Capítulo 19 – DD – Vos Vienes a Mí [Parte 2]

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El Rey de los Campesinos, Dantalian. Rango 71º.

Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 6.

Llanuras de Bruno – Ejercito de la Alianza Creciente – Prisión Sencilla.

 

— Oye, flaquito. Come esto y vive. También tienes que comer para vivir.

Cerca del anochecer.

Una mujer con una figura que era tan grande como un poste se me acercó. La individua era conocida como la 12º Lord Demonio, Sitri, hoy estaba de guardia. Ya que yo era un prisionero con un estatus especial, y la naturaleza de mi crimen era severamente político, los Lores Demonio se turnaban uno a uno para vigilar. Era una recepción bastante lujosa.

La vigilancia duraba todo el día. Había varias antorchas alrededor de esta jaula de animales, pero parecía que estaban imbuidas con algún tipo de magia ya que no se extinguían tan fácilmente a pesar de estar empapadas por la lluvia. Como las antorchas ardían durante toda la noche, los vigilantes, quienes dependían de esa luz, me miraban retorcidamente.

Durante los últimos 3 días, las personalidades de los vigilantes diferían en varias formas. Cierto Lord Demonio, quien fue desplegado de la Facción de las Llanuras, parecía haber sospechado realmente que yo intentaría escaparme, lo que lo llevó a tomar personalmente una antorcha y acercarse a la celda con el fin de monitorearme de cerca. Parecía que creían sinceramente que yo había cometido alta traición, pero por el contrario, yo daba la bienvenida a esa inocencia.

En caso de que yo apuntase escapar, que entrase en contacto con el exterior, o que ambos caso no se dieran; de cualquier forma, yo estaba disfrutando vagamente mi tiempo aquí luego de haber recibido secretamente de uno de los demás guardias un tipo de lujo o libertinaje, el cual los prisioneros tenían terminantemente prohibido. Sin parpadear una vez, el vigilante me observaba. El gran hombre, quien se presentó como Beleth, era el 13º Lord Demonio.

La gente de la Facción Neutral se encargaba de la vigilancia de forma indiferente. Prometían abiertamente que me proveerían alimentos especiales o bocadillos si yo les pedía algunos. Desde su perspectiva, ellos clamaban que en cierta forma, yo, Dantalian, había cometido un crimen, pero al mismo tiempo que no lo había hecho. Por eso, lo que determinaba cuál lado era el correcto dependía simplemente de la negociación entra la Facción Montañosa y la Facción de las Llanuras. En este punto, ya que no soy un criminal, pero sea como fuere, eso no quería decir que no fuese uno, ellos no tenían la necesidad de castigarme ni el permiso de ayudarme. Como resultado, declaraban que si es algo simple como darme comida, ellos al menos podían mostrar algo de amabilidad en ese sentido. Yo rechacé decentemente su buena voluntad.

Un manojo de heno para dormir.

Una dura e incómoda silla de madera.

Esas fueron todas las cosas que me fueron facilitadas.

Pasé mi tiempo observando el cielo lluvioso. Ocasionalmente, Lapis o Farnesio venían a mí con el fin de reportarme lo que había sucedido hasta ahora. Aunque Lapis trató de quitarme la vida, desafortunadamente, había barras de metal bien firmes ubicadas entre nosotros. Me dijo que empeoré la situación ya que el asunto no era algo por lo que yo tuviese que haberme salido de mi curso para ser aprisionado. Me encogí de hombros y no dije más.

Si fuese hablar honestamente, entonces me sentía más seguro y confortable dentro de esta prisión que estando afuera. Yo era un bastardo al extremo. Lo único que solicité fue un lugar para dormí con un radio de 3 metros o todo el mundo. Con respecto a cuál lado apilaba comparativamente menos estrés, la primera se encontraba en un rango superior a la segunda. Es un paraíso. Vuelvo y lo repito, paraíso.

— Aunque realmente, realmente no me gustas. Independientemente de eso, creo que alguien no debería ser capaz de comer solo porque no le agrade a alguien, ¿Sabes?

La Lord Demonio Sitri, quien se ofreció a ser la vigilante del tercer día, era cercana a Paimon. Ella y yo teníamos una profunda conexión en varios aspectos. Sitri había presenciado la escena donde yo derribé a Paimon durante la audiencia, y durante el proceso de preparación para esta guerra; ella había enviado a sus subordinados a obstruirme. Aunque era mi primera vez conociéndola en persona, no me sentía como un desconocido con ella.

