudió su abanico con placer.

— Sin embargo, ella tuvo éxito.

El escenario a nuestro alrededor cambió y mostró una aldea. Era un pacífico pueblecito pesquero que estaba al lado de un océano inmenso. Incluso en un lugar donde diversos botes estaban pobremente acomodados encima de una planicie lodosa, daba la esencia que informaba a la gente que estaba habitada. Una vez que Paimon trazó una línea descendente y oblicua con su abanico, el tiempo fue acelerado.

Los ciudadanos se reunieron, un muelle fue construido, y este se transformó en un puerto. A medida que la altura de los edificios aumentaba en tiempo real, un muro de color blanco puro se formó y envolvió toda la ciudad como si fuese una serpiente blanca. Canales de agua fluían a través de varias áreas de la ciudad, convirtiéndola en una hermosa ciudad de agua.

Había doce templos unidos en el centro del pueblo, cada hora, la campana de uno de ellos sonaba y la gente, sin siquiera levantar sus cabezas, era capaz de discernir la hora solo por el tono. Los sonidos resonaban sin cesar y llegaban al distante océano azul.

— Para que la Capital de la República de Batavia, Amstel, fuese construida, se necesitaron 150 años.

Paimon miró el océano, su mirada era amable, parecía como si mirase a un niño encantador.

— Movilizamos la riqueza, la información, y el poder militar acumulado durante ese tiempo y comenzamos una guerra de independencia. Eso tomó unos 50 años. Con el pretexto de heredar la idea de la Vieja República, comenzamos una guerra extendida. Eso tomó otros 50 años. Al final, con la justificación de aceptar a las demás razas como ciudadanos oficiales, comenzamos una guerra de liberación. Esta dama hábilmente usó la 7ª Expedición de la Alianza Creciente aquí. Finalmente, tras fundar todo, la independencia, expansión y liberación, en el acuerdo internacional, fuimos reconocidos.

Paimon extendió silenciosamente sus brazos. Ante sus ojos, cuarenta naves avanzaron por el océano y se movieron hacia adelante.

— Unos buenos 150 años. Eso fue mucho tiempo para establecer la Liga de Comerciantes, la Republica de Batavia, que consiste en 13 ciudades.

—……………

Paimon miró silenciosamente el escenario, el cual creó, por un largo rato. No tuve más opción que seguir su silencio con el mío. Aunque había experimentado todo tipo de cosas en toda mi vida, esta era la primera vez que me encontraba a un ser tan excepcional que hubiese fundado una nación.

La nación no era una normal, no. Dentro del centro de esta era medieval, donde los barones y reyes aun tenían gran influencia, ella estableció una única nación republicana en el mapa. Tras enfrentar ese destino, no tenía la decencia de mover mi lengua sin limitaciones…

— Antes le preguntaste a esta dama si una sociedad perfecta era posible.

Con un “jujuju”, Paimon rió y se rascó la mejilla.

— No. Eso es imposible.

—………

— Incluso si los humanos y demonios son aceptados por igual dentro de la República de Batavia, aún hay quejas y discriminación allí. A pesar de eso, ante los ojos de esta dama… todo está un poco mejor comparado a hace 200 años. Puede ser un palmo. Pero ¿acaso los políticos, quienes son como esta dama, no están viviendo por ese palmo?

Con un rostro puro e infinitamente modesto, habló:

— Esta dama es capaz de decir esto ya que ahora ha vivido por 500 años. Aunque el tiempo es excesivamente lento, para que algunas veces engañe nuestros ojos y ocasionalmente se disfrace para parecer como si no fluyese, incluso ahora el tiempo sigue moviéndose entre minutos y segundos, algo que ni siquiera un palmo podría borrar. Algunas personas lo tratan como el flujo de la historia. Los creyentes probablemente se refieren a eso como un destino que los Dioses han predeterminado.

Paimon sacudió su cabeza.

— Sin embargo, esta dama lo trata simplemente como el cumplimiento de un sueño. Pues la vida es cruel y miserable, y siempre nos decepcionará. Por eso, llegará el día donde tú y esta dama caigan y toda la humanidad y la raza demoníaca lleguen a ser inferiores. Esta dama no te pedirá que superes eso ni que quedes rebosante de esperanza y superes cada obstáculo. Solo que…

Paimon extendió su mano.

— ¿No estarás junto a esta dama hasta que ese día llegue?

Miré sus delgados dedos.

Mara. Una raza que puede controlar el sueño de una persona como le plazca.

