Capítulo 431 – ¡Maestro, Perdóneme!

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—Solo son unos pequeños fantasmas ¿no? ¡Lord Bai solo tiene que pensar un poco para descubrir una manera de hacerlos cenizas! —Y así, Bai Xiaochun pasó varios días considerando el problema. Al principio pensó en usar talismanes para alejar malos espíritus, pero considerando que había un número tan vasto de almas vengativas en esa prueba de fuego cian, decidió que ese método no sería muy confiable.

Además, la primera vez que había enfrentado a todas esas almas vengativas durante su última prueba, se había colocado encima un buen número de esos talismanes, y la verdad no habían sido de mucha ayuda.

—Los talismanes para alejar malos espíritus no funcionarían. En ese caso, tengo que confeccionar una píldora medicinal. Solo entonces tendré la confianza para lograrlo… —En ese momento, sus ojos se llenaron de anticipación.

Después de pensarlo un poco, se le ocurrió la idea de crear una nueva fórmula para píldora algo que estuviera seguro de que funcionaría. No requeriría muchos ingredientes en cuanto a plantas medicinales, y sería hecha principalmente como recipiente para contener los poderes de gravedad y repulsión que había pasado tanto tiempo estudiando desde la Secta Corriente Espiritual.

—Necesito confeccionar una medicina espiritual que haga que todas esas almas vengativas se reúnan en un solo punto… —Quería hacer algo como eso, algo que en cuanto apareciera atrajera a todas esas almas vengativas rápidamente. Tan solo pensar en confeccionar algo así hizo que se emocionara mucho.

Empezó a moverse de un lado a otro de su cueva de inmortal, y se le veían las cejas subiendo y bajando pensando en anticipación, analizaba constantemente su nueva fórmula. Y finalmente se dio una palmada en la pierna.

—Esto seguro que va a funcionar. La esfera brillante que creé con los poderes de gravedad y repulsión puede hacer pedazos la ropa e incluso formar el humo alucinógeno. ¡Seguro que puedo usarla para reunir las almas! —Al llegar a este punto en sus ideas, Bai Xiaochun tomó su decisión. Salió rápidamente de su cueva de inmortal y se dirigió al Gremio Extermina Diablos, allí obtuvo una gran cantidad de plantas medicinales, y después de eso volvió y entró a meditación aislada.

Tres días después, su cueva de inmortal se llenó de estruendos. Los ojos de Bai Xiaochun estaban inyectados de sangre y estaba viendo una medicina espiritual blanca que acababa de confeccionar. Inhaló profundamente y luego convocó los poderes de gravedad y repulsión para empezar a imbuirlos en la píldora. La gravedad y la repulsión no eran fáciles de cultivar, pero Bai Xiaochun había pasado decenas de años en su investigación, por lo que ya era capaz de manipularlos un poco, aunque con algunas dificultades.

Le tomó varias horas, pero logró imbuir la píldora medicinal con sus poderes de gravedad y repulsión, después de lo cual sacó su espejo de cobre bastante emocionado.

—Impostor de Cripta Nocturna, ¡sal de ahí!

El alma del Cripta Nocturna impostor se estremeció. Realmente no tenía deseo de salir del espejo de cobre, pero no se atrevía a rehusarse. Así que al final salió intentando no llorar.

—Maestro, tú…

Pero antes de que pudiera terminar su frase, Bai Xiaochun gritó, —¡Toma!

Y luego aplastó la píldora medicinal.

Se escuchó un estallido y la ropa de Bai Xiaochun se hizo pedazos al instante, dejándolo totalmente desnudo. El impostor de Cripta Nocturna gritó al instante, pero luego de un momento su grito se convirtió en una exclamación de sorpresa.

—¿Eh? ¡No estoy herido! ¡Jajaja! ¡Estoy bien! —El Impostor de Cripta Nocturna no había sido afectado en lo absoluto. Así que volteó a ver a Bai Xiaochun emocionado, y se dio cuenta de que este lo estaba viendo fijamente con sus ojos inyectados de sangre, incluso temblando un poco. Cripta Nocturna se estremeció y se apartó a un lado, estaba convencido de que Bai Xiaochun estaba de un humor bastante peligroso.