Referencialmente, incluso dentro del continente demoníaco, del cual se dice tiene muchos pervertidos, Sitri era una mujer reconocida por ser una pervertida de clase alta debido al hecho de que ha hecho todo tipo de actos perversos. De lo que he escuchado, ella no solo era una hermafrodita, sino que también existe un dicho bastante extravagante de que ella ha dormido con cada raza, copulado con cada género de cada raza, que existe dentro del continente. La mayoría de los Lores Demonio eran así.

Sitri rasgó un trozo de pan y me lo pasó a través de las barras.

— Toma.

— Tengo un cuerpo que está perfecto si no como nada en particular, sin embargo.

— Escuché de parte de la gente que estuviste siendo vigilado ayer. Dicen que no comiste nada ni ayer ni anteayer, ¿no es verdad? No lo hagas. Incluso si nosotros, los Lores Demonio, somos tipos que estamos bien sin la comida, al menos se debe probar una cada dos días. Si no, entonces perderás, ¿sabes?

¿A qué se refiere con perder?

Incliné mi cabeza.

— ¿Perder qué?

— Tu sentido de vivir.

Sitri me miró mientras mantenía su postura de entregar el trozo pan.

— Está bien si particularmente no comes, ¿cierto? Está bien si particularmente no duermes, ¿cierto? Hay un gran número de Lores Demonio que se tornan vegetarianos porque se han acostumbrado. ¿Por qué crees que solo la mitad de los Lores Demonio están participando en la Alianza Creciente?

Aunque es probable que existan razones políticas detrás de eso…

Sitri sacudió su cabeza.

— Soy una cabeza hueca, por lo que realmente no comprendo muy bien las cosas difíciles. Las cosas como la política son cosas que Mi Herma Paimon pensaría y contemplaría. Pero hay algunos que han perdido sus expresiones faciales tras haber vivido tomando solo líquidos después de un mes. ¿Sabías que esos tipos son bastante interesantes? Reaccionas si les tocas el cuerpo, pero si les haces cosquillas o los golpeas, sus rostros permanecen carentes de emociones, vacíos. Pensar en sus expresiones, quizá, regresen sin hago esto. Incluso traté de violarlos, pero no sucedió nada. No volvió absolutamente nada.

—……………

— Come. Serás capaz de vivir si comes.

Recibí cuidadosamente el trozo de pan.

Solo después de eso, Sitri asintió con satisfacción. Luego, ella se sentó directamente ele piso y comió su porción del pan. Cielos, todas y cada una de sus acciones se sintieron bárbaras. La dama más lujosa entre los Lores Demonio era Paimon, y sin embargo, la gente que estaba a su alrededor era así. Era asombroso.

—………

En un área ligeramente lejana había dos guardias parados. Lo más probable era con el fin de ocultar sus identidades, pero estaban ocultándose a sí mismo mediante el uso de uniformes militares blancos de la cabeza a los pies. No dieron una respuesta en particular luego de ver a Sitri sentarse de forma tan descortés. Eso debía significar que era parte del comportamiento normal de esta Lord Demonio llamada Sitri.

— Tú eres amigo sexual de esa puta de Barbatos, ¿no? ¿Qué tal es? ¿Parece una persona ligeramente decente durante el sexo?

Me encogí de hombros.

— Esa es una pregunta que invade gravemente la privacidad de uno.

— No, es que es sorprendente. Muy sorprendente. Aunque es intrigante que entre los Lores Demonio, Barbatos fuese quien hiciese un amigo sexual, sí. Es eso, ¿sabes? Eso. Realmente has vivido bastante bien mientras tenías sexo con una puta de esa calaña… ¿ese tipo de sensación? ¿Sabías que entre la gente que ella salió con eso, excluyendo a una persona, todos han muerto por sus manos?

Barbatos.

No debería ser yo quien dijese esto, pero necesitas vigilar tu imagen pública aunque sea un poco.

— Pero eso es algo que escucho por primera vez. El hecho de que ella haya matado a todos sus amantes. Es interesante. ¿Sería posible que me dieras detalles?

— Si. Pero cuando pienso en ello, me recuerda que eso también es una grave invasión a la privacidad propia, ¿sabías?

Sitri masticó casualmente el pan.

— Si revelo la vida privada de alguien, entonces yo sería la única que se volvería la puta mala. Es por eso que tú me has de contar primero cómo se siente tener sexo con Barbatos. Si alguien va a volverse la puta mala, entonces todos tienen que convertirse en una.

—………

La 12º Lord Demonio Sitri era una individua que entendía apropiadamente cómo negociar…

No, en primer lugar, soy un hombre.

No estoy seguro si era un bastardo malo, pero soy incapaz de convertirme en una puta mala.