Mientras se burlan y satisfacen a la gente con todo tipo de placeres, las Maras desean la felicidad eterna dentro de esos sueños junto con la persona que se encuentran. Sin embargo, esta mujer, quien se me ha acercado, se rehusó a establecer solo sueños y personalmente propone una realidad. Y todo con el fin de convertir esa realidad en un sueño y abrazarlo.

Asentí. No había otra individua que mereciere ser llamada Reina de Maras más que esta chica que estaba ante mí.

— Todo esto está bien, pero aún tengo una pregunta.

Había una última cosa que permanecía en mi cabeza, la cual pesaba en mi mente.

En la historia original, Paimon traicionó a la raza demoníaca. Ella amó al héroe. Comparado a la persona, la cual Paimon me había mostrado en este momento, y la apariencia que mostró en el paso de la historia, en la cual estaba destinada a caer, ambas eran muy diferentes. ¿Cómo terminó de esa forma? Tenía tanta curiosidad que no podía soportarlo más.

— Si. Puedes preguntarle a esta dama lo que sea.

— Sonará como algo extraño. Su Alteza Paimon, usted probablemente sea incapaz de comprender la razón por la que estoy haciendo este tipo de pregunta. Sin embargo, es una que es ciertamente importante para mí. Estaría muy agradecido si pudiese proveerme una respuesta sincera.

— Esas son palabras muy peculiares.

Paimon abrió sus ojos de par en par.

— Ahora que esta dama lo piensa, Sir Dantalian, siempre has estado lejos de ser normal. Incluso has estado con Barbatos… Aunque no es algo que esta dama debería decir. Hm, la niña humana, a la que señalaste como tu general interina, parece tener un defecto grave. Parece normal por fuera, pero es un completo error por dentro, ¿no?

Casualmente ignoré su insulto.

— Por ejemplo, finjamos que hay un humano increíblemente poderoso.

— Hm. ¿Qué tan poderoso?

— La persona simplemente es inmensamente poderosa. Cien, no, mil veces más fuerte que nosotros. Solo los cadáveres de los demonios quedarían apilados en el camino de ese humano. Incluso el Lord Demonio de la Eternidad, Baal, no puede derrotar a esa persona.

— Cielos.

Paimon mostró una expresión en su rostro que parecía que estuviese ligeramente preocupada. Sin embargo, ya que había pedido de antemano que me respondiese sinceramente, no hizo comentarios innecesarios. Moderadamente hablando, un héroe aun no había aparecido en esta era. Era obvio que le fuera difícil comprender mi especulación.

— Uno a la vez, ese humano nos enfrenta a los Lores Demonio diplomáticamente. Por eso, ese humano básicamente nos subyuga, uno por uno. Si las cosas siguiesen fluyendo así, cada Lord Demonio terminaría cayendo en batalla. Si una situación como esa ocurriese, ¿qué haría usted, Su Alteza Paimon?

—………

Paimon inclinó su cabeza.

— ¿Acaso los Lores Demonio son incapaces de formar una alianza y atacar juntos a “ese humano”?

— Desafortunadamente, eso es imposible. Esa persona no lidera un ejército. Se entromete en nuestro lado mientras lidera una pequeña unidad que consiste solo por sí mismo, o como máximo 10 personas.

— Hmm. En otras palabras, con reunir solo 10 personas es lo suficientemente fuerte como para derrotarnos a los Lores Demonio, uno a uno. ¿Estás diciéndole a esta dama que imagine a un grupo tan absurdo, no?

Asentí. El grupo del héroe era aproximadamente de 10 personas, por lo que no estaba lejos de la verdad. Tras contemplarlo por un momento, Paimon respondió.

— ¿Qué me dices de aniquilarlos políticamente mediante reproches?

— El monarca más grande dentro de la sociedad humana coloca toda su confianza en ese humano y lo apoya. Es una persona cuyo apoyo político es firme.

Elizabeth von Habsburgo. La culpable detrás de la elección del héroe, quien no era más que un aldeano de una aldea “tala y quema”, y criado para ser el representante de la humanidad. Era igual a la forma en la que establecí a Farnesio como la representante de la Alianza Creciente.

— Hmm. ¿Acaso la sociedad humana está unida como una sola nación?

— Ese aun no es el caso. Afortunada o desafortunadamente.

La razón era que, el día en que Elizabeth unificó a todo el continente fue después de la exterminación completa de los Lores Demonio.

— Dentro de la situación que especulas, Dantalian, ¿qué nación tiene el monarca, el cual dices que es el mayor líder? ¿Acaso es el Imperio de Habsburgo? ¿Anatolia? Seguramente no sería Francia.

— Si, es Habsburgo.

