Capítulo 820 – Una Batalla Intensa

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Bai Xiaochun estaba temblando de miedo. Era obvio que Lei Shan era vastamente más poderoso que antes, a pesar de que esto claramente había venido a un costo increíble. Pero, aunque el intercambio previo lo hubiera asesinado o no, una cosa estaba clara; en realidad ya había muerto en combate hacía mucho.

Acaso pueden los muertos… ¿volver a morir? —pensó con terror mientras veía el cadáver de Lei Shan. Pero Lei Shan no se movía para nada, mientras que la Dama Polvo Rojo y Gongsun Wan’er luchaban con más ferocidad que nunca.

La Dama Polvo Rojo finalmente se daba cuenta de que estaba frente a un oponente formidable, y constantemente hacía gestos de conjuro de dos manos para mandar rayos de luz rojos que parecían capaz de despedazar hasta al aire.

El loto rojo, su objeto mágico, daba vueltas a su alrededor, de vez en cuando enviaba ráfagas de pétalos de flores. Debido a eso, estaba constantemente rodeada por el poder de un deva que podía exterminar todo lo que tocara.

Pero esto solo era secundario. Lo más importante era su propia base de cultivo deva, la cual enviaba una presión capaz de aplastar a cualquier cultivador en el Alma Naciente como una montaña. Fuera física o mentalmente, esa presión sería difícil de soportar. La mayoría de los oponentes frente a ella probablemente terminarían destruidos en cuerpo y alma sin siquiera poder resistirse.

Pero Gongsun Wan’er no era un oponente ordinario. La técnica mágica que estaba usando era muy extraña; arrojaba unos anillos de luz negra en el aire, y cada uno estaba repleto con un poder destructivo que absorbía la fuerza vital de la Dama Polvo Rojo.

Una de las cosas más sorprendentes era la velocidad de Gongsun Wan’er. Se movía tan rápido que apenas se podía ver una figura borrosa que dejaba imágenes residuales a su paso. Conforme progresaba la batalla, se acumulaban cada vez más anillos negros alrededor de la Dama Polvo Rojo.

Se escuchaban estruendos sin cesar. Estaba claro que la base de cultivo de Gongsun Wan’er aún no estaba al nivel de un deva, y sin embargo no parecía sentir ninguna presión al luchar con la Dama Polvo Rojo. Lo que era aún más extraño, era que Bai Xiaochun apenas lograba distinguir un Avatar Dhármico detrás de las imágenes residuales de Gongsun Wan’er. Ese Avatar Dhármico mostraba a una mujer en una túnica negra, era espectacularmente hermosa y tenía una mirada de desdén y arrogancia en sus ojos.

La batalla de hecho estaba aproximándose a Bai Xiaochun, y las técnicas mágicas usadas hacían que el área fuera muy peligrosa. Salían ondas de choque constantemente, por lo que para él o los demás soldados era imposible siquiera acercarse.

Bai Xiaochun se las veía mejor que muchos de los demás soldados. Algunos estaban siendo afectados por alguna clase de fuerza gravitacional que absorbía su fuerza vital y les ponía el cabello blanco.

Si las personas cercanas estaban teniendo problemas, no había ni por qué mencionar lo difícil que estaban siendo las cosas para la Dama Polvo Rojo. Tenía una expresión espantosa en su rostro, pero no había tiempo de hablar. Necesitaba mantener hasta lo último de su concentración en esta batalla.

El Bai Xiaochun con el que estaba luchando estaba siendo mucho más difícil de manejar de lo que había anticipado. Casi parecía una persona distinta a la que había combatido en el pasado. De hecho, aunque físicamente se veía como Bai Xiaochun, en lo que concernía a su aura, se sentía claramente como una persona distinta.

No cabía dudas de que estaba siendo muy diferente de lo que recordaba.

Las habilidades divinas de la Dama Polvo Rojo no parecían capaces de herirlo en lo más mínimo. Además, los anillos de luz negros que enviaba hacia ella la estaban afectando mentalmente.

¡Definitivamente no está en la etapa del Alma Naciente! —pensó impresionada. Durante todo este tiempo, se podía ver una sonrisa extraña en el rostro de Gongsun Wan’er, y sus ojos titilaban con una luz extraña. Se lamía continuamente los labios, como si estuviera pensando en lo deliciosa que era la Dama Polvo Rojo, y en lo maravilloso que sería consumirla.

Bai Xiaochun estaba conmocionado por lo que veía, y empezó a retroceder tan rápido como le era posible. Mientras veía la pelea de las mujeres, se percató de que el Avatar Dhármico de antes ya no se veía por ningún lado. Hasta se preguntaba si solo habían sido ideas suyas. Ahora estaba cayendo en cuenta que la Dama Polvo Rojo no podría luchar de este modo por mucho tiempo. Así que, con el corazón a mil, empezó a pensar en cómo convencerla de escapar.

Pero fue entonces que la situación cambió súbitamente. Una luz asesina estalló desde los ojos de la Dama Polvo Rojo, y se echó para atrás repentinamente. Gongsun Wan’er sonrió al ver esto, y estaba a punto de arremeter, pero su expresión cambió de golpe y retrocedió.

