Capítulo 959 – AWE – El Pacto de Cuatro Clausulas.

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Pasaron quince días más. Bai Xiaochun montaba su puesto de venta a diario, y aunque el negocio no prosperaba mucho, si se esforzaba todo lo posible para atraer a los discípulos norteños, describiendo en voz alta los distintos objetos mágicos y píldoras medicinales que tenía a la venta.

En un día particular, cuando estaba seguro de que ningún sentido divino deva lo estaba mirando, se inclinó hacia un tipo corpulento que estaba revisando sus píldoras medicinales.

—Pssst, oye… —dijo en voz baja—, tengo unas píldoras especiales por aquí. ¿quieres verlas?

Esta era la tercera vez que el tipo corpulento venía, y Bai Xiaochun lo había estado observando cuidadosamente. Solo después de estar seguro de que no se veía sospechoso decidió hacerle una oferta.

—¿Qué píldoras? —preguntó el hombre en guardia.

Bai Xiaochun puso una sonrisa y sacó una Píldora de Fantasía.

El aura única que esa píldora emanaba hizo que al hombre se le abrieran los ojos de par en par. Sus ojos se iluminaron y la sujetó. No se molestó en preguntar el precio, solo le arrojó una piedra espiritual a Bai Xiaochun y se fue.

Una piedra espiritual por una Píldora de Fantasía ni siquiera bastaba para cubrir el costo de producción. Estaba claro que este hombre pensaba que Bai Xiaochun tenía suerte de simplemente poder vender aquí en el norte. En realidad, esa actitud prevalecía entre casi todos los norteños.

Los ojos de Bai Xiaochun se estrecharon y bajó la mirada hacia esa piedra espiritual. Pero no se molestó. Simplemente se quedó sentado y ocasionalmente hablaba en voz alta sobre su mercancía hacia los transeúntes. Conforme pasaba el tiempo, identificaba a los discípulos que le parecían confiables, y les ofrecía Píldoras Afrodisíacas o de Fantasía.

A pesar de lo hostiles que son estos norteños, aun así los trato con mucha ética. Solo le vendo las Píldoras Afrodisíacas a las chicas, no a los hombres. Y las Píldoras de Fantasía solo se las vendo a los chicos, no a las mujeres.

Suspiró al darse cuenta de que su mayor debilidad era su honestidad y honradez.

Mientras sacudía su cabeza, una chica cultivadora particularmente corpulenta y feroz apareció frente a él.

—¿Hay algún chico que te guste? —le preguntó—. Solo necesitas una de estas Píldoras Afrodisíacas, y será tuyo para siempre…

Cuando la mujer sujetó esa Píldora Afrodisíaca, sus dedos particularmente gruesos y corpulentos casi la aplastan y casi mata a Bai Xiaochun del susto. Le sujetó la mano, evitó que la rompiera y le dijo, —¡No puedes aplastarla aquí! Ah… quizás no sea la píldora apropiada para ti…

La chica le arrojó de inmediato un bolso con piedras espirituales, se volteo y se fue de prisa.

Bai Xiaochun se le quedó viendo sorprendido mientras guardaba las piedras espirituales. Poco después, empezó a vender Píldoras de Indiferencia, un subproducto creado durante su experimentación con las frutas de indiferencia en la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado.

—¿Han oído de mis Píldoras Afrodisíacas? No se preocupen, este es el antídoto. Si toman una Píldora de Indiferencia, ¡los mantendrá a salvo de los efectos de una Píldora Afrodisíaca!

—Escuchen… su Orden de la Nube tiene a muchas cultivadoras bastante duras y toscas, y casi todas han venido a comprarme Píldoras Afrodisíacas. Así que… ¡tengan cuidado!

Tenía mucho cuidado seleccionando a quien venderle cada píldora, y solo escogía a aquellos clientes recurrentes que ya había observado cuidadosamente. Gracias a eso, las píldoras no causaron una gran conmoción en la secta. Pero lenta y firmemente empezaron a extenderse.

Prácticamente todos los que comparaban una Píldora de Fantasía volvían después de unos días, encantados, emocionados y con ganas de comprar más.

Por supuesto, cada vez que volvían, Bai Xiaochun les cobraba más que la última vez. También se aseguraba de explicarles detalladamente los efectos secundarios de la píldora. Después de todo, como boticario, tenía el deber de actuar con ética, por lo que estaba siendo piadoso, hasta para los norteños.

