Capítulo 1288 – AWE – Ojo Eterno

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Sin embargo, aún no estaba completamente fuera de peligro. El enorme río que Song Que había convocado seguía siendo una amenaza para él, así como el enorme tablero de Go sobre el bote solitario. También estaba la montaña de Esencia Dao, y el gran brazo del soberano.

Tanto Song Que como el Emperador-Santo ya estaban desconcertados, especialmente Song Que, cuya alma divina había sido casi desgarrada debido a la perdida de esos esclavos arcaicos. Aunque quería seguir controlando los distintos aspectos del abanico, su alma divina se encontraba en muy mal estado, por lo que tenía que depender de Bai Xiaochi.

Aunque Bai Xiaochi no podía controlar las cosas al mismo nivel que él, no tenía más opción. Song Que envió un poco de su sentido divino al abanico en su mano, y le pasó un mensaje a Bai Xiaochi. Poco después, se sentó de piernas cruzadas sin aliento mientras se intentaba recuperar de sus heridas.

Volteó a ver al Emperador-Santo y dijo, —¡Necesito el tiempo de treinta respiros!

Luego cerró sus ojos.

Al sentir el mal estado en el que se encontraba Song Que, el Emperador-Santo empezó a actuar de inmediato como su protector Dhármico.

Mientras tanto, el Daoísta Alcance Celestial se encontraba en medio de aquel vasto río, con su cabeza en alto desatando un aullido que sobrepasaba los truenos de los Cielos. Luego colocó sus manos hacia adelante, y sostuvo el sol y la luna frente a él mientras iba disparado a través del río, parecía estar a punto de destruirlo.

El Sol Diabólico y la Luna Demoníaca irradiaban una luz deslumbrante, y el Daoísta Alcance Celestial se convirtió en una especie de flecha afilada que atravesaba el río.

Sabía bien que el tiempo era crucial. Si Song Que se recuperaba a tiempo, entonces sería él quien se encontraría en un gran peligro, por lo que no contuvo nada en su intento de controlar por completo el flujo de la batalla.

—¡Destrúyete! —gritó junto a un destello en sus ojos. Pero mientras su Sol Diabólico y su Luna Demoníaca destellaban con una luz resplandeciente, y el gran río empezaba a vibrar, se pudo escuchar un grito de Bai Xiaochi desde el abanico, y tomó el control del tablero de Go. Este se desvaneció de inmediato, y reapareció en un instante frente al Daoísta Alcance Celestial, ¡resplandecían con una luz deslumbrante!

Era la luz de 361 disparos de Luminiscencia Arcaica, los cuales salieron disparados de todas las piezas de Go sobre el tablero. Cada uno de los rayos rebosaba con el poder del gran círculo del Reino Arcaico. Aunque individualmente eran incomparables al Daoísta Alcance Celestial, un mitad-soberano, ¡su fuerza combinada era suficiente para iluminarle los ojos por el asombro!

Los 361 rayos de Luminiscencia Arcaica impactaron el Sol Diabólico y la Luna Demoníaca del Daoísta Alcance Celestial, y se escuchó un estallido ensordecedor, así como una onda de choque que se extendió por el cielo estrellado.

Ese poderoso Sol Diabólico y la poderosa Luna Demoníaca empezaron a colapsar, el Daoísta Alcance Celestial sabía que si ese proceso culminaba, se quedaría sin opciones y su oportunidad para controlar esta batalla habría terminado.

—¡Boca de la Exterminación Nirvánica! —Se dio un golpe sobre la cabeza con los ojos inyectados de sangre, y salió un chorro de sangre por su boca. Entonces realizó otro gesto de conjuro de dos manos, y fue como si parara el tiempo, el colapso del Sol Diabólico y la Luna Demoníaca se detuvieron. Y apareció un vórtice frente a él.

El vórtice era aún más grande que el sol y la luna, y cuando apareció, era poco más que una capa totalmente negra. Pulsaba con la sensación de la muerte, así como de la exterminación nirvánica, y al mismo tiempo, ¡empezó a absorberlo todo en el área!

Casi parecía una enorme boca, y era tan poderosa que ni siquiera las piezas de Go o el tablero podían resistir su poder, las cuales empezaron a ser atraídas. El tablero de Go entero empezó a vibrar, entonces el Daoísta Alcance Celestial dejó salir un poderoso grito… ¡e hizo que se destruyera!

