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Capítulo 371 – Sálvenme Patriarcas…

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Afuera del templo y de la formación de hechizos defensivos, los cultivadores en el Alma Naciente esperaban nerviosos a que salieran los discípulos. Repentinamente, empezaron a descender rayos de luz, dentro de los cuales estaban los discípulos de todas las sectas.

Todos los discípulos sin excepción tenían marcas de tortugas encima, fuera en sus caras, u otras partes de su cuerpo. Los cultivadores en el Alma Naciente de las tres sectas no pudieron evitar abrir sus ojos ampliamente al ver esto.

Sectaglacial, Alma Carmesí y el Maestro Viento Divino tuvieron un muy mal presentimiento al instante…

—Ustedes… —Antes de que alguno de los maestros Daoístas en el Alma Naciente de las tres sectas pudiera preguntar por esto, otro rayo de luz se elevó desde una de las enormes piedras en la formación de hechizos. Luego, apareció Bai Xiaochun. En el instante en el que se materializó completamente, salió disparado a toda velocidad hacia los patriarcas de la Secta Desafiadora del Río.

—¡Me están tratando de matar! —gritó a medida que se acercaba—. ¡Sálvenme patriarcas! ¡Casi pierdo mi pobre e insignificante vida! ¡Ellos me quieren muerto!

Cuando estas palabras salieron de su boca, los demás discípulos que estaban sobre las grandes piedras se volvieron totalmente locos. Se olvidaron del hecho de que estaban frente a los miembros de la vieja generación, y salieron todos disparados detrás de Bai Xiaochun.

—¡¡Te voy a matar Bai Xiaochun!! —Al instante se empezaron a escuchar estruendos y los casi cien cultivadores que acababan de volver desataron sus ataques. Todos los cultivadores en el Alma Naciente estaban completamente conmocionados al ver esto.

En cuanto a Sectaglacial, Alma Carmesí y el Maestro Viento Divino, sus expresiones se tornaron muy severas. Considerando que todas estas personas querían matar a Bai Xiaochun, podían imaginarse el peligro que tuvo que haber enfrentado dentro de la zona de legado.

—¡Humph! —dijo Alma Carmesí, dio un paso adelante y presionó el pie contra el suelo fuertemente. Esto hizo que se extendiera una onda de choque masiva por todos lados, tumbando hacia atrás a los miembros de las tres sectas.

—¡Bai Xiaochun es el joven patriarca de la Secta Desafiadora del Río! ¿¡¿¡Quién de ustedes se atreve a intentar matarlo!?!? —Estos cultivadores eran todos Elegidos, pero aun así estaban solo en la etapa de la Formación del Núcleo, y no había manera de que pudieran competir contra Alma Carmesí. La aterradora aura que emanaba hizo que todos quedaran temblando por dentro.

Bai Xiaochun quedó muy conmovido ocultándose detrás de Alma Carmesí, Sectaglacial y el Maestro Viento Divino, y no pudo evitar murmurar que todos los peligros que acababa de enfrentar en la zona de legado habían valido la pena

A Sectaglacial le pasó un brillo por los ojos, volteó a ver a los demás cultivadores en el Alma Naciente de las otras tres sectas con una expresión severa y dijo —Corte del Río del Dao, Corte del Río de la Polaridad, Corte del Río Estrellado. ¡Será mejor que los tres nos den una explicación sobre todo esto!

El Maestro Viento Divino se acercó a Bai Xiaochun y puso su mano sobre sus hombros, usando su base de cultivo para revisar el estado de las heridas de Bai Xiaochun. Al principio quedó muy sorprendido, pero luego le dio un vistazo muy particular a Bai Xiaochun que nadie más pudo notar.

Bai Xiaochun entendió de inmediato sus intenciones. Se forzó a verse aún más pálido que antes y dejó salir un grito de dolor, luego se mordió la lengua y tosió un poco de sangre.

