Capítulo 119 – Es Primavera, y He Plantado mi Semilla Nacer de Bestia

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Después de un momento de silencio, tomó su decisión. “Vine a la ribera norte a estudiar. ¡Tengo que mantener un bajo perfil!”

Dicho esto, vertió algo de poder espiritual en la tablilla de jade que le había dado Sun Wen. Poco después, casi mil luces brillantes aparecieron en su mente, de las cuales, cada una representaba una bestia ubicada en el área.

“Así que se supone que me encargue de cuidar a las bestias…” En poco tiempo, sus ojos empezaron a brillar. Fuera por su conocimiento de los cinco volúmenes acerca de criaturas espirituales, o sus maravillosas batallas con los otros Elegidos de la ribera norte, estaba muy interesado en las bestias de aquí.

Al ver que el cielo azul estaba empezando a tornarse del color ámbar al anochecer, se apresuró hacia afuera. Los llamados de las bestias se podían escuchar dentro de la jungla. En este momento era primavera, y todo estaba vivo y lleno de energía. Una brisa gentil soplaba, llevando consigo la esencia de las flores. Bai Xiaochun empezó a explorar la jungla usando la tablilla de jade para darles un vistazo a las bestias.

“¡¡Bestia de Tierras Altas!!

“¡¿¡¿Dragón de Tromba Marina?!?! ¡Sus órganos se pueden usar como base para medicinas del cuarto nivel!

“Es eso… ¿Un visón de neblina? No solo son increíblemente rápidos, su pelaje se puede usar para convertir en objetos mágicos defensivos.” Mientras más observaba alrededor Bai Xiaochun, más se emocionaba. Finalmente había conseguido la oportunidad de ver personalmente a algunos de los animales que solo había estudiado en los cinco volúmenes de criaturas espirituales. Ver imágenes y verlos en persona eran experiencias completamente distintas. Su maestría de los cinco volúmenes de criaturas espirituales ya estaba creciendo.

Vio un mono de seis metros de alto, un enorme oso que podía camuflarse con sus alrededores, un feroz tigre con alas, e incluso un pangolín de treinta metros de largo que pasó corriendo rápidamente justo frente a él.

Las bestias eran todas salvajes, e inicialmente lo trataron con hostilidad. Pero cuando sintieron el aura en su tablilla de jade, dejaron de prestarle atención.

Bai Xiaochun se puso a observar emocionado a todas las bestias salvajes alrededor de él. Pronto, se dio cuenta de que la tablilla de jade hacía que los animales no le prestaran atención, ni siquiera los más feroces. Fue entonces cuando empezó a intentar acercarse a ellos. Sin embargo, éstos reaccionaban irritados si se intentaba acercar mucho.

Después de pensar por un momento, decidió que no intentaría llevar las cosas demasiado lejos. Al caer la noche, volvió a la estación de la guardia de honor.

La mañana siguiente al amanecer, se puso de pie temprano. Después, usando la tablilla de jade como guía, voló de un lado a otro de la jungla, observando a los animales. Así, el tiempo pasó. Rápidamente, Bai Xiaochun ya llevaba medio mes en la ribera norte.

Durante este tiempo, jamás salió del Parque de Conservación de Bestias, y por lo tanto, sin importar cuantos problemas quisieran causarles los demás discípulos, no eran capaces de hacerlo.

Esos quince días fueron un tiempo maravilloso para Bai Xiaochun. Cada día, iba muy entusiasmado a observar personalmente los animales de los que había aprendido en los cinco volúmenes de criaturas espirituales. Ya estaba empezando a darse cuenta de ciertos aspectos en los que su confección de medicina era deficiente.

“Anteriormente, me concentraba demasiado en plantas y vegetación. Ni siquiera pensé en las criaturas espirituales como ingredientes. Añadiéndolas, puedo crear aún más transformaciones en mi medicina. Sumando esto a las técnicas de supresión y refuerzo mutuos, mi confección se volverá mucho mejor que antes.” En este momento, se encontraba volando emocionado a través de la jungla, cuando justo alcanzó a ver a un tigre volador, yacía en el suelo jadeando. Una de sus piernas estaba herida y sangrando, aparentemente había sido herido mientras cazaba.

