Capítulo 634 – ¡Reconocerme No te Servirá de Nada!

Night mode
Pagina Anterior
Pagina Siguiente

Ni siquiera las almas centinelas pudieron escapar. En menos de lo que tarda en quemarse un palillo de incienso, barrió completamente con los dos campos de almas…

Bai Xiaochun estaba extremadamente contento con el número de esferas de almas que había conseguido, suficiente para mantener su gasto, al menos temporalmente.

Pero en el momento en el que absorbió la última alma, al parecer terminó activando algo con la formación de hechizos, esta envió un pilar de luz hacia el cielo. ¡Era obvio que era algo que el Clan Cai notaría al instante!

—¡Maldita sea! ¿Acaso vaciar los campos de almas activó la formación de hechizos? —pensó Bai Xiaochun con un cambio en su rostro. La brillante luz de la formación de hechizos fue notada de inmediato por los miembros del Clan Cai, los cuales empezaron a elevarse por el aire y gritar exclamaciones de asombro.

—¿¡Qué diablos está pasando!?

—Acaso eso… ¿¡viene de los campos de almas!?

—¿Qué pasó? Parece que la formación de hechizos de un campo de almas se está activando. No, esperen, ¡¡son dos campos de almas!! —Hasta el patriarca del Clan Cai salió volando hacia los campos de almas.

Bai Xiaochun empezó a temblar de miedo y se preparó para partir, pero entonces se detuvo súbitamente.

—Las Píldoras de Convergencia de Almas dejan atrás evidencia. Si las personas investigan cuidadosamente, podrían suponer mi verdadera identidad… necesito deshacerme de la evidencia. Aunque me vean, no importará siempre y cuando no se revele mi verdadera identidad. —Entonces sacó rápidamente una llama de doce colores que había conjurado antes para intentar con otra llama de trece colores. Uno de sus clones salió al instante, ¡e inició el proceso de conjuración!

Tomando en cuenta la práctica que tenía, y con su clon ayudándolo, todo avanzó velozmente.

Pero conjurar la llama no era su verdadera meta. Justo cuando el tercer color estaba a punto de aparecer, la llama se salió de control gracias a su clon. ¡Entonces el fuego estalló!

Los Cielos y la tierra temblaron intensamente y unas nubes rojas brillantes se formaron arriba. Entones empezaron a aparecer incontables llamaradas de fuego de trece colores y a caer desde el cielo…

Un calor incomparablemente intenso llenaba los Cielos y la tierra, y los dos campos de almas fueron incinerados al instante.

De hecho, no solo removió la evidencia de las Píldoras de Convergencia de Almas, también desestabilizó la formación de hechizos e hizo que empezara a colapsar. Claro Bai Xiaochun no era del tipo de persona que asesinaba indiscriminadamente, así que se aseguró de tirar a los cultivadores del Clan Cai inconscientes a un lugar seguro.

Mientras las llamas se extendían, Bai Xiaochun se convirtió en un rayo de luz que salió disparado a alta velocidad, estaba totalmente extático de emoción por haber robado las almas que necesitaba y destruido la evidencia.

—¿Quién les manda a robarme mis almas? ¡Hmmmph! —Su corazón estaba palpitando con fuerza al comprender que acababa de hacer algo grande…

Pero ahora no era el momento de pensarlo. Cuando empezó a volar lejos, un rugido enfurecido se escuchó.

—¿Cómo te atreves a meterte con los campos de almas de nuestro Clan Cai? ¿¡Acaso te quieres morir!? —Aparecieron ocho figuras que empezaron a moverse como un rayo. Una de ellas era un joven que parecía tener menos de treinta años de edad, pero su cabeza estaba llena de cabello plateado, e irradiaba un aura en el gran círculo de la Formación del Núcleo.

Incluso se sentía ligeramente como un Alma Naciente, ¡como si estuviera tan cerca de la etapa del Alma Naciente que le bastaría entrar un tiempo en meditación aislada para lograrlo!

En términos de velocidad, ya era similar a un cultivador en el Alma Naciente, y en cuanto se abalanzó hacia Bai Xiaochun, se pudo ver una mirada de ira en sus ojos. Los siete cultivadores detrás de él también eran expertos en la Formación del Núcleo, sus rostros se llenaron de una furia ardiente al ver esos campos de almas calcinados.

—¿¡Te quieres morir!? —Cuando vieron a Bai Xiaochun volando a lo lejos, su intención asesina hizo erupción con todo su poder.

Ellos eran solo la primera ronda en reaccionar. Detrás venían los ancianos del clan en el Alma Naciente.

Bai Xiaochun se sorprendió de ver la rápida reacción del Clan Cai, y sabía que, si se veía envuelto en una batalla larga, probablemente terminaría con heridas serias. Así que siguió escapando a toda velocidad.

