Capítulo 703 – ¡CORRE!

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Las palabras de Xu Shan impactaron los oídos de Bai Xiaochun como un trueno, lo dejaron casi pasmado. Aunque había sospechado un poco con esa extraña mirada en sus ojos, le parecía tan descabellado que ella tuviera algún sentimiento romántico que simplemente descartó la idea.

Al fin y al cabo, apenas se habían encontrado hacía unos días, y durante estos días habían sido enemigos. Bai Xiaochun sí que no podía pensar en qué diablos habría hecho para atraer a la arpía Xu Shan…

Quedó impresionado, y no pudo evitar tomarse un momento para ver el rostro de Xu Shan un poco más de cerca, y luego su mirada pasó al resto de su cuerpo. La verdad era que, era bastante atractiva a pesar de sus tendencias violentas. Pero rápidamente se dio cuenta que no debería estar pensando de ese modo.

—No, no. Esta Xu Shan tiene un cabo suelto, y es demasiado violenta. No es mi tipo de ningún modo… tengo a mi Buu, y a la Hermana Mayor Junwan y a Xiaomei. Además, hay cientos de miles de chicas que me quieren en la Secta Desafiadora del Río… Ah… es que soy demasiado increíble. Las chicas me persiguen sin importar a dónde vaya. Que dolor de cabeza. —Suspiro por dentro, pero también disfrutaba del momento, repentinamente sintió más orgullo y confianza que nunca. Especialmente al recordar todas las incontables cartas de amor que había recibido hacía tantos años, cosa que había demostrado su atractivo, realmente era inigualable bajo los Cielos.

Esa decena de elegidos cercanos que habían sido sellados e inmovilizados también se quedaron pasmados viendo, sus mentes daban vueltas con tanta incredulidad que casi no podían recuperarse.

Bai Xiaochun suspiró y apartó su Parasol Eterno. Ya no estaba de humor para apuñalar gente. Suspiró, sujetó a Xu Shan y la metió en su bolso de almacenamiento. Aunque ya que esta arpía era una admiradora, la colocó en un lugar más especial y privado dentro de su bolso de almacenamiento.

La única otra persona en ese lugar especial era Chen Manyao…

En cuanto a los demás elegidos Desolados, esos simplemente estaban apilados en su bolso de almacenamiento. Después de lograr todo esto, logró calmar su respiración y luego observó el vórtice de la salida con el corazón a millón. Después de pensar un momento en un plan, extendió el brazo repentinamente y empezó a romperse la ropa. Pero eso no parecía suficiente, así que luego se dio unas bofetadas en su cara, e incluso hizo que brotara un poco de sangre de su boca. Entonces finalmente pasó por la salida.

***

Había más de cien personas esperando en silencio afuera de la Tetera de Nigromante. Fueran el viejo de ojos nublados que había acompañado a Zhou Hong, o la anciana que hacía de protectora Dao de Xu Shan, todos mantenían expresiones tranquilas. Al parecer tenían plena confianza en que no había nada peligroso dentro de la Tetera de Nigromante que pudiera herir a los distintos príncipes, princesas y herederos aparentes.

Por lo tanto, pocas personas siquiera se molestaban en pensar mucho en Bai Xiaochun, o siquiera consideraban la posibilidad de que pudiera lograr algo dentro de la Tetera de Nigromante.

Hasta el hombre de mediana edad que había acompañado al segundo príncipe parecía tener la misma actitud. Tenía una expresión placida mientras observaba la Tetera de Nigromante y esperaba a que todos salieran de adentro.

Era casi innecesario mencionar la reacción de los demás elegidos y protectores Dao. Todos estaban relajados, muchos hasta charlaban y reían entre ellos. Estaba claro que nadie se preocupaba para nada. Al fin y al cabo, ya que los otros tres reyes celestiales estaban trabajando juntos, no había dudas en sus mentes de que el rey fantasma gigante terminaría perdiendo.

De hecho, para ellos, la posibilidad de que ganara era literalmente cero. Y Bai Hao… aunque la mayoría había escuchado algunas historias sobre él, de todos modos seguían sin tomarlo en cuenta. De hecho, muchos ya pensaban que terminaría muerto.

Lo único que se preguntaban era quien de los reyes celestiales terminaría con la fruta del rey fantasma. Algunos incluso estaban apostando amigablemente.

—Al menos que ocurra algo inesperado, el joven rey campeón obtendrá seguramente la flor…

—No necesariamente. La Princesa Xu Shan no admite la derrota fácilmente. Si se pone terca, seguro que podría causarle un dolor de cabeza.

—El Príncipe Zhou Hong es un personaje ambicioso y despiadado. Todos los demás elegidos de su generación han sido atraídos a su bando. Diría que Zhou Hong tiene mejores posibilidades que los demás. Después de todo, el poder de batalla no es el único factor clave.

El Duque Heraldo de la Muerte suspiró por dentro al escuchar todas esas conversaciones. Por el momento… no tenía mucha esperanza, y tampoco podía entender que era lo que pensaba el rey fantasma gigante. Dado lo importante que era el asunto, si el Duque Heraldo de la Muerte hubiera estado a cargo, jamás hubiera enviado solo a Bai Hao. Hubiera enviado tantas personas como le fuera posible, y hubiera convocado a todo clan conectado al rey fantasma gigante para intentar aumentar la posibilidad de victoria lo más posible.

Hasta él mismo tenía que admitir que Bai Hao no podría salir ganando por sí solo. El Duque Heraldo de la Muerte conocía a Bai Hao mejor que todos los presentes, y estaba al tanto de lo feroz y valiente que podía ser, pero aquel asunto del escape frente a tres devas era muy distinto a lo que ocurría en la Tetera de Nigromante.