En ese momento, el pecho de la Dama Polvo Rojo subía y bajaba con su respiración y sus ojos contenían un resplandor de locura. Unas fluctuaciones deva emanaron de ella repentinamente con una fuerza y velocidad explosivas, se unieron con toda la creación a su alrededor, y la hicieron ver cómo el regente de todos los Cielos y la tierra.

—¡Sin lugar a duda morirás Bai Xiaochun! —le gritó, al parecer una gran determinación la había inundado. Entonces realizó un gesto de conjuro de dos manos y su rostro palideció mientras una gota de sangre salía de su dedo índice.

Esa sangre resplandecía cómo si fuera un tesoro precioso, y cuando apareció, toda la luz del área se opacó. Estaba claro que no era sangre ordinaria. De hecho, esta era una técnica mágica de la Dama Polvo Rojo, algo que combinaba el poder de su base de cultivo con su esencia vital, para crear una gota de… ¡sangre mágica!

No era sangre del alma. Pero esta sangre mágica contenía elementos respecto a la iluminación de la Dama Polvo Rojo acerca de los grandes Daos de los Cielos y la tierra. En cuanto apareció, ¡se transformó en una lanza de color rojo sangre!

A primera vista, ya era mucho más impresionante que la lanza que había usado para acabar con Lei Shan. De hecho, logró que la expresión de Gongsun Wan’er cambiara un poco, lo cual hizo que surgiera algo de esperanza en el corazón de Bai Xiaochun. Y sin vacilar ni un segundo, la Dama Polvo Rojo levantó la lanza y se la arrojó a Gongsun Wan’er.

Con el paso de la lanza por el aire, surgían grandes estallidos sónicos, esta apareció casi al instante frente a Gongsun Wan’er. Pero entonces Gongsun Wan’er tuvo un súbito estallido de velocidad y evadió a un lado justo a tiempo para que la lanza entrara por el suelo detrás de ella.

Bai Xiaochun quedó boquiabierto. Tan solo ver esa lanza lo llenaba con una sensación de peligro, y casi no podía creer que no hubiera dado en el blanco.

Mientras Gongsun Wan’er se alejaba de la lanza, la Dama Polvo Rojo permanecía flotando en el aire, sus ojos brillaban con una luz roja y otra gota de sangre apareció en la punta de su dedo medio.

Esa era… ¡otra gota de sangre mágica!

Esta se convirtió de inmediato en otra lanza que salió disparada para atacar. Luego salió sangre de su dedo anular, su meñique y su pulgar. Al final fueron arrojadas otras cuatro lanzas, y aunque Gongsun Wan’er logró evadirlas todas, terminaron formando una especie de semicírculo en el suelo.

Eran como una barricada que cambió la expresión de Gongsun Wan’er. Justo cuando parecía querer escapar, apareció una sexta lanza… y entonces una séptima… salieron más lanzas de sangre mágica, y todas se incrustaron en el suelo alrededor de Gongsun Wan’er… ¡hasta formar un círculo completo!

Para cuando logró esto, ya la Dama Polvo Rojo tenía problemas para respirar y su rostro estaba prácticamente carente de color. Usar la sangre mágica para darle poder a estas técnicas era muy agotador, y no era algo que pudiera usarse durante mucho tiempo.

Pero los resultados eran sorprendentes. Gongsun Wan’er claramente estaba en problemas y quería escapar, pero en cuanto se acercaba a alguna de esas lanzas, empezaba a salir una niebla negra de su cuerpo, casi como si se estuviera derritiendo, entonces se veía forzada a retroceder.

Los soldados circundantes de la Legión del Fantasma Gigante estaban animados y empezaron a acercarse un poco para ofrecer su ayuda, Bai Xiaochun estaba entre ellos.

Sin embargo, fue entonces que Gongsun Wan’er quien estaba atrapada observó furiosamente a la Dama Polvo Rojo y dejó salir un chillido estridente que prácticamente apuñaló la mente de todos los presentes y las llenó de dolor.

Las diez lanzas repentinamente empezaron a agrietarse.

La expresión de la Dama Polvo Rojo cambió un poco, pero no se veía alarmada. Sus ojos de fénix resplandecían con intención asesina, ¡realizó un gesto de conjuro de dos manos y entonces apuntó sus dedos hacia las lanzas!

—¡Quiébrense y destruyan! —dijo. Una luz roja estalló desde las diez lanzas mientras salían del suelo y salían disparadas hacia Gongsun Wan’er. Antes de que esta pudiera hacer nada, ¡lograron apuñalarla y luego dieron una vuelta para otro ataque!

Desde la perspectiva de Bai Xiaochun, ¡era como ver incontables rayos de luz roja que formaron una red de color rojo que tenía atrapada a Gongsun Wan’er! ¡Era obvio que terminaría asesinada en cuerpo y alma!

Al mismo tiempo, los gritos de Gongsun Wan’er resonaban por todo el campo de batalla.

Fue un escenario aterrador para Bai Xiaochun, y repentinamente comprendió lo poderosa que era la Dama Polvo Rojo. Estaba claro que ya casi ganaba esta batalla, y esto hizo que tanto ella como todos los demás presentes dejaran salir un suspiro de alivio…

Y, sin embargo, por alguna razón, Bai Xiaochun sentía que estaba siendo un poco despiadado.

Después de todo, Gongsun Wan’er nunca hizo nada para herirme…

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