Capítulo 392 – La Reunión de los Protectores Dao.

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En la mente del Gran Gordito Zhang, este líder del clan era una figura completamente tiránica, y jamás lo había visto antes actuando de este modo, o hablando con tanta cortesía. En esta parte de la ciudad, él era el tipo de persona que podía traerle una gran cantidad de problemas a quienquiera que lo molestara. No solo era un discípulo naranja, ¡también era el líder de todo un clan de cultivadores!

Supuestamente, el clan había producido una vez a alguien que logró llegar hasta la etapa del Alma Naciente, y aunque ya había fallecido, había dejado una fuerte impresión sobre los cultivadores en esta parte de la ciudad, una que persistía hasta el día de hoy.

El Gran Gordito Zhang había empezado con mucha confianza en sus habilidades como reforzador espiritual, pero después de una mala racha, en la cual se incluía un objeto mágico muy importante de este líder de clan, había terminado encarcelado en la base de su clan. Ya habían pasado seis meses desde entonces, y el Gran Gordito Zhang sentía que se estaba volviendo loco. No hacía más que realizar refuerzos espirituales a diario, y nunca comía lo suficiente para estar satisfecho. Si no hubiera sido por su intensa determinación de seguir viviendo, probablemente hubiera muerto hace mucho por el hambre y el cansancio.

Ya le tenía un temor por instinto al líder del clan, pero escuchar al hombre pronunciar su nombre hizo que el Gran Gordito Zhang temblara aún más intensamente que antes. Sin embargo, en lo profundo de su corazón, también estaba enfurecido y esto se pudo notar en su mirada. Si las miradas pudieran matar, entonces la manera en la que veía en este momento al líder del clan hubiera hecho que el tipo explotara violentamente.

—Ehm… Compañero Daoísta, solo dime. ¡¿Tu eres Zhang Dahai!? —El nerviosismo del líder del clan solo seguía incrementando, y no se atrevía a siquiera pensar en matar a este joven reforzador espiritual para silenciarlo. La Sociedad del Dragón Azur era demasiado grande y poderosa, y no había dudas de que eventualmente se descubriría el asunto. Si el jefe descubría que había encarcelado a Zhang Dahai, solo para matarlo después, el clan entero estaría condenado.

—¡Sí! —Gritó el Gran Gordito Zhang—. ¡¡Soy Zhang Dahai!!

El líder del clan sintió como si su cabeza estuviera a punto de explotar. Incluso empezó a temblar de manera visible, y sus pupilas se contrajeron hasta hacerse pequeños puntos. El verlo reaccionar de este modo le dio una muy mala sensación al Gran Gordito Zhang. Repentinamente sintió que sus piernas se debilitaban, empezó a maldecir por dentro y estaba a punto de decir otra cosa, cuando el líder del clan se volteó repentinamente para enfrentar al sirviente que acababa de tirar a un lado.

—¡Sirviente imbécil! —le gritó—. ¿No recuerdas que te dije que este joven era un invitado honorable? ¡Se supone que respetes a los invitados! Se te instruyó que lo cuidaras, ¡¡pero en vez de eso lo usaste para arruinarme!! —Dicho esto, le dio otra bofetada al sirviente, haciendo que saliera volando dando vueltas otra vez.

De la boca del sirviente salió una gran cantidad de sangre, junto a un grito amargo. No comprendía para nada, por qué su maestro estaba actuando de este modo tan repentinamente, estaba a punto de rogar por piedad, cuando el líder del clan gritó, —Hombres, ¡saquen a este sirviente de mi vista! ¡Despójenlo de su cultivo y arrójenlo al calabozo!

Dicho esto, el líder del clan se apresuró y ayudó nuevamente al Gran Gordito Zhang a recuperar su postura. Le sonrió amablemente e intentó sonar tan arrepentido como fuera posible a la vez que le decía, —Hermano Zhang, todo esto fue un gran error. Si quieres que ejecute a ese sirviente, ¡solo tienes que decirlo!

