Capítulo 653 – ¡Este Tipo Está Loco!

Night mode
Pagina Anterior
Pagina Siguiente

—Bien jugado Bai Hao. Completamente vil y siniestro, despiadado y feroz, destructor de su propio clan… —El patriarca del Clan Bai escapaba velozmente, tosía sangre constantemente y lo abrumaba la amargura. Aunque la detonación de la pagoda recolectora de almas no lo había matado, si lo hirió seriamente. Por el momento, no estaba en condiciones de pensar en intentar matar al rey fantasma gigante. En este momento, ¡temía por su propia vida!

No podía haber una mejor oportunidad que esta para que los patriarcas de los Clanes Chen y Cai lo mataran… Después de todo, los tres clanes estaban cooperando dadas las circunstancias, ¡pero seguían siendo rivales!

El patriarca del Clan Bai no estaba de humor para poner su vida en juego, así que convocó toda la energía que le quedaba para escapar hacia el Clan Bai, ¡allí podría entrar a salvo en meditación aislada y empezar a recuperarse!

¡No tenía tiempo de prestarle atención a la Ciudad del Fantasma Gigante o a Bai Hao!

Mientras más uno vive, más le teme a la muerte. Esa era la situación actual con el patriarca del Clan Bai. Al fin y al cabo, el destino de su clan estaba sobre sus hombros, y el clan en general no podría resistir si algo le ocurría a él.

Mientras tanto en la ciudad, aparecieron dos nuevas auras devas súbitamente. Una salió disparada hacia Bai Xiaochun, y la otra… ¡fue hacia el patriarca del Clan Bai!

Bai Xiaochun por otro lado, ya estaba avanzando velozmente por la Ciudad del Fantasma Gigante, intentaba mantener su aura oculta y su corazón palpitaba como loco.

—Se acabó. Eso es todo. Maldita sea, fui demasiado impulsivo. Todo es culpa de este rey fantasma gigante. ¡Es demasiado llamativo! —Bai Xiaochun tenía ganas de llorar, pero no le salían las lágrimas. Por el momento, estaba tan nervioso que hasta su alma temblaba.

El rey fantasma gigante estaba igual de nervioso, y no pudo evitar toser más sangre, su aura estaba increíblemente débil. Esa ráfaga destructiva de hacía un rato había sobrepasado el ataque de un deva, y casi lo mataba.

Tenía la sensación de haber sobrevivido a una calamidad mortal, y observó a su captor asombrado.

Podía ver que Bai Hao era un demonio enloquecido que no retrocedería frente a ningún desafío. Le preocupaba decir algo erróneo y enfurecerlo, así que escogió sus palabras con mucho cuidado y dijo, —Te… terminarás capturado si sigues corriendo al azar así. Escucha, volvamos a la tortuga de piedra… puedo…

—¿¡Quién te dijo que podías hablar!? —rugió Bai Xiaochun enfurecido, su expresión estaba tan gélida como el hielo. Hasta extendió el brazo y le dio otra bofetada en la cabeza al rey fantasma gigante.

Volvió a salir más sangre de su boca, y su ira ardía intensamente. Pero la mirada enloquecida en los ojos de Bai Xiaochun hizo que le diera uno escalofríos y contuviera su enojo.

—¡¡Este tipo está loco!! —maldijo por dentro—. ¡Es un completo demente!

A estas alturas, se arrepentía de su decisión de haber metido a Bai Hao en este juego para darle algo de sabor a las cosas. Si pudiera regresar a rehacer las cosas, se aseguraría absolutamente de cambiar su decisión. Después de todo, si Bai Hao hubiera terminado asesinado por el Clan Bai, no estaría en una situación ni remotamente cercana a esta…

—Escucha viejo bastardo, —dijo Bai Xiaochun enojado—. Todo esto es tu culpa. ¡Casi termino muerto por intentar salvarte! Está bien si no quieres agradecerme, pero cómo te atreves a intentar engañarme para volver a la tortuga de piedra. ¿Te crees que soy un idiota o algo? ¡Moriría en cuanto volviera a esa tortuga!