Cuando Bai Xiaochun se acercó de prisa hacia él, el tigre volador dejó salir un rugido poderoso. Sin embargo, Bai Xiaochun logró colocar su mano contra su espalda, asegurándose de que no se pudiera mover incluso si quería. Después de todo, la fuerza de su cuerpo carnal era aterradora, incluso al compararla con la del tigre.

“No te muevas, te ayudaré con esa herida.” Bai Xiaochun limpió la herida rápidamente, y luego colocó algo de polvo medicinal sobre ella. Finalmente, dejó ir al tigre.

Se elevó por el aire, y luego le rugió a Bai Xiaochun. Aunque, un momento después, observó impresionado a su pierna anteriormente herida. Con un vistazo final a Bai Xiaochun, se fue volando a la distancia.

Bai Xiaochun lo vio irse mientras sonreía.

Después de terminar su día de observación de bestias, regresó a su residencia. En lo alto, el cielo estaba empezando a tornarse oscuro. Permaneciendo de pie allí, sacó una caja de madera de su bolso de almacenamiento.

Después de abrirla, sacó una semilla del tamaño de un puño, la cual pulsaba con una fuerte fuerza vital, casi como los latidos de un corazón. Incluso era posible ver algo retorciéndose adentro.

“¡Semilla Nacer de Bestia!” dijo murmurando con sus ojos brillando intensamente. Había adquirido este objeto en aquel tiempo cuando el Clan Luochen los traicionó. Había estado en uno de los bolsos de almacenamiento de uno de los cultivadores del Clan Luochen. Por supuesto, este era un objeto legendario dentro del mundo del cultivo.

En los años posteriores, Bai Xiaochun realizó algunas investigaciones respecto a este objeto, y había aprendido de los cinco volúmenes de criaturas espirituales, que si absorbía la quintaesencia de una o más bestias, podría dar a luz naturalmente a un descendiente del linaje de esas bestias.

De vuelta en la ribera sur, Bai Xiaochun había considerado como sería tener su propia bestia de batalla, pero jamás había sido capaz de cumplir los requisitos para esto. Pero ahora que estaba aquí en la ribera norte, podía hacerlo.

“Una Semilla Nacer de Bestia puede dar a luz a una bestia bebe. Sin embargo, una bestia ordinaria no sería apropiada para mí como discípulo Prestigioso y el Hermano Menor del líder de la secta. Necesito atender a esta Semilla Nacer de Bestia muy cuidadosamente. Cuando florezca, recolectaré la quintaesencia de todas las bestias más poderosas. De esta manera, dará a luz… ¡A una bestia que herede todas las características más fuertes de estas bestias! Será algo sin precedentes desde los tiempos antiguos, y algo que nadie volverá a ver jamás en el futuro… ¡Será la bestia de batalla suprema!” Sus ojos brillaban con una luz muy intensa, y se sentía de mejor ánimo que nunca, tomando un respiro profundo, se llevó la caja de madera al patio trasero de la estación de la guardia de honor.

Allí, había montado un pequeño jardín para crecer plantas espirituales, el cual estaba ubicado dentro de la formación de hechizos de la estación de la guardia de honor. Incluso realizó un refuerzo espiritual triple en toda la tierra espiritual, solo para estar seguro.

Enterró cuidadosamente la Semilla Nacer de Bestia en el suelo, con ojos brillando de anticipación.

“De acuerdo a la información en los cinco volúmenes de criaturas espirituales, no tomará mucho tiempo para que crezca la Semilla Nacer de Bestia” Permaneció dentro del jardín hasta el anochecer, observando el lugar en el que había plantado la semilla. Partió solo cuando ya estaba bastante oscuro. Aunque unos momentos después regresó. Solo después de revisar varias veces las defensas de la formación de hechizos para asegurarse de que todo estuviera en orden, fue que finalmente volvió adentro.

Esa noche no descansó muy bien, y se iba frecuentemente a revisar el lugar en el que había plantado la semilla.

Después de que pasara otro medio mes, finalmente logró controlar su emoción y anticipación, y se concentró completamente en observar las bestias espirituales. Además de esto, tenía su rutina de cultivo diaria, y su estudio de las reglas de la secta.