— Si ese es el caso, entonces esta dama ve un camino.

Paimon se encogió de hombros.

— Esta dama dividiría a la humanidad en dos.

—………

— Aunque el Imperio de Habsburgo es poderoso, está ubicado en el centro del continente. Tanto como se pueda, es una nación cuyas naciones circundantes son demasiado cautelosas. Esta dama controlará esas naciones de la forma apropiada y los incitará a ser hostiles con Habsburgo. Es cierto, si se trata de esta dama, ella instigará al Imperio de Francia y al Reino de Bretaña. Después de todo, esos son los lugares en los que esta dama tiene el mayor número de espías.

Quedé inmóvil.

Ya que mis palabras fueron calmadas, mis pensamientos tomaron el mismo rumbo.

En la historia original, el héroe y Farnesio se oponían. Mientras el héroe representaba al Imperio de Habsburgo, Farnesio actuaba para el Reino de Bretaña.

Ahh.

Antes de saberlo, Paimon continuó hablando.

— Será peligroso si Habsburgo siguiese creciendo así. Todos deben cooperar activamente con el fin de mantenerlo a raya. Lanzar un señuelo que vaya con esas líneas, y hacer lo que sea que esta dama pueda con el fin de atraer a una de las dos naciones. Si ambos lados toman el señuelo, entonces todo iría para mejor. Al hacerlo, esta dama induciría una guerra civil entre los humanos. Y una vez que ellos caigan en el caos, la oportunidad se presentaría. Esta dama tratará con ese tal humano poderoso en ese momento.

¿Ese era el caso?

— ¿Qué le parece, Sir Dantalian?

Paimon.

— Si es tanto así, ¿no sería suficiente con solo deshacerse de ellos?

¿Fuiste tú?

Mientras los demás Lores Demonio quedaban impotentes al ser acabados por la Princesa Imperial y el héroe, en un futuro que tuviese que terminar así, ¿la persona que había planeado la división de la humanidad, la culpable que se movió detrás de todo, no era otra persona… más que tú?

—………

Presioné mi frente. Mis pensamientos se organizaron al instante. El plan que había hecho para conquistar el continente a partir de este punto había cambiado. El signo X que había colocado sobre el nombre de Paimon en el mapa que fue trazado dentro de mi cabeza, había desaparecido rápidamente. Sería un gran desperdicio si me pusiese hostil, o tratara de eliminar, a tal individua.

Excepto que, había una sed que tenía que ser saciada. Si ella me llenaba incluso en esto, entonces sea en la Facción Montañosa o cualquier otro lugar, entraría más que complacido. Ahora, respóndeme.

— Ciertamente, es un movimiento excelente. Sin embargo, aún está carente. Incluso ese método termina fallando. Debido al hecho de que el monarca, quien gobierna todo el Imperio de Habsburgo, es una mente maestra formidable, son capaces de destruir tanto al Imperio de Francia y al Reino de Bretaña al mismo tiempo. En un periodo de tiempo increíblemente corto, sí. Ahora seria exageradamente difícil dividir a la sociedad humana.

—…Dantalian.

Paimon miró en mi dirección como si me estuviese amonestando.

— ¿Cómo puede existir un monarca así? Incluso la especulación de que exista un humano que sea más fuerte que Sir Baal ya es una sugerencia insensata que es difícil de digerir, pero que haya también un monarca lo suficientemente poderoso como para unir a todo el continente con una sola acción… no es que sea algo de lo que esta dama se queje particularmente, pero ¿no te parece imposible?

— Es correcto. Por favor, piense en ello mientras toma esa imposibilidad como una premisa.

— Uhm. Hmm. Hm…

Paimon utilizó sus dientes para morder el borde de su abanico. Por cómo se veía, parecía que era un viejo hábito. Si muestras tal acción, entonces tus pensamientos internos pueden ser leídos fácilmente por la otra persona, lo que lo convierte en un hábito increíblemente malo. ¿Acaso no parece que algunas veces es tan experimentada que me hace difícil leer sus intenciones, pero, en momentos como este, no parece tan inmadura como una niña? Ciertamente, esta mujer era incomprensible.

Me preguntaba cuánto tiempo había pasado. Paimon rió tristemente.

— Bueno, ¿qué más puede hacer esta dama? Si ese es el caso, entonces ella solucionaría todo vendiendo su cuerpo.

—……………

— No importa si ese humano es hombre o mujer. Ejem, a pesar de como pueda parecer esta dama, ella es la Reina de las Maras. Si simplemente se trata de un humano de mente endeble, entonces ella está confiada de que será capaz de capturarlo con facilidad. Esta dama se le acercará fingiendo hacerle tantos favores como sea posible. ¡Ella incluso usará todo tipo de medios y métodos con el fin de hacerlo enamorarse de esta dama!