Dada su rapidez, pudo abrir una distancia considerable entre sus perseguidores. Y luego simplemente se desvaneció.

Cuando el elegido de cabello plateado vio que Bai Xiaochun estaba a punto de escapar, su intención asesina se intensificó aún más. No dudó ni un segundo, le dio una palmada a su bolso de almacenamiento y sacó un pelaje de bestia el cual arrojó frente a él. Ese pelaje se encendió en fuego al instante, el aire detrás del joven onduló y apareció como la sombra de una bestia.

Era un buitre enorme de dos cabezas, con envergadura de varios cientos de metros. En cuanto apareció, levantó su cabeza y dejó salir un largo grito penetrante justo antes de batir sus alas y salir volando. El elegido del Clan Cai saltó sobre su espalda en ese momento. Sorprendentemente, este joven estaba usando algún método desconocido para seguir el rastro de Bai Xiaochun y alcanzarlo.

Bai Xiaochun apareció a unos cinco kilómetros. Y sin detenerse ni un segundo, se movió a toda velocidad hacia la Ciudad del Fantasma Gigante.

—Tengo que ir más rápido. Estaré en mucho peligro si alguno del Clan Cai me atrapa… —Ya había desaparecido la emoción de haber robado las almas, y estaba empezando a sentir temor y ansiedad.

—Ellos me forzaron a hacerlo… —pensó al tiempo que se limpiaba el sudor de la frente. Conforme volaba velozmente en un rayo de luz, la Ciudad del Fantasma Gigante se acercaba cada vez más. ¡Llegaría en solo el tiempo de unos respiros! Pero fue entonces que un silbido intenso inundó el aire y surgió una ráfaga de viento. Era del tipo de viento capaz de exterminar cualquier ser viviente que tocara, y sacudió a Bai Xiaochun profundamente.

Este se volteó temblando, y sus ojos se abrieron de par en par al ver el enorme buitre de dos cabezas que venía disparado hacia él.

Había un joven sobre la espalda del buitre, su rostro era la representación de la furia y llevaba una larga lanza negra en su mano derecha.

—¡Ladrón impertinente! ¡Cómo te atreves a meterte con los campos de almas de nuestro Clan Cai! ¡¡Te asesinaré en cuerpo y alma!! —Entonces el buitre aceleró y el joven convocó todo el poder de su base de cultivo para salir disparado hacia Bai Xiaochun con la lanza extendida.

Bai Xiaochun simplemente no podía reaccionar frente a la velocidad tan increíble de ese buitre. Ya lo tenía encima en apenas un parpadeo, ¡y la lanza negra del elegido del Clan Cai estaba justo frente a él!

El rostro de Bai Xiaochun cambió, dejó salir un grito y levantó las manos para defenderse.

¡BAAAAAAAAAANG!

Bai Xiaochun salió volando hacia atrás varios cientos de metros. Y para cuando se detuvo, se examinó a sí mismo y murmuró, —¿No estoy herido?

El ataque del joven de hace unos momentos se veía increíble, y Bai Xiaochun pensó que le dolería bastante. Pero para su sorpresa, salió totalmente ileso.

—¡Joder! —exclamó maravillado. —Ese buitre es súper poderoso, pero comparado a mí, es totalmente débil… Supongo que solo fue su velocidad la que me tomó desprevenido. —El joven sobre el buitre quedó boquiabierto y atónito viendo a Bai Xiaochun.

Su buitre tenía una velocidad comparable al gran círculo del Alma Naciente. Además, había estado impulsando su lanza con su base de cultivo, lo que quería decir que debería haber podido herir incluso a alguien en la etapa del Alma Naciente.

Pero este ladrón salió totalmente ileso… el joven revisó de cerca el rostro de Bai Xiaochun, estaba totalmente conmocionado, y entonces se le abrieron los ojos de par en par.

—Tú… ¡¡eres Bai Hao!!

Debido a la rebelión contra el Clan Bai, el rostro de Bai Hao era muy conocido en el área. Aunque no todos lo reconocerían, ni siquiera todos los pantalones de seda de los tres grandes clanes, los elegidos de élite si habían visto su imagen. Debido a la urgencia de antes, el joven no le había prestado mucha atención a la apariencia de la persona con la que lidiaba, pero ahora que revisaba de cerca, lo reconoció fácilmente.

Su corazón se llenó de nervios al instante; sabía bien que Bai Hao era un demonio despiadado que había capturado al líder del Clan Bai… un experto en la etapa intermedia del Alma Naciente. Incluso había forzado al patriarca deva del Clan Bai a entrar en acción. Evidentemente no era el tipo de persona que podría ofender así nada más.

—¿Me reconoces? —gritó Bai Xiaochun—. ¡Bueno eso no te servirá de nada!

Extendió su mano al frente y envió una ráfaga de viento hacia este elegido del Clan Cai.

Pagina Anterior
Pagina Siguiente