De vez en cuanto aparecían otros discípulos en el Parque de Conservación de Bestias. Pagaban algunos puntos de mérito en la lápida de piedra, a cambio de la oportunidad de ir a observar las bestias, o para intentar vincular alguna de ellas como su bestia de batalla.

Sin embargo, Bai Xiaochun mantuvo el patio trasero bajo una estricta vigilancia. Incluso realizó algunos ajustes en los nodos de la formación de hechizos para asegurarse de que nadie pudiera pisar su jardín.

De este modo pasó el tiempo. Medio año completo pasó en completa paz y tranquilidad.

Durante este tiempo, Bai Xiaochun nunca dio un paso afuera del Parque de Conservación de Bestias, ni una vez. Pasaba todo el día en la selva, con las bestias como sus compañeros. Trató heridas entre muchas de ellas e incluso creó algunas píldoras medicinales simples para ellas que hacía que su sangre y su qi fluyeran saludablemente.

Debido al cuidado constante de Bai Xiaochun, y a sus píldoras medicinales, las bestias pronto empezaron a desarrollar una buena relación con él. Mientras lo aceptaban cada vez más, se volvía más fácil para él acercarse y observarlas en mayor detalle. A pesar de que no vinculó ninguna de ellas, se volvieron muy similares a bestias de batalla, y escuchaban cualquier orden que les diera.

Un día mientras caminaba por la jungla, tres discípulos de la ribera norte se acercaron a la lápida de piedra afuera de la estación de la guardia de honor. Después de comprar el tiempo de tres días en el Parque de Conservación de Bestias, entraron a la jungla.

Uno de ellos era el guardia de honor anterior, el discípulo de la Secta Interna Sun Wen, quién había entregado su puesto a Bai Xiaochun hacía medio año.

Lo seguían dos discípulos de la Secta Externa, un chico y una chica. El discípulo hombre era bajo y con cara de niño, mientras que la chica era joven, con un cuerpo lleno de curvas y un rostro precioso.

Mirando alrededor emocionada, la joven dijo, “Gracias Hermano Mayor Sun. Contigo aquí, tengo mucha más confianza de que seré capaz de conseguir mi propia bestia de batalla.” Veía a Sun Wen con admiración abiertamente.

“Si, eso es cierto,” dijo el chico igual de emocionado. “El Hermano Mayor Sun es un discípulo de la Secta Interna y sirvió por varios años como guardia de honor del Parque de Conservación de Bestias. Tiene mucha destreza controlando las bestias de aquí. Estoy seguro de que todas recuerdan exactamente quién es él.”

“Creo que están exagerando un poco,” respondió Sun Wen, aunque se veía bastante satisfecho. “Aunque si es cierto que puedo comandar a muchas de las bestias de aquí. Si ven alguna que les guste, veré que puedo hacer. Estoy seguro de que al menos puedo ayudarlos a no esforzarse tanto.

“Sin embargo, tienen que recordar que hay diez bestias de batalla en particular aquí que tienen mal temperamento. Por ejemplo, está el oso de flamas celestiales, el simio acechador nocturno, el tigre volador escarlata, y el peor de todos, el gigante de montaña acorazado. Algunas veces, las personas necesitan tener cuidado incluso cuando vienen con protección. Recuerden no provocar a ninguna bestia.” Cuando Sun Wen veía a la discípula mujer, su corazón se aceleraba un poco, pero por dentro suspiraba.

Había muchas ganancias bajo la mesa que se podían hacer en el Parque de Conservación de Bestias, especialmente si estabas asignado aquí. Podías encontrarle las bestias apropiadas para las personas usando la tablilla de jade, e incluso podías hacer que fuera, más fácil para ellos vincularlas.

Si hubiera sido su decisión, jamás hubiera abandonado este puesto. Sin embargo, la secta no le dio más opción que entregárselo a Bai Xiaochun, una decisión por la que estaba resentido. Mientras pensaba sobre estas cosas, guio a los dos discípulos por la jungla, y en poco tiempo, ya habían visto a un buen número de bestias. Muchas de ellas se acercaban a Sun Wen cuando las llamaba; claramente, aun lo recordaban.

