Capítulo 1177 – AWE – Un Brazo Cortado En Medio del Vacío.

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Bai Xiaochun ni siquiera recordaba el momento en el que volvió a la embajada. Se sentía prácticamente sin alma, como un muerto andante. Solo podía pensar en lo mucho que odiaba su debilidad, y en lo mucho que detestaba ser tan inútil.

Sentía como si su corazón estuviera siendo desgarrado. Una parte le decía que no podía haber hecho nada para cambiar la situación. Pero la otra le gritaba con ira, y le decía que tenía que haber hecho algo para rescatar al Archi-Emperador de su dolor y su miseria.

Ese tormento y esa agonía mental llenaron los ojos de Bai Xiaochun de lágrimas, hasta sentir que estaba por colapsar en cualquier momento. No se sentía capaz de manejar la responsabilidad que había sido puesta sobre sus hombros. Al fin y al cabo… solía vivir siguiendo la corriente, manejando de manera pragmática las situaciones conforme surgían. Pero de algún modo… había terminado convirtiéndose en la esperanza para todo el Reino Alcance Celestial.

No se atrevía a pensar en qué hubiera ocurrido… si en vez de ser el Archi-Emperador, hubiera sido Li Qinghou, Song Junwan, la Dama Polvo Rojo, o el Gran Gordito Zhang…

¿Qué habría ocurrido entonces…?

—Mi base de cultivo. ¡¡Al final todo es sobre mi base de cultivo!! Si tan solo fuera un arcaico… —Tenía los ojos rojos y los puños apretados con fuerza, ¡su determinación a volverse más fuerte se convertía rápidamente en un afán enloquecido!

Sacó la Gran Espada del Norte y la estudió un poco, recordaba cómo había sido la región norte del Reino Alcance Celestial. Después de otro momento, ¡sacó su wok de tortuga, y usó su nuevo lote de llamas multicolores para empezar a reforzarla!

A medida que los diseños espirituales aparecían, el aura de la espada empezaba a cambiar. Eventualmente emanaba un aire de filo extremo, y una fuerza profundamente impresionante.

—Esta espada… ¡esto no es suficiente para luchar con una arcaico! —Guardó la Gran Espada del Norte y luego se desvaneció de su recámara privada.

Para cuando reapareció, estaba de vuelta en el abanico dañado. En este momento, sus ganas de matar y su locura habían llegado a tal punto que tenía que desahogarse de algún modo, no fuera a ser que colapsara mentalmente.

¡¡Y la mejor manera de hacer eso era desafiar los niveles del abanico!!

Ni siquiera se molestó en calcular para saber si el espíritu autómata estaba dormido o no. ¡Simplemente entró volando sin dudar al siguiente nivel!

El mundo a su alrededor retumbaba intensamente, y lo primero que hizo fue convocar su Gran Espada del Norte y desatar un poderoso ataque. Estaba respaldado por el poder de su cuerpo carnal y de su base de cultivo, ¡estaba destruyendo el nivel entero para desahogar la ira que sentía!

Nivel ochenta y cinco. Ochenta y seis. ¡Ochenta y siete!

Los niveles se hacían cada vez más difíciles, pero se encontraba en un estado de furia y locura. No importaba lo que apareciera en los niveles, lo único que veía frente a él era el color de la sangre, y estaba desatando una masacre impresionante.

Matar. ¡Matar! ¡¡MATAR!!

Su ansia asesina parecía estarse sumergiendo a las profundidades de su base de cultivo, se unía a ella, y lo estaba llevando a un nivel más alto del que pudiera haberse imaginado, esto no pudiera haber ocurrido antes. Pero debido a la masacre, era como si estuviera siendo templado, y estaba llevando su poder de batalla a un nivel aún más alto.

El nivel ochenta y ocho. Nivel ochenta y nueve…

Para cuando llegó al nivel noventa… su cuerpo ya estaba repleto de heridas, aún más que en cualquier otra ocasión dentro del abanico dañado. Su Códice Imperecedero operaba a todo poder, y sus ataques eran algo que solo había demostrado antes en el Reino Alcance Celestial, el tipo de ataques en el que se permitía recibir serios daños para poder desatar golpes fatales.

Era un estilo de batalla un poco único que Bai Xiaochun había empezado a desarrollar desde el principio, desde las Montañas Luochen. A estas alturas, aunque no se pudiera decir que había alcanzado la perfección, sí que estaba muy cerca.

Su sangre parecía hervir mientras se desahogaba, y su ira ardía por doquier. ¡Así fue como llegó directo al nivel noventa!