Una vez señalé eso, Sitri enarcó una ceja.

— Huesito, cuando llamas a alguien un “hijo de puta”, ¿lo llamas así porque crees que realmente es el hijo de una perra?

— No.

— Retrasado es algo que le dices a alguien que no lo es, ¿cierto?

— Si.

— Entonces “hijo de puta” y “retrasado”. Lo siento, pero ¿podrías decirme la razón por la que puedo insultarte al llamarte hijo de puta y retrasado, pero la incapacidad de llamarte puta mala?

No pude darle una respuesta.

Como resultado, fui forzado a una posición donde tenía que dar una descripción vivida, y además ilustrada, de cómo fue tener sexo con Barbatos. No estaba seguro exactamente de cómo terminé en este estado, pero lo hice. Aclaré mi garganta.

— Primero. Lady Sitri, Barbatos tiene una variedad muy colorida de expresiones faciales. Incluso si normalmente va por ahí riendo confiadamente, ella es diferente cuando está encima de una cama. Claro, no solo lo hicimos encima de una, sino al lado, en el piso, en cualquier lugar que tuviese para sujetarse; o algún lugar sin nada de agarres, mientras fornicamos libremente. Estrictamente hablando, puede ver como Barbatos muestra una apariencia distinta en una increíble cantidades distintas. En ese sentido, ella no es una puta mala que solo va riéndose por todos lados como los demás creen.

— Oh, oh.

Sitri asintió con la cabeza. La imagen de sus ojos brillando con anticipación hacia parecer como si ella fuese una estudiante de primaria que estuviese voluntariamente escuchando una clase de educación sexual.

— ¿Ajá, y entonces?

— Primero, de acuerdo a quién decidió tomar el rol de maestro y el rol de esclavo durante la sesión de coito…

Expliqué…

— Incluso si las posiciones dominantes cambian ligeramente cada día, de acuerdo al trato general de hacerlo implícita o explícitamente, el scat no está permitido pero la lluvia dorada está bien… (NT: Para los que no lo saben, cropofilia es la excitación sexual producida por las heces. El scat es… bueno, para ser delicaditos, limpiarle el culito a la pareja durante la práctica oral en el ano. Y la lluvia dorada, llamada Urolagnia, consiste en que una persona recibe la orina directamente de la otra persona. FIN.)

Expliqué…

— Relacionado a eso, ya que el número de hechizos que Barbatos puede hacer es bastante sustancial, ella puede controlar libremente el grado de sensibilidad y el grado de lo que se puede soportar más allá de las capacidades de uno…

Seguí explicando.

—……………

A medida que la explicación avanzaba, los ojos de Sitri, los cuales brillaron una vez, comenzaron a atenuarse y oscurecerse hasta que, eventualmente, convirtiéndose en todo lo contrario; es decir, sus ojos se degeneraron hasta que no brillaron con interés, sino que, emitían un desprecio considerable, similar a un pez muerto. Tras vomitar dos veces y aclarar sus intestinos, Sitri habló.

— Woooow… ustedes realmente se cogieron…

Esa era una crítica irrazonable.

— ¿Realmente quieres vivir mientras haces eso? No, esa no es la forma. ¿Realmente quieres hacer eso mientras vives? ¿No puedes perder tu tiempo de una forma, no sé, un poco más normal?

— Aunque deseo hacerlo, parece que a Barbatos no le gustan las cosas ordinarias.

— No me hagas reír. Cunado estuviste describiéndome todo eso tu rostro estaba lleno de vida y sonabas como si lo estuvieses disfrutando. Ambos son unos pervertidos serios.

Ese era un insulto bastante ridículo.

— Wow, ¿cómo se supones que mire el rostro de esa puta… digo de Barbatos a partir de ahora? ¿Acaso no recordaré tu explicación cada vez que la vea? Con ese rostro, con ese pequeño físico… Oh, cielos. Oye, ¿qué fue lo que exactamente me dijiste? ¿Por qué me dijiste algo como eso? ¿Quieres morir?

— Oh, cielos. Vociferé mi rechazo a darte los detalles, pero tú, Lady Sitri, ¿no estuviste insistiéndome?

— Yo ni siquiera me esperé tanto. Aunque en un punto consideré la oportunidad de que pervertidos así pudiesen existir en alguna parte del mundo, no esperé que realmente fuesen ustedes dos. Incluso si pervertidos así existen, creo que debería aceptarlos con una mente liberal, después de conocer a uno en persona, no creo que pueda. Lo siento, ¿podrías morirte?

Ella era una persona absurda.

Ahora era mi turno de preguntar.

