Capítulo 139 – ¡Yo No lo Hice!

Night mode
Pagina Anterior
Pagina Siguiente

Fue más o menos en este momento que un escándalo de voces apareció afuera de la estación de la guardia de honor. Bai Xiaochun abrió la puerta confundido y vio a una horda de discípulos de la ribera norte congregada afuera de su formación de hechizos.

Se movió un poco hacia atrás mientras su rostro vacilaba intentando entender que podría haber hecho para causar algo como esto. Sin embargo, después de pensar por un largo rato, no tenía ni la más menor idea de que pudo haber causado una conmoción tan grande en la ribera norte.

A pesar de no estar seguro de lo que ocurría, empezó a ponerse nervioso e inmediatamente dijo en voz alta. “¡¿Gente, que están haciendo?!”

Instantáneamente, los discípulos fijaron sus miradas sobre él allí de pie al otro lado de la formación de hechizos.

“¡Tío de la Secta Bai, por favor abre la formación de hechizos para que podamos entrar a realizar una búsqueda!”

“No estamos buscando solo aquí, estamos buscando por cada rincón de la ribera norte.”

“Durante el último mes, los sujetadores de muchas chicas discípulas han desaparecido. ¡Hay un degenerando sexual suelto! ¡Si eres inocente, entonces no hay razón para que no abras la formación de hechizos y nos dejes realizar una búsqueda!”

“Hmph. ¡Incluso si están escondidos en un bolso de almacenamiento, tenemos nuestras maneras de encontrarlos!”

Bai Xiaochun suspiró, e inmediatamente se sintió bastante mejor. De hecho, incluso empezó a enojarse un poco. Juntando sus manos en su espalda, observó a los discípulos de la ribera norte.

Por una vez, sabía que él estaba del lado correcto, así que no habría manera de que simplemente cediera fácilmente a sus demandas. Mirando hacia afuera con un enojo justificado, les dijo, “¡Dejen de hacer tanto alboroto! ¡Soy un discípulo Prestigioso y el Hermano Menor del líder de la secta, jamás haría algo como eso!”

“¡Definitivamente fuiste tú! ¡En toda la ribera norte, eres la única persona capaz de hacer algo como esto!”

“¡Eso es cierto! Bai Xiaochun es el más sospechoso de todos. Ya se ha llevado en secreto las bestias de batalla de los demás discípulos para hacer contribuciones. ¡Ese es el mejor ejemplo de lo habilidoso que es en esto! ¡Los sujetadores de todas las Hermanas Mayores fueron robados sin que nadie pudiera detectar nada!”

Al ver a la alborotada multitud, Bai Xiaochun sonrió fríamente y sacudió su manga, abriendo la formación de hechizos.

“De acuerdo entonces. Pueden entrar para realizar su búsqueda. Cuando salgan en unos momentos con las manos vacías, ¡tengo mucha curiosidad de ver que harán para compensarme por esta pequeña farsa!” Bai Xiaochun se sentía absolutamente tranquilo y completamente del lado correcto.

Con esa confianza pura y firme, hizo que muchos en la multitud dudaran de sus propias sospechas. Después de todo, no tenían ninguna evidencia en lo absoluto para apoyar sus afirmaciones; Bai Xiaochun abrió repentinamente la formación de hechizos. Al principio, todos simplemente permanecieron allí intercambiando miradas, pero luego las chicas discípulas cuyos sujetadores habían sido robados apretaron sus dientes y entraron. Primero juntaron sus manos hacia Bai Xiaochun, y luego empezaron a buscar alrededor. Una de las chicas discípulas incluso sacó una ardilla carmesí de su bolso de crianza de bestias.

En el instante en el que apareció la ardilla, dejó salir un chillido agudo y se puso en movimiento rápidamente. Todos en la multitud quedaron sorprendidos. Durante los últimos días de búsqueda de los sujetadores perdidos, habían usado a esta ardilla especial para ayudarlos. Tenía un sentido del olfato muy agudo, y sería capaz de detectar hasta el más mínimo rastro de su objetivo, incluso si estaba dentro de un bolso de almacenamiento.

Hace unos momentos, muchos de la multitud habían dudado en su determinación, pero ahora sus ojos se abrieron ampliamente, y entraron rápidamente dentro del área protegida por la formación de hechizos. Bai Xiaochun se quedó viendo con una mirada vacía, realmente estaba confundido por lo que estaba pasando. También se movió detrás de la multitud hasta que la ardilla llegó a una de las habitaciones secundarias de la estación de la guardia de honor. Cuando la puerta se abrió un sonido de repentino se pudo escuchar, y una cascada de sujetadores de colores brillantes empezó a caer, miles de ellos…

“¡¡Bai Xiaochun!! ¿¡Aún vas a intentar convencernos de que no lo hiciste!?”

“¡¡Así que fuiste tú después de todo!!”

“Bai Xiaochun, t-t-tú… ¡¡Eres un completo sinvergüenza!!”

En cuanto a los hombres discípulos de la multitud, su ira ardía de manera particularmente fuerte.

Bai Xiaochun quedó boquiabierto y empezó a temblar.