El nivel noventa era un mundo de calor abrasador, el cielo estaba repleto de nubes que parecían resplandecer como si estuvieran en llamas. El mundo entero retumbaba, y salían columnas de lava y llamas desde la cumbre de incontables volcanes que se extendían hasta dónde alcanzaba la vista.

En ese mundo tan violento vagaban tres enormes escarabajos de piedra, cada uno tenía 30.000 metros de largo. Estos aplastaban algunos volcanes a su paso, y dispersaban la lava y el fuego por todos lados.

Lo que era peor, aunque la lava y el fuego no herían a los escarabajos de piedra, sí derretían todas las rocas que tocaban. Al final, este mundo era como un mar de fuego y roca fundida, y sobre ese mar había olas aterradoras.

Uno de los escarabajos de piedra se percató de la presencia de Bai Xiaochun apenas este apareció en el mundo. Así que rugió y se convirtió en una serie de imágenes residuales que iba disparadas furiosamente hacia él.

Bai Xiaochun habría intentado apartarse en cualquier otra ocasión. Pero esta vez, simplemente ondeó la mano y usó el Conjuro de la Montaña Viviente. El aire a su alrededor onduló y se distorsionó, y unas rocas descomunales empezaron a volar hacia él, ¡se convirtió rápidamente en un gran golem de piedra!

En vez de retroceder para prepararse para el impacto, se arrojó hacia adelante, y el aullido ensordecedor que salió de su boca sobrepasó por completo al escarabajo de piedra. Luego el mundo entero se sacudió y se estremeció, ¡los otros dos escarabajos de piedra también empezaron a arremeter hacia Bai Xiaochun!

Fue después de unos días que emergió del nivel noventa… empapado de sangre, sin su brazo derecho, ¡y hasta se veía parte de su cráneo en un costado de su cara!

Pero sus ojos ya no ardían con locura como antes, ahora mostraban calma, aun así, en lo profundo de esa calma seguía habiendo un ira y violencia ardientes.

Una vez pasado el nivel noventa, regresó a la plaza principal del abanico. Entonces tosió una gran bocanada de sangre y cayó de cabeza tumbado al suelo. Así pasó un buen rato, hasta que se sentó de piernas cruzadas con mucho esfuerzo, y empezó a llevar a cabo ejercicios de respiración.

Pasaron tres días mientras los poderes regenerativos de su cuerpo carnal trabajaban y su base de cultivo rotaba. Hasta que su brazo eventualmente creció y su rostro sanó. Entonces finalmente abrió los ojos.

Sin embargo, aún no había terminado esa sesión de cultivo. La sangre de los escarabajos de piedra contra los que había luchado era increíblemente corrosiva. Por eso le tomaba tanto tiempo a sus poderes de regeneración lograr devolverlo por completo a la normalidad.

Más o menos en ese momento, un gran temblor sacudió súbitamente todo el abanico dañado.

En ese instante, desde el vacío más allá del abanico dañado, apareció un aura que dejó totalmente conmocionado a Bai Xiaochun.

Se puso de pie asombrado y se acercó al borde del abanico, allí se quedó viendo hacia la oscuridad. Hasta que eventualmente abrió sus ojos de par en par y su corazón se estremeció.

—¿Eso es…? —Quedó boquiabierto al ver un tenue resplandor de luz en el oscuro vacío que tenía adelante. A medida que se acercaba, pudo ver que era algo enorme, de 30.000 metros de largo. Allí en el vacío, en medio de esa luz… ¡¡flotaba un enorme brazo!!

No se veía como el brazo de un cultivador, más bien era como la pata de un lobo, ¡¡con todo y garras!!

El abanico dañado temblaba a medida que se acercaba al brazo. ¡Bai Xiaochun también se dio cuenta de que reconocía el aura que emanaba ese brazo!

—¡No puede ser! ¡¡Esa es el aura de un soberano!! —Cuando se dio cuenta de eso, pudo escuchar un grito sorprendido detrás de él, la fuente era justamente el espíritu autómata.

—¿Cuál soberano? Déjame ver… Ah, ya veo. Ese brazo probablemente le pertenecía a Gao Tianshen del Reino del Lobo Diabólico… Sí, tiene que ser él. En aquellos tiempos era uno de los soberanos más débiles, ¡jamás confundiría su aura con la de alguien más!

—El brazo izquierdo de Gao Tianshen… Bai Xiaochun; préstame tu control sobre el abanico. ¡¡Con el poder de ese brazo, podré amentar la velocidad del abanico y así unirlo más rápido con su otra mitad!! Si lo haces, ¡¡te prometo que solo interferiré en uno de los niveles que faltan!! —El espíritu autómata estaba tan emocionado que dejó salir un poco de información que debía haber permanecido como un secreto para Bai Xiaochun.

Por los ojos de Bai Xiaochