Capítulo 1273 – AWE – Los Confines del Río Eterno

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El Emperador-Santo tenía razón. La única manera de que algún ser vivo encontrara a la Madre Eterna era que tuviera la ayuda del espíritu compañero de la Flor Eterna, la Tortuga Eterna.

Para Bai Xiaochun y el Emperador-Santo, y, de hecho, para todos los seres vivientes de los Dominios Inmortales Eternos, encontrar el legendario Río Eterno era una tarea imposible. Por lo que Bai Xiaochun y el Emperador-Santo simplemente siguieron a la pequeña tortuga mientras buscaba las pistas, y así pasaron tres meses, hasta que eventualmente los llevó a una fosa en las profundidades del Mar Eterno.

Había muchas fosas como esa en el lecho marino, demasiadas como para siquiera contarlas. Bai Xiaochun y el Emperador-Santo jamás hubieran encontrado este lugar en particular sin la ayuda de la pequeña tortuga, ni siquiera con un gran grupo de cultivadores para ayudarles. Ni siquiera miles de años de búsqueda hubieran servido. Y aunque la encontraran, no serviría de mucho…

En las profundidades de esa fosa, cuando ya no quedaba más sendero, la pequeña tortuga suspiró, miró hacia atrás de mala gana a Bai Xiaochun. Luego sacó la cabeza lo más posible, le dio la vuelta y se mordió su propio cuello hasta cortarse la cabeza. En cuanto salió su cabeza, un gran torrente de sangre salpicó sobre la pared que tenía al frente.

En ese momento, la pared empezó a brillar, y se convirtió en una especie de espejo…

Entonces la cabeza de la tortuga empezó a decir.

—Entren, y verán el Río Eterno. Sacrifiqué mucho para ayudarles, ¿no les parece? Así que los peces dragón celestial son míos, ¿¡vale!?

—Y tienes que conseguirme algunas parejas Daoístas Bai Xiaochun. Quiero al menos mil tortugas de las más lindas…

—Y tú Emperador-Santo, las semillas de loto en tu estanque ya están casi listas. ¡Quiero el ochenta por ciento!

Bai Xiaochun y el Emperador-Santo asintieron rápidamente hacia la tortuga, y entonces se quedaron mirando al espejo que estaba tomando forma frente a ellos.

Después de que pasara suficiente tiempo para quemar un palillo de incienso, la pared se convirtió por completo en lo que claramente era un camino que llevaba a otra parte del mundo. Se podía escuchar un caudal de agua en esa área, y hasta podían ver un poco de vapor de agua en el aire. Bai Xiaochun y el Emperador-Santo intercambiaron un vistazo, y ambos se percataron de la emoción en los ojos del otro.

Encontrar a la Madre Eterna era la única esperanza que tenían en la situación actual, así que Bai Xiaochun voló sin vacilar dentro del espejo, seguido directamente por el Emperador-Santo. La Tortuga Eterna por su parte, en cuanto su cabeza volvió a su cuerpo, los siguió, refunfuñando constantemente.

Una vez adentro, el espejo onduló y se distorsionó, hasta transformarse lentamente de nuevo en una pared de rocas normal.

Una vez adentro del espejo, lo primero que escuchó Bai Xiaochun fue un gran caudal de agua, entonces su visión se aclaró, y se di cuenta… ¡de que frente a él flotaba un gran río majestuoso e inconmensurable!

El agua era totalmente cristalina y pulsaba con energía espiritual.

—¡El Río Eterno! —dijo con emoción el Emperador-Santo.  Bajó la mano, tocó el agua, y entonces recogió un poco para darle un sorbo.

Por otro lado, la pequeña tortuga simplemente se arrojó al agua y empezó a nadar. Le dio un vistazo de lado al emocionado Emperador-Santo y dejó salir un frío bufido.

—¿Por qué tan emocionado? ¿Tienes idea de cuantas veces me he meado en este río durante los años…?

El rostro del Emperador-Santo cambió dramáticamente.

Bai Xiaochun extendió la mano para agarrar a la pequeña tortuga. Le miró con irritación y dijo, —Confiamos en ti pequeña tortuga, Vamos, llévanos. Y no te preocupes, ¡ya preparé un total de 100.000 parejas Daoístas para ti!

—Puedes tener todos los peces dragón celestial, y todas las semillas de loto en el estanque celestial. El Emperador-Santo no se guardará nada. —Se aclaró la garganta y volteó a ver al Emperador-Santo.