No puedo controlar las cosas extrañas e inexplicables que ocurren durante el proceso de confección. Pero si se trata de productos culminados, debo explicarle bien a mis clientes de qué deben cuidarse. —Bai Xiaochun estaba completamente convencido de qué estaba haciendo lo correcto.

Hizo lo mismo con las Píldoras Afrodisíacas y las Píldoras de Indiferencia, las cuales también se estaban popularizando lentamente. Era casi impresionante lo mucho que los cultivadores querían píldoras así.

Las Píldoras Afrodisíacas estimulaban un comportamiento instintivo, mientras que las Píldoras de Fantasía hacían realidad los sueños. Por otro lado, las Píldoras de Indiferencia ayudaban a contrarrestar las Píldoras Afrodisíacas y al mismo tiempo, también servían para negar los efectos de las Píldoras de Fantasía. Debido a eso, las Píldoras de Indiferencia se vendían aún más que las otras dos.

En poco tiempo, los cultivadores de la Orden de la Nube empezaron a darse cuenta de que las Píldoras Afrodisíacas y las Píldoras de Fantasía eran casi como un veneno por lo despiadadas que eran. Pero, aun así, había muchas personas que no estaban convencidas, y eventualmente llegaron a un punto de adicción, y las compraban por cualquier medio posible, hasta en secreto.

En la Orden de la Nube había varios grandes maestros del Dao de la medicina que lograron conseguir las píldoras para investigarlas… Uno de ellos se llamaba Ouyang De, y se lo consideraba uno de los grandes maestros boticarios más importantes de la Orden de la Nube. Por lo tanto, este logró entender las Píldoras de Fantasía y las Píldoras Afrodisíaca mejor que cualquier otro.

—Ya quería investigar algunas de las píldoras de Bai Xiaochun antes de que llegara al norte. ¡Finalmente ha llegado mi oportunidad! —Se rio fríamente y observó una Píldora de Fantasía que tenía en su mano.

—¡Veamos si esta patética Píldora de Fantasía realmente funciona! —Tomando en cuenta su habilidad con las píldoras medicinales, su investigación lo había llevado a la conclusión de que no había nada particularmente especial con esta píldora.

—¡La única manera de saberlo es probarla personalmente! —Aunque tenía confianza en su propio Dao de la medicina, también había adquirido una Píldora de Indiferencia en caso de que ocurriera cualquier cosa inesperada.

En cuanto se metió a la boca la Píldora de Fantasía, esta se derritió en su boca y su cuerpo se estremeció. Cerró sus ojos, y repentinamente sentía como si estuviera flotando. El agarre que tenía sobre la Píldora de Indiferencia en su mano se aflojó lentamente y esta cayó a un lado… Tres días después abrió sus ojos. Estaba cubierto de sudor y mantuvo una expresión vacía en su cara por un buen rato, hasta que murmuró, —Logré mi Dao y me volví inmortal…

Lo mismo ocurrió con muchos otros cultivadores en la Orden de la Nube. Prácticamente todos los que consumían la Píldora de Fantasía terminaban ignorando por completo el antídoto, y en vez de eso, terminaban regocijándose en las absurdas y maravillosas experiencias que vivían.

Las Píldoras de Fantasía poco a poco sobrepasaron las ventas de las Píldoras Afrodisíacas. De hecho, las Píldoras de Fantasía se convirtieron en una tormenta que crecía lentamente por toda la Orden de la Nube.

Cada vez había más discípulos comprándolas secretamente. Eventualmente llegó a tal punto que todo el asunto quedó expuesto. Ouyang De incluso fue y compró un gran lote de Píldoras de Fantasía de un solo golpe.

Las ganancias de Bai Xiaochun también incrementaban velozmente. Y para encanto suyo, rápidamente llegó a tal punto que podía cultivar el Conjuro del Gran-Cielo el Sol y la Luna.

Sin embargo, también sabía que su venta de píldoras no podría mantenerse en secreto por mucho tiempo. Los devas descubrirían el asunto dentro de poco.

Y eso fue exactamente lo que ocurrió. Las ventas de Píldoras de Fantasía estaban por las nubes. Casi todos los que las probaban terminaban adictos. En apenas medio mes, casi todos los discípulos de la Orden de la Nube se enamoraron de las Píldoras de Fantasía.

Llegó a tal punto que ya eran demasiadas personas involucradas, y empezaron a ocurrir accidentes. Algunos discípulos no lograban controlarse después de consumir la píldora, e ignoraban las instrucciones de Bai Xiaochun de mantenerse encerrados en sus cuevas de inmortal cuando estuvieran bajo su influencia.