Así.

— Ah, ¿acaso, no sé, eso no está permitido? Huh. Esta dama se rinde. Es su derrota. Ya ella no puede ser capaz de pensar en otras ideas razonables. No, en primer lugar, Sir Dantalian, fuiste tú quien puso tantas condiciones absurdas. No se trata de la culpa de esta dama. Incluso si hicieses esa pregunta a otra persona que no sea esta dama, rápidamente levantaría una bandera blanca…

Todas mis preguntas habían sido contestadas.

– Esta es la primera vez que esta dama se encuentra con un hombre como tú.

– Esta dama te concederá el derecho de robarle los labios, Señor Héroe Autoproclamado.

Todas esas frases fueron un acto.

Fue una lucha desesperada con el fin de seducir a la calamidad conocida como héroe.

– Si, esta dama es un Lord Demonio. Ella te ha engañado, Héroe. Sin embargo, ¿ese es el problema? Esta dama te ama. Saltando por encima de todo tipo de favores y pesares, sea raza o estatus, enemigo o aliado, ella simplemente te ama con sinceridad. Desde el momento en el que ella puso sus ojos en ti por primera vez, y por toda la eternidad.

-…demonios y humanos viviendo juntos. Esta dama ha comenzado a soñar esa posibilidad tras conocerte. Sin embargo, no se puede evitar, ¿o sí? Ya que los sueños son similares al ondeo de los frágiles pétalos de rosa, esta dama no puede culparte.

Todo eso fue un engaño táctico.

– Los humanos son realmente asombrosos. ¿Sabes que hay un país referido como una nación republicana en alguna parte del continente? Esta dama escuchó que los humanos, hadas y enanos viven por igual sin ejercer o recibir discriminación alguna. El día donde los humanos y demonios sean capaces de vivir juntos en armonía llegará. Si, esta dama no tiene dudas sobre eso.

– Este ya es un cuerpo moribundo. ¿No podrías concederle a esta dama un último beso?

Paimon.

Incluso cuando se encontraba en su último aliento, imploró el amor de su enemigo. En el mismo momento en el que la sombra de la muerte cubrió su rostro, lo último que Paimon sintió fueron los labios del héroe. Al final, su muerte fueron el beso y aliento del enemigo. Que eso sea el último momento de alguien, es algo exageradamente cruel. ¿Exactamente qué tipo de emociones pasaban por la mente de Paimon mientras solicitaba ese beso?

Su amor, su afecto, confesión, mejillas sonrojadas que parecían como si fuese tímida, el movimiento de su cabeza mientras la sacudía, los cientos de líneas que dijo, y los miles de gestos corporales que hizo, ¿qué pasaba por la cabeza de la Reina de las Maras mientras realizaba tal actuación por su cuenta? ¿Solo ese tipo de veneno que tuvo que abrazar con el fin de cumplir con su acto de afecto, ese que fue dirigido al enemigo de su raza que estaba ante ella, era posible?

Bien.

Lo admitiré.

A partir de este momento, ya no eres mi rival político. Una colaboradora. Eres una compañera política como Barbatos. ¿Cómo podría dejar sola a este raro modelo de actriz?

Tu lamento retorcido. Tu resolución que se ha empapado y endurecido, que se ha retorcido y golpeado con un martillo hasta enderezarse apropiadamente, es algo que ha empezado a agradarme. Incluso si tengo que tomarlas y arrastrarlas a ambas, a ti y a Barbatos, por los cuellos, las lideraré encima del escenario.

Sean agradecidas. Estoy seleccionandolas, actrices retiradas, quienes una vez estuvieron destinadas a simplemente encontrar su final mientras tenían papeles secundarios, para que sean protagonistas. El hecho de que ambas se tratasen como enemigas me importa un comino. Si van a pelear, peleen. Excepto que, intercambien golpes e insultos en un área detrás del escenario donde no se puedan ver. Ya que ambas ahora son actrices que actuaran conmigo, tienen la obligación de mantenerse hermosas en el escenario.

Tras decidirme mentalmente, moví mis labios.

— Su Alteza Paimon.

— ¿Sí, Dantalian?

— Por favor, venga a visitarme en esta prisión una vez que el sol haya salido. Decidiré mi posición en ese momento.

Tranquila, Paimon.

Has escapado de mi lista de eliminación.

Sin embargo, a cambio de ello, te teñirás con la sangre de los demás, y mucho.

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