Capítulo 868 – AWE – ¡A la Batalla!

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Por donde quiera que pasaban, acababan impunemente con sus enemigos. Ponía especial énfasis en los cultivadores en el Alma Naciente, y le tomó un momento muy corto acabar con diez de ellos.

Ese era el límite del dominio glacial de Bai Xiaochun estando en el gran círculo de la etapa del Alma Naciente. Podía crear varias proyecciones poderosas, pero tenían un tiempo limitado.

Pero solo había necesitado el tiempo de unos respiros para acabar con más de una decena de expertos en el Alma Naciente en ese campo de batalla, así como también acabar con el cuerpo carnal del Patriarca Río del Dao, el cual solo quedó en forma de divinidad naciente.

Todos estaban pasmados como si les hubiera caído un rayo.

—¡¡Esto es imposible!!

—Patriarcas, esto… cómo… ¿¡cómo puede estar pasando!?

—¿Cuál es el nivel de su base de cultivo? ¡Apenas usó el tiempo de unos respiros para acabar con muchos expertos en el Alma Naciente y hasta derrotó a un deva!! —Los cultivadores de las tres sectas estaban impactados, y temblaban con temor e incredulidad. Ver a Bai Xiaochun derrotar tan contundentemente al patriarca deva de la Corte del Río del Dao, el cual tuvo que escapar como un perro, los dejó al borde del colapso mental.

Especialmente los cultivadores de la Corte del Río del Dao, los más aterrados de todos.

Hacía mucho tiempo, Bai Xiaochun había marcado a los elegidos de las tres sectas con la imagen de una tortuga. Ahora los tenía temblando de terror e incapaces de creer lo que veían… El hecho de que su patriarca ya hubiera sido casi asesinado y tuviera que escapar arruinado… ¡¡demostraba que ahora Bai Xiaochun era inimaginablemente poderoso!!

La moral de los cultivadores de las tres sectas estaba cayendo rápidamente. Por otro lado, los miembros de la Secta Desafiadora del Río empezaron a vitorear a todo pulmón.

Ya no podían contener su emoción. La Secta Desafiadora del Río llevaba mucho tiempo bajo demasiada presión. Llevaban años sufriendo de los abusos de las otras tres sectas, incluso cuando sus discípulos salían a entrenar. La fricción se había tornado tan seria que algunos discípulos habían muerto en los conflictos resultantes.

Desgraciadamente, la Secta Desafiadora del Río simplemente no era lo bastante fuerte. Por el bien mayor, y con la esperanza de evitar que las cosas se salieran de control tan rápido, y especialmente para no darle a las tres sectas una excusa para atacar, se habían visto forzados a aguantar.

Pero a pesar de lo mucho que habían aguantado, las tres sectas aun así lograron conseguir la aprobación tácita de la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado, para exterminar a la Secta Desafiadora del Río. Por lo tanto, el odio que los discípulos de la Secta Desafiadora del Río sentían hacia las otras tres sectas habían llegado a un nivel inimaginable. Ya no podían existir juntos bajo el mismo cielo.

Y ahora… uno de sus poderosos patriarcas deva había sido apaleado y forzado a escapar. Era tan emocionante que los discípulos de la Secta Desafiadora del Río no podían contenerse. Y lo que era más importante… era Bai Xiaochun. El espíritu y el corazón de la Secta Desafiadora del Río; ¡él mismo había nombrado a la secta! Era su orgullo y su alegría, ¡alguien que realmente merecía ser referido como un elegido consumado!

—¡El Abuelo de la Secta Bai!

—¡¡El Abuelo de la Secta Bai!!

—¡¡¡El Abuelo de la Secta Bai!!!

Hubiera sido difícil saber quién fue el primero, pero en poco tiempo, todos en la Secta Desafiadora del Río coreaban lo mismo, y crearon unas ondas sonoras que se extendieron por doquier.

Song Junwan estaba abrumada por la emoción. Ver a Bai Xiaochun de pie frente a ella era como un sueño que hizo que aparecieran lágrimas de alegría en sus ojos.

Shangguan Tianyou no decía nada. Se veía agotado, había emociones encontradas en sus ojos. Pero ya habían pasado muchos años y había cambiado. Ya no era el tipo de persona que se alteraba fácilmente.

Beihan Lie tenía sus manos apretadas fuertemente y observaba con odio a los discípulos de las tres sectas. Cerca de él yacía un cadáver, el cadáver de un perro negro… Poco antes de la llegada de Bai Xiaochun, ese perro negro había luchado hasta la muerte para protegerlo.

Dentro de los cuarteles de la secta, el Patriarca Corriente de Sangre estaba temblando de emoción dentro del Ancestro de Sangre. Hasta él había estado en medio de la desesperación hacía unos momentos, pero ahora se encontró a sí mismo recordando a aquel Bai Xiaochun que había asumido la apariencia de Cripta Nocturna hacía tantos años en el Pico Medio.

El conejo estaba de pie sobre la cabeza del Ancestro de Sangre, y también observaba a Bai Xiaochun mientras murmuraba algo en una voz que más nadie podía escuchar.

¡El Patriarca Corriente Espiritual, Zheng Yuandong y el mono también estaban mirando la esperanza de la secta!

—¡A este milagro me refería! —murmuró el mono con un resplandor brillante en sus ojos.