— Lady Sitri, es tu turno de decirme ahora. ¿Es cierto que Barbatos se encargó de todos sus amantes con sus propias manos?

— No del todo. Fueron todos, excluyendo a uno.

— ¿Y eso no significa lo mismo?

— Hm.

Sitri se rascó la parte posterior de su cabeza.

— Bueno, ¿no sería su propia forma de manejar su debilidad? Esencialmente, Barbatos no confía en la gente. A ella la han traicionado demasiado, por eso traiciona mucho a los demás. Pero ¿acaso los amantes no están en una relación donde un lado puede ser traicionado fácilmente y de la misma puede traicionar al otro lado? Si vas a ser traicionada, entonces traicionar primero haría que tu mente se sienta un poco más calmada.

— Eso suena como una suposición extrema…

— Lo que trato de decir es –Sitri suspiró–. Ella usa magia negra de una forma jodidamente bien, ¿no? Barbatos originalmente no era una maga, sino una guerrera. Pero fue traicionada masivamente durante una guerra, por lo que terminó convirtiéndose en nigromante.

— ¿Qué relación tiene ser traicionado y convertirse en un nigromante?

Sitri inclinó su cabeza.

— Cadáveres. Hablo de cadáveres. Puedes controlarlos con nigromancia, ¿sabías? Los cadáveres que ya han muerto también te traicionarán.

—……………

— Se cómo te sientes en este momento. Ella es realmente mental, ¿cierto? Es por eso que no me agrada. Entiendo que la traición debió haber sido un shock. Sin embargo, ¿cómo lo diría? Es ese tipo de sentimiento.

Era drástico.

Ahora que lo pensaba.

Ahora que lo analizaba.

Durante esa noche cuando la nieve caía pesadamente, luego de haberme despertado furtivamente y arrastrado afuera, Barbatos me mostró la imagen de ella levantando un enorme ejercito de no-muertos como si tratase de demostrarlo… ¿qué estaba pasando por su cabeza en ese momento?

¿Cuál era su motivo oculto detrás de mostrarme triunfalmente a mí, la persona que estaba, como su amante, situado en la posición más fácil de traicionar y ser traicionado por ella, los soldados que absolutamente se le rebelarían?

Sitri habló:

— Es posible ganar cicatrices mientras vives tu vida. Pero ¿qué pasa con las personas que tratan de cicatrizar el mundo solo porque resultaron heridas? ¿No es totalmente opuesto? Ya que fui dañada, debería perseguir más un mundo donde las demás personas no sean heridas. La gente debería tener una buena actitud como esa.

Seguramente.

Lo entendí.

Sitri era distinta comparada a nosotros.

El día en el que ella sea capaz de comprendernos a Barbatos, a Lapis, a Farnesio o a mí, probablemente nunca llegue. Esa incomprensión no era ni triste ni irrazonable. Era hermosa y racional. Estaba bien que ella viviese tal como lo hacía.

Sonreí satisfechamente por primera vez en mucho tiempo.

— Veo que eres una buena individua, Lady Sitri.

— ¿Hm?

— Seria grandioso si hubiese solo personas como tú en este mundo. Sin embargo, eso no se puede evitar. Barbatos es una mujer fuerte. Si hubo un incidente que fue capaz de cambiarla completamente, entonces, aunque no sé lo que pudo haber sido, debió tratarse de una ocurrencia tremenda. Nada puede hacerse por ello. Por favor, muestra algo de comprensión.

—………………

Sitri me miró fijamente.

— Tú, ¿acaso sabes en qué tipo de situación te encuentras ahora? Es lo mismo que Barbatos habiéndote encerrado. ¿Por qué sigues aferrado a ella?

— No estoy aferrado a nadie. Simplemente estoy reconociendo el hecho de que algo inevitables es inevitable. Yo mismo me considero un hijo de puta, pero al mismo tiempo, soy un hijo de puta muy honesto. Es inesperadamente difícil la forma de este mundo, sí.

Sonreí ligeramente.

— Siento como si ya fuese hora de preguntar. Lady Sitri, ¿he aprobado?

— ¿Aprobado?

— Estoy preguntando si crees que está bien NO matarme. Por favor, no finjas ignorancia. ¿Acaso no empapaste con veneno el trozo de pan que me entregaste?

—………………

La expresión de Sitri se heló por un momento.

Un silencio cayó sobre nosotros durante un extenso periodo de tiempo.

La pesada lluvia cambió a una llovizna e hizo parecer como si el cielo estuviese sazonando la tierra. Me quité la parte superior de mi atuendo y sequé mi cuerpo con una toalla andrajosa. Incluso si me permitiese ser mojado por la lluvia, tenía que secarme de vez en cuando con el fin de no pescar un resfriado. La razón por la que mis intestinos se sentían fríos probablemente no se debía solo a la lluvia.

Sitri abrió su boca:

— ¿Cómo?

— Eso mismo me pregunto. Había un montón de señales. Primero, te me acercaste con una actitud demasiado amigable. Rasgaste el pedazo de pan y me entregaste la mitad, mientras tú, Lady Sitri, personalmente te comías la otra. Ese es un comportamiento que normalmente se ver en dos personas que son muy cercanas, como familiares, por ejemplo. Por otro lado, la relación entre tú y yo… bueno, no es muy favorable.

—…………………

Sitri era muy cercana a Paimon. Desde su perspectiva, no sería malo asumir que yo era el enemigo político de Paimon. Pero ella se me acercó, a pesar de ser ese tipo de persona, de una forma muy amigable y me entregó un trozo de pan. ¿Es en serio?

Era posible considerarla simplemente como alguien que tiene generosidad y no le interesan las cosas triviales. En realidad, ese es un puto de vista positivo. Tristemente, desde que nací, siempre he sido un bastardo que apenas tiene recuerdos de si mismo mirando el mundo desde una perspectiva positiva. Ella tenía un motivo subyacente. Era sensible llegar a esa conclusión.

Por ejemplo, algo como comer a propósito el mismo pan con el fin de no levantar sospechas por haber envenenado la comida.

A través de tal proceso fue que saqué mis conclusiones.

Hacia eso desde que era un chico.

— Luego estaba la parte donde vomitaste tras haber escuchado las prácticas obscenas entre Barbatos y yo. No soy sordo. Recuerdo haber escuchado a la gente decir muchas veces de como tú, Lady Sitri, posee un gran nivel de perversión. En comparación a tal individua, los actos que Barbatos y yo llevamos a cabo no son más que simples juegos de niños. A pesar de eso, vomitaste seco… Yo solo puedo jugar como forzaste deliberadamente lo que sea que hubiese en tu estómago.

—……………

— No estoy seguro de cuál sea tu razón detrás del envenenamiento, pero discutamos eso vagamente. Para empezar, el antídoto. Lo tienes, ¿no? Si no es una descortesía, entrégalo, por favor. Incluso si tengo una cantidad considerable de experiencias sobre ser envenenado, ciertamente, algo que no se puede evitar, no se puede evitar. Soy incapaz de abandonar mi deseo de vivir.

Ahora bien.

Saqué mi mano.

Sitri me miró con un rostro rígido. Era un poco problemático ya que lo único que ella hizo fue seguirme mirando inexpresivamente. ¿Acaso no tenía intención de darme el antídoto? A pesar de cómo estoy, soy un hombre que solo considera que su muerte suceda a manos de Lapis o de Elizabeth. Si llego a morir envenenado por alguien tan inferior como tú, entonces sería una deshonra para esas dos chicas.

 

— Está bien si me pusiese a gritar en este momento. Esos centinelas de allí realizando guardia probablemente corran hacia acá. Se habrá acabado entonces. Mientras testificase que Lady Sitri a intentado matarme con veneno, como eres muy cercana a Su Excelencia Paimon, toda la Facción Montañosa será contada como responsable de ese crimen. ¿Deseas que eso pase?

—……………

— Luego que el juicio militar fuese rechazado, el Lord Demonio, a quien las tres facciones están custodiando, fue asesinado por uno de los miembros líderes de la Facción Montañosa. Que maravilloso. Puedo ver vívidamente esto ser gritado por todo el continente. Huh, claro, si causar conmociones es tu pasatiempo, Lady Sitri, entonces no te detendré. Eso es bueno. Me gusta muchísimo el caos.

Sitri se mordió el labio fuertemente.

Deslizó su mano en su abrigo y sacó un contenedor de cristal. Un líquido amarillo brillante, el cual parecía miel natural, se movía dentro de la botella. Recibí el objeto y lo ingerí todo de un trago.

Mm, que sabor tan asqueroso. En serio, sabe pésimo. ¿Por qué es que hay tantos tipos de venenos que saben tan bien, pero sus antídotos saben horrendamente? Era confuso.

—…te adelanto, esto no tiene ninguna relación con mi Herma Paimon. Lo hice arbitrariamente.

— Una buena excusa. Al final, suena como una excusa digna de aplaudir ante mis oídos. Esperaré personalmente que los demás Lores Demonio también lo escuchen de la misma forma durante la corte.

