Capítulo 861 – AWE – Una Mujer Peinándose el Cabello

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Bai Xiaochun observó de nuevo ese tocador dilapidado… ¡y vio repentinamente a una mujer!

Le estaba dando la espalda, por lo que le era imposible verle la cara. Llevaba una túnica roja, y estaba peinando su largo cabello negro. Y cantaba mientras lo hacía…

Sorprendentemente… ¡¡esa mujer solo tenía un brazo!!

Junto a esa mujer llegó una frialdad como la de las profundidades del invierno. Por temor a que su grito de terror interrumpiera el canto de la mujer, Bai Xiaochun se tapó la boca con las manos.

No podía haber estado más aterrado. Pudo sentir de inmediato que su base de cultivo no era lo suficientemente alta para luchar con esta mujer; le hacía sentir como si estuviera siendo aplastado por una montaña de los Cielos.

Se formaron lágrimas en sus ojos y empezaron a caer por sus mejillas mientras se preguntaba por qué siempre terminaba enfrentando situaciones tan extrañas. Quería escapar, pero después de ver la habitación a su alrededor, se dio cuenta de que no había ni puertas ni otras salidas.

¿Qué hago?… ¿¡qué hago!? —sollozaba por dentro. Repentinamente, la mujer parecía haberse dado cuenta de que no estaba sola, dejó de peinarse el cabello, y también dejó de cantar.

El corazón de Bai Xiaochun latía a millón.

—¡No es lo que usted cree Sénior! —dijo súbitamente. Entonces empezó a desvariar incoherentemente. —No le quise interrumpir… Eh, yo también soy una persona importante. Mi aprendiz es el Emperador del Infierno. ¿Conoces al cuidador de tumbas? Él me envió aquí…

La presión que le hacía sentir esta mujer sobrepasaba incluso lo que había sentido de El Celestial.

Entonces, por temor a no estar explicando las cosas con la suficiente claridad, procedió a decir, —¡Ni siquiera quería venir aquí! No me hagas caso. Tú… ¡cantas muy bien! Es muy placentero de escuchar…

Fue entonces que la mujer se volteó, ¡y esto provocó un chillido punzante en Bai Xiaochun!

Su rostro… no tenía nariz, ni ojos, ni boca… ¡¡nada!!

¡¡Estaba completamente vacío!!

Bai Xiaochun sintió que su cabeza estaba por explotar. Dejó salir otro chillido, se tambaleó hacia atrás y colocó el medallón de comando frente a él. Una luz negra empezó a salir de este e hizo que su visión se nublara…

También empezó a desvanecerse al mismo tiempo que eso pasaba, ¡y se desvaneció del camarote privado!

Para cuando reapareció, un sinfín de hebras de cabello arremetieron por el aire justo en el lugar que acababa de ocupar, e hicieron que se escuchara un fuerte golpe.

Cada uno de esos cabellos rebosaba con un poder que sobrepasaba el Reino Deva.

Estaba claro que, si Bai Xiaochun hubiera sido atacado, ¡hubiera muerto!

Poco después, esos cabellos se retorcieron y desvanecieron Mientras tanto, la mujer sin rostro del tocador volvió a voltearse hacia el espejo resquebrajado, y empezó a peinar su cabello de nuevo lentamente… y a cantar.

Para cuando Bai Xiaochun reapareció, estaba sobre el mar de huesos, a solo unos dos días de la región del delta oriental del Río Alcance Celestial.

Cuando se materializó, se pudo ver una mirada vacía en sus ojos. Pero esa mirada se desvaneció lentamente y recobró la claridad. Quedó boquiabierto y vio a su alrededor para descubrir que estaba afuera del galeón. Todo lo que acababa de ocurrir parecía haber sido una alucinación o un sueño.

Sin embargo, sabía que no había sido ninguna alucinación. Fuera ese galeón fantasma, o la mujer que se peinaba, todo había sido muy real. A estas alturas, se dio cuenta repentinamente de que había sido extremadamente afortunado.

—Así que, ¡¡el Bisabuelo Cuidador de Tumbas no mentía después de todo!! —Bajó a ver el medallón de comando con temor residual en sus ojos, y se dio cuenta de que era el único motivo por el que había escapado de la muerte.

