Capítulo 910 – AWE – ¡Tengo que Confeccionar un Antídoto!

Night mode
Pagina Anterior
Pagina Siguiente

¡Los hornos explotaron!

Y no solo un puñado, sino los cien… uno tras otro en una rápida reacción en cadena.

Ocurrió en el tiempo de apenas un respiro, y a pesar de que Bai Xiaochun había estado preparado, ¡simplemente no era lo suficientemente rápido para contener los efectos de cien hornos explotando al mismo tiempo! La fuerza desatada fue impresionante. Afortunadamente, tenía su base de cultivo deva, y una piel bastante resistente, de lo contrario… hubiera terminado muerto, o al menos seriamente herido.

—¡Noooo! —gritó. Su cueva de inmortal se sacudió violentamente, pero esto no era lo que más preocupaba a Bai Xiaochun. Lo más espeluznante… era el humo negro que salió disparado a alta velocidad por todos lados.

La eficacia medicinal de ese humo sobrepasaba por mucho cualquier humo previo. Debido a todo el poder deva con el que se había rodeado Bai Xiaochun, logró protegerse de sus efectos… pero los demás no tenían ese lujo.

En medio de su largo grito miserable, el humo cubrió por completo el arcoíris azul. Pero las cosas no terminaron allí. El humo se extendió hasta cubrir los siete arcoíris. Tres de ellos incluso se mancharon y quedaron totalmente negros antes de que el humo se disipara.

A Bai Xiaochun se le opacó la visión y sintió como si hubiera caído un rayo en su mente. Sabía bien… que acababa de causar un gran desastre.

—Eso es todo… Estoy acabado… —No cabía dudas que así no era como se había imaginado que saldrían las cosas, y sentía que era muy injusto. ¿Por qué él, un asombroso boticario con una increíble habilidad para el Dao de la medicina… terminaba siempre causando accidentes tan extraños como este?

Mientras tanto, los discípulos que estaban sobre los tres arcoíris afectados se quedaron pasmados viendo sus alrededores. Algunos reaccionaron lo suficientemente rápido para alejarse frente a ese humo negro, pero otros quedaron completamente inundados.

—Maldita sea, ¿¡qué es esa cosa!?

—¿Humo? ¡No puede ser! ¿¡Cómo puede haber humo tóxico dentro de la secta!?

—Esperen, ¿¡estamos bajo ataque!?

Los tres arcoíris entraron en caos de inmediato. Li Xiandao, Bai Zhentian y el Patriarca Venas de Acero estaban conmocionados, y salieron velozmente a disipar el humo. Cuando vieron que tres porciones del arcoíris habían quedado totalmente negras, sus corazones se llenaron de ira.

Afortunadamente, el humo desapareció bastante rápido. Toda la cosa duró por el tiempo de solo diez respiros. Luego volvió todo a la normalidad.

Fue solo entonces que las personas se dieron cuenta de que el sonido de la explosión había venido del arcoíris azul.

—¡¡Seguro que el Anciano Bai está confeccionando medicina de nuevo!!

—¡No puede ser! ¿Cuándo terminará esto? ¿El Anciano Bai no está confeccionando medicina realmente o sí? ¡Está tratando de destruir toda la secta!

En apenas unos momentos, un montón de miradas enfurecidas se posaron sobre el arcoíris azul. —¿Acaso nadie lo puede parar? ¿¡Qué se supone que hagamos si las cosas siguen así!?

Sin embargo, no podían hacer más que eso, mirar furiosamente. Cualquier otra persona, incluso un experto en el Alma Naciente, ya hubiera sido rodeado y asesinado, pero el estatus de Bai Xiaochun era demasiado alto. Era un deva después de todo… y uno de los únicos seis ancianos supremos, cosa que llenaba de temor los corazones de los discípulos.

Li Xiandao dudaba sobre qué hacer, y al final decidió decantarse por no hacer nada. Bai Zhentian reaccionó de manera similar. Pero el Patriarca Venas de Acero puso una sonrisa incómoda y luego le envió un mensaje a Bai Xiaochun para averiguar.

Bai Xiaochun le respondió de inmediato. —Esa fue la última vez. ¡Lo prometo!

Dio su mejor esfuerzo para explicarse, estaba muy preocupado, y luego empezó a pensar.

Aunque nadie más sabía nada en este momento, él si entendía muy bien que a pesar de que ese humo se había disipado y no parecía haber afectado a nadie, en un máximo de tres días… empezarían a verse los efectos. Para cuando llegara ese día, decenas de miles de discípulos… romperían con sus parejas Daoístas.

Bai Xiaochun sabía que un desastre como ese era demasiado.

—La gente dice que, si rompes la relación de alguien, acortas su vida. ¡No puede ser! Podría haber arruinado las relaciones de decenas de miles de discípulos…. Si no arreglo esto… nadie en la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado podrá conseguir una pareja Daoísta… Esta generación del mundo del cultivo quedará seriamente dañada. ¡Y será toda mi culpa!