—Ah, seguro te las viste difíciles estos días, Hermano Zhang. —Sacudiendo el polvo de los hombros del atónito Gran Gordito Zhang, el líder del clan lo sostuvo por el brazo y lo llevó al salón principal del clan.

Entonces alzó su voz y ordenó, —¡Preparen la mejor comida espiritual y el licor más fino como mis disculpas para el Hermano Zhang!

En tan solo unos momentos, el clan entero se llenó de actividad. Aunque todos estaban muy confundidos, ninguno se atrevía a cuestionar lo que ocurría. Una mesa entera de comida espiritual fue preparada, y el líder del clan en persona se encargó de servir al Gran Gordito Zhang. Incluso llamó a algunas chicas del clan para que se sentaran a su lado.

El Gran Gordito Zhang quedó más que sorprendido al ver este giro tan repentino de los acontecimientos. El líder del clan jamás había actuado de manera tan cortés, y no podía comprender por qué estaba actuando así tan súbitamente. Sin embargo, después de ver toda esa comida espiritual sobre la mesa, simplemente se olvidó del asunto por un momento y empezó a devorarlo todo.

El líder del clan permaneció a un lado, temblando por dentro, pero manteniendo una sonrisa en su rostro a la vez que seguía sirviendo nuevos platos. Además, las hermosas chicas de su clan seguían dándole vistazos muy particulares al Gran Gordito Zhang. Aunque estaban un poco confundidas sobre por qué les pidieron que hicieran esto, no se contuvieron, y una de ellas incluso empezó a masajearle el cuello suavemente. Las otras siguieron rellenando su copa e incluso charlaban con él de manera sumisa.

Aunque el Gran Gordito Zhang se sentía muy nervioso por todo lo que ocurría, simplemente apretó los dientes, se olvidó de todo y se dispuso a disfrutar de lo que ocurría.

Dos horas después, el Gran Gordito Zhang finalmente había comido y bebido hasta saciarse. Así que finalmente le dio una palmada con fuerza a la mesa y volteó a ver al líder del clan fijamente.

—Muy bien, ¿¡qué está pasando aquí!?

El líder del clan no podía evitar que se escuchara la amargura en su voz, y respondió, —Hermano Zhang, lo que ocurrió realmente fue un gran error de mi parte. Por favor no estés ofendido. —Juntó sus manos, observó a las chicas de su clan, apretó los dientes y continuó, —Hermano Zhang, por favor, si no las detestas mucho, ¿¡por qué no tomas a algunas de estas hijas del clan para ti!?

Las jóvenes quedaron boquiabiertas, y abrieron las bocas para quejarse, pero la mirada feroz del líder del clan las dejó calladas.

El Gran Gordito Zhang quedó totalmente asustado y más nervioso que nunca. Simplemente no podía decidir que hacer. Así que después de que pasara un momento, simplemente preguntó, —¿Por qué haces todo esto?

Tomando en cuenta que el Gran Gordito Zhang insistía con el asunto, el líder del clan no se atrevió a intentar esconderle las cosas. Inhaló profundamente y le dijo, —Hermano Zhang, el jefe de la Sociedad del Dragón Azur te está buscándote por toda la ciudad…

—¿La Sociedad del Dragón Azur? —dijo el Gran Gordito Zhang confundido. Lo habían encarcelado cuando la Sociedad del Dragón Azur apenas estaba empezando su ascenso. En aquel entonces, aún había muchas personas que no habían oído de ellos, incluyendo al Gran Gordito Zhang.

Al ver la expresión en el rostro del Gran Gordito Zhang, el líder del clan le explicó rápidamente la manera en la que durante los últimos meses, la Sociedad del Dragón Azur se había alzado a grandes alturas de gloria. El Gran Gordito Zhang ahora temblaba más que nunca.

—¿Alguien así de importante me está buscando? —Agarró la botella de alcohol y tomó un gran sorbo.