—Solo tendré que confiar en su alteza el rey… —pensó el Duque Heraldo de la Muerte, inhaló profundamente. Luego recordó todo lo que había ocurrido con la rebelión de los tres devas, y todo lo que había hecho el rey fantasma gigante, y esto lo dejó con un poco de anticipación respecto al resultado final.

Mientras todos discutían el asunto, la Tetera de Nigromante empezó a vibrar repentinamente, y luego se escucharon estruendos proviniendo de su interior. La niebla empezó a salir de la boca de la tetera, y llamó la atención de todos en el área.

El viejo de la Ciudad de las Nueve Serenidades, la anciana de la Ciudad de Adviento Espiritual, y el hombre de mediana edad de la Ciudad de las Nueve Serenidades vertieron sus miradas hacia la salida.

—¿Quién saldrá primero…? —Era lo que todos pensaban.

El Duque Heraldo de la Muerte solo sacudió la cabeza, estaba convencido de que Bai Hao ni siquiera saldría. Pero de todos modos se quedó viendo la salida.

Mientras todos observaban fijamente, una figura arruinada apareció, y salió volando de la Tetera de Nigromante a toda velocidad.

—¡Es él!

—¿¡Cómo puede ser la primera persona en salir!?

—Bai Hao… ¿no murió allí adentro?

Todos estaban impactados, hasta los ojos del Duque Heraldo de la Muerte brillaban con incredulidad…

El cabello de Bai Xiaochun estaba arruinado, y sus ropas destrozadas. Su aura se sentía débil, y tenía una expresión espantosa en la cara. Fruncía el ceño y estaba claramente irritado. Para todos los presentes, era obvio que estaba de tan mal humor que casi se volvía loco.

—¡Absurdo! ¡Ridículo! —gritó enfurecido. En cuanto salió, se movió a toda velocidad hacia el Duque Heraldo de la Muerte.

—¡Vámonos! —dijo con un tono indignado. Se lo veía desanimado y hasta deprimido, como si todos sus sueños y esperanzas se hubieran hecho polvo. De hecho, ni siquiera esperó a que el Duque Heraldo de la Muerte respondiera. Solo se fue volando enojado. Claro, estaba súper nervioso por dentro. Y al mismo tiempo… sentir que se la estaba jugando a los veteranos era muy emocionante. Sin embargo… si alguno descubría su acto y lo examinaba de cerca, entonces seguramente habría un gran caos…

El Duque Heraldo de la Muerte aún estaba sorprendido, pensaba en lo que debía haber ocurrido dentro de la Tetera de Nigromante. Estaba claro que Bai Hao había sido apaleado, por lo que sacudió su cabeza se volteó y se fue con él.

Cuando salieron, muchas personas en la multitud empezaron a reír con desdén.

—Ahora entiendo por qué Bai Hao fue el primero en salir. Seguro le dieron una paliza adentro y no se atrevió a pelear más. Solo pudo esperar cerca de la salida de la Tetera de Nigromante para escapar.

—Pero hay que admitir que ese Bai Hao si tiene algunas cualidades extraordinarias. Que no terminara muerto es bastante sorprendente. Pero la lección que aprendió adentro lo forzará a bajar la cabeza por siempre. Sí que ha de haber sido una lección amarga.

—Yo digo que el único motivo por el que salió vivo, es que los herederos aparentes no querían provocar demasiado al rey fantasma gigante. Pero seguro que le enseñaron algunas lecciones duras y humillantes a este Bai Hao. Bueno, todos saldrán pronto, entonces podremos escuchar la historia. —Los protectores Dao siguieron charlando y bromeando mientras esperaban.

En realidad, las cosas eran así no por la gran actuación de Bai Xiaochun, sino por sus mentes tan cerradas. Ninguno podía siquiera imaginarse cómo una persona podría vencer a más de cien. Las posibilidades… estaban totalmente en su contra.

Ni siquiera los protectores Dao de la Ciudad de las Nueve Serenidades, la Ciudad de Adviento Espiritual y la Ciudad del Archi-Emperador le prestaron mucha atención a Bai Hao…

Y así siguieron aguardando, observando tranquilamente la salida y esperando a que salieran los demás. El tiempo que tarda en quemarse un palillo de incienso pasó rápidamente, pero seguían sin preocuparse. Al fin y al cabo, era de esperarse que el feroz combate de adentro tardara un poco en terminar.

Mientras tanto, Bai Xiaochun se movía fuera del área tan rápido como podía. Tenía al Duque Heraldo de la Muerte al lado. Este lo observó y estaba a punto de decirle algo, cuando Bai Xiaochun le dijo urgentemente, —Viejo Amigo Heraldo de la Muerte, ¡saca ya el buque de guerra del fantasma gigante!

La manera en la que su voz parecía llena de nervios sorprendió al Duque Heraldo de la Muerte.

—¿Qué está pasando…? —dijo el Duque Heraldo de la Muerte mientras sacaba rápidamente el buque de guerra del fantasma gigante.

Bai Xiaochun dio un salto para caer en la cubierta y luego le dijo urgentemente, —¡¡CORRE!!

Al Duque Heraldo de la Muerte se le abrieron los ojos de par en par, y su corazón empezó a palpitar con fuerza súbitamente. Repentinamente recordó todos los desastres que habían ocurrido en la Ciudad del Fantasma Gigante, y le dio unos escalofríos. Pero su expresión se iluminó un momento después, ¡y entonces usó el poder de su base de cultivo sin dudarlo para salir volando a lo lejos con el buque de guerra del fantasma gigante!

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