Fue en ese momento.

Uno de los soldados que estaban montando guardia a una ligera distancia de la prisión, se quitaron sus uniformes militares. Una vez que el gorro militar fue removido y su manto fue liberado, la persona que estaba allí era, sorprendentemente, Lord Demonio Paimon. La mirada de pánico estaba aparentemente en su rostro. Incluso hasta este momento, esta era una actuación completamente intrigante, pero lo que Paimon le dijo a Sitri fue más digno de ver.

— ¡Sitri, tú…! ¡Dijiste que deseabas probarlo por un momento con el fin de ver qué tipo de persona era, pero ¿por qué usaste veneno?! ¡¿Acaso la prueba siempre tuvo ese significado?!

Sitri se rascó la cabeza.

— Huh. Herma, como es de esperar, este tipo no me agrada. Cierto olor proviene de él. Es el olor de un cadáver descompuesto. Sin decir que ya que tu eres la líder de la Facción Montañosa, no tengo el menor derecho de dar mi desaprobación, pero…

— ¡Idiota! ¡Ese no es el problema en este momento!

Paimon corrió directamente hacia mi celda y bajó su cabeza. No fue solo una vez. Dos veces, tres veces, cuatro veces; como si literalmente tratase de confirmar cuán cerca estaba su existencia del suelo, hijo varias reverencias.

— Esta dama se disculpa, Dantalian. Sinceramente se lamenta. Sitri no tenía malas intenciones. Es solo que, cuando se trata de algo relacionado a esta dama, esta chiquilla se molesta extrañamente… Esta dama ruega tu perdón. Hará lo que sea posible para disculparse, así que, por favor, perdona a Sitri…

— ¿No tenía malas intenciones, dices?

Vagamente observé la frenética disculpa de Paimon.

No me sentí impaciente porque casi había muerto por envenenamiento. En el aspecto político, un intento fallido de asesinato es uno de los crímenes más deplorables. Dependiendo de cómo utilice esto, poseía un valor infinito.

En primer lugar, no confiaba para nada en Paimon. Después de todo este tiempo, no había razón para que yo me asombrara incluso si ella usaba medios como el veneno.

— No ha pasado siquiera un año desde el día en que recibí una disculpa suya, Su Alteza Paimon, en la Noche de Walpurgis. En ese entonces, usted trató de removerme políticamente. Ya que la difamación no funcionó, ¿ahora viene el veneno y el asesinato? Que asombroso.

De principio a fin, hablé sarcásticamente y con un tono calmado. La complexión de Paimon palideció.

Tres días han pasado desde que comenzó la guerra. He escuchado eso durante varios días, Paimon hubo obtenido un buen registro de guerra mientras enfrentaba al Ejercito Imperial de Francia. Aunque aún tienen que llevar a cabo la batalla decisiva, estaba bien decir que había obtenido excelentes resultados. Barbatos estaba mostrando resultados que eran completamente opuestos a un buen significado por sufrir enormes pérdidas mientras enfrentaba al Ejercito Imperial de Habsburgo.

Sin embargo, un intento de asesinato contenía una fuerza explosiva con la habilidad de derrotar algunas grandes pérdidas como esa en un instante. Desde la perspectiva de Paimon, esto no era distinto a una pesadilla.

— Dantalian, esta dama dice verdad. Porque simplemente desea aceptarte oficialmente en la Facción Montañosa… Antes de que esta dama pudiese hablarte, Sitri solicitó poder conversar contigo con el fin de determinar el tipo de individuo que eras…

— Veo que dentro de la Facción Montañosa, envenenan a la gente y ven cuánto pueden soportar con el fin de juzgar su personalidad. Impresionante.

— Dantalian…

Paimon me miró con un rostro que parecía a punto de colapsar en cualquier momento. Lentamente se arrodilló. El suelo, el cual estaba húmedo debido a la lluvia, ensució su falda con lodo. Tras ver eso, Sitri frunció el ceño.

— Herma, no puedes, ¡y menos por este!

— Tú te callas. No tienes derecho a hablar.

Paimon cortó fríamente las palabras de su aliada.

— Dantalian. Esta dama entiende que, ante ti, no parece una persona de confianza. Si, esta dama ha dudado de ti y te ha difamado muchas veces. Sin embargo, te aseguro que no existe ni el más mínimo motivo oculto detrás de este propósito de aceptarte bajo la bandera de la Facción Montañosa… Si dices que esta dama ha de probarlo, entonces lo hará. Por eso, por favor, escucha las palabras de esta dama.

—………

Era asombroso.

