Capítulo 716 – Un Hombre Sabio Sabe Retroceder Cuando las Probabilidades Están en su Contra.

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Los cultivadores de almas circundantes ahora empezaban a vacilar un poco. Al fin y al cabo, las palabras de Bai Xiaochun ahora revelaban mucho más de la situación, y la información llegaba de manera demasiado abrupta. Primero habían descubierto que su sargento mayor era la hija de su alteza el rey. Luego descubrieron que el rey había acordado casarla con alguien, solo para descubrir que ella no aceptaba este arreglo.

Rehusarse era una cosa, pero intentar confinar a Bai Hao al campamento era otra muy distinta. Ahora era evidente la fuente del conflicto.

—¿La sargento mayor de verdad intenta eso?

—¡Parece que Bai Hao tiene un buen punto aquí! Si se niega a aceptar el arreglo, debería dejarlo irse y ya…

Este tipo de cosas se murmuraban por dentro. Y la hostilidad general hacia Bai Xiaochun empezó a bajar un poco.

Bai Xiaochun estaba contento al ver que su táctica funcionaba, entonces empezó a considerar sus próximas palabras. Por un lado, no podía llegar muy lejos enfureciendo a la Dama Polvo Rojo, pero por el otro, no podía permitirse verse débil. Su meta era salir tranquilamente del campamento.

Pero antes de poder decir algo más, la voz del a Dama Polvo Rojo se escuchó desde la carpa de comando, repleta de una intención asesina gélida.

—Puedo intentarlo.

Su voz era tan cruel como un látigo feroz, el golpe hizo que todos los cultivadores de almas de la Legión del Fantasma Gigante desataran el poder de sus bases de cultivo. Una presión indescriptible descendió hacia Bai Xiaochun desde todos los confines de la región.

El corazón de Bai Xiaochun se aceleró de inmediato. Podía sentir no solo la base de cultivo de la Dama Polvo Rojo, sino también las bases de cultivo de cientos de miles de soldados. Además, esta era la Ciudad del Archi-Emperador, el lugar más importante en todas las Tierras Desoladas. Bai Xiaochun estaba temblando por dentro, impresionado por lo poco razonable que estaba siendo la Dama Polvo Rojo. De hecho, ella y su padre parecían tener un problema con su cabeza… Él solo quería irse, ¿por qué no se lo permitía?

—¿No me digan que me está tratando de forzar a intentar escapar? Entonces, ¿usará esa excusa para matarme? Si las cosas salieran así, me temo que ni su alteza el rey podría formarle problemas por ello. —Se le abrieron los ojos, y su postura exterior pareció tornarse aún más terca. Pero por dentro, estaba pensando que quizás tendría que pasar un poco más de tiempo en el campamento. Al fin y al cabo, como decía del dicho… ¡un hombre sabio sabe retroceder cuando las probabilidades están en su contra!

Mientras permanecía de pie intentando decidir qué hacer, el rey fantasma gigante finalmente respondió a los constantes mensajes que le había estado enviando. Primero ofreció algunas palabras para calmarlo, luego le dijo que todo era un gran malentendido y que hablaría las cosas con su hija.

Al recibir la respuesta, Bai Xiaochun finalmente se sintió un poco más tranquilo, y decidió que no podía permitirse mostrar el más mínimo temor.

—Es bastante seguro que los tres reyes celestiales y un gran número de nobles y aristócratas de la ciudad imperial intentaron ponerme una trampa en la Tetera de Nigromante, el propósito era evitar que obtuviera la fruta del rey fantasma. Yo procedí solo y capturé a todos los herederos aparentes y elegidos, incluido el joven rey campeón, el heredero aparente del rey campeón de guerra; el Príncipe Zhou Hong, heredero aparente de la ciudad de las nueve serenidades; y a la Princesa Xu Shan de la Ciudad de Adviento Espiritual… ¡incluso estaba también el segundo príncipe! Dominé completamente la Tetera de Nigromante, ¡y nadie pudo decir nada al respecto!

—En el período de decaída de su alteza el rey, los patriarcas devas de los clanes Chen, Bai y Cai intentaron perseguirme para asesinarme tanto a mi como a su alteza el rey. Tenían una horda de expertos en el Alma Naciente a su lado, pero con mi protección, ¡el rey salió a salvo de su período de decaída! Escapé a cada situación mortal que he enfrentado en la Ciudad del Fantasma Gigante, ¡y ni siquiera tres devas pudieron hacer algo al respecto!