Se puso la mano sobre el pecho y empezó a jadear sin aliento. Luego dijo apuntando a los miembros de las otras tres sectas, —Son… ¡demasiado despiadados! Ellos… intentaron matarme… yo… yo solo…

Cuando los demás cultivadores vieron esto, la ira que habían estado intentando suprimir estalló con aún más intensidad que antes. Todos habían visto con sus propios ojos lo resistente que era Bai Xiaochun. Además, se movía tan rápido como un conejo de seis patas, lo que les hacía aún más difícil haberlo impactado en primer lugar.

Y sin embargo aquí estaba él, pretendiendo estar herido seriamente…

—Bai Xiaochun, tú–

Aunque varias personas empezaron a gritar enfurecidos, antes de que pudieran decir más que un par de palabras, el viejo de cabello blanco de la Corte del Río del Dao gritó de manera feroz.

—¡Cállense todos!

Su estruendosa voz aplastó la de todos de inmediato, haciendo que el corazón de los discípulos se estremeciera. No pudieron sino evitar su mirada y quedarse en silencio.

—La Corte del Río del Dao proveerá una explicación en el lapso de un mes. Compañeros Daoístas de la Secta Desafiadora del Río, espero que se tomen un tiempo para considerar las cosas que discutimos antes y nos den su respuesta tan pronto como sea posible. —Volteó a ver a Bai Xiaochun y se forzó a poner una sonrisa en el rostro, luego se fue junto a los demás miembros de la Corte del Río del Dao.

En cuanto a todas esas marcas de tortuga que tenían encima, simplemente las ignoró por completo…

A medida que se iban los miembros de la Corte del Río del Dao, el grupo de la Corte del Río de la Polaridad ofreció palabras similares sobre proveerles una explicación y luego se fueron. Los últimos fueron la Corte del Río Estrellado. En cuanto al viejo de cabello rojo, su expresión no podía ser más espantosa…

Observó furioso a los discípulos de su secta, y estaba a punto de voltearse para partir, cuando de repente el Maestro Viento Divino dijo, —Compañero Daoísta, ¡espero que el Meteorito Estrellado sea entregado en el lapso de un mes!

Sin siquiera voltearse, el viejo de cabello rojo respondió, —¡No rompería mis promesas por un insignificante Meteorito Estrellado!

Dicho esto, dejó salir un frío bufido y se fue con sus discípulos.

En el silencio que le siguió a todo esto, Sectaglacial, Alma Carmesí y el Maestro Viento Divino se quedaron viendo a Bai Xiaochun con el rostro totalmente incrédulo.

Bai Xiaochun se siguió agarrando el pecho. Tenía la tez pálida, y observó de manera lastimosa a los tres patriarcas.

—Patriarcas, no tienen idea de lo miserable que la pasé allí adentro. Si las cosas hubieran durado solo un poco más, hubiera sido mi final. Hubieran tenido que ir a elegir a un nuevo joven patriarca para la Secta Desafiadora del Río.

Los tres patriarcas no sabían si reír o llorar. Después de un momento, Alma Carmesí dijo.

—¿Cómo lo hiciste?

—¿Eh? Oh. Bueno, ni siquiera yo estoy seguro. Quisieron matarme casi tan pronto me vieron. Fue realmente extraño.

—Me refiero a los sellos de legado.

—¡Ah, claro los sellos de legado! Miren, no quiero alardear ni nada, pero apenas entré, los sellos de legado actuaron como si yo fuera su maestro o algo así. Simplemente seguían moviéndose hacia mí. Ni siquiera tuve que irlos a buscar. Realmente fue un dolor de cabeza. —La fanfarronería de Bai Xiaochun hizo que los tres patriarcas simplemente se quedaron de pie viéndolo fijamente. Ya que no estaba muy seguro de la situación, Bai Xiaochun preguntó con cautela—, Así que, ¿ganamos? Obtuve todos los sellos de legado, e incluso conseguí esta cosa llamada el Conjuro de la Montaña Viviente.

Sectaglacial, Alma Carmesí y el Maestro Viento Divino intercambiaron miradas y repentinamente empezaron a reír. La verdad era que no les importaba mucho como Bai Xiaochun había logrado conseguir todos los sellos de legado. De cualquier modo, el punto es que lo hizo y él era el joven patriarca de la Secta Desafiadora del Río, ¡todos estaban en el mismo bando!