“¿Qué hay de este ciervo kiwi?

“¿Qué tal ese ratón nube volador? Esa es considerada una de las mejores seiscientas bestias de aquí. ¿Lo quieres?

“Ustedes dos sí que tienen buena suerte. Este mustang colmillo de sable está entre las primeras trescientas. Cuando lo vi por primera vez, hace muchos años, no estaba ni cerca de ser así de grande.

“¿Eee? ¡Es una mariposa de llamas danzante! ¡Jajaja! Está entre las primeras trecientas y puede conjurar magia de alucinaciones. ¿Quieres esa?” Mientras caminaban juntos, los dos discípulos veían a Sun Wen con una admiración que bordeaba en idolatría. Muchas de las bestias en el área, al verlo, detenían lo que estuvieran haciendo, como si estuvieran simplemente esperando ser vinculadas.

El chico discípulo eligió emocionado el mustang colmillo de sable, pero la discípula dudó un poco antes de abandonar la mariposa de llamas danzante. Se volteó hacia Sun Wen con la clara esperanza de conseguir una mejor bestia.

“Hermano Mayor Sun, ¿hay alguna que esté entre las primeras doscientas?”

“No apuntes demasiado alto,” dijo Sun Wen con un tono serio. “Las bestias de batalla entre las primeras doscientas son muy difíciles de amaestrar. Incluso después de servir como guardia de honor aquí por varios años, nunca fui capaz de comandarlas con éxito. Apuesto a que el guardia de honor nuevo no ha podido tener ni un tercio de mi éxito. En toda la secta, no hay ningún discípulo en la Condensación de Qi que pueda domar tales animales. Ustedes dos deben ser cuidadosos con las bestias que intenten controlar. Puede ser algo muy peligroso. Ustedes-” Pero antes de que pudiera terminar de hablar, a la joven se le abrieron los ojos de par en par mientras apuntaba emocionada hacia una gran roca cercana.

“Hermano Mayor Sun, rápido, mira allí. ¡¡Es un tigre volador!!” Asumiendo que como Sun Wen estaba con ella, no tenía nada por lo que preocuparse, empezó a realizar un gesto de conjuro sin siquiera pensar en ello. Instantáneamente, los poderes shamánicos de la ribera norte fueron desplegados, y empezaron a dispararse hacia el tigre volador.

Cuando Sun Wen se volteó, vio a un tigre alado recostado sobre una gran roca cercana, viendo a los tres con una frialdad implacable.

“¡¡El tigre volador escarlata!! ¡Maldita sea! Usualmente no se aparece por aquí. ¡Es una de las mejores diez bestias de batalla!” Se le abrieron los ojos de golpe, y luego se dio cuenta de que la chica discípula estaba intentando realizar una magia shamánica sobre él, y su corazón se sacudió. Agarrando a los dos discípulos de la Secta Externa, retrocedió a toda velocidad. Solo había estado llevando a los dos discípulos de la Secta Externa a las áreas en las que las bestias eran relativamente dóciles. La secta quería que las bestias mantuvieran su naturaleza salvaje, y debido a esto, el Parque de Conservación de Bestias podía ser un lugar muy peligroso, especialmente para discípulos de la Secta Externa. Normalmente, solo venían si estaban siendo escoltados por un discípulo de la Secta Interna.

El tigre volador se puso de pie de un salto y dejó salir un poderoso rugido como el trueno. Cuando el poder shamánico lo impactó, se dispersó instantáneamente. Sin embargo, los ojos del tigre se tornaron de un color rojo brillante y salió disparado hacia los tres.

“¡¡Esto no es bueno!!” Sun Wen solo pudo ver impactado como el tigre volaba por el aire, haciendo que una ráfaga de viento surgiera por todos lados a la vez que surgía un poder equivalente al noveno nivel de Condensación de Qi. Los otros dos discípulos de la Secta Externa estaban impactados y ya estaban empezando a temblar de terror. Sun Wen apretó los dientes y sacó una tablilla de jade para pedir ayuda.

Sin embargo, fue justo en ese momento que una voz sorprendida se pudo escuchar desde la distancia.

“¿Eee? Tigger, deja de ser tan travieso. ¡Abajo chico!”

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