Capítulo 18 – DD – La Temporada que no es Mía [Parte 2]

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Lord Demonio de la Benevolencia, Paimon. 9º Rango.

Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 3.

Llanuras de Bruno, Ejercito de la Alianza Creciente.

 

— Yo, Dantalian, el 71º Lord Demonio, renuncio a mi autoridad de Lord Demonio y me pongo en un juicio militar en este lugar.

El momento en el que Dantalian exclamó eso, los alrededores se congelaron. Lo mismo pasó con esta dama. La petición de una ejecución propia a través de un juicio militar era algo sin precedentes. Esto… esto va más allá de los límites.

Barbatos miró a Dantalian de forma abstracta.

— Las palabras de un Lord son pesadas. Las palabras que una vez se dicen nunca se pueden retirar, Dantalian. Este es un consejo como tu amiga íntima y tu superior. Te doy la oportunidad de cambiar lo que has dicho por última vez.

— Mis más sinceras disculpas, Su Excelencia, pero no intentó alterar lo dicho. La General Farnesio es una niña que amo. Preferiría morir antes de pasarle la carga…

—………

El rostro de Barbatos quedó carente de emociones.

Originalmente, con el fin de castigar a un Lord Demonio, la confirmación del crimen y la severidad del castigo debían decidirse formalmente durante una Noche de Walpurgis. En otras palabras, un Lord Demonio solo podía ser castigado durante una celebración así. Una de las cosas que se consideraban como privilegio de los Lores Demonio, era que cada uno tenía la autoridad de rehusarse a cualquier otro tipo de juicio. Si este no era el caso, entonces existía el peligro de que los Lores Demonio de mayores rangos usaran el pretexto de guerra para exterminar a los de menor rango durante un juicio militar.

Sin embargo, Dantalian había renunciado a su autoridad como Lord Demonio en este preciso instante. Eso significaba que había caído en un estatus donde él era legítimamente capaz de ser llevado a un juicio militar.

La traición racial, la insubordinación en frente del enemigo, motín grupal, y blasfemia, eran los nombres de las ofensas que Dantalian había cometido ahora… todos esos eran crímenes de gravedad. Entre esos, un soldado normal sería ejecutado si cometía alguno. Pero haber cometido 4 lesas majestades… era algo que Dantalian no podría evitar. Si el juicio militar se llevaba a cabo, su ejecución era segura.

— Definitivamente te di la oportunidad. Muchas veces.

— Y me he expresado claramente, Su Excelencia.

— Entonces, ¿no te lamentas?

— Así es. Yo, todo el tiempo, solo me preocupo por su seguridad y honor, Excelencia Barbatos.

— Huh.

Barbatos suspiró. Incluso ella claramente sabia cuáles serían los resultados si el juicio se realizaba. Como lo tenía presente, probablemente trataba de cubrir este incidente solo con azotar un poco a Dantalian.

Eso incluso parecía pesarle en la mente a Barbatos, ya que estuvo a punto de ir tan lejos como para hacer que esa chica humana cargase con la mayoría de la responsabilidad en lugar de Dantalian. La mínima cantidad de culpa para él. Un castigo que no era más que una simple formalidad le había caído encima. Incluso Dantalian debería estar plenamente consciente de ello. Entonces, ¿por qué?

— Muy bien. Iniciémoslo. Que empiece ese juicio militar o lo que sea. Dado el caso, todos los comandantes militares están aquí también. ¿No es grandioso? Yo, Barbatos, como la 8º rango y líder de la Facción de las Llanuras, como una de las que declara inmoralidad, deberá llevar a cabo la corte marcial del Lord Demonio Dantalian.

Los que estaban a cargo de los juicios militares normalmente eran dirigidos por la persona de mayor rango entre la armada.

Ya que Dantalian no estaba afiliado con otros Lores Demonio y autónomamente había contratado una tropa de mercenarios, en esta situación, la persona de mayor rango responsable de sus fuerzas eran los comandantes militares. Por eso, Barbatos, Marbas y esta dama. Justo a tiempo, todos estaban reunidos aquí ante el inicio de la guerra…

— Viejo Marbas. Declara tu intención de participar en el juicio.

