Capítulo 960 – AWE – Aún Puedo Plantar Flores.

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Su aura se había desestabilizado, y así alzó la mirada hacia el ataúd de cristal de arriba. Mientras tanto, Feng Chen, los Maestros Nube Relámpago gemelos y los demás devas estaban mirando a Bai Xiaochun con pequeñas sonrisas en la cara.

Los discípulos circundantes dejaron salir suspiros de alivio. Bai Xiaochun los había conmocionado mucho hacía un momento, pero las palabras del patriarca semidiós habían apartado su aura. Ahora que los discípulos se habían recuperado por completo, se quedaron viendo a Bai Xiaochun con miradas de desprecio.

Aunque la mayoría volvería a consumir más Píldoras de Fantasía en secreto si así podían, ahora que los devas y el semidiós estaban aquí, lo único que se atrevían a hacer era mostrar un odio implacable hacia Bai Xiaochun.

—Ahora que estás en el norte, ¡da igual que seas un deva! —Esto era lo que pensaban la mayoría de las personas. Además, añadir otra condición al pacto de tres clausulas indicaba que el asunto de las píldoras medicinales había básicamente terminado.

El hecho de que Bai Xiaochun aún estuviera confinado a la Orden de la Nube y no pudiera confeccionar píldoras dejó a todos contentos.

¡Joder! —pensó—. ¡Uno de estos días me aseguraré de que ustedes los norteños mojen sus pantalones frente a mí!

Conforme su ira aumentaba, no podía evitar pensar en el tesoro mundial que la bebé le había mencionado. Aunque hasta ahora no se había decidido por completo, ahora sí que estaba mayormente decidido.

Sin embargo, por el momento no tenía nada más que hacer aparte de usar sus piedras espirituales para empezar a cultivar un poco. No durarían mucho, pero no era como si tuviera más opciones. Así que se decidió a cultivar. Así pasaron diez días, pero aun pensándolo mucho durante ese tiempo, no se le ocurrieron más ideas para salir de esta nueva encrucijada.

Fue entonces que… la bebé se despertó una tercera vez.

Mientras trabajaba con su Conjuro del Gran-Cielo el Sol y la Luna, escuchó esa tenue voz en su mente.

—¿Ya te decidiste?

Respiró hondo, apretó los dientes y habló en su mente.

—Hay varias cosas que quiero decir. Primero lo primero, déjame mencionar que todo esto es demasiado repentino. Me cuesta creer que planees darme esta buena fortuna y dejarme volverme tu maestro. Debes tener otra meta en mente. Pero dado tu origen, supongo que no tengo más opción que confiar en ti.

—Por cierto, quiero saber exactamente por qué El Celestial te quería muerta. Nunca explicaste esa parte.

—Y otra cosa. El Patriarca Corriente Espiritual dijo que eras un verdadero espíritu, y dijo que la misión de la Secta Corriente Espiritual era mantenerte a salvo. Pero yo no soy él… Mi misión es mantener a salvo a la Secta Desafiadora del Río, mantener a mis amigos a salvo, y mantenerme a mí mismo a salvo. Si tienes otras metas que cumplir, ¡no me uses para ellas! Si intentas algo así, déjame decirte que te conseguirás muchos problemas. Y también serán problemas para mí, cosa que no quiero. Lo que es peor, ¡dejarás en ridículo los miles de años de protección que te ha dado la Secta Corriente Espiritual! —Sus palabras contenían una determinación que estaba seguro que podría atemorizar un poco el corazón de la bebé.

En realidad, no estaba muy seguro de todo lo que acababa de decir. Solo sabía que esta bebé estaba actuando de manera sospechosa. Por lo que hacía tiempo que había pensado en este pequeño discurso.

La bebé se quedó e silencio por un momento. Pero después de un rato le respondió, —¿Qué me conseguiré problemas? ¿A qué te refieres?

Bai Xiaochun ya había anticipado esta pregunta. Sus ojos se iluminaron, decidió atemorizar realmente a la bebé y dijo, —¿Sabes quién es mi Maestro?

—No… —respondió la niña un poco sorprendida.

—¡El Cuidador de tumbas! —respondió Bai Xiaochun dramáticamente.

Estaba bastante seguro de que la bebé quedaría impactada por las noticias. Pero antes de que pudiera decirle algo, él continuó.

—¿Sabes quién es mi aprendiz?

Antes de que ella le respondiera, él mismo le respondió. —¡El Emperador del Infierno!

La bebé quedó claramente sorprendida, esto era evidente por las fluctuaciones que podía sentir.

En este momento, estaba muy orgulloso de su respaldo y estatus. Claro, era bastante indignante que a pesar de todo esto, y de no usar nunca estas credenciales para meterse con otros, lo primero que ocurrió después de su llegada al norte, fue que terminó siendo amedrentado una y otra vez.

—Así que… si me mientes… tu enemigo no será solo El Celestial, sino las otras dos personas más poderosas. —El tono de amenaza en su voz era evidente. La bebé mantuvo su silencio por un momento. La verdad era que tenía una magia secreta que le permitía evaluar la veracidad de sus palabras, por lo que ni siquiera tenía que intentar descifrar si estaba siendo honesto.

Pasó un buen rato. Entonces volvió a escuchar la voz en su mente, completamente tranquila.

