Capítulo 635 – ¿Cómo Vas a Lidiar Conmigo?

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El verdadero ser de Bai Xiaochun y sus cuatro clones desataron un torrente de técnicas mágicas que cubrió toda el área. La tempestad de cinco partes rugió alrededor del elegido del Clan Cai, se reunió a su alrededor con un poder mortal.

Al joven se le puso la piel de gallina intensamente. Su aura estaba inestable y ya se arrepentía de haber actuado de manera tan impulsiva al perseguirlo. Pero no había tiempo para pensar o planear nada. Solo podía cambiar su buitre de dirección e intentar escapar tan rápido como pudiera.

Afortunadamente para él, el buitre era increíblemente rápido. Para cuando ese torrente de técnicas mágicas alcanzó el lugar que había estado ocupando, ya estaba a varios cientos de metros de distancia. Pero a pesar de escapar a salvo, su corazón seguía brincando en su pecho.

Para intentar ganarse algo de tiempo hasta que llegarán refuerzos del clan, gritó, —¡El Clan Cai no hizo nada que te provocara Bai Hao! ¿¡Por qué tuviste que venir a destruir nuestros campos de almas!?

Bai Xiaochun frunció el ceño. Podía ver claramente que ese buitre había sido conjurado con alguna técnica mágica, y desaparecería pronto. Pero no era que tuviera mucho tiempo en este momento.

—¡Ustedes los del Clan Cai intentaron intimidarme y robaron mis almas! —le gritó—. ¡Hmph! ¡Es normal que les devuelva el robo! —Muy al tanto de que no había tiempo de preocuparse por un oponente insignificante, Bai Xiaochun se volteó y salió disparado a toda velocidad.

El elegido apretó los dientes y lo persiguió con el buitre. Por el momento, pensaba que, siempre y cuando no se acercara demasiado, estaría a salvo. Además, así podría mantener el rastro del objetivo para que fuera más fácil para el patriarca del Clan Cai atraparlo.

Ambos avanzaron como un relámpago. A Bai Xiaochun le ponía un poco nervioso estar siendo perseguido, pero sabía bien que ese buitre era simplemente demasiado rápido. Si se volteaba a intentar luchar, su oponente podría escapar tranquilamente, entonces se vería envuelto en una persecución inútil.

—Odio a los bastardos como este que usan su velocidad para poder aventajarse. ¡Hmmmphh! ¿Acaso cree que puede usar ese pájaro para seguirme el paso? —Una luz gélida pasó por sus ojos y su rostro se mantuvo inexpresivo. Siguió adelante hacia la Ciudad del Fantasma Gigante, luego extendió su aura de Exaltado Glacial, pero con mucho cuidado para que no fuera evidente.

Cuando esa frialdad alcanzó al buitre, el elegido del Clan Cai se estremeció. Poco después, su rostro cambió y entendió que tenía que retroceder. Pero ya no había suficiente tiempo, Bai Xiaochun se dio la vuelta y dijo, —¡Demasiado tarde!

Con su aura de Exaltado Glacial extendida en un dominio glacial, Bai Xiaochun se podía teletransportar igual que un cultivador en el Alma Naciente.

Mientras su voz aún resonaba, su cuerpo se desvaneció, y reapareció justo sobre el buitre, frente al elegido del Clan Cai. Allí desató la Embestida Sacude Montañas, se arrojó hacia ese joven elegido con un poder aterrador.

—Tú… —El joven se preparó para el impacto, ya sin tiempo para evadir.  Su base de cultivo estaba al borde de llegar a la etapa del Alma Naciente, pero comparado a Bai Xiaochun, era demasiado débil.

Se escuchó un gran golpe, y Bai Xiaochun impactó de lleno el pecho del joven, causó que saliera una gran cantidad de sangre de su boca. Sus huesos se resquebrajaron y empezó a caer casi muerto, pero fue entonces que una luz amarilla oscura apareció desde un colgante que llevaba en su cuello. Esa luz contenía el poder de un deva, lo cual lo ayudó a resistir el ataque.

El joven elegido tosió una gran cantidad de sangre mientras salía volando por el aire como una cometa con la cuerda rota. La luz amarilla a su alrededor se disipó casi por la mitad, y su colgante ahora estaba cubierto de grietas.

Estaba claro que el colgante de deva le había salvado la vida. Pero no tendría tanta suerte si intentaba resistir otro ataque como ese. Su rostro palideció lleno de terror y pensó, —Sin ese objeto mágico salvavidas del patriarca… ¡hubiera terminado muerto! Este Bai Hao… ¡¡casi me mata!!

El joven temblaba físicamente, y su coraje ya se había esfumado. No dudó ni un segundo en decidir escapar, todo su deseo de perseguirlo había desaparecido ya. Ahora comprendía que perseguir a este objetivo no era una cosa sencilla; estaba poniendo en riesgo su vida…

—Esta gente de los tres clanes sí que tienen muchas maneras de salvarse el pellejo, —pensó Bai Xiaochun frunciendo el ceño. Al ver al joven elegido escapando, dejó salir un bufido y pensó en perseguirlo. Pero luego su expresión cambió, se dio la vuelta y dio un paso, con eso atravesó el aire y se desvaneció.

Después del tiempo de unos respiros, se pudieron ver tres rayos de luz acercándose desde atrás de aquel elegido aterrado del Clan Cai. Tres viejos aparecieron junto a unos estruendos, justo en el área dónde acababa de desaparecer Bai Xiaochun.

