Capítulo 746 – ¿Quién es Blackie…?

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La franqueza de Xu Shan hizo que Bai Xiaochun sintiera cómo si su cabeza estuviera por estallar. Aquí estaba él, un mayor general de la Gran Muralla, el mayordomo de la Ciudad del Fantasma Gigante, una celebridad famosa en las Tierras Desoladas, el secuestrador de cien elegidos, luchador contra devas, abofeteador de reyes semidioses… pero completamente desconcertado con los asuntos del amor.

De verdad que no tenía idea de cómo iba a pasar de este día, estaba bastante seguro de que estallaría un conflicto entre Xu Shan y Chen Manyao…

Aunque era difícil, logró distraerlas lo suficiente hasta el anochecer, cuando cerró la tienda. Después de que Xu Shan y Chen Manyao se fueran, se quedó de pie viendo al techo, su rostro mostraba su dolor e indignación.

—Pero soy el Santo del Amor Bai Xiaochun… —se quejó consigo mismo pensando en el título que se había auto otorgado. Lamentablemente, no tenía idea de qué hacer por el momento.

Se dio unos golpes en el pecho lamentándose y continuó, —¿Cómo puede estar pasando esto? Hace años, fueron Song Junwan y Hou Xiaomei las que casi me llevan a la muerte… Ahora estoy aquí en las Tierras Desoladas, y a pesar de lo cuidadoso que he sido, mis dotes tan increíbles siguen atrayendo a jóvenes mujeres. Yo… hasta estoy usando el rostro de mi aprendiz Bai Hao, qué claramente no es tan atractivo cómo el mío propio. ¿Por qué…? ¿Por qué todas deben enamorarse de mi…? Oh queridos Cielos, ¿por qué me tratan de este modo? —Sí que sentía cómo si sus suplicas a los Cielos no estuvieran siendo escuchadas.

Bai Hao veía todo a un lado con los ojos como platillos. Se veía algo deprimido a impotente, y se frotó la cara con la mano, se preguntaba si debería de haberle respondido algo a su Maestro. Al final, decidió que dado lo raro que actuaba su Maestro, probablemente sería mejor contenerse.

—¿Acaso será que de verdad soy simplemente demasiado increíble? —murmuró Bai Xiaochun en voz alta. —Me veo diferente, y es un lugar y momento distinto. ¡He dejado atrás el pasado! Solo puedo depender de mi coraje y de mi alma para seguir adelante. Supongo que por eso es por lo que incontables jóvenes se obsesionan conmigo…

—No me digan que yo, Bai Xiaochun, de verdad he llegado a un nivel tan supremo y consumado… ¿Qué debo hacer? ¡No es mi culpa ser tan increíble! —Mientras permanecía de pie sacudiendo la cabeza, Bai Hao finalmente no pudo soportarlo más.

—Maestro, —dijo—, Estás… ¿de verdad te estás culpando? ¿¡O solo estás alardeando!?

Bai Xiaochun se dio la vuelta de golpe y observó fijamente a su aprendiz.

—Aprendiz mío, ¿acaso no puedes ver que tu Maestro realmente está abrumado por un mar de amargura? Ah… Tú simplemente no entiendes. ¿Tenías alguna idea de que tuve que lidiar con cosas molestas como estas incluso en el mundo mortal? Todas las chicas de mi aldea estaban enamoradas de mí. Estaban Kitty y Lassie, ¡y hasta Blackie! Todo el tiempo me perseguían y tenía que rechazarlas una y otra vez… —Al pensar en el pasado, el rostro de Bai Xiaochun se llenaba de aún más amargura.

Bai Hao se quedó de pie sorprendido a un lado. Por alguna razón… se le hacía más bien que Kitty era el nombre de un gato y Lassie era el nombre de un perro. Pero la verdad que no tenía idea de qué familia podría ponerle a su hija un nombre como Blackie.

Bai Xiaochun continuó sin tener idea de lo que Bai Hao pensaba, —Originalmente… pensé que al buscar la inmortalidad me libraría de la maldición de las chicas que se veían atraídas a mí. ¿Pero sabes que ocurrió? Casi al instante, Hou Xiaomei también se enamoró de mí, y luego mi Buu. Eventualmente tuve que ocultarme en la Secta Corriente de Sangre. ¿Quién se hubiera imaginado que allí sería Song Junwan la que caería por mí…?

—¿Qué se suponía que hiciera? Yo no quería que pasara nada de eso y al final lo dejé todo atrás. Pero ni en mis sueños más salvajes me hubiera podido imaginar qué después de volver a la Secta Desafiadora del Río… decenas de miles de discípulas me entregarían cartas de amor…

—¿Por qué, aprendiz mío? ¿¡Por qué los Cielos me hicieron tan increíble!? ¿¡Cuál es la razón de todo esto!? —Al principio, cuando Bai Xiaochun empezó a hablar, realmente parecía enojado con la situación. Pero mientras más hablaba, más parecía que estuviera disfrutando de memorias maravillosas.

Bai Hao solo sonrió con ironía. En realidad, no creía mucho de lo que su Maestro decía. Pero no se esperaba que su Maestro estuviera esperando justamente por esa expresión facial. En cuanto la mínima pizca de incredulidad se apoderó de su cara, Bai Xiaochun le dio una palmada a su bolso de almacenamiento y se escuchó un sonido fuerte en el aire…

Decenas de miles de cartas de amor coloridas estaban saliendo en un torrente y formaron una pequeña montaña sobre el suelo. Muchas hasta estaban dobladas en forma de corazón.

—¡Ves! —dijo Bai Xiaochun ocultando el orgullo de su voz con amargura.

