Capítulo 1244 – AWE – La Tenaz Determinación del Daoísta Terrenal

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Bai Xiaochun estaba allí de pie, y se veía casi como cuando se había unido por primera vez a la Secta Corriente Espiritual, con su largo cabello negro y su piel tersa y clara.

Pero su aura hubiera hecho temblar a cualquier otro que no fuera un arcaico. Incluso los demás arcaicos habrían podido notar, que a pesar de su apariencia delgada y suave, ¡existía un aterrador poder en su interior!

No era el poder de su cuerpo carnal, era el poder de su base de cultivo. Ahora lo llenaban incontables hebras de su Voluntad Dao, y su mar de consciencia ya no contenía una Semilla Dao… ¡sino una flor de su Voluntad Dao!

Los cambios en su base de cultivo se sentían extraños. Pero ya podía ver que su cuerpo carnal había quedado detrás del poder de su base de cultivo.

—Ahora debería buscar una manera de obtener un cuerpo carnal al nivel arcaico… —Fue solo a estas alturas que surgió cierto nivel de emoción en su corazón, lo que era bastante extraño. Sabía que era el tipo de persona que usualmente se emocionaba mucho tras ascender con su base de cultivo, pero esta vez estaba muy tranquilo. Al principio ni siquiera sentía ninguna emoción

—Debe ser la influencia del Daoísta Terrenal, el Imperator Inmortal… —Con cada momento que pasaba, su emoción crecía más, hasta que finalmente levantó la cabeza y se rio a carcajadas.

—¡¡Soy un arcaico!! ¡Solo espera Emperador-Vil! ¡Te enseñaré un par de cosas cuando vuelva! —Bai Xiaochi estaba allí de pie a un lado, parpadeando. Hacía unos momentos, la solemne figura de pie frente a él le había recordado a su antiguo maestro, y su corazón se llenó de veneración. Pero las risas de Bai Xiaochun quebraron al instante ese humor. Entonces Bai Xiaochi suspiró.

Bai Xiaochun aún reía, y envió su sentido divino a la cara del abanico para convocar a sus dos esclavos arcaicos.

Ahora le era mucho más fácil convocarlos y controlarlos. Además, ahora podían durar mucho más tiempo afuera del abanico.

De hecho, podía ver que ahora tenía el poder y la autoridad para llevar consigo a sus esclavos arcaicos de vuelta a los Dominios Inmortales Eternos.

Aunque no podrían quedarse allí mucho tiempo, quizás unos días a lo sumo, seguía siendo una mejora más que considerable.

—Ahora con dos esclavos arcaicos a mi lado, ¿¡quién se atrevería a mirarme mal en los Dominios Inmortales Eternos!? —Estaba tan emocionado que tenía ganas de brincar. Luego volvió a mover su sentido divino, contactó el bote en la cara del abanico, ¡y ondeó su dedo!

Se escucharon estruendos, y el bote salió volando fuera del abanico hacia el vacío, ¡se movía más rápido de lo que el abanico jamás habría podido!

Entonces a Bai Xiaochun se le abrieron los ojos de par en par. Podía ver que, aunque ese bote se veía normal, ¡en realidad era un tesoro precioso al nivel soberano!

Con los dos esclavos arcaicos sobre el bote, podía moverse dramáticamente rápido, ¡y demostrarían un increíble poder de batalla!

—Con este bote en mis manos, y con el abanico como el centro de mi poder, ¡sin lugar a dudas soy una verdadera potencia! —Aún estaba repleto de emoción, y entonces centró su atención al río en la cara del abanico. Ondeó su mano e intentó convocarlo, pero solo se encontró con que no ocurría nada, simplemente surgieron algunas olas en su superficie.

Bai Xiaochi se aclaró la garganta y le dijo, —Milord… ese río solo lo puede usar alguien con una base de cultivo de soberano…

No estaba dispuesto a rendirse tan fácilmente, Bai Xiaochun intentó una y otra vez, pero solo fracasó una y otra vez. Sin embargo, ya podía sentir que si lograba convocar a ese río, ¡entonces seguramente podría matar fácilmente al Emperador-Vil si volvían a luchar!

—¡Una habilidad divina al nivel soberano! —Luego observó la montaña sobre la que estaba construida la Torre Daoísta de la Vida y la Muerte, pero antes de poder siquiera intentar controlarla, Bai Xiaochi le volvió a hablar.

—Lo mismo va para la montaña.

Bai Xiaochun dudó un segundo, pero luego se centró específicamente en la torre.

—Lo mismo va para la torre, —dijo de nuevo Bai Xiaochi en voz baja.

—¡Ya cállate! —estalló Bai Xiaochun y le dijo con una mirada irritada. Ya el espíritu autómata le estaba arruinando su buen humor. Dejó salir un frío bufido, guardó el bote y regresó a la superficie principal del abanico. Mientras observaba las ruinas del Mundo Inmortal, empezó a pensar en que si encontraba de nuevo a esa vieja fantasma, ahora seguramente podría aplastarla.