—Vuelo, vuelo, vuelo… soy una poderosa ave…

—¡Jajajaja! ¡Jajaja! ¡¡Finalmente me convertí en semidiós!!

—¡Atácame! Vamos, vamos. ¡¡Atácame!!

Los devas finalmente se dieron cuenta de lo que pasaba. El comportamiento enloquecido de algunos discípulos llevó a una investigación, y la verdad fue revelada. En menos de un mes, ¡casi todos los discípulos de la Orden de la Nube habían empezado a consumir regularmente las Píldoras de Fantasía!

Fue un asunto enorme, ¡y los devas del norte se enfurecieron al instante!

Emitieron órdenes rápidamente prohibiendo las Píldoras de Fantasía en la secta, y amenazaban con expulsión a cualquiera que las consumiera. Los discípulos se alarmaron, pero mientras despertaban de su ensoñación y empezaban a encajar el rompecabezas, fueron a buscar a Bai Xiaochun.

—¡Eres un descarado Bai Xiaochun! ¡¡Nos engañaste para que consumiéramos las Píldoras de Fantasía!!

—Cierto. Todo es culpa de Bai Xiaochun. ¡Maldita sea! ¡Regrésame mis piedras espirituales!

—Él me hizo tomar las píldoras. Jamás la hubiera probado de no ser por él. ¡Maldita sean esas Píldoras de Fantasía!

Algunos estaban asustados, otros se arrepentían de haber gastado sus piedras espirituales en Píldoras de Fantasía. Por esto y otras razones, todos empezaron a culpar a Bai Xiaochun.

Mientras se formaba la muchedumbre enfurecida, los Maestros Nube Relámpago gemelos, Feng Chen y los demás devas llegaron a la Orden de la Nube.

—¡Has violado el pacto Bai Xiaochun! —chilló Feng Chen—. ¿¡Acaso te quieres morir o algo!?

Se pudo escuchar un gran estallido y una poderosa habilidad divina impactó la residencia de Bai Xiaochun, haciendo que terminara afuera.

—¿Qué violé el pacto? —gritó Bai Xiaochun enfurecido, finalmente podía desahogarse un poco. —¿De verdad? Dime Feng Chen, ¿¡cuál parte del pacto de tres clausulas he violado!? ¿Acaso salí de la Orden de la Nube? ¿Acaso confeccioné píldoras? ¿Acaso absorbí energía de los Cielos y la tierra del norte? ¿Dime qué clausula violé eh? Vamos. ¡Dime!

—Tú… —dijo Feng Chen apuntando a Bai Xiaochun. Pero aún después de un buen rato, se dio cuenta de que no tenía nada qué decir. Tal y como había dicho Bai Xiaochun, no había violado ninguna de las reglas estipuladas en el pacto de tres clausulas…

Los Maestros Nube Relámpago gemelos estaban extremadamente molestos, pero no tenían excusa para desahogar su ira.

Bai Xiaochun observó a los devas, algunos estaban allí de pie incapaces de decir nada, luego volteó hacia los discípulos de la Orden de la Nube, y había un resplandor en sus ojos

—¿Y qué hay de ti? Dime una cosa… ¿acaso forcé a alguno de ustedes a comprarme?

—¿Acaso no les hablé de las posibles consecuencias?

—¿Acaso no ofrecí vender también un antídoto?

—¿Acaso no les recordé que tuvieran cuidado cuando consumieran las píldoras?

—¿Acaso se acostumbraron a meterse conmigo o qué? ¿Se olvidaron de quién soy yo, Bai Xiaochun? También soy deva ¿recuerdan? ¡Ustedes los norteños siempre están llevando las cosas demasiado lejos! —Bai Xiaochun finalmente desahogaba las frustraciones que llevaba varios meses acumulando. Su voz retumbó como un trueno y apareció una gran versión de su rostro allí arriba, el cual atemorizó a todos los discípulos.

En ese momento clave, ¡la voz del patriarca semidiós resonó repentinamente desde el ataúd de cristal en lo alto del cielo!

—De ahora en adelante, ya no existe el pacto de tres clausulas. En cambio, ¡tendremos un pacto de cuatro clausulas!

—Bai Xiaochun no tiene permitido vender nada en el norte. Si rompe esta regla, ¡será enviado de inmediato al Penitenciario de Relámpagos.!

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