Capítulo 769 – Te Reto a que Intentes Eso de Nuevo, Duque Celestial Chen.

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Cuando Bai Xiaochun llegó afuera de la Sala del Pontífice del Cielo dentro del palacio imperial, pudo percatarse de inmediato de que no estaba vacío cómo era habitual. Había presentes varias decenas de cultivadores que habían venido a ofrecer sus saludos formales al sumo pontífice del cielo.

Uno de ellos era Chen Haosong, junto a aquel viejo que Bai Xiaochun había visto antes. esos dos eran duques celestiales, y también había otros tres duques celestiales. Aunque Bai Xiaochun no los reconocía, por sus auras, podía ver que eran devas.

El resto de las personas eran marqueses celestiales. Bai Xiaochun pudo reconocer a cuatro de ellos, habían formado parte del grupo de nueve que lo había asediado antes.

Todos tenían expresiones espantosas en sus rostros, y esperaban a que el sumo pontífice del cielo los convocara para una audiencia. En cuanto Bai Xiaochun llegó, todas las miradas se posaron sobre él.

—¡¡Bai Hao!! —muchos rugieron entre dientes.

Los ojos de en particular Chen Haosong resplandecían con frialdad, claramente deseaba poder matar a Bai Xiaochun. Al fin y al cabo, él había sido bastante cercano al Marqués Celestial Li, y en este momento, ¡ni siquiera estaba claro si ese hombre estaba vivo o muerto!

Toda la nobleza y la aristocracia de la Ciudad del Archi-Emperador había quedado conmocionada por el hecho de que el sumo pontífice del cielo arrestara a dos marqueses celestiales. Después de investigar un poco, quedó claro que Bai Xiaochun estaba tras todo, y su odio por él solo creció, pero no se atrevían a hacer nada al respecto directamente.

Cuando las miradas de cinco devas, y un grupo entero de mitad devas se posó sobre Bai Xiaochun, le hicieron sentir cómo si hubiera un sinfín de montañas apiladas sobre él.

La frialdad de esas miradas arruinó aún más el humor de Bai Xiaochun, y también empezó a ponerse nervioso.

—¡No puedo creer que tengan tantas ganas de matarme! No se atreven a ver de ese modo al sumo pontífice del cielo, pero ni se contienen conmigo. ¡Es obvio que se meten conmigo porque tienen bases de cultivo más altas! —Su corazón se estremeció con temor y abrió un poco de distancia entre él y el grupo.

Fue entonces que Chen Haosong habló.

—¡Cómo te atreves a engañar al sumo pontífice del cielo Bai Hao! Si tienes pruebas de que los Marqueses Celestiales Li y Chen sean traidores, ¡entrégamelas de inmediato para verlas! —Sus palabras iban acompañadas de una intención asesina explosiva, y su mirada peligrosamente incisiva dejaba claro que, si pudiera, ya hubiera asesinado fríamente a Bai Xiaochun.

La expresión de Bai Xiaochun cambió al esforzarse para lidiar con la presión que lo aplastaba. La energía que emanaba Chen Haosong era cómo una gran montaña que lo aplastaba. Un zumbido retumbaba en sus oídos, dio varios pasos hacia atrás, y en el proceso palideció, hasta su base de cultivo se desestabilizó un poco.

Repentinamente surgió una sensación de crisis mortal en su interior, por lo que su corazón se sacudió. Pero también apareció un resplandor de odio en sus ojos al recordar la trágica escena de aquel agujero repleto de 10.000 cadáveres. En vez de intentar estabilizar su base de cultivo, lo que hizo fue morderse la lengua y tambalearse hacia atrás, y luego escupió una gran bocanada de sangre.

—¡Qué coraje tienes Duque Celestial Chen! —le gritó—. ¿¡Estás intentando asesinar al comisionado inspector justo frente a la Sala del Pontífice del Cielo!? ¿¡No me digas que estás intentando iniciar una revuelta aquí y ahora!? —Tan solo un pensamiento suyo alcanzó al Batallón de Sangre de Soldados Cadáver, por lo que un gran número de soldados cadáver se acercaron volando con intención asesina.