“¡¡Imposible!!” chilló en voz alta.

Mientras las palabras aun salían de su boca, las miradas de las chicas discípulas se posaron sobre él, y parecían contener una sangrienta intención asesina. A Bai Xiaochun se le puso la piel de gallina e inmediatamente intentó ofrecer una explicación.

“¡Realmente no lo hice! no tenía idea de que estaban ahí…” Empezó a retroceder mientras tragaba fuertemente y sentía que las cosas más injustas que nunca. De verdad no estaba seguro de cómo explicar la situación. Las mujeres discípulas estaban viéndolo furiosamente y algunas de ellas incluso estaban empezando a realizar gestos de conjuro, como si estuvieran a punto de atacarlo allí mismo.

“¿¡Maldita sea, que está pasando!?” pensó mientras sentía que se volvía loco. Recientemente había pasado todo su tiempo en meditación aislada, concentrado completamente en su cultivo. Ni siquiera había salido de la estación de la guardia de honor, ni había abierto la puerta a esa habitación secundaria. Fue en este momento que miro hacia afuera y notó a Brutus corriendo por ahí, sosteniendo un sujetador rojo entre sus dientes y viéndose como cautivado.

Sin embargo, antes de que alcanzara la formación de hechizos, Brutus repentinamente se detuvo. Y cuando vio a la muchedumbre que se había formado allí, soltó rápidamente el sujetador rojo.

En ese instante, incontables ojos se voltearon en su dirección.

Bai Xiaochun por su parte pudo sentir inmediatamente que venía un dolor de cabeza. Después de todo, ningún otro discípulo podía entrar y salir de la formación de hechizos mientras Bai Xiaochun estaba en meditación aislada.

Ni siquiera el gran perro negro podía hacer eso. El único que podía entrar y salir libremente de la formación de hechizos… ¡Era Brutus!

Brutus empezó a temblar, no por miedo a la furia de los demás discípulos, pero porque temía que Bai Xiaochun se molestara con él. Brutus parecía estar al borde de las lágrimas, entonces se postró en el suelo y empezó a lloriquear.

En el rostro de los discípulos de la muchedumbre aparecieron expresiones extrañas. En cuanto a las chicas discípulas, casi no podían creer lo que veían sus ojos. Tanto adentro como afuera de la estación de la guardia de honor, todo estaba en completo silencio.

Después de que pasara un largo momento, una de las chicas discípulas murmuró, “Brutus no haría algo como eso. ¡Es demasiado adorable! ¡Alguien debe de haberle enseñado a hacerlo!”

De inmediato, las personas empezaron a repetir estas palabras.

“¡Sí! Brutus es demasiado puro y adorable. ¡Alguien debe de haberlo forzado a hacerlo con un hechizo!”

“¡Fue Bai Xiaochun! ¡Él es el maestro de Brutus!”

No tomó mucho tiempo para que todas las chicas discípulas se convencieran y miraran de manera furiosa a Bai Xiaochun. Aunque algunas personas podían ver la verdad, Brutus normalmente era tan adorable y se veía tan asustado que se había ganado el corazón de los presentes.

Sin embargo, la situación era simplemente demasiado rara, así que esos discípulos no dijeron nada. En lugar de causar más problemas, miraron furiosamente a Bai Xiaochun y se fueron.

Pronto, las cosas se calmaron nuevamente, y Bai Xiaochun tomó un respiro profundo mientras miraba al cielo, se veía como si estuviera a punto de llorar. Considerando la mirada vacía en sus ojos, Brutus sabía que había cometido un error; así que se escurrió hacia Bai Xiaochun silenciosamente y empezó a frotarse con sus piernas.

Bai Xiaochun suspiró y se arrodilló a acariciar su cabeza. “Brutus… usualmente eres tan inteligente. ¿Cómo pudiste ser tan tonto esta vez? Tú, tu… puedes robar sujetadores si quieres, pero no puedes joderme en el proceso. ¡Yo te creé! Soy algo así como tu padre. ¡Definitivamente no puedes joder a tu padre!

“De acuerdo, recuerda, no jodas a la gente cercana a ti… en cuanto a todos esos sujetadores, esconderlos en esa habitación no va a funcionar. ¡No puedes esconder cosas como esa en tu propio hogar! ¡Tonto Brutus! ¡Tienes que ser más astuto! Piensa las cosas por adelantado y asegúrate de que no te atrapen.” Brutus bajó su cabeza y lloriqueó un poco, muy al tanto de su error.

Al verlo actuar de esa manera, el corazón de Bai Xiaochun se ablandó, así que decidió no regañarlo más. Ya con esto, regresó a la estación de la guardia de honor y se sentó, un poco desanimado, pero igual de concentrado que siempre en su meditación y su cultivo.

Afuera del patio, Brutus yacía allí aun sollozando un poco. Pero poco después, una mirada feroz apareció en sus ojos y se quedó viendo fijamente a la distancia, en dirección a los discípulos de la ribera norte.

Cuando la noche ya estaba bien oscura, se puso de pie y se desvaneció, dirigiéndose hacia la ribera norte.