La Secta Desafiadora del Río rebosaba de emoción, Bai Xiaochun miró por un momento el cuerpo carnal destruido del Patriarca Río del Dao, y luego a su divinidad naciente que escapaba. Después se volteó a ver al Patriarca Río Estrellado y al Patriarca Río de la Polaridad, quienes estaban tan conmocionados por la derrota del otro deva que ni se atrevieron a seguir adelante con su avance.

Ya que ellos mismos eran devas, entendían muy bien el Reino Deva, y por eso estaban más angustiados que todos los demás.

Sabían bien que, aunque el Patriarca Río del Dao solo se encontraba en el Reino Deva inicial. sus técnicas lo hacían el más fuerte de los tres. Y sin embargo, había sido derrotado por Bai Xiaochun en apenas el tiempo de unos respiros.

Podían ver que, de no ser por el caos en el campo de batalla que evitaba que Bai Xiaochun lo persiguiera, ¡al Patriarca Río del Dao le hubiera costado mucho escapar con vida!

¡Bai Xiaochun podía matar devas! Esta realización dejó conmocionados a los dos patriarcas restantes. Ya que los devas podían reemplazar la voluntad de los Cielos, el poder espiritual al que tenían acceso, así como todas sus técnicas mágicas y habilidades divinas contenían el poderío de la creación. Eran como dioses para los cultivadores más débiles, y seres prácticamente imposibles de matar.

Solo alguien que también estuviera en el Reino Deva inicial tendría posibilidades de vencer a alguien así. Además, sería muy difícil matar realmente a su oponente. Por lo tanto… lo que acababa de ocurrir frente a ellos parecía algo casi imposible. Cuando Bai Xiaochun volteó a verlos, los dos desataron el poder de sus bases de cultivo.

—¿Por qué no detenemos la batalla por hoy Bai Xiaochun…? —dijo el Patriarca Río Estrellado.

—Solo actuamos porque la Secta Desafiadora del Río no tenía ningún deva, —añadió el Patriarca Río de la Polaridad—. Pero al ver que tu calificas, pues supongo que no es más que un gran malentendido…

Ninguno de los dos quería seguir con la batalla. La verdad era que no tenían confianza en poder encargarse del aterrador Bai Xiaochun. Por lo tanto, ambos intentaron usar su preocupación por la Secta Desafiadora del Río para terminar las cosas.

—No pienses solo en ti Bai Xiaochun. Tienes que tomar en cuenta a los demás discípulos de la Secta Desafiadora del Río. Llevan ya mucho tiempo luchando. La verdad es que no hay necesidad de más peleas y matanzas…

—Cierto. Nuestras tres sectas aún tienen la ventaja. Si seguimos así, no será de beneficio para la Secta Desafiadora del Río. Además, tu gente ya está agotada. Si continúan, seguramente sufrirán más heridas y bajas. ¡Tienes que pensar en tus compañeros discípulos!

Mientras Bai Xiaochun flotaba allí viéndolos fríamente, el Patriarca Corriente Espiritual alzó la mirada desde los cuarteles de la secta y gritó, —Si no aplastamos al enemigo… ¿¡cómo podrían terminar las cosas!? ¿Acaso la sangre de la Secta Desafiadora del Río se puede derramar así nada más? Este lugar… ¡no es un lugar al que puedan irrumpir como si nada y luego irse tranquilamente!

Los ojos de los demás discípulos se tornaron de color carmesí y también empezaron a gritar con ira.

—¡Haga algo Patriarca! ¡Estamos dispuestos a seguir luchando!

—Han invadido nuestra Secta Desafiadora del Río, ahora deben pagar el precio. ¡¡Con su sangre!!

Mientras los gritos se intensificaban, el ejército de las tres sectas empezó a temblar. Ya en este momento, no tenían deseos de seguir luchando, de hecho, incluso empezaron a retroceder.

Cuando Bai Xiaochun vio todo eso, su intención asesina empezó a arder con más intensidad. Entonces se escucharon fuertes estruendos y decidió salir disparado hacia los dos devas restantes. Aunque no le gustaban las matanzas, sabía que las cosas eran tal y como había dicho el Patriarca Corriente Espiritual. Estas personas habían venido a atacar a la Secta Desafiadora del Río, ¡y tenían que pagar por ello!

¡Acabar con el cuerpo carnal de un insignificante deva no era suficiente!

Los Patriarcas Río Estrellado y Río de la Polaridad sentían el corazón a millón. Sus rostros cambiaron súbitamente… ¡se dieron cuenta de que no podrían evitar esta pelea!

Tomando esto en cuenta, se consolaban con el hecho de que, aunque quizás no podrían derrotar a Bai Xiaochun uno contra uno, aún podían unir fuerzas. El destello de la determinación pasó por los ojos de ambos, ¡y desataron sus habilidades divinas más poderosas!

Los Cielos y la tierra se sacudieron violentamente, un sinfín de cuerpos celestes se materializaron alrededor del Patriarca Río Estrellado.

En cuanto al Patriarca Río de la Polaridad, sabía que estaba enfrentando a un oponente formidable. Una voluntad diabólica estalló a su alrededor, ¡y convocó la descomunal proyección de un ser diabólico con 1.000 brazos!

Luego, ¡ambos arremetieron para atacar a Bai Xiaochun!

¡Una gran batalla entre devas estaba por comenzar!

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