Por los ojos de Chen Haosong pasó otro resplandor gélido, pero sabía cuándo contenerse de ser necesario. Aunque había puesto un poco del poder de su base de cultivo en las palabras de hacía un momento, solo esperaba intimidar a Bai Xiaochun un poco, no herirlo. Claro, la razón por la que se contenía intencionalmente de herirlo era justamente porque estaban de pie frente a la Sala del Pontífice del Cielo.

¡Jamás se hubiera imaginado que Bai Xiaochun realmente lo acusaría de algo que no había hecho! Y de paso, hasta lo usó como excusa para convocar a su Batallón de Sangre de Soldados Cadáver.

Chen Haosong frunció el ceño, y los cuatro duques celestiales a su lado hicieron lo mismo.

Un resplandor de locura apareció en los ojos de Bai Xiaochun. Estaba convencido de que estas personas no se atreverían a matarlo en este lugar. Al fin y al cabo, cuál sería el punto de que el sumo pontífice del cielo lo usara para advertirles a los demás, ¿si luego dejaba que lo mataran tan sencillamente?

De cualquier modo, Bai Xiaochun no estaba preocupado por ninguna amenaza a su vida en este lugar. Aún estaba de un humor terrible y quería desahogase un poco, por lo que decidió llevar a cabo una pequeña prueba.

—¡¡Te reto a que digas eso de nuevo Duque Celestial Chen!! —gritó. El aura asesina de sus 1.000 soldados cadáver se volvió más intensa. Todas las miradas estaban fijas directamente sobre Chen Haosong, como si estuvieran listos para atacar ante la más mínima provocación.

—¡No te atreverías! —dijo Chen Haosong, su expresión cambió de nuevo al comprender nuevamente lo tramposo que podía ser este Bai Xiaochun.

—¿Qué no me atrevería? ¡No hay nada que no me atreva a hacer! ¡Le di una bofetada al rey fantasma gigante! ¡Rapté a más de cien personas en la Tetera de Nigromante! Luché personalmente contra cientos de elegidos en el Barrio 89. Así que dime de nuevo, ¿¡qué es lo que no me atrevería a hacer!? ¡Da un paso más y lo verás tú mismo!

—¿¡Me estás amenazando!? —dijo Chen Haosong estrechando unos ojos que ardían repletos de ganas de matar.

A estas alturas, Bai Xiaochun decidió olvidarse de su cautela. Su ira estaba al máximo, observó al resto de las personas reunidas y gritó enfurecido, —¡Y no se crean que lo dejaré pasar si alguno de ustedes se atreve a actuar! ¡JODER! Si puedo amenazar a un duque celestial, ¿¡qué les hace pensar que le temo a unos simples marqueses celestiales!? Escúchenme. De ahora en adelante, lo mejor será que tengan cuidado cerca de mí. ¡Soy el comisionado inspector y mantendré los ojos sobre todos ustedes!

Aunque los marqueses celestiales estaban repletos de ira, al ver que Chen Haosong solo se contenía y no se atrevía a actuar… era obvio que ellos no tenían más opción que observar furiosamente a Bai Xiaochun.

Claro, Bai Xiaochun no le temía para nada a que las personas solo lo vieran fijamente, y les regresó la mirada firmemente.

La expresión de Chen Haosong se tornó aún más espantosa, y justo cuando parecía estar a punto de perder el control de su ira, alguien se aclaró la garganta dentro de la Sala del Pontífice del Cielo. Entonces la puerta se abrió lentamente, y el sumo pontífice del cielo salió caminando tranquilamente.

—¿¡Cómo vamos a mantener un frente unido con todas estas disputas!? —dijo con una voz áspera.

Todos, incluyendo Chen Haosong, se voltearon, juntaron sus manos y se inclinaron.

—¡Saludos, Sumo Pontífice del Cielo!