— Hm.

El magnate de la Facción Neutral y comandante del segundo ejército, el 5º en rango, Lord Demonio Marbas asintió lentamente…

— Reconozco mi participación en este juicio.

Su expresión era mixta. Ese hombre tenía sus dudas hacia Dantalian.

Debido a la perdida de Marbas en la batalla anterior, hubo una gran posibilidad de que la expedición de la Armada Creciente se sucumbiera al fracaso en ese momento. No, si Dantalian no hubiese adquirido la victoria, entonces, sin duda alguna, la expedición habría fallado. Él estaba sintiendo una carga alrededor de su cuello debido a eso.

De ser posible, él habría cubierto los crímenes de Dantalian… un juicio militar no era bueno. Esto era algo que estaba conectado directamente a la moral. No había un significado absoluto en un juicio militar que perdonara la alta traición. Para Marbas, quien puso mucho énfasis en las legislaciones y reglamentos, sería casi imposible levantar la mano de Dantalian durante el juicio. Sin importar cuanto lo intentase, lo más que podía hacer era lanzar un voto nulo.

Y…

Lo mismo iba para esta dama.

Independientemente de si Dantalian es la primera persona con la misma ideología que esta dama ha conocido en su vida. Sin importar si esta era la primera vez que esta dama conocía a alguien que pensara igual que ella, en su pecho, esta dama actualmente estaba comandando a un ejército de 30 mil. Esta dama se encontraba en una posición donde debía preocuparse más por la moral de esos hombres y oficiales. Algo como lanzar un voto rebelde mientras los demás observaban era algo que no podría hacer.

Pues esta dama es una persona a cargo.

Pues esa es la labor de una comandante que lidera un ejército.

—………………

¿Qué es lo que esta dama tiene que hacer?

¿Qué tiene que hacer con el fin de superar el juicio militar de forma natural y sin tener que dar un voto rebelde?

Si no fuese un juicio militar, entonces preservar la vida de Dantalian era posible. Al final, cada asunto se establecía durante una votación hecha en la Noche de Walpurgis. En otras palabras, era simplemente una lucha numérica.

Como la cabeza de la Facción Montañosa, esta dama podría mover 20 votos. Si Barbatos fuese a utilizar los 15 votos de la Facción de las Llanuras aquí, entonces, incluso con eso, esta dama tendría la mayoría. Es cierto. Si no se tratase de un juicio militar. Si simplemente pudiésemos simplemente superar este momento…

— Oye, puta. Vocifera tu intención de participar en el juicio.

………………

………………

— ¿Qué? ¿Ahora me vas a ignorar? ¿Puta? ¿Holaaa? Lady Puta, cuya mente es tan amplia porque su “agujero” es asqueroso. Puta, a pesar de tu apariencia, sigues siendo la comandante de un ejército, ¿sabes? Si estás consciente de ello, entonces di que participarás…

Bien.

Si es así, entonces podría ser posible.

Aunque es peligroso.

Aunque es una apuesta incomparablemente peligrosa.

Si se trata de esta dama, entonces es posible hacerlo.

Esta dama enderezó su mente y levantó su abanico de plumas para ocultar sus labios. La postura que tenía era la que siempre asumía. Al cubrirse la mitad del rostro, solo la mitad de esta dama es revelada. Eso es lo más confortable.

Esta dama habló mientras miraba a Barbatos.

— No. Esta dama no vociferará su participación.

Una quietud cayó en los alrededores.

Comenzando desde Barbatos, todos los Lores Demonio miraron a esta dama como si estuviesen preguntándose si habían escuchado mal.

Era obvio. Hasta ahora, Dantalian y esta dama habían establecido una relación opuesta entre sí debido a una sola acción tomada. Podría no ser el caso para Marbas o Barbatos, pero todos probablemente no esperaban que esta dama fuese quien ejerciere su veto.