A la mañana siguiente, justo cuando los primeros rayos de luz del amanecer estaban llegando, un chillido miserable se pudo escuchar viniendo de la residencia de uno de los discípulos.

“¡Maldita sea! ¿Quién fue? ¿¡Quién robó mi Píldora de Bestia Espiritual!? ¡Me costó mucho obtener esa píldora! ¡¡Se la iba a dar a mi bestia de batalla para que avanzara de nivel!!”

Tan pronto ese grito resonó, empezaron a escucharse otros gritos similares.

“¡Aghhhh! ¡Mi Hierba de Innumerables Espíritus! ¡La había estado haciendo crecer por cinco años, y ahora solo quedan las raíces! Se fue. Se fue toda… ¡Alguien se la comió!”

“¡Un ladrón! ¡Esto es increíble! ¡Toda la comida para bestias de batalla en mi cueva de Inmortal ha desaparecido! ¡Era suficiente comida para tres años!”

“¡Cielos! ¡Apenas ayer finalmente logré conseguir del Anciano Li ese hueso de bestia con linaje del tercer nivel! Iba a extraer el poder del linaje de él, pero ahora no está. ¡¡Desapareció!!”

Se pudieron escuchar gritos similares tanto de la Secta Interna como de la Externa. Al final, había varios cientos de personas gritando de furia. Todas ellas sin excepción eran hombres, y todos ellos habían estado el día anterior en la estación de la guardia de honor.

Mientras gritaban adoloridos y enojados, repentinamente alcanzaron a ver a Brutus corriendo por allí con un hueso del color de la sangre dentro de su boca, aplastándolo en pedazos.

Uno de los discípulos repentinamente dejó salir un grito miserable. Su cabello estaba todo enmarañado y sus ojos inyectados de sangre mientras lloraba casi enloquecido.

“¡Noooo! ¡Le pedí prestado a un Anciano ese hueso de bestia con un linaje del tercer linaje! Aghhhh. No te lo comas…”

Crack, crack.

Con su cabeza levantada de manera orgullosa, Brutus era como una figura borrosa que ninguno de los discípulos podía siquiera acercarse a atrapar. Mientras aceleraba a la distancia, siguió masticando el hueso hasta que no quedara nada. El discípulo con el cabello arruinado empezó a sentirse débil al pensar en la ira que tendría el Anciano Li cuando no lograra regresar el hueso. Con un aullido de furia, salió disparado a perseguir a Brutus.

Él no era el único. Cientos de discípulos enfurecidos empezaron a perseguir a Brutus, pero sin embargo, ninguno de ellos era lo suficientemente rápido. Lo único que podían hacer era quedarse viendo con los ojos bien abiertos como este se iba corriendo al Pico Pétalo de Lirio. Mientras la multitud lo seguía persiguiendo, repentinamente un frio bufido resonó como un trueno.

Justo allí apareció el lord de la cima del Pico Pétalo de Lirio, la vieja mujer. Mirando fríamente a los cientos de discípulos, les dijo, “¡Que comportamiento tan increíble! ¡Mírense, todos ustedes asustando hasta la muerte al pobre pequeño Brutus! ¡Me parece que ustedes necesitan algo mejor en lo que ocuparse!”

Los discípulos temblaron y juntaron sus manos en saludo. Y Brutus por su parte se escondió detrás de la vieja mujer, viéndose muy adorable con sus grandes ojos mientras se frotaba contra su pierna.

Los discípulos estaban enfurecidos por dentro, pero ninguno de ellos se atrevía a decir nada. Su odio por Brutus solo seguía llegando a nuevas alturas.

“¿Y qué si se comió algunas cosas aquí y allá?” continuó la vieja mujer. “¡Gran cosa! Lo que sea que se haya comido yo lo compensaré. ¡Ahora largo de aquí y dejen de molestar a Brutus!” Después de darle una última mirada amenazante a los discípulos, la vieja mujer volteó a ver amablemente a Brutus y le acarició la cabeza. Brutus respondió viéndose más adorable que nunca. Inclusive lamió su mano como lo haría un cachorro.

Los discípulos solo podían apretar sus dientes enfurecidos. En sus mentes, no estaban molestando a Brutus, ¡él los estaba molestando a ellos!

Sin embargo, considerando que un lord de la cima estaba de su parte, no había nada que pudieran hacer. Solo podían guardarse su enojo y abandonar cualquier noción de causar problemas. Por supuesto, su furia rápidamente se transfirió a Bai Xiaochun.

“Todo es culpa de Bai Xiaochun. ¡Él fue el que creó a esta abominable bestia de batalla!”

“¡Esta bestia de batalla es horrible! Está bien. Róbate los sujetadores. Hurta nuestra comida. ¡Las chicas discípulas son igual a los ancianos y los lores de la cima! ¡Están malcriando a esa cosa hasta más no poder!”

En medio de su meditación, Bai Xiaochun repentinamente estornudó. Luego abrió sus ojos, miró alrededor por un momento y volvió de regreso a sus ejercicios de respiración. En cuanto a su base de cultivo, cada vez estaba más cerca del gran círculo del décimo nivel de Condensación de Qi.

Pagina Anterior
Pagina Siguiente