Lo que era asombroso era el hecho de que la habilidad de actuación de Paimon era tan impresionante que hacía sentir que lo que estaba diciendo eran palabras apasionadamente sinceras. Esa personalidad tan descarada que tenía, la cual apoyaba su habilidad de actuación, era tremenda. Santo Cielo. Si fuese alguien más, entonces probablemente habría sido engañado ahora.

Eso es porque se trata de esta mujer.

No solo trató de culparme por algo tan ridículo como propagar la enfermedad, sino que trató de usar al enemigo vendiéndole el artefacto Memory Play a la Princesa Imperial Elizabeth. Intencionalmente rechazó el juicio militar con el fin de estar entre Barbatos y yo, y si era necesario, esta mujer era alguien que haría algo como atreverse a usar veneno. Sin embargo, ella esperaba que yo le creyese cuando clamaba que no tenía malas intenciones detrás de todas esas acciones.

¿No era esplendido? Incluso mi padre fue incapaz de llegar a ser tan francamente lamentable. Inconscientemente sonreí amargamente.

— Por favor, entienda, Su Alteza. Eso es vergonzoso.

— ¿Perdón?

— ¿Hay algún beneficio si usted me recibiese en la Facción Montañosa? Sin importar cuanto desprecie a Barbatos, ¿desea ir tan lejos para dañarla? Claro, esto no es algo que yo debería estar diciendo personalmente cuando voluntariamente he solicitado mi propio juicio porque estaba consciente de que usted se comportaría de esa forma…

Así era. Con respecto a usar las emociones de las demás personas, Paimon y yo éramos iguales. El problema era que, a pesar de ser así, Paimon continuaba actuando como si estuviese desprendida y erguida, todo en su soledad.

— Siento una genuina curiosidad. ¿Es divertido vivir así?

Ten orgullo como una persona de influencia astuta, Paimon.

Soy consciente de que atesoras a tus súbditos. Sin embargo, sea un criminal usando a una buena persona, o una buena persona usando a un criminal; si has usado a alguien por tu propia discreción, entonces en ese momento, tanto tu como yo nos hemos vuelto conspiradores iguales. ¿Acaso ambos no somos bestias, salvajes que poseen los dientes que pueden rasgar una amplia cantidad de la carne del otro?

Paimon rogó.

— No, eso no es cierto. Fundamentalmente malinterpretas algo. Incluso con respecto a Barbatos, hay una gran equivocación… En este momento, justo ahora es tu última oportunidad. Puedes tomar la mano de esta dama. Barbatos ciertamente va a eliminarte usando esta posibilidad.

—………

— Sitri también lo dijo. Barbatos, esa chiquilla no deja sola a la persona que ha conocido su debilidad. Es una maestra de la actuación. Rápido, si no entras en la Facción Montañosa y solidificas tu posición, entonces serás eliminado en un abrir y cerrar de ojos y…

— Alineación en un momento así también, ¿no?

Solté un gran suspiro. Paimon se estremeció.

Eso no lo hará. Busqué entre mis ropas, las cuales me había quitado antes, junto a mí y saqué un reloj de bolsillo. Era la evidencia que pasó de las manos de Humbaba a las de Paimon, y de las de esta a las manos de la Princesa Imperial Elizabeth; y de ella a mí.

—…eso es.

Este era un objeto que Paimon reconocía muy bien. La atención de sus ojos rojos tembló. Asentí con mi cabeza y le mostré el reloj de bolsillo.

— Oh, cielos. Parece que está bastante familiarizada con este artilugio, Su Alteza. ¿Quizá podría, no sé, recordar el momento en el que lo vio por última vez?

—………

— Si, por favor, levántese y eche un vistazo. Este es un artefacto Memory Play. El secreto y origen de mi General Interino, Lady Laura De Farnesio están contenidos dentro de este objeto. Tras la negociación con la Princesa Imperial, ella me entregó esto. Esa persona es inteligente. Con usar este secreto, ella, sin duda alguna, habría asaltado la dignidad de Farnesio. Más que eso, el golpe político que mi general hubiese recibido probablemente habría sido transferido directamente a mí también.

Tarareé como si le estuviese contando una historia asombrosa. Sin embargo, mientras mis palabras continuaban, el rostro de Paimon se tornaba más rígido.

— No estoy seguro de quién fue, pero parece que quien sea que le haya entregado esto a la Princesa Imperial debe aborrecerme muchísimo. Es triste. No recuerdo haber cometido ningún crimen en particular, como para que yo reciba tal resentimiento… Es por eso que, incluso si no lo deseo, una relación antagónica se formarían entre esa persona y yo. ¿No es así, Su Alteza?