Esa era exactamente la razón.

Comparado a los demás, ya que esta dama era una rival política que destacaba más cuando trataba de deshacerse de Dantalian, permitía que este plan que había planificado fuese valido.

—…coño, ¿y ahora qué? Oigan, ¿es que acaso se drogaron solo porque así podían joderme? El bastardo conocido como mi amante la cagó y ahora está solicitando su corte marcial, y ahora esta puta viene a rehusarse por alguna jodida razón. ¿Es que acaso se escaparon por allí y comenzaron a cogerse mientras no los veía?

— Por favor, no asuma que todos en este mundo son tan vulgares como tú. Claro, si nacen con la misma falta de inteligencia que tú, entonces no se puede hacer nada.

Esta dama mostró una débil sonrisa. Una vena brotó en la frente de Barbatos, pero eso no importaba. La provoqué a propósito, después de todo.

— Esta dama te lo ha dicho antes, ¿o no? Barbatos, este hombre ya no es tu juguete, ahora es mío. Esta dama planea llevar a Dantalian a la Facción Montañosa. No hay forma de que acepte un juicio así cuando hay otros planes.

— ¿Ahhhh?

— Sea juicio militar o cualquier otra cosa, hazlo tú misma. Sin embargo, ¿sabes esto, Barbatos? Aunque el hecho de que Dantalian enviase a una niña humana como sustituta es ciertamente lesa majestad, tú fuiste quien lo eligió como el orador de nuestra Armada Creciente.

—………………

El rostro de Barbatos se tornó frío al instante.

— ¿Y qué? ¿Qué estás tratando de balbucear?

— Quien sabe. Esta dama solo siente curiosidad. Ya que eres que colocó a Dantalian al frente, quien simplemente es un rango 71, ¿no será que lo que sucedió fue que algo como tú lo instruyera en lo que debía decir?

Esta dama sonrió.

Mientras más mezclara un poco de risa coqueta en la risa, más frío se tornaba el humor alrededor de esta dama. Un par de personas a la vez, los demás Lores Demonio debieron haber comenzado a captar lo que querían decir estas palabras.

— Barbatos, esta dama siente sospechas. Si Dantalian ha cometido un error, entonces, en primer lugar, ¿eso no sería tu responsabilidad? Tú empujaste a Dantalian al frente como el negociador, y fuiste tú quien lo eligió como el orador. Si quizá, Dantalian cometió un error simplemente porque fue desconsiderado, entonces es tu responsabilidad por no haber comprendido su incompetencia. Más que eso, si quizá, Dantalian metió la pata a propósito…

Si.

Era cierto.

— Entonces, ¿la criminal que ha cometido lesa majestad no eres tú, Barbatos?

Atacar a Barbatos en lugar de Dantalian.

Esta era la estratagema de esta dama.

Un completo silencio barrió los alrededores. Nadie se atrevió a abrir su boca apresuradamente. La gente estaba mirando en esta dirección con sus rostros llenos de asombro.

Justo ahora, lo que esta dama había hecho no era diferente a dar una declaración de guerra hacia Barbatos, quien era una colega comandante de ejército. Aunque todo lo que esta dama es levantar una sospecha, esa duda podía terminar la vida de uno de manera política.

Barbatos miró a esta dama por un largo periodo de tiempo, y sin siquiera decir nada. No había hostilidad o ira. Solo un resoplido tranquilo que flotaba a su alrededor.

—…hmm. Lo encontré muy extraño cuando una puta como tu quisiera arrebatarme a Dantalian de repente. Asumí que estaba actuando por impulso mientras te entregabas a esos estúpidos pensamientos de nuevo. Pero seguramente, lo que realmente haces, es tratar de comenzar una batalla de “todo o nada” conmigo en esta situación de guerra, ¿no?

— Oh, querida. Esa es una interpretación muy exagerada, Barbatos. Lo único que esta dama ha dicho es que siente curiosidad. Elegiste a Dantalian como el orador, y luego lo atacaste inmediatamente después de que el discurso actual terminase, ¿no? Sin importar como lo veas, ese no es un trato justo.