Tan solo pensar en eso hizo que Bai Xiaochun sintiera como si su cabeza estuviera por explotar. Frunció el ceño al borde de las lágrimas, apretó los dientes y murmuró, —¡No! No puedo dejar que pase eso. ¡Tengo que confeccionar un antídoto!

Respiró hondo varias veces, y luego sacó nerviosamente más plantas medicinales. Su meta: crear una píldora medicinal que pudiera deshacer los efectos de esa fruta de indiferencia.

—¡Yo no quería que pasara esto! —refunfuñó con tono culpable—. Solo quería confeccionar una Píldora Quita Ganas… —se dio cuenta repentinamente de que, el hecho de que nadie viniera a decirle que hacer, no era tan bueno después de todo…

Aunque su posición en la secta le permitía mantenerse por encima de cualquier discípulo, aun así, se sentía mal. De hecho, hubiera sido mejor si las personas realmente venían a buscarlo.

Además, ni siquiera quería pensar en lo que podría pasar si el patriarca semidiós justo volvía ahora… Se estremeció, regresó a su recámara privada y empezó a trabajar con la nueva fórmula.

Un día. Dos días. Tres días… En la tarde del tercer día, a solo unas seis horas de que empezaran a manifestarse los efectos de la fruta de indiferencia, Bai Xiaochun pegó un brinco con el cabello arruinado, y un destello de locura en sus ojos. Se quedó viendo una tablilla de jade en su mano y dijo, —¡Lo hice! ¡¡Creé la fórmula del antídoto!!

Levantó la cabeza y empezó a reír a carcajadas.

—No temáis Compañeros Daoístas de la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado. ¡Aquí estoy para salvarlos! —Dicho esto, ignoró todo su cansancio y empezó a trabajar en confeccionar la medicina.

Para poder mejorar sus posibilidades de lograrlo, usó trescientos hornos para píldoras. Estaba arriesgándolo todo con la esperanza de negar los efectos de la fruta de indiferencia.

Conforme pasaba el tiempo, se concentraba cada vez más en esos trescientos hornos. Ninguno de ellos mostraba signos de estallar, y siempre que surgía hasta la más mínima irregularidad, él realizaba los ajustes de inmediato. Finalmente, cuando ya quedaba solo una hora para que empezaran a manifestarse los efectos de la fruta de indiferencia, los trescientos hornos para píldoras se tornaron de un color rojo brillante y enviaron un aroma punzante por doquier.

Cuando Bai Xiaochun detectó ese hedor, finalmente se relajó un poco.

—Excelente. Para negar los efectos de la fruta de indiferencia, añadí manzana de cangrejo negro, la cual puede afectar todo tipo de emociones y deseos humanos. Combinando esos efectos con otros tipos específicos de plantas y vegetación, ¡¡seguro que podré negar los efectos de la fruta de indiferencia!! —Aunque estaba emocionado, dudó por un momento. De acuerdo a sus cálculos, los efectos de la fruta de indiferencia empezarían a manifestarse en cualquier momento. Envió su sentido divino una última vez para revisar la secta, y ya podía ver que algunos discípulos estaban yendo hacia sus parejas Daoístas con expresiones sombrías en la cara…

No había tiempo que perder, ni tampoco había tiempo para entregar píldoras una a una. Sus ojos se encendieron con determinación y ondeó su mano frente a él.

Una fuerza inmensa estalló y llegó sobre esos trescientos hornos para píldoras… los cuales explotaron con unos estallidos ensordecedores que sobrepasaba cualquier explosión previa. ¡También salió disparada una onda de choque por todos lados!

Todos en la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado escucharon ese estallido ensordecedor, y muchos sintieron que sus bases de cultivo se desestabilizaban debido a ella. Muchos hasta quedaron pasmados.

—¡Cielos! ¿¡No me digan que el Anciano Bai está confeccionando de nuevo!?

—¡No puedo escuchar nada! ¿Acabas de decir algo?

—¡¡Me voy a volver loco!

Conforme surgían los gritos de sorpresa y alarma, el arcoíris azul se sacudió violentamente. Lo que era peor, ¡una descomunal ola de humo negro hizo erupción desde la cueva de inmortal de Bai Xiaochun!!

Esta vez, hasta el arcoíris violeta, aquel en el que vivía el patriarca semidiós, se vio afectado. ¡Todo se manchó de negro!

La Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado entera quedó cubierta por el humo negro, y llenó los corazones de todos los presentes de asombro y temor.

—¡No puede ser! Qué… ¿¡Qué tipo de humo es este!?

—¿A dónde fueron? No puedo ver nada…

—¡Corran! Este humo es demasiado acre, ¡debe ser veneno! ¡Aaarggghh!!

Pagina Anterior
Pagina Siguiente