—……………

¿Qué pasa con esa carita, Paimon? No hay muchas cosas en el mundo que sean tan excitantes como el progreso del autodescubrimiento. Por eso, incluso si ese rostro desnudo tuyo, el cual acabas de descubrir, fuese el de una hipócrita ridículamente tonta, sigue siendo tu naturaleza. Si eres incapaz de amarte a ti misma, entonces, ¿quién podría atesorarte?

Estaba bien. Yo, como esperaba, amaba mi propia vida que estaba loca por la autoridad. La razón por la que amábamos la vida no era porque estábamos familiarizados con ella, sino porque estábamos encariñados con el amor. Incluso algún día amarar a tu “yo” hipócrita.

Levanté las comisuras de mi boca.

— No se preocupe. Tampoco es que sea un tonto. Al final, sé por qué la Princesa Imperial me regresó este tipo de bomba. Probablemente espera que convierta esto en un problema y provoque un conflicto interno dentro de la Alianza Creciente. La Princesa Imperial también es una figura bastante extraordinaria…

En el día en el que rompí la negociación y regresé a mi campamento, quedé bastante sorprendido al ver el contenido dentro de este reloj de bolsillo. Me conmoví una y otra vez por la terquedad de Paimon, quien insistentemente trataba de deshacerse de mí. No era una broma. Quizá ella había saltado sobre la lógica y era capaz de sentir todo a través de su intuición.

El hecho de que el individuo que había movido esta época era yo, Dantalian.

Paimon fue la primera en sentirlo entre las figuras autoritarias existentes. Esa era la razón por la que luchaba por deshacerse de mí…

Era una precaución remarcable. La elogiaré considerablemente. Sin embargo, cometiste un error. En lugar de tratar de excluirme, debiste haber tratado arrastrarme. Al final, tal como lo hizo Barbatos, debiste haber creado un compañerismo donde ambas partes se usaban mutuamente.

Durante el momento cuando aún parecía una “persona fácil de convencer”, tu grave error fue el hecho de que mostraste abruptamente tus dientes. La debilidad nunca olvidará la arrogancia del fuerte.

Ahora bien…

— Su Alteza Paimon.

El hecho de que fuiste una hipócrita, la cual me vendió, ha sido revelado explícitamente. ¿Qué harás ahora? Personalmente, siento una tremenda curiosidad por saber cuánto puede soportar tu lamentable y descarado rostro.

— ¿Acaso, no sé, tiene algo más que decirme?

—……………

Paimon bajó su cabeza. No la levantó de inmediato. Incluso desde aquí pude ver sus labios abrirse, y cerrarse, y volverse a abrir.

Poco después, Paimon murmuró en voz baja.

—…lo siento. Pues esta dama –con una voz vacilante que sonaba como si fluyese de lo más profundo de su corazón–. Pues esta dama es una incompetente… Porque es una incompetente sin fin… por eso, esta dama se disculpa…

Esas eran unas palabras bastante extrañas para decirlas como disculpas.

Paimon ya no trató de rogar o dar más excusas. Ella simplemente se levantó, con su rostro aun mirando hacia abajo, y se fue. El borde de su manto, el cual había sido ensuciado por la lluvia, fue arrastrado detrás de sí como una ola.

—……………

Sitri, la culpable detrás del incidente de hoy, me miró sin emociones en su rostro antes de perseguir rápidamente a Paimon.

Y por eso, las únicas cosas que quedaron a mi lado eran, nuevamente, el fardo de heno, la desgastada silla de madera, y los dos chacos de agua lodosa que no se habían secado. Finalmente fui capaz de suspirar de alivio cuando todos se habían ido. Aunque era una vida que realmente no tenía mucho, me satisfacía así como estaba.

— Huh.

¿Qué hora es ahora?

Levanté la vista hacia el atenuado cielo nocturno.

Aunque Paimon había insistido que yo había malinterpretado algo, al contrario, eso era algo que quería decirle. No solo Paimon, incluso Barbatos parecen haber malentendido firmemente una cosa. De la misma forma en que Paimon parece creer que esta era una guerra que ella debía manejar, Barbatos parece pensar que esta era una guerra que ella había comenzado. Desafortunadamente, ambas estaban equivocadas. De principio a fin, esta guerra era mía.

Era necesario hacerlas entender eso.

Si planeaban distanciarme de la guerra, entonces que así sea. Traten de alejarme. Sin embargo, mañana lo comprenderán.

La realidad de que incluso si no me acerco a la guerra, esta estará más que complacida por venir a mí.

Farnesio.

Nuestro tiempo ha llegado.

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