Bai Hao quedó tan sorprendido que quedó boquiabierta y su lengua quedó pegada en su paladar. Su mente daba vueltas y se quedó viendo las cartas de amor lleno de incredulidad.

Su vanidad se vio saciada por la maravillosa expresión en el rostro de su aprendiz, Bai Xiaochun recogió cuidadosamente las cartas de amor nuevamente y se puso a pensar en cómo podría usarlas en el futuro de nuevo. También reflexionó sobre lo importante que era que su aprendiz lo viera con asombro y que entendiera lo verdaderamente increíble que era.

Ignoró a Bai Hao y se quedó de pie de manera desconsolada por un momento antes de regresar cómo desanimado a su habitación. A pesar de pasar tanto tiempo pensando, no se le ocurría ninguna idea sobre qué hacer, eventualmente suspiró y regresó a pensar en la llama de diecisiete colores.

Sin embargo, este no era un problema que pudiera desaparecer con solo ignorarlo. Al día siguiente, Xu Shan y Chen Manyao volvieron. Xu Shan era la más sincera de las dos, simplemente entró caminando y se sentó junto a Bai Xiaochun. Si él se movía, ella lo hacía también. Parecía estarle anunciando al mundo que él le pertenecía a ella. De vez en cuando ella dirigía miradas amenazantes a Chen Manyao.

En el rostro de Chen Manyao se podía ver una expresión un poco espantosa, de vez en cuando le dirigía a ella algunos comentarios punzantes. Claro, el ingenio con las palabras de Xu Shan no era rival para ella, así que solo la maldecía y luego daba un brinco para empezar a luchar. Cada vez que eso ocurría, Bai Xiaochun la hacía retroceder, siempre temblando de miedo.

Bai Hao estaba bastante incómodo. Pero igual se suponía que fuera un alma esclava algo “tiesa” así que no se atrevía a interferir en los asuntos de las dos mujeres.

—Así qué, —pensó—, parece que esta Xu Shan también es la esposa del Maestro… —Entonces se concentró plenamente en mantener el inexpresivo rostro de un alma esclava.

Bai Xiaochun no estaba de humor para prestarle mucha atención a Bai Hao y sentía que le estaban saliendo canas por intentar mantener la paz. Al fin y al cabo, ya había puesto su corazón y su alma en hacer prosperar esta tienda, y si estas mujeres empezaban a luchar adentro, ¡seguro que causarían mucho daño! Quizás podría mantener las cosas en calma durante el transcurso de varios días, pero si las cosas seguían así… Después de medio mes, ya Bai Xiaochun sentía que se volvería loco, y la tensión entre Xu Shan y Chen Manyao estaba más intensa que nunca.

Un día estalló finalmente el conflicto.

—¿¡Qué acabas de decir perra Chen Manyao!?

—Xu Shan, quizás otros se preocupen por tu estatus, pero en lo que a mi concierne, ¡no eres más que una chica estúpida que no sabe hacer más que pelear! —Mientras se miraban furiosamente a punto de pelear, los cultivadores de almas dentro de la tienda retrocedieron para ver la escena. Algunos de los transeúntes de afuera también se percataron y estiraban el cuello para ver los sucesos. Al parecer, las personas ya estaban habituadas a que ocurrieran cosas emocionantes en la tienda de Bai Xiaochun.

Bai Xiaochun estaba en la habitación trasera trabajando con la llama de diecisiete colores. Al escuchar lo que ocurría afuera, empezó a temblar de miedo y casi que hasta se pone a llorar. Pero entonces salió rápidamente, se paró entre Xu Shan y Chen Manyao e intentó calmar la situación. Pero nada de lo que dijera parecía funcionar, las dos parecían estar a punto de empezar a pelear. Bai Xiaochun llevaba ya quince días aguantando las cosas, y entonces finalmente perdió el control.

—¡¡Ya basta!! —gritó con una voz retumbante como un trueno. Los clientes y espectadores se emocionaron preguntándose qué cosa ocurriría ahora.

Xu Shan y Chen Manyao se voltearon un poco sorprendidas por el volumen de la voz de Bai Xiaochun.

Entonces este respiró hondo, se volteó hacia Xu Shan primero y dijo, —Xu Shan, dime, qué es lo que te gusta de mi…

Había estado enfurecida casi echando humo, pero en cuanto escuchó sus palabras, su rostro se sonrojó y bajó la mirada de manera tímida.

—Pero hay tantas personas viendo… —dijo suavemente.

Entonces con el corazón a mil, sujetó a Xu Shan por el hombro, la observó fijamente en los ojos y dijo, —Dímelo. ¿Qué es lo que te gusta de mí? Me aseguraré de cambiarlo…

Los espectadores no pudieron evitar reír con fuerza al escuchar eso.

A Xu Shan se le abrieron los ojos de par en par, y Bai Xiaochun sintió repentinamente que quizás esta no era la mejor manera de tratar a una chica enamorada de él. Pero entonces Xu Shan sonrió repentinamente.

—¡Esto es lo que me gusta de ti!

Bai Xiaochun quedó boquiabierto…

Al decir eso, levantó su mano y se soltó del agarre. Entonces ella lo sujetó a él, se inclinó y le susurró al oído, —De ahora en adelante, eres mío.

Entonces retrocedió y se aclaró la garganta. Bai Xiaochun quería llorar. Xu Shan lo había derrotado por completo, entonces se volteó hacia Chen Manyao y pudo ver la sonrisa enigmática en su cara, repentinamente se sentía más alarmado que antes.

Suspiró y dijo, —Si quieren pelear… solo háganlo afuera… —Con este tipo de asuntos del amor, sí que no tenía nada que hacer. Se volteó tristemente para regresar a su habitación trasera y decidió que no saldría sin importar lo feroz que se tornara la batalla.

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