Sí que estaba irritado. Luego recordó que la pequeña tortuga lo había metido en todo este lío. De no ser por la pequeña tortuga, hubiera escapado hacía tiempo.

—¡Y luego estás tú pequeña tortuga! —Apretó los dientes y bajó la mirada a su bolso de almacenamiento. Pero la pequeña tortuga ya había desaparecido sin dejar rastro. Era obvio que sabía que había causado un gran desastre.

—Muy bien, —pensó Bai Xiaochun—, Ya no puedo cambiar las cosas. Supongo que simplemente tendré que entregar al rey fantasma gigante… 

Cuando el rey fantasma gigante vio el resplandor hostil en los ojos de Bai Xiaochun, le dio un mal presentimiento repentinamente. También entendió que si quería salir vivo de esta tribulación, todo dependería de Bai Hao.

—Hermano Bai Hao… no hay por qué actuar de manera impulsiva. Dime… ¿qué diablos es lo que quieres? Lo que esa… solo dímelo, ¡estoy seguro que puedo ayudarte! —Las palabras del rey fantasma gigante sonaban un poco tensas, pero intentaba mantener su tono tan neutral como le fuera posible.

Por dentro, estaba lamentándose por la manera en la que se habían torcido las cosas. Al principio todo parecía estar yendo de acuerdo al plan. Debería haber estado a salvo en la tortuga de piedra durante su período de decaída, hasta que su base de cultivo volviera a la normalidad. Entonces podría culminar de manera perfecta con este juego. Pero luego todo salió mal. Había cometido un error fatal al intentar usar a un demente como peón. Estaban ocurriendo demasiadas cosas que jamás hubiera podido anticipar…

Bai Xiaochun observó furiosamente al rey fantasma gigante y dijo, —¡Quiero un alma deva viejo! ¡Un alma deva del tipo metal! ¡Si tienes una dámela ahora mismo y te dejaré ir!

El rey fantasma gigante se le quedó viendo pasmado con los ojos abiertos. Estaba completamente perplejo, solo pudo responder, —Tú… me raptaste porque… ¿todo porque querías un alma deva del tipo metal?

Todo el concepto se le hacía completa y absolutamente absurdo y ridículo. Hasta se preguntaba si estaba escuchando el chiste más grande del mundo.

De hecho, Bai Xiaochun se estaba empezando a poner nervioso. Después de todas las dificultades que había pasado para llegar a este punto, probablemente lloraría si el rey fantasma gigante no aceptaba…

—Claro que sí, —le gritó—. ¿Y qué? ¿No me la vas a dar? ¡No me fuerces viejo!

—No, no tranquilo, ¡te la daré! te la daré… —El rey fantasma gigante se sentía al borde del colapso mental. Aunque las almas deva eran valiosas, para él no eran gran cosa en general. Pensaba que este Bai Hao estaría buscando algo mucho más grande. Y resultaba ser solo un alma deva…

—¡Maldito seas Bai Hao! —se lamentó por dentro—. ¿Por qué no dijiste eso antes? ¿Acaso valió la pena todo esto? ¿Estás haciendo todo esto por una simple alma deva? Me sacaste de la tortuga de piedra solo por eso…

—¡Dámela! —dijo Bai Xiaochun impacientemente—. Dónde está, ¿en ese anillo de almacenamiento?

Entonces miró cuidadosamente sus alrededores y se metió en un callejón cercano.

El rey fantasma gigante buscó las palabras perfectas y respondió a su pregunta. —Yo… ehm… en realidad no cargo ninguna encima. Ese anillo de almacenamiento solo tiene algunas cosas aleatorias. El alma deva está en mi palacio secreto, pero con mi base de cultivo actual, no puedo abrirlo por ahora. Escucha, tengo una sugerencia Hermano Bai Hao. Solo tómate un minuto para pensarlo… Mantenme a salvo por un mes. Después de eso mi base de cultivo se restaurará naturalmente, y juro que en cuanto ocurra, ¡abriré mi palacio secreto y te daré el alma deva que buscas!