El sumo pontífice del cielo se veía un poco encorvado allí de pie sobre la Sala del Pontífice del Cielo. Se veía viejo y nada amenazante, pero todos lo observaron con ojos que contenían temor en lo profundo de ellos.

—Asumo que ha venido un grupo tan grande porque tienen algo importante que discutir. ¿Correcto?

Chen Haosong respondió respetuosamente, —Sumo Pontífice del Cielo, recordaremos su consejo de corazón. La razón por la que este Júnior ha venido aquí hoy, es que debo reportar que las cosas no han ido bien en la batalla de la Gran Muralla occidental. Me gustaría solicitar el uso de uno de los tesoros secretos, la Púa de Alcance Celestial…

Los demás duques celestial procedieron de manera similar, reportaban que tribus habían tenido problemas o que tesoros preciosos habían aparecido. Algunos ofrecían noticias sobre la región del Río Alcance Celestial.

Muchos de los marqueses celestiales prosiguieron con lo mismo. Reportaban cosas aleatorias que no tenían nada que ver con el Marqués Celestial Li o Chen. Aunque Bai Xiaochun pudo aprender un poco de la situación externa al escuchar sus reportes, sabía que todos estos eran un montón de viejos zorros astutos, y no necesitaban mencionar directamente su verdadera meta. Venir todos juntos aquí bastaba para enviar un mensaje claro.

Además, no les hacía parecer que fueran leales al archi-emperador. La posición del comisionado inspector había llevado muchos años vacante, pero ahora que alguien la ocupaba, dos marqueses celestiales habían sido arrestados casi de inmediato. Esto bastaba para poner nerviosa a toda la nobleza y la aristocracia, y era normal que vinieran a buscar un poco de clarificación sobre el asunto.

Pero no todos estaban dispuestos a dejar las cosas así. Uno de los marqueses celestiales parecía ser un poco más despistado que los demás, y en cuanto todos dieron sus reportes, este dijo, —Sumo Pontífice del Cielo, eh… sobre el Marqués Celestial Li…

En respuesta a esto, todos los demás se le quedaron viendo conmocionados, y muchos hasta empezaron a sudar intensamente. Por otro lado, el sumo pontífice del cielo se volteó hacia la persona que acababa de hablar, había una mirada oscura en sus ojos.

—Habla más fuerte, —le respondió lentamente—. No te escuché bien.

—Eh… yo…

—¡¡Más fuerte!! —le repitió el sumo pontífice del cielo.

El marqués celestial empezó a sudar intensamente. Y dijo temblando, —Su humilde servidor… no… ¡no tiene ninguna pregunta!

El sumo pontífice del cielo asintió y luego observó al grupo silenciosamente. Después de que pasaran varios segundos dolorosos, Chen Haosong finalmente partió, y el resto del grupo le siguió uno por uno.

Llegados a este punto, los únicos que quedaban frente a la Sala de Pontífice del Cielo eran Bai Xiaochun y el sumo pontífice del cielo.

Bai Xiaochun parpadeó varias veces. La escena que acababa de transcurrir era algo que no veía a menudo… el sumo pontífice del cielo solo había dicho unas frases cortas, pero habían sonado tan increíblemente impresionantes.

Mientras Bai Xiaochun reflexionaba sobre el asunto, el sumo pontífice del cielo rompió el silencio.

—Algunas veces sí que tengo que admirar a ese Celestial de la Isla Alcance Celestial… ¡de verdad que no me puedo comparar! —Dicho esto, observó a Bai Xiaochun y dijo, —Así que… entre ese grupo de personas que acabas de ver, ¿quiénes crees que sean leales al clan imperial?

 


Aclaratoria: Chen Haosong tiene el mismo apellido del Clan Chen que Bai Xiaochun acaba de eliminar. Pero Chen Haosong no es miembro de ese Clan Chen. Él tiene su propio Clan Chen al nivel de Duque Celestial, algo que queda más claro en unos capítulos. Pero es bueno aclarar que no está conectado con el Clan Chen del nivel de marqués celestial. Solo comparten apellido.

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