—Soy un alma descarnada con memorias incompletas. Solo al unirme con el objeto mágico podré recordar la verdadera razón por la que El Celestial me quería muerta.

—En cuanto a que te conviertas en mi maestro, considéralo un acuerdo entre nosotros, ¡y la condición principal es que debes matar a El Celestial!

—No te estoy escondiendo nada. Y en cuanto a los miles de años que me ha mantenido a salvo la Secta Corriente Espiritual… Pues no morderé la mano que me alimenta. Lo único que quiero es… ¡¡la venganza!!

Los ojos de Bai Xiaochun se iluminaron con determinación al escuchar las firmes palabras de la bebé.

—Muy bien. —le dijo—. Estoy de acuerdo. Te ayudaré a fusionarte con el tesoro mundial. En lo que concierne a matar a El Celestial, eso tendrá que esperar a que mi base de cultivo sea lo bastante alta. Además, yo no tengo ningún rencor personal contra él. Para ser perfectamente honesto, ni siquiera estoy seguro de cómo lograr lo que quieres.

—Lo tendrás… —dijo la bebé con una voz que parecía contener una sonrisa profunda y enigmática.

Bai Xiaochun quedó algo sorprendido, y estaba a punto de preguntarle a que se refería, cuando esta cambió el tema y empezó a explicarle sobre el tesoro mundial.

—El norte es mi hogar… Antes, cuando era un lugar próspero, el qi glacial aquí era lo mejor del mundo para mí.

—Para fusionarme con el tesoro mundial, necesito hacer dos cosas. Lo primero… es llegar a la entrada, la cual no está en la secta, sino en una de las planicies heladas del norte. Cuando llegue la hora, te diré el lugar exacto.

Los ojos de Bai Xiaochun titilaron. Siempre le gustaba tener todo bien planificado antes de actuar, y era solo por el terrible trato de los norteños que había tomado tan rápido su decisión. La verdad era que aún tenía sus reservas.

La cosa que más le daba curiosidad… era que quería decir la bebé cuando dijo que… «lo tendrás».

Había algo muy inquietante en sus palabras.

—Lo segundo que necesito, es abrir la entrada. Necesitaré que este cuerpo de verdadero espíritu mío despierte por el tiempo de cien respiros. Eso será suficiente para dejarme abrir la entrada.

—Para prepararse para eso… necesitaré que obtengas bastante qi glacial del norte… —Mientras hablaba en su mente, su bolso de almacenamiento vibró. Envió rápidamente su sentido divino adentro, y se topó con una hoja verde que había aparecido de la nada. Salió flotando desde el ataúd, salió de su bolso de almacenamiento, y apareció justo frente a él.

—¿Qi glacial? —le dijo vacilante. El pacto de cuatro clausulas estipulaba que no podía absorber energía espiritual de los Cielos y la tierra. Pero después de pensarlo un poco, se dio cuenta de que el qi glacial probablemente no contaba. Después de todo, toda la energía venía del Mar Alcance Celestial, mientras que el qi glacial era algo que llenaba naturalmente las tierras heladas del norte.

Al tomar esto en cuenta, la bebé siguió hablando en su mente.

—Reúne todo el qi glacial en esa hoja. Cuando se convierta en una hoja de hielo… ¡eso querrá decir que tiene suficiente qi glacial para mantenerme despierta por el tiempo de cien respiros!

—Cuando hayas hecho eso, podemos ir a abrir la entrada del tesoro mundial. En cuanto a la manera de reunir el qi glacial, eso te lo dejo a ti. —A estas alturas, la voz de la bebé empezó a sonar muy débil.

—Mi alma divina está muy débil. Tengo que dormir de nuevo. Una vez que crees la hoja de hielo, envíala a este ataúd, y despertaré… Todas mis esperanzas están contigo… Ahora todo dependerá de ti… —Dicho esto, el aura de la bebé se desvaneció.

Bai Xiaochun parpadeó varias veces y suspiró. La verdad era que esperaba que su intento de asustar un poco a la bebé no causara fricción entre ellos.

Todo el asunto era básicamente algo bueno para él, para ella, y para la Secta Desafiadora del Río.

Después de que se fuera, él se quedó mirando la hoja y empezó a considerar como proceder.

—¿Cómo hace esta hoja para absorber qi glacial? —Bajó la mirada hacia el suelo. La Orden de la Nube estaba construida sobre una gigantesca nube, una nube repleta de qi glacial. Después de pensarlo un poco, coloco la hoja sobre el suelo, pero aún después de esperar un buen rato, no pudo ver que le entrara qi glacial.

De no ser por el pacto de cuatro clausulas, habría tenido muchos métodos para reunir el qi que necesitaba. Pero ahora las cosas no eran tan fáciles.

Eventualmente suspiró y se preparó para guardar la hoja en su bolso de almacenamiento. Pero mientras lo hacía… sus ojos se iluminaron repentinamente y se percató de algo en su bolso de almacenamiento… algo de lo que se había olvidado. Era una semilla.

—La Flor Lunar… ¡puedo injertar la hoja en una flor lunar! —Había descubierto la flor lunar en el galeón de huesos, y después de investigarla un poco, llegó a la conclusión de que esta crecía absorbiendo qi glacial.

—El pacto de cuatro clausulas no dice nada de plantar flores… —Entonces sus ojos se iluminaron con emoción.

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