Poco después, ya caía la noche. E inundando al Gran Gordito Zhang con disculpas, el líder del clan lo llevó hacia el distrito norte para encontrarse finalmente con el ilustre Jefe Dragón Azur.

En el camino, el Gran Gordito Zhang escuchó a muchas personas en la ciudad charlando sobre la Sociedad del Dragón Azur, y su nerviosismo solo siguió aumentando. La luna llegó enseguida a lo alto del cielo, y ambos llegaron al distrito norte, justo afuera de la gran cueva de inmortal.

Tenía dieciocho enormes golems de piedra montando guardia afuera, junto a un sinfín de cultivadores. Adentro, apenas se podían ver hileras tras hileras de poderosos cultivadores patrullando.

La cueva de inmortal también estaba rodeada con formaciones de hechizos resplandecientes, y en lo alto del cielo encima de ella se veía la proyección mágica de un dragón azur. Era extremadamente realista, y tan solo verlo dejaría a cualquiera conmocionado.

—E-esta… ¿esta es la Sociedad del Dragón Azur? —preguntó el Gran Gordito Zhang nervioso. El líder del clan asintió. Claro, esta no era la primera vez que el líder del clan venía, pero aun así estaba extremadamente nervioso.

El Gran Gordito Zhang ya tenía dificultades para respirar con calma, y realmente no podía comprender por qué una persona tan importante como el jefe de la Sociedad del Dragón Azur lo estaría buscando. Pero no tenía más opción que seguir al líder del clan, quien avanzaba cuidadosamente hacia la puerta principal y se reportaba.

Antes de que pudiera terminar con su explicación, salieron tres rayos de luz desde adentro de la Sociedad del Dragón Azur. La persona a la cabeza del grupo llevaba una larga túnica naranja, y llevaba un adorno en su cabeza bordado con un dragón azur. ¡Este era justamente Bai Xiaochun!

También llevaba encima todo tipo de accesorios de jade defensivos, y resplandecía con tesoros mágicos por todos lados. Incluso tenía un halo que flotaba sobre su cabeza, y no se podía ver más impresionante. Tenía a Xu Baocai y al Maestro Deidad Adivina a cada lado. Y a estas alturas, Xu Baocai ya se veía muy distinto que la primera vez que se reunió con Bai Xiaochun. Su rostro tenía un brillo saludable y también estaba cubierto de todo tipo de tesoros. Se veía tan cual la imagen de la riqueza y la gloria.

Apenas apareció Bai Xiaochun, la Sociedad del Dragón Azur quedó totalmente alborotada. Los cultivadores y los sirvientes salieron de la cueva de inmortal, y aquellos que ya estaban afuera temblaron y se pusieron de rodillas a ofrecer kowtow.

—¡Saludos Jefe!

—¡¡Saludos Jefe!! —Estos gritos creaban un estruendo como el de un trueno. En este momento, el Gran Gordito Zhang quedó conmocionado al darse cuenta que el líder del clan a su lado también se había puesto de rodillas y ofrecía kowtow.

El Gran Gordito Zhang fue el único que quedó de pie, con los ojos bien abiertos, viendo impactado al Maestro Deidad Adivina, a Xu Baocai y a Bai Xiaochun.

—¡¡Noveno Gordito!! —dijo el Gran Gordito Zhang totalmente atónito.

—¡Hermano Mayor! —gritó Bai Xiaochun. Dio un paso adelante riendo fuertemente y le dio un abrazo al Gran Gordito Zhang. Este le devolvió el abrazo felizmente, viéndose como si se acabara de reunir con su familia.

Cuando el líder de este pequeño clan vio eso, su corazón se estremeció por temor a que el Gran Gordito Zhang intentara vengarse de ellos, y su rostro se llenó de una absoluta mirada de arrepentimientos y súplicas.

El Gran Gordito Zhang estaba tan emocionado que ni siquiera se percató del modo en el que lo veía el líder del clan. Su risa se unió a la de Bai Xiaochun y ambos entraron entusiasmados a la cueva de inmortal.

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