— ¿Qué? ¿Crees que envié a Dantalian a dar el discurso a propósito, para así luego poder deshacerme de él? Solo deberías acusarme de haber incitado todo de principio a fin mientras estas en ello.

— Quien sabe. Esta dama nunca ha dicho algo con certeza. Simplemente desea vociferar su objeción hacia la realización de este juicio militar con más prisa que cautela. Existe la posibilidad de que Dantalian se pueda convertir en un testigo importante, después de todo. Si, y si es posible, también lo arrastraré hacia la facción de esta dama.

—…………………

Un momento de silencio.

— ¡Jajaja, puajajajaja… puajajajajajaja!

Barbatos de repente estalló a carcajadas.

La gente fue tomada por sorpresa y comenzó a mirarse entre sí. Aunque ella estaba ante una declaración de guerra, lejos de estar enojada, lo que hacía era reírse hasta más no poder. Para ellos, esto probablemente una escena desconcertante.

Sin embargo, esta dama lo sabe. Barbatos siempre ha sido ese tipo de mujer. Una persona que establece el miedo en la gente no riéndose cuando debe, y carcajeando cuando no debería.

Barbatos rió hasta el punto donde las lágrimas se formaron en las esquinas de sus ojos.

— Si, hmm. Es cierto. Tú eres ese tipo de puta, Paimon. Siempre fuiste una puta astuta. Vas por ahí fingiendo ser una “santita” y recoges las cosas que están a la altura de la cola de una rata. La última vez, insinuaste que yo había creado la Muerte Negra, y ahora sugieres que instigué a la traición racial, ¿ah? Hmph. Las putas como tu son realmente unas putas jodidamente impresionantes. ¡Yo! ¡Sí, lo admito! ¡Lo admito! ¡Admito el hecho de que eres una hija de puta, Paimon!

—………………

— Ahora, coño, ¿qué es lo que quieres hacer? Como puedes ver, el juicio militar está fuera de cuestionamiento. ¿Deberíamos llamar a los Lores Demonio que la cagaron en el pasado, ah? ¿Quieres realizar una Noche de Walpurgis aquí? ¿Ver si es apropiado si muero o no ya que cometí una gran traición? ¿O si solo debería cargar la sospecha y ser como “oh, Lady Paimon, algo como eso nunca pasó, descubrámoslo luego”, y te lo explique de esa forma?

Barbatos escupió el suelo.

— JA, maldita. Maldita puta de mierda. Realmente haces un buen trabajo cuando el enemigo se encuentra ante nosotros. La expedición de esta Armada Creciente también se acabó. SE ACABÓ. En cualquier caso, eres una puta cuya única habilidad para mandar a la mierda a todo un hogar es algo desconcertante.

Los Lores Demonio afiliados a la Facción de las Llanuras estaban de pie en una línea después de Barbatos. Todos estaban soltando un instinto asesino mientras miraban en esta dirección. Lo mismo iba para este lado, los camaradas de esta dama iban en contra de ese instinto asesino con su intimidación mediante gruñidos. Con esto, la Armada Creciente se dividió en dos lados. Los Lores Demonio de la Facción Neutral se estaban esforzando por calmarlos a todos, pero esto iba más allá de sus capacidades.

En medio del ejército que estaba sumido en caos.

—………………

Dantalian estaba de pie y mirando a esta dama.

Sus ojos eran netamente negros como el fondo de un pozo. Era difícil para esta dama suponer cuales eran los pensamientos y emociones que estaban bajo esos ojos. Se sentía como si él estuviese quejándose de algo o tratando de medir las intenciones de esta dama. Hacia ese Dantalian, Barbatos habló:

— Dantalian.

—…si, Su Excelencia.

— Doy por suspendido tu juicio, y será por un periodo de tiempo indefinido. Prepararé una celda para ti, así que mantente allí. Ya discutiremos tus crímenes de una forma más apropiada luego que la situación se haya calmado.