En cuanto el joven elegido vio a los viejos, su rostro se llenó de emoción y gritó rápidamente, —Ancianos, ¡el ladrón es Bai Hao! ¡¡El traidor del Clan Bai!!

Los tres viejos eran ancianos del clan, uno de ellos era un gran anciano en el gran círculo de la etapa del Alma Naciente. Todos asumieron expresiones muy sombrías al escuchar las palabras del elegido. Entonces asintieron y continuaron con la persecución.

Mientras tanto, en un lugar cerca de la Ciudad del Fantasma Gigante, apareció una fisura en al aire y Bai Xiaochun surgió. Su aura estaba en caos debido a su ansiedad, pero no dudó ni un segundo en salir disparado hacia la Ciudad del Fantasma Gigante.

—Maldita sea, esos del Clan Cai sí que son rápidos. Apenas terminé de darle una paliza a ese chico, y los grandecitos aparecieron casi al instante. Pero si fueran tan buenos, ¡pelearían uno contra uno!

Justo cuando estaba a punto de entrar a la ciudad, los tres ancianos del Clan Cai aparecieron detrás de él, eran tan veloces que las nubes daban vueltas en el cielo y el aire se llenó de estruendos.

Cuando se dieron cuenta de que Bai Xiaochun estaba por entrar a la ciudad, intentaron aumentar aún más su velocidad, la intención asesina en sus ojos ardía intensamente.

—Bai Hao! —gritó uno de ellos—. ¡No me interesa que tengas una posición oficial en la Ciudad del Fantasma Gigante! ¡Te sentencio a morir por robar el campo de almas de nuestro Clan Cai!

Su base de cultivo estaba en el gran círculo de la etapa del Alma Naciente, sus palabras eran como una onda de choque, un ataque poderoso que penetró directamente los oídos de Bai Xiaochun.

Bai Xiaochun siguió hacia la ciudad, temía hasta voltearse. Los impactados guardias de la ciudad estaban a punto de avanzar a bloquearlo, pero entonces sacó el medallón de comando del Penitenciario Diabólico y rugió, —¡Soy un guardia en el Penitenciario Diabólico! ¡El Clan Cai está planeando rebelarse! ¡¡Deténganlos!!

Cuando sus palabras resonaron por la Ciudad del Fantasma Gigante, la expresión del rostro de los guardias de la ciudad cambió dramáticamente.

Además, en cuanto vieron el medallón de comando de Bai Xiaochun, y el hecho de que lo perseguían miembros del Clan Cai, más agitados se tornaron. La expresión de los tres ancianos también cambió.

—¡Tonterías!

—El Clan Cai siempre ha sido leal al rey fantasma gigante. ¡¡Ni te molestes en intentar difamarnos!!

Bai Xiaochun quedó maravillado al ver que su táctica funcionaba. Rugió y avanzó a toda velocidad hacia la ciudad. Los tres ancianos del clan intentaron perseguirlo, pero los guardias de la ciudad los bloquearon, y más guardias aparecieron poco después. De no ser por los comentarios anteriores de Bai Xiaochun, los ancianos quizás hubieran intentado matarlo de todos modos. Pero de hacer eso ahora, podría conllevar más complicaciones, y pensar en eso los dejó aterrados.

Los tres ancianos se vieron forzados a tragarse sus frustraciones y su ira, e intentar explicarles las cosas a los guardias de la ciudad. Debido a ese retraso, Bai Xiaochun logró llegar a la fosa, entonces usó su medallón de comando para entrar a sus aguas.

—Traicioné al Clan Bai, pero no se atrevieron a actuar contra mí aquí dentro del Penitenciario Diabólico. En cuanto a este Clan Cai… solo les robé un poco en dos campos de almas. ¡No hay modo que se atrevan a buscarme! —Estaba satisfecho consigo mismo, y siguió avanzando hacia la tortuga de piedra en el fondo de la fosa y al Penitenciario Diabólico que se encontraba más allá.

La verdad era que sus suposiciones estaban en lo correcto. Después de aclarar las cosas con los guardias de la ciudad, los tres ancianos del Clan Cai quedaron sin más opción que quedarse de pie al borde de la fosa y ver sus aguas furiosamente. El Penitenciario Diabólico… era un lugar al que ninguno se atrevía a entrar sin ser invitado.

Después de un buen rato, solo pudieron irse con expresiones sombrías.

Aunque los asuntos parecían haber acabado allí, los eventos terminaron siendo unas noticias tan impactantes en la ciudad, como el asunto de la traición de Bai Xiaochun al Clan Bai. En poco tiempo, todos los cultivadores de almas se enteraron de lo sucedido, y charlaban sobre Bai Hao y el Clan Cai…

—¿Lo escucharon? Este Bai Hao causó otro gran escándalo. Robó los campos de almas del Clan Cai, ¡y hasta calcinó dos de ellos totalmente!

—Sí que sabe cómo causar problemas. No solo ha traicionado al Clan Bai, después fue a provocar al Clan Cai…

—Yo escuché que algunos pantalones de seda del Clan Cai discutieron con él por unas almas y terminaron pagando más. Esto lo enfureció y por eso llevó a lo ocurrido…

—No puedo creer que llegara tan lejos por una pequeñez así… Bai Hao no solo es completamente cruel y despiadado, también busca venganza hasta por el problema más pequeño. Escuché que tiene una habilidad divina asombrosa que convoca fuego de los Cielos…

Debido a las charlas, la reputación de Bai Hao creció aún más, y todos aprendieron sobre su fuego celestial y sus métodos tan despiadados.

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