—Si no te agrado y quieres matarme, Zhou Zimo, entonces solo dilo. No necesitas este degradante intento de humillarme. Y hay aún menos necesidad de tratar de encerrarme en este campamento. Yo, Bai Hao, puedo ser reconocido por mi propia fuerza a dónde quiera que vaya. Y en el gran mundo allí afuera, soy como un pez que puede hacerse un dragón en cualquier momento. Cuando bato mis alas, ¡me elevo hasta los más altos Cielos y más allá! ¡Bajo ninguna circunstancia permitiré recibir estos abusos! —Sus palabras retumbaron como un trueno, y todos en el campo pudieron escucharlas, esto dejó muy claro que no era el tipo de persona con la cual meterse fácilmente.

La Dama Polvo Rojo tenía el ceño fruncido dentro de la carpa de comando. La verdad era que sí quería ver muerto a Bai Hao, pero no podía hacerlo debido a su padre. Una de las razones era el hecho de que había acordado esto sin contarle, la otra era que de verdad no pensaba que una persona tan baja como esta mereciera ser la mano derecha de su padre.

Sin embargo, en lo concerniente al matrimonio arreglado, había una razón por la que quería mantener a Bai Hao cerca.

Fuera por su belleza o por su poderosa base de cultivo, ella era una de los soles ardientes de las Tierras Desoladas, y era el blanco de incontables hombres atractivos de la élite. Claro, ella ignoraba los avances de prácticamente todos. Pero había solo dos a los que se le hacía difícil rechazar directamente, uno era el gran príncipe, y el otro era el aprendiz de más alto rango del sumo pontífice del cielo, Ouyang Song.

También eran devas, y con posiciones muy altas, además. A pesar de que no quería aceptarlos, tampoco estaba en posición de rechazarlos directamente. Por lo tanto, tener a Bai Hao cerca serviría como una excusa para evadirlos. Además, si surgía una batalla entre los hombres, Bai Hao probablemente terminaría muerto, y ella no tendría que hacer nada.

Su plan original había sido intimidarlo y forzarlo a quedarse en el campamento. Jamás se hubiera imaginado que ese aparentemente tímido y débil Bai Hao ignoraría toda su presión y hasta respondería con palabras tan punzantes. De hecho, sus palabras no eran solo punzantes, contenían tanta verdad que no había nada que responder.

Además, su padre el rey fantasma gigante le acababa de enviar un mensaje. Primero le ofreció algunas palabras de consuelo, y luego procedió a decir algunas cosas buenas sobre Bai Hao. También le explicó discretamente el asunto del hechizo restrictivo.

Entonces la Dama Polvo Rojo suspiró. Después de comunicarse con su padre rápidamente, llegaron a un acuerdo. Bai Hao se quedaría en el campamento, pero solo por tres meses. Entonces estaría libre de irse.

Durante ese tiempo, ella garantizaría que no le ocurriera nada malo.

La esperanza secreta de la Dama Polvo Rojo con ese plan, era que durante esos tres meses, todos aquellos miembros de la élite que la perseguían en la ciudad imperial escucharían que su padre había arreglado oficialmente una pareja Daoísta para ella. Aunque se darían cuenta de que ella no estaba contenta con eso, cuando Bai Hao volviera a la Ciudad del Fantasma Gigante después de tres meses, se llevaría consigo el odio de sus pretendientes. Entonces tendría el escudo perfecto para mantenerlos lejos.

Lidiar con los asuntos que involucraban las relaciones de su hija era un gran dolor de cabeza para el rey fantasma gigante. Después de reconfortarla, le envió algunas palabras también a Bai Xiaochun para calmarlo, y entonces se lavó las manos del asunto.

A fin de cuentas, Bai Xiaochun se dio cuenta de que no tenía más opción con el asunto. Al fin y al cabo, de las dos personas con las que estaba lidiando, una era un deva, y el otro un semidiós.

—¿Con qué intentando usarme de escudo eh? De tal palo tal astilla. ¡Son unos bastardos los dos!

Con el asunto resuelto, la Dama Polvo Rojo calmó su intención asesina, y disipó un poco de la presión que pesaba sobre el campamento del ejército. Bai Xiaochun solo suspiró y siguió a la guardia hacia su habitación.

Lo ubicaron en un lugar relativamente remoto, cosa que no le molestaba para nada. Una vez adentro se sentó de piernas cruzadas y suspiró tristemente sobre la situación.

—Yo, Bai Xiaochun, soy un majestuoso mayor general. Incluso luché una vez con la Dama Polvo Rojo. Pero gracias a una extraña combinación de factores… terminé en las Tierras Desoladas como la pareja Daoísta de la Dama Polvo Rojo, y como su escudo…

—¿Cómo terminaron las cosas así? Y luego está el rey fantasma gigante, que gran villano. Él y la Dama Polvo Rojo son un par de bastardos… Supongo que hay demasiadas malas personas en este mundo, y que las personas puras y honestas como yo están destinadas a llevarse lo peor. —Se frotó el puente de la nariz, Bai Xiaochun murmuró que, aunque no era rival para ella con su base de cultivo, en lo concerniente a la moral, sin dudas ocupaba un puesto vastamente superior.