La verdad era que no tenía ningún modo de conseguir un alma deva por el momento… Además, después de lo que acababa de ocurrir con el patriarca del Clan Bai, también estaba bastante seguro de que sus mejores posibilidades de salir vivo estaban con Bai Xiaochun. Sin mencionar que, por todo lo que había visto hasta ahora, le preocupaba que Bai Xiaochun lo entregara a los tres clanes para salvarse el pellejo.

En cuanto estas palabras salieron de la boca del rey fantasma gigante, los ojos de Bai Xiaochun empezaron a arder con ira. Volvió a darle una bofetada en la cabeza al rey fantasma gigante y dijo, —¿¡Te crees que Lord Bai es un imbécil viejo bastardo!? ¡Lo primero que harás cuando te recuperes será matarme!

Bai Xiaochun apretó los dientes por lo desgraciado que estaba siendo el rey fantasma gigante pensando que sería tan tonto.

Sus ojos ardían con ira, y su corazón palpitaba nerviosamente, entonces continuó, —Estaba muy agradecido contigo cuando me salvaste de la persecución del patriarca del Clan Bai. Ayudé a interrogar prisioneros y hasta te ayudé a vaciar algunos campos de almas del Clan Cai. ¿Pero qué hiciste tú? Pagaste mi amabilidad con hostilidad, ¡eso fue lo que hiciste! ¡Me quitaste mi estatus de guardia y me convertiste en prisionero! ¡¡Ridículo!!

A estas alturas, Bai Xiaochun finalmente entendió que había hecho algo inconmensurablemente loco. Había raptado a un rey semidiós… Antes, ni se le hubiera ocurrido hacer tal cosa. Pero por el momento no tenía más opciones. De hecho, hasta estaba intentando pensar si podría conseguir un acuerdo con los tres grandes clanes, y cambiar al rey fantasma gigante por un alma deva…

Cuando el rey fantasma gigante vio la mirada en sus ojos, su corazón empezó a palpitar con aún más fuerza.

—Hermano Bai Hao, no hagas nada impulsivo por favor. ¡No puedes hacer nada de eso! Solo… solo escúchame. ¿Por qué no colocas un hechizo restrictivo sobre mí? ¡Entonces no tendrás que preocuparte de que te cause problemas cuando restaure mi base de cultivo!

—¿Con mi base de cultivo? —le respondió Bai Xiaochun más enojado que nunca—. ¿Qué tipo de hechizo restrictivo te podría colocar? ¡De verdad me estás forzando viejo! —Sacudió su manga, y estaba a punto de seguir gritando, cuando el rey fantasma gigante lo interrumpió.

—No importa que tu base de cultivo sea más baja que la mía. Te enseñaré un hechizo restrictivo y hasta te ayudaré a usarlo… ¿eso debería bastar no? —El rey fantasma gigante sí que tenía ganas de llorar. Tomando en cuenta su gran estatus en este mundo, decir algo así era totalmente insólito. Hacía mucho, mucho tiempo que había tenido que rogarle a alguien de esta manera. Lamentablemente… no tenía más opciones…

—¿Me ayudarás a ponerte un hechizo restrictivo? —En lo que a Bai Xiaochun concernía, le parecía una idea tonta. Y por temor a que Bai Xiaochun se enfureciera de nuevo, el rey fantasma gigante realizó un gesto de conjuro de dos manos rápidamente, y hasta escupió una gran bocanada de sangre, se forzó a sacar una hebra del sentido divino de su esencia vital. Entonces combinó la sangre y el sentido divino para formar una marca de sellado, la cual empezó a irradiar una luz multicolor en la palma de su mano.

—Hermano Bai Hao, solo… solo tienes que poner una gota de sangre aquí. Luego podrás absorber el hechizo restrictivo, y estarás listo…

Pagina Anterior
Pagina Siguiente