El Emperador-Santo estaba mirando con enojo a la pequeña tortuga; hubiera intentado negociar un poco en cualquier otra ocasión, pero se encontraban en medio de una catástrofe inminente, y la situación con la Madre Eterna era crucial. Así que… no le preocupaban asuntos triviales.

—¡Puedes tenerlo todo! —le dijo.

La pequeña tortuga pareció haberse emocionado al recibir confirmación de Bai Xiaochun y el Emperador-Santo. Se elevó desde el río, dejó salir un grito, e incontables símbolos mágicos empezaron a salir de su cuerpo, hasta tomar la forma de una gran tortuga.

A lo lejos, casi parecía que la pequeña tortuga se hubiera hecho más grande, hasta alcanzar 30 metros de altura. De hecho, era como una especie de gran bote mágico que ahora navegaba a lo largo del Río Eterno, ¡y llevaba consigo a Bai Xiaochun, el Emperador-Santo y la Tortuga Eterna!

Fue solo entonces que Bai Xiaochun se dio cuenta de que el Río Eterno parecía estar intentando apartarlos, casi como si quisiera evitar que cualquier entidad lo cruzara.

Incluso volar sobre el aire encima del río era igual. A medida que avanzaban, esa fuerza de resistencia solo se hacía más y más fuerte. Hasta que finalmente, cunado la pequeña tortuga ya había pasado unas decenas de miles de metros, la fuerza se hizo tan intensa que hasta Bai Xiaochun y el Emperador-Santo quedaron conmocionados.

Ambos intercambiaron un vistazo, y podían ver el asombro en los ojos del otro. Era obvio que, sin la pequeña tortuga de su lado, aún si encontraran la fosa de afuera, y aún si lograban entrar de algún modo a esta área, seguirían sin ser capaces de viajar a lo largo del río.

El Río Eterno también se curvaba y daba vueltas aleatoriamente, y poseía un montón de ramificaciones, algunas más largas que otras. Pero el área sobre la que volaban era tan amplia que obviamente era la principal.

Conforme viajaban, la pequeña tortuga se paraba cada vez que había una bifurcación en el río, y se tomaba su tiempo para extender sus sentidos antes de escoger un camino. Así fue como siguieron viajando a lo largo del enorme laberinto que era el Río Eterno.

Los días pasaron, y afortunadamente no se encontraron con ninguna entidad o situación peligrosa. Bai Xiaochun y el Emperador-Santo hasta fueron capaces de seguir avanzando un poco su cultivo. Sin embargo, para la profunda frustración de Bai Xiaochun… la pequeña tortuga seguía perdiéndose.

Cada vez que sucedía, dejaba salir una exclamación sorprendida, se rascaba la cabeza confundida, y luego se devolvía a escoger un nuevo camino. Bai Xiaochun simplemente se lo tomó con calma las primeras veces, pero tras varias decenas, estaba empezando a molestarse.

—¡Ya fuimos por este camino pequeña tortuga! ¿De verdad puedes hacer esto? ¿De verdad sabes por dónde vamos?

—Claro que lo sé. ¡No te preocupes!

Hubiera sido difícil saber cuánto tiempo había pasado. Hasta el Emperador-Santo estaba empezando a frustrarse, y llegó a tal punto que la pequeña tortuga también estaba poniéndose claramente nerviosa.

—No, esto no está bien, —murmuró—. ¿Cómo es que no consigo el camino correcto…? —Llegado a cierto punto, se había puesto tan nerviosa que estiró su cuello y se mordió de nuevo, así usaba el poder de su sangre para ayudarse. Después de eso, respiró hondo e inhaló un poco del vapor de agua del área. Entonces sus ojos inyectados de sangre se iluminaron.

—¡Lo tengo! —gritó. Una vez que su cabeza se reunió con su cuerpo, llevó a Bai Xiaochun y al Emperador-Santo por una rama en particular del río. Hasta que un aroma fragante finalmente alcanzó sus narices, y Bai Xiaochun y el Emperador-Santo extendieron sus sentidos divinos para ver lo que tenían delante.

Después de unos días, Bai Xiaochun y el Emperador-Santo se pusieron de pie, totalmente impactados, allí al frente, sus sentidos divinos les permitieron ver… ¡¡una esfera de luz brillante al final del río!!

El resplandor de esa luz se les hacía familiar de algún modo, y se sentían como un viajero agotado que finalmente encontraba a algún familiar. Era algo que venía de su sangre, hasta de sus almas, ¡y los llenó de una calidad indescriptible!

Alrededor de esa luz, ¡¡había una enorme campana semitraslúcida!!

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