—No solo ganaste. ¡¡Fue una gran victoria!! —dijo riendo felizmente el Maestro Viento Divino.

Bai Xiaochun se sintió aliviado y también empezó a reír, sintiéndose más orgulloso que nunca de sí mismo.

—¡De acuerdo, hora de volver a la secta! —dijo emocionado Sectaglacial, sus ojos contenían un brillo de aprobación por Bai Xiaochun. Dicho esto, se llevó a Bai Xiaochun por el aire hacia la Espada Cuerno Celestial.

En el camino de vuelta a la Secta Desafiadora del Río, los patriarcas le contaron a Bai Xiaochun sobre todo lo que había ocurrido afuera. Era casi increíble. Habían adquirido el cien por ciento de los recursos, lo que significaba que las otras tres sectas tenían que sacar las porciones que habían adquirido en la última competencia y entregárselas a la Secta Desafiadora del Río.

No podían hacer nada para quejarse de la situación. Después de todo, estas eran las reglas que había impuesto la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado precisamente a petición de las otras tres sectas. Además de todo esto, la Secta Desafiadora del Río también obtuvo un Meteorito Estrellado.

Gracias a todo esto, el poder en general de la Secta Desafiadora del Río seguiría incrementando aún más.

En este momento, se encontraban en una buena posición, independientemente de que quisieran actuar de manera más agresiva o más defensiva. Además, debido a la situación con los recursos, habría más interacciones con la Corte del Río de la Polaridad y del Dao. Pues eventualmente habría negociaciones respecto a la redistribución de recursos, de este modo podrían no solo complacer a las otras dos sectas, pero también conseguir mejores beneficios para sí mismos.

Lo más importante de todo, era que debido a estos eventos capaces de sacudir los Cielos y derrumbar la tierra que acababan de ocurrir, la Secta Desafiadora del Río ahora estaba mucho más cerca de tener a un patriarca en el Reino Deva.

Tenían suficientes recursos y suficiente información. ¡No tomaría mucho tiempo para que Alma Carmesí, Sectaglacial y el Maestro Viento Divino tuvieran su oportunidad de convertirse en devas!

Con la fundación tan sólida que estaban estableciendo, la Secta Desafiadora del Río finalmente estaba llegando a una verdadera posición de poder en las Partes Medias.

Bai Xiaochun no estaba interesado ni tenía destreza en la política o en estas maquinaciones, en lo que a él concernía, lidiar con las otras tres sectas era algo que mejor se dejaba en manos de zorros astutos como Sectaglacial, Alma Carmesí y el Maestro Viento Divino.

Y respecto a lo que los patriarcas querían que él hiciera, se lo dejaron claro de inmediato.

—Los asuntos entre las sectas no importan tanto realmente. En este momento lo que debes hacer es seguir trabajando para comprender el Conjuro de la Montaña Viviente. ¡Esa es una de las trescientas magias de legado en la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado!

—Si logras dominar el Conjuro de la Montaña Viviente, ¡tú poder de batalla incrementará a un nivel sorprendente!

Bai Xiaochun se dispuso de inmediato a meditar acerca del Conjuro de la Montaña Viviente.

Sin embargo, mientras contemplaba la técnica, se dio cuenta de que tenía unos requerimientos muy duros para poder cultivarse.

Además, tenía que ser cultivada en un ambiente especial. De acuerdo a la descripción incluida en la técnica, ese ambiente solo podía conseguirse en una tierra llena de precipicios que existía justamente dentro del territorio de la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado.

A Bai Xiaochun esto lo deprimió un poco, pero sabía que no podía hacer nada al respecto por ahora. Mientras apartaba el asunto de su mente, ¡se dio cuenta de que ya casi llegaban de vuelta a la base de la secta!

Allí el Ancestro de Sangre se imponía sobre las tierras, y el aura del Baniano del Cielo Monstruoso suprimía todo en la zona. Las cuatro cordilleras se extendían como dragones.

¡Esa era la Secta Desafiadora del Río!

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