El Daoísta Alcance Celestial se convirtió repentinamente en lo que parecía casi la entidad más exaltada de toda la creación. Aunque su aura se había debilitado gravemente, su Sol Diabólico y la Luna Demoníaca podían consumir todo lo que tocaran, y no se debilitaban. Sus fluctuaciones eran tan aterradoras como desde el principio, y el Daoísta Alcance Celestial las volvió a usar para golpear el río.

Adentro del abanico, a Bai Xiaochi se le inyectaron los ojos de sangre al ver el tablero de Go siendo destruido. Gritó a todo pulmón, realizó un gesto de conjuro de dos manos, ¡y desató el poder de su sentido divino para ejercer control sobre el bote solitario!

En ese instante, el bote que flotaba sobre el río empezó a brillar con una luz plateada impresionante, casi como si fuera una espada voladora que atravesaba el río hacia el Daoísta Alcance Celestial. ¡Era tan brillante que todos en los Dominios Inmortales Eternos podían verlo claramente!

No era una verdadera espada voladora… Sin embargo, en cuanto la luz salió disparada del bote solitario, se pudieron escuchar crujidos… ¡seguidos por una autodestrucción masiva!

Bai Xiaochi entendía que su mejor opción era usar el bote para detener al Daoísta Alcance Celestial. Y también sabía que no podía contenerse; detonó el bote, y usó su poder para atacar al Daoísta Alcance Celestial, pero no para bloquearlo indefinidamente… ¡¡sino al menos por el tiempo de algunos respiros!!

En este momento… ¡apenas había pasado el tiempo de diez respiros desde que Song Que había empezado a reparar su alma divina!

Para los cultivadores ordinarios, diez respiros no era mucho tiempo. Pero para el Daoísta Alcance Celestial y Song Que, podían ocurrir muchas cosas durante ese tiempo, ¡y se podía dar la vuelta a muchas situaciones mortales!

—¡No tienes posibilidades de lograrlo! —rugió el Daoísta Alcance Celestial, sus manos destellaron con un gesto de conjuro. Repentinamente, el Sol Diabólico, la Luna Demoníaca, y la enorme boca se retorcieron y distorsionaron… ¡hasta dejar visible el contorno de un rostro!

Era como si el Sol Diabólico y la Luna Demoníaca se hubieran convertido en los ojos, y justo debajo había una enorme boca. Unos estruendos intensos llenaron los Cielos y la tierra, y el poder de la autodestrucción del bote impactó de golpe como una espada voladora.

Unos estallidos ensordecedores retumbaron. El poder de la autodestrucción hizo que saliera un gran chorro de sangre por la boca del Daoísta Alcance Celestial, pero no había podido hacerle nada al contorno de ese rostro. De hecho, el rostro aplastó los incontables trozos del bote… ¡y siguió adelante como si nada!

Era casi imposible describir lo rápido que se movía, y antes de que Bai Xiaochi pudiera hacer nada con el río, el rostro lo golpeó de lleno.

Esa cara hizo que el río empezara a estirarse y distorsionarse, ¡tanto que su agua casi parecía piel sobre la superficie del rostro!

A medida que esas facciones faciales se mostraban, las personas de los Dominios Inmortales Eternos pudieron verlas, ¡y reconocieron rápidamente a quien pertenecía ese rostro!

—¡¡El Enemigo de Más Allá!!

—¡¡El gigante soberano!!

Sin dudas era la cara del Renegado Mortal. Y las aguas del río fueron drenadas lentamente, lo que a su vez iluminó con alegría los ojos del Daoísta Alcance Celestial. Fue entonces… que repentinamente se escuchó una campanada proveniente de las profundidades de las Tierras Eternas.

La voluntad de la Madre Eterna estaba apareciendo, y salió de golpe de los Dominios Inmortales Eternos, estremeciendo completamente al Emperador-Santo e iluminándolo con una luz brillante. Entonces su símbolo apareció en la frente de él, una flor que parecía estar floreciendo y llevando una fruta… ¡una fruta que parecía un ojo abierto!

¡¡La Madre Eterna estaba despertándose por cuenta propia!!

No estaba usando su poder para despertarse y luchar contra el Renegado Mortal. En cambio, estaba centrando toda su energía en detener al Daoísta Alcance Celestial… ¡y proteger a Bai Xiaochun!

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