Dantalian asintió con su cabeza.

— Entendido. Sin embargo, excluyéndome, solicito que seas tolerante con el resto de mis vasallos. Durante el invierno, ellos reclutaron mercenarios y fueron increíblemente capaces de construir una fuerza de 7.000 hombres. Ellos, sin duda alguna, no serán inútiles cuando estén en la batalla contra los humanos.

— Sí, sí. Haz lo que quieras.

Luego, Barbatos lideró a su grupo de la Facción de las Llanuras hacia la base de la colina rocosa. A partir de este punto, dicha facción se separará del frente unido y conducirá la guerra de forma unilateral. La acción de Barbatos había demostrado implícitamente esas intenciones.

Marbas suspiró.

— ¿Nos vamos a desmoronar justo antes de que la guerra de su inicio? Oh, Paimon. ¿Este es el verdadero significado de tu meta? Estoy comenzando a comprenderte lentamente menos.

—…Marbas.

— Seré el encargado de la supervisión de Dantalian. Con lo que se acaba de desarrollar, no puedo confiar ni en ti ni en Barbatos para manejar el nuevo conscripto. Sería bueno si la vigilancia de la prisión se hace por una facción distinta cada día. Sin embargo, si esta Armada Creciente cae también, entonces ¿Cuántas veces haría…?

Marbas amablemente miró a un espacio vacío. Por un momento, el corazón de esta dama se sintió desorientado debido a los ojos del veterano, los cuales estaban llenos de melancolía.

Marbas probablemente vino a esta expedición con la más sincera intención de tener éxito en esta Armada Creciente. Incluso si esta era una elección inevitable, esta dama había ignorado las intenciones de Marbas. La cabeza de esta dama había caído por su cuenta…

Sin siquiera dejar más palabras, Marbas se fue mientras lideraba a la Facción Neutral. Los únicos ojos que ahora quedaban en la colina eran los de los miembros de la Facción Montañosa, incluyendo a esta dama. La niña, la cual tenía uno de los rangos más elevados en la Facción Montañosa, segunda para esta dama, Sitri, se acercó y habló. Tenía un rostro lleno de asombro:

— ¡Hermana Paimon, estuviste asombrosa! Gyaaa. Esos bastardos de la Facción de las Llanuras. La imagen de ellos mirándonos debido a tu ataque repentino era digna de ver. ¡De cualquier forma, esos tipos, quienes solo tienen mierda en la cabeza, estaban tratando de fingir que eran superiores!

—………………

No era solo Sitri. Los demás camaradas de la Facción Montañosa de esta dama estaban mostrando respuestas similares. Que satisfactorio, esa es Su Alteza Paimon. No creí que ella refutaría esto y lo otro… sin aburrirse, los elogios hacia esta dama seguían sin parar.

La base de nuestra Facción Montañosa se encontraba muy lejos de la guerra, y estaba en las cercanías de las costas y montañas. Incluso si la expedición de la Armada Creciente fallara, no recibiríamos un daño tan severo como el que la Facción Neutral o la Facción de las Llanuras recibiría; por eso, sus actitudes hacia la guerra eran, de alguna forma, relajadas. Incluso si esta fracasa, siempre habrá una próxima vez. Esa actitud mental estaba siendo mostrada abiertamente.

Esta dama no creía que fuese fuerte. Cada guerra desperdiciaba una inmensa cantidad de soldados y dinero. Si era posible, resolver el asunto mediante métodos diplomáticos era mejor. Es por eso que esta dama había negociado hasta ahora con el Imperio en secreto, y también había preparado diferentes operaciones en segundo plano.

Sin embargo, por alguna razón.

La risa insana de Barbatos y el sonido del suspiro arrastrado de Marbas, por alguna razón, seguían pegados a los oídos de esta dama, y se negaban a irse.

Como si tratara de sacudir algo que se rehusaba a desvanecerse, esta dama desvió su mirada hacia el ejército humano a través del llano. Un incontable número de banderas estaban ondeándose en el lugar y soportaban el viento de la temporada que se nos acercaba. La guerra probablemente brotaría momentáneamente.