Bai Xiaochun estaba sin aliento, y se quedó viendo a los restos pulverizados de la píldora medicinal. Luego ignoró por completo al impostor de Cripta Nocturna, se puso otro conjunto de ropas y empezó a confeccionar otra píldora.

Pasaron tres días más…

—¡Toma! —gritó Bai Xiaochun aplastando la píldora medicinal.

Se escuchó un estallido y esta vez, sus ropas no se vieron afectadas en lo absoluto. Pero, por otro lado, la fuerza de la explosión mandó a Bai Xiaochun disparado contra la pared de su cueva, haciendo que aparecieran grietas por todos lados.

Bai Xiaochun solo cayó al suelo después de un largo rato, dejando su figura completamente marcada en la pared. Tenía el rostro pálido, pero también lleno de determinación, apretó los dientes y empezó a trabajar de nuevo.

Cuando el impostor de Cripta Nocturna vio eso, no pudo evitar abrir la boca del asombro.

—Qué… ¿qué tipo de medicina está confeccionando?

Pasaron cuatro días más, y apareció otra píldora medicinal en las manos de Bai Xiaochun. Sus ojos estaban tan inyectados de sangre que se veían casi totalmente rojos, entonces retrocedió hasta quedar casi recostado contra la pared. Y convencido de que esta vez sería un éxito, pulverizó la píldora y gritó, —¡Muy bien, toma!

Esta vez, su ropa se volvió a destruir completamente, pero en vez de ser empujado hacia atrás, sintió una fuerza jalándolo hacia adelante, y su cuerpo chocó de lleno contra la pared opuesta. Se podían oír sonidos de crujidos y se formaron grietas por toda la pared. Mientras tanto, el impostor de Cripta Nocturna veía a Bai Xiaochun mientras temblaba violentamente.

—No… No está intentando confeccionar medicina, ¡se está intentando matar! —el impostor de Cripta Nocturna estaba temblando de miedo y ansiedad, no por la idea de que Bai Xiaochun muriera, sino por el hecho de que Bai Xiaochun estuviera probando la píldora con él. No podía imaginarse que destino enfrentaría si Bai Xiaochun lograba hacer lo que sea que estuviera planeando.

Bai Xiaochun ya estaba muy furioso a estas alturas. Después de esforzarse para ponerse de pie y salir de la pared, se puso a confeccionar de nuevo. Así pasaron varios días más y logró formar una nueva versión de su medicina espiritual. Esta vez, se metió dentro de un hueco que había abierto en la pared, con la esperanza de que esta posición lo mantuviera a salvo. Entonces apretó los dientes y se preparó para detonar la píldora.

El impostor de Cripta Nocturna fue incapaz de controlarse y chilló, —Maestro, ¡perdóneme por favor!

Bai Xiaochun suspiró y dijo, —Tranquilo, confía en mí, ¡esta vez seguro que sí funcionará!

Dicho esto, detonó la píldora. En ese instante, se escuchó una gran explosión y los poderes de gravedad y repulsión hicieron erupción. Esa vez, la píldora simplemente estalló, y a Bai Xiaochun le golpeó el impacto a pesar de estar escondido en la pared. La cueva entera se sacudió violentamente.

Bai Xiaochun fue expulsado de su agujero en la pared y chocó contra el suelo, allí quedó tirado un buen rato antes de finalmente sentarse con mucho esfuerzo. Luego, una vez más se puso a confeccionar medicina allí mismo, era como si su vida dependiera de ello.

El impostor de Cripta Nocturna estaba temblando y al borde del colapso, no podía dejar de preguntarse qué le depararía su futuro. Sí que era un tormento; cada vez que veía los trágicos resultados de Bai Xiaochun cuando aplastaba sus píldoras, se aterraba más y más.

Pasaron varios días más, y Bai Xiaochun estaba empezando a prepararse para otra prueba. El impostor de Cripta Nocturna dijo una vez más chillando, —Maestro, ¡¡perdóneme por favor!!