—Este Barrizal Muerto es un lugar verdaderamente maligno. ¿¡Y qué diablos era esta fantasma!? —Tan solo pensar en ella le metía terror en el corazón. Entonces le dio una palmada a su bolso de almacenamiento y sacó a Song Que y al Maestro Deidad Adivina.

—¡Todo esto fue su culpa! —dijo—. De no tener que ir a salvarlos a ustedes, ¡¡no hubiera estado en ningún peligro!!

En cuanto Song Que y el Maestro Deidad Adivina salieron, empezaron a recuperar el sentido.

Song Que se frotó el puente de la nariz y dijo, —¿Qué ocurrió? ¿Estamos afuera? ¿Cómo es que no recuerdo nada…?

El Maestro Deidad Adivina vaciló por un momento y luego miró a Bai Xiaochun con una mirada perpleja. —Recuerdo estar sobre la cubierta principal, pero después de cerrar la puerta… no recuerdo más nada.

Bai Xiaochun suspiró y les contó todo lo que había ocurrido en las cubiertas inferiores. Y mientras lo hacía, los ojos de ellos se abrieron de par en par y hasta abrieron la boca asombrados.

La historia no solo era completamente impactante, podían ver que no estaba mintiendo.

—¿Fui el primero en entrar? —Preguntó Song Que. A un lado, el Maestro Deidad Adivina se estremeció al escuchar sobre el rostro de fantasma de piel verde y largos colmillos que había aparecido sobre su propio rostro.

Bai Xiaochun dejó salir un bufido y dijo, —De no ser por mí, ¡ustedes dos aún estarían en ese galeón!

Justo estaba a punto de seguir con su reprimenda, cuando recordó que seguían estando en el Barrizal Muerto.

—Miren, —les dijo de prisa—, podemos hablar después de salir de aquí. ¡Este lugar es demasiado maligno! —Dicho esto, se fue velozmente al a distancia, seguido por los aterrados Song Que y el Maestro Deidad Adivina.

Dada la velocidad que mantenían, no les tomó mucho tiempo acercarse a los bordes del Barrizal Muerto. Poco a poco se veían cada vez menos huesos, ¡y Bai Xiaochun eventualmente quedó seguro de que solo les faltaba un día de viaje!

—¿Qué tan lejos avanzamos en ese galeón? —Por lo que recordaba, solo habían estado unas tres o cuatro horas en el galeón, pero los había llevado mucho más cerca de su destino. Basándose en esto, un cálculo rápido reveló que el galeón probablemente era capaz de cruzar todo el Barrizal Muerto en apenas un día.

***

Mientras Bai Xiaochun, Song Que y el Maestro Deidad Adivina se preparaban para salir del Barrizal Muerto, ¡la guerra estalló en las Partes Medias orientales del Río Alcance Celestial!

Era una guerra en la que las otras tres grandes sectas estaban uniendo fuerzas contra la Secta Desafiadora del Río, la cual era simplemente incapaz de resistir. ¡¡Era una guerra de exterminación!!

El aire alrededor de la Secta Desafiadora del Río estaba repleta de estruendos. Una formación de hechizos resplandeciente protegía la secta, la cual estaba impulsada por el poder del Baniano del Cielo Monstruoso. Esa formación de hechizos estaba siendo atacada por incontables habilidades divinas y técnicas mágicas, ¡y ya estaba retorciéndose y distorsionándose al borde del colapso!

Había dos soles afuera de la formación de hechizos, uno blanco y uno negro, así como un espantapájaros que se movía de un lado a otro. Todo eso, combinado al poder de casi todos los discípulos de la Secta Desafiadora del Río, ¡les permitía librar una feroz batalla por doquier!

Pero era obvio quienes eran los que tenían la ventaja. Había más de 100.000 cultivadores asediando la secta, los cuales estaban organizados en tres ejércitos que atacaban desde tres direcciones. Cada ejército poseía un aura aterradora respaldándolo, un aura que parecía sobrepasar la voluntad de los Cielos.

Esas auras pertenecían a expertos poderosos en el Reino Deva inicial. Solo eran devas del Dao Mortal, apenas comparables a la Dama Polvo Rojo, del tipo de personas que Bai Xiaochun podía enfrentar sin siquiera ponerse nervioso. Pero para la Secta Desafiadora del Río, eran como unas montañas inalcanzables.

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