—………………

Tercer día del cuarto mes.

El invierno se aleja y la primavera florece.

Esta dama solo puede cerrar sus ojos ante la vista de nuestra gente tratando de vomitar sangre ante la ceguera de la historia, aunque, respectivamente, las flores emanaban una fragancia mientras florecían. Incluso emociones como esta residían en la mente de esta dama.

— Hermana Paimon, ¿por qué aun no nos vamos? Deberíamos prepararnos para la guerra.

Sin embargo, hay una voz que trata de empujar a esta dama.

Una vez que esta dama abre sus ojos, había Lores Demonio que solo estaban esperando órdenes. Estaban alineados ante ella. Como esta dama estaba en la posición donde ella debía moverse naturalmente, asintió.

—…sí, Sitri, y todos los demás, regresen a nuestro campamento militar y ordénenles a nuestros soldados adoptar la formación de batalla. Sitri, por favor, mantente como nuestra vanguardia. Esta dama será el centro y te seguirá.

— Bien. ¡Déjame las líneas delanteras, herma! ¡Después de todo, desde que nací, lo único que sé es como luchar!

Con un “jejeje”, Sitri rió inocentemente. Era difícil ver eso como el rostro de un general que está a punto de saltar a la batalla. Pero, probablemente, esta era su inocencia.

Eso estaba bien. Si continuas mostrando esta apariencia inocente, entonces esta dama puede seguir sonriendo. Seguir avanzando. Incluso si se trata de una guerra que no esperaste, esta dama hará lo posible para obtener la victoria.

— Todos. Ordénenle a la gente a elevar sus banderas. Suenen los cuernos. Es momento de avanzar.

— ¡Si, Su Excelencia, Comandante!

Toda la Facción Montañosa presente respondió al unísono.

Probablemente no asaltaríamos la unidad liderada por la Princesa Imperial Elizabeth. Esta era una entrada al Infierno. El ejército más débil en el ejército de la Alianza Humana, también conocido como los Cruzados, probablemente era el ejército imperial de Francia… aunque la República de Batavia también era famosa por ser la más débil en guerras abiertas… sí. Obviamente debíamos apuntar por el ejército imperial aquí.

BUUUUUU.

Antes de saberlo, el sonido de los cuernos siendo soplados se pudo oír. Pertenecía a los cuernos de la Facción de las Llanuras. Parecía que Barbatos había comenzado a moverse. Al ver la dirección de su avance… me percaté que se estaban dirigiendo exactamente hacia el ejército imperial de Habsburgo, el cual estaba siendo comandando por la Princesa Imperial Elizabeth. Que lamentable.

— ¡Herma, los preparativos están completos! ¡Lo único que deberías es dar la orden!

Sitri llegó corriendo como un perro y miró a esta dama.

— ¿A dónde deberíamos ir? ¿A cuales humanos acabaremos primero? ¿Habsburgo? ¿Francia? ¿Bretaña? ¿Polonia-Lituania? ¿O solo deberíamos acabarlos a todos a la vez?

— No. Exterminaremos primero al ejército imperial de Francia.

— ¡Bien!

Sitri juntó los nudillos de sus puños con un sonido sordo audible. Incluso solo con eso, el aire fue empujado de tal forma que esta dama casi deja caer su abanico. Aunque esta niña es simple, tiene un defecto: se comporta por impulso.

Ahora bien.

No hay tiempo para dudar. Aunque esta era una guerra que esta dama no había comenzado, y una en la que no tenía intenciones de participar, en cualquier caso, esta dama se encontraba en una posición muy cercana a la guerra. Por fortuna, anhelar la paz pero no realizar la guerra con desdén es lo que hace al ejército de esta dama. Algo como las tropas de Francia, quienes están obsesionados por una enfermedad, podemos aplastarlos con facilidad.

Esta dama levantó el borde de su abanico de pluma y señaló a la dirección a la que debíamos ir.

— Facción Montañosa, Avancen.

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