Realmente deseaba poder ser perdonado. Se sentía como un prisionero en el corredor de la muerte, alguien que ya estaba básicamente bajo la guillotina, solo que la veía errar una y otra vez. Realmente era un sentimiento agonizante.

—Confía en mí, ¡esta vez seguro que funciona! —Rugió Bai Xiaochun mientras detonaba otra píldora medicinal, haciendo que se escuchara otro estallido.

Y así pasó más tiempo. Dos meses enteros. Durante este tiempo la cueva de inmortal de Bai Xiaochun seguía sacudiéndose cada tanto. Y en cuanto a Bai Xiaochun, si no hubiera sido por el hecho de que tenía un cuerpo carnal tan increíblemente poderoso, probablemente hubiera salido herido de gravedad varias veces.

Hasta que finalmente, un día en el que el impostor de Cripta Nocturna estaba al borde del colapso por la desesperación, se escuchó un estallido e hizo erupción una poderosa fuerza gravitacional. El impostor de Cripta Nocturna se vio atrapado de inmediato, y casi en el mismo instante, fue absorbido hacia la palma de la mano de Bai Xiaochun.

—¡Jajaja! ¡Finalmente lo logré! —gritó Bai Xiaochun allí de pie entre los restos destruidos de su cueva de inmortal, su cabello estaba completamente arruinado, pero su expresión mostraba emoción pura. Estaba claro que el Impostor de Cripta Nocturna no era el único que se había sentido atormentado estos meses.

En este momento, había logrado crear una píldora medicinal que podía desatar los poderes de gravedad y repulsión al ser detonada, y específicamente atraía las almas cercanas al lugar donde la píldora había sido detonada.

—¡La llamaré la Píldora de Convergencia de Almas! —Dicho esto, levantó su cabeza y se rio felizmente. Aunque estaba muy cansado, casi no podía contener su entusiasmo y ya había decidido que después de descansar un poco, iría a desafiar nuevamente las pruebas de las Superestrellas de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado.

—¡Esta vez seguro que le enseñaré un par de cosas a esos insignificantes fantasmas! —Se sentía más orgulloso que nunca, así que se dispuso a confeccionar más Píldoras de Convergencia de Almas, luego se sentó de piernas cruzadas y empezó a hacer algunos ejercicios de respiración.

Durante el transcurso del mes siguiente, Bai Xiaochun se volvió loco con su confección de Píldoras de Convergencia de Almas. Siempre que se cansaba, realizaba algunos ejercicios de respiración y luego empezaba a trabajar de nuevo tan pronto como pudiera. A medida que pasaba el tiempo, no solo logró acumular una cantidad de píldoras impresionante, pero debido a ese ciclo constante de agotarse y recuperarse, ¡su base de cultivo también estaba acercándose cada vez más a la etapa avanzada del Núcleo Dorado!

Un día, cuando había terminado su ronda de confecciones y se acababa de sentar para algunos ejercicios de respiración, se puso de pie repentinamente y vio afuera de su cueva de inmortal con una expresión de sorpresa en el rostro.

Poco después, se pudieron ver tres rayos de luz que volaban hacia él. Estos eran el Maestro Deidad Adivina, Chen Manyao y Xu Baocai, y además se veían muy ansiosos.

Tomando en cuenta que estaba en la cima de la etapa intermedia del Núcleo Dorado, Bai Xiaochun pudo darse cuenta desde lejos que estaban inquietos, claramente estaba pasando algo.

Incluso antes de llegar a la cueva de inmortal, ya habían empezado a gritar a todo pulmón.

—¡Joven Patriarca, el Gran Gordito Zhang está en problemas!

—Xiaochun, rápido, ¡ve a salvar al Gran Gordito Zhang!!

Al escuchar sus palabras, el rostro de Bai Xiaochun cambió súbitamente. Sacudió su manga abrió la puerta de un golpe y salió rápidamente de su cueva de inmortal.

Luego sujetó al Maestro Deidad Adivina por los hombros y gritó, —¿Qué le sucede al Hermano Mayor?

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