Lo que ocurrió después fue aún más extraño. En cuanto pensó en esa vieja fantasma, pudo sentir repentinamente como sus emociones se agitaban. Repentinamente le daba la impresión de que si de verdad aparecía, sentiría el impulso de ir a abrazarla.

—¡Esto es una locura! Está bien no emocionarme tanto, y puedo manejar eso de sentir que el Renegado Mortal es mi familia. ¿¡Pero por qué tengo sentimientos por esa vieja fantasma! ¡No puede ser! ¡Eso no está nada bien!

Se aterró tanto que palideció por completo. Tan solo pensar en lo que podría ocurrir si aparecía la vieja fantasma y no se lograba controlar lo hizo temblar fuertemente, y hasta empezó a sudar frío.

—Escúchame bien, Señor Daoísta Terrenal. No me arruines las cosas. Yo… ¡yo no soy tú! —Ahora su emoción ya se había disipado, y en realidad tenía ganas de llorar un poco.

Frunció el ceño con una expresión miserable, se sentó y envió al abanico a volar lejos, pero escaneaba constantemente el área, atento a cualquier señal de la vieja fantasma.

Pero después de volar por un corto rato sobre el abanico, y antes de poder siquiera salir de las ruinas del Mundo Inmortal, ¡su expresión cambió y bajó la mirada hacia un área en particular!

No era la vieja fantasma… sino algo con lo que ahora estaba familiarizado. Allí en las ruinas del Mundo Inmortal… ¡¡pudo ver un valle repleto de nubes negras!!

La tierra alrededor del valle no había resultado dañada ante la destrucción de todo el mundo a su alrededor, ¡por lo que se veía exactamente como Bai Xiaochun lo había visto en las memorias del Daoísta Terrenal!

¡Era el mismo lugar en el que el Renegado Mortal se había separado de su hermano!

El Renegado Mortal había cambiado dramáticamente debido a ese valle, y para cuando emergió, ¡inició su campaña para erradicar el cielo estrellado!

Bai Xiaochun repentinamente sintió una seriedad sin precedentes. Observó las nubes del valle, y una profunda sensación de peligro lo llenó repentinamente. Las memorias que alguna vez le pertenecieron al Daoísta Terrenal también se agitaron en su mente.

Recordaba que el Daoísta Terrenal había pensado en ir al valle para buscar una explicación para el cambio tan drástico del Renegado Mortal. Para entonces, ya se había convertido en soberano, ¡pero no había podido volver a encontrar el valle!

¡Era como si el valle hubiera desaparecido! Sin importar lo mucho que el Daoísta Terrenal lo buscara, no lograba conseguirlo. Casi como si ya hubiera muerto…

Pero ahora, tras tantos años, y después de que solo quedaran ruinas de lo que alguna vez había sido el Mundo Inmortal, ¡ese valle volvió a aparecer en presencia de Bai Xiaochun! Dada la personalidad de Bai Xiaochun, no importaba que ya fuera una arcaico, jamás entraría a ese valle. Su primera reacción sería voltearse e irse.

Pero justo cuando apartó la mirada y se preparó para irse volando con el abanico, su expresión cambió dramáticamente. Luego empezó a caminar lentamente fuera del abanico y se dirigió al valle, ¡como si su cuerpo ya no estuviera bajo su control!

Al mismo tiempo, ¡surgieron unas poderosas emociones en su interior!

Esas emociones se convirtieron en una tenaz determinación, algo que no le pertenecía a Bai Xiaochun. En cambio, provenía de las memorias del Daoísta Terrenal, el Imperator Inmortal. Era como una locura que forzaba a Bai Xiaochun a entrar al valle, ¡a buscar las verdades que el Daoísta Terrenal no había podido descubrir hacía tantos años!

Bai Xiaochun rugió, sus ojos se inyectaron de sangre y se esforzaba arduamente contra esos efectos. Era como si hubiera dos consciencias en su cabeza, un lado estaba controlado por la tenacidad y la determinación del Daoísta Terrenal, ¡quien estaba dispuesto a hacer lo que fuera para descubrir los secretos de valle!

En medio de ese conflicto mental, Bai Xiaochun seguía avanzando lentamente. Al fin y al cabo, estaba haciéndole frente a la voluntad de un soberano. Para el Daoísta Terrenal, ese valle era simplemente demasiado importante. Después de poco, fue como si esa voluntad se encendiera en llamas, y afectó tanto a Bai Xiaochun que se estremeció y se detuvo súbitamente.

Después del tiempo de unos respiros, alzó la mirada de nuevo. Y en ese momento, ¡estalló un aura que era muy distinta de la de Bai Xiaochun!

Las ruinas del Mundo Inmortal empezaron a temblar, ¡casi como si quisieran postrarse ante Bai Xiaochun! Y al mismo tiempo, Bai Xiaochi se estremeció y gritó, —¡¡Milord!!

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