—Bueno, al menos… si se trata de mi seguridad, el hechizo restrictivo mantendrá un poco controlada a la Dama Polvo Rojo. Por lo menos no ordenará que me maten. Tres meses… ¡Joder! Aguantaré aquí. Solo son tres meses ¿¡no!? —Apretó los dientes y se puso a pensar en el hecho de que simplemente seguía sin ser lo bastante fuerte. De verdad necesitaba volverse más poderoso para poder ignorar a la Dama Polvo Rojo si le daba la gana. Así podría ir y venir como quisiera.

—¡Tengo que conjurar llamas! —Entonces sus ojos se iluminaron intensamente, y decidió que mantendría la cabeza baja por los próximos tres meses y no provocaría a nadie. Ni siquiera saldría del campamento; se concentraría en conjurar una llama de dieciséis colores para mejorar su base de cultivo. Necesitaba un poder de batalla que pudiera poner en su lugar a los devas.

—Hmph. Solo esperen a que pueda manejar a los devas. ¡A la primera que eliminaré será la Abuelita Polvo-Rojo! —Entonces sacó una pagoda recolectora de almas de su bolso de almacenamiento. No era muy grande, y de hecho, solo contenía un alma.

Era precisamente el alma de Bai Hao. Este se sentó frunciendo el ceño realizando augurios sobre la fórmula para la llama de dieciocho colores. Al sentir que Bai Xiaochun lo observaba, se asomó desde la pagoda recolectora de almas.

—¿Cómo va la fórmula mi pequeño aprendiz? —le preguntó Bai Xiaochun con una sonrisa cálida.

Bai Hao se veía agotado. Se puso de pie y dijo, —Aún no lo consigo Maestro. Para poder completar la fórmula de la llama de dieciocho colores, tendría que crear algo de la nada. Es extremadamente difícil. Parece que tomará más tiempo que todo lo demás hasta ahora. Pero ya se me ocurrió una idea. Quizás se puedan usar múltiples llamas de diecisiete colores, combinarlas y transformarlas en una llama de dieciocho colores… De hecho, también estaba pensando que la transformación podía ocurrir cuando la llama esté dispersa en un mar de fuego. Entonces, cuando aparezca el color dieciocho, ¡podrás reducir el mar de fuego para formar la verdadera llama!

—Bueno, no hay porque estar ansioso Hao’er, —le respondió Bai Xiaochun—. Mantente en forma. Tu Maestro planea conjurar una llama de dieciséis colores ahora, ¿por qué no me ayudas un poco? Además, me encantaría escuchar tus sugerencias mientras observas el proceso. —Bai Xiaochun sabía que la genialidad de Bai Hao para conjurar llamas lo sobrepasaba a él, aunque no estuviera muy familiarizado con la llama de dieciséis colores. Si Bai Xiaochun quería conjurar la llama de dieciséis colores tan rápido como pudiera, lo mejor sería aprovechar la genialidad de Bai Hao. Además, Bai Xiaochun también se preguntaba si sería de ayuda el hecho de que Bai Hao ahora era un cultivador fantasma.

Sacudió su mano, montó unos hechizos restrictivos y sacó un gran número de almas vengativas. Luego usó la fórmula de la llama de dieciséis colores que había adquirido al extorsionar los clanes de la Ciudad del Fantasma Gigante. Ya había estudiado cuidadosamente esa fórmula, pero aún tenía algunas dudas que solo podría resolver poniendo sus manos en el asunto.

Al ver que Bai Xiaochun estaba por comenzar, Bai Hao vaciló por un momento y le dijo, —Maestro, una vez que se pasa de las llamas de quince colores, la tasa de éxito baja mucho. Además, habrá muchas más inestabilidades; si no se tiene cuidado, podría haber consecuencias inesperadas. Quizás debería investigar un poco más primero Maestro. Sin mencionar que no estamos precisamente en el lugar ideal para conjurar llamas…

Bai Xiaochun se aclaró la garganta y dijo con confianza, —Ah, no te preocupes. Este lugar es perfecto. Confía en mí, tu Maestro tiene mucha experiencia con este tipo de cosas.

Aunque Bai Hao aún tenía sus dudas, Bai Xiaochun se veía bastante confiado. Quizás su Maestro había investigado la fórmula más de lo que él pensaba. Así que Bai Hao contuvo su nerviosismo y se quedó viendo de cerca como Bai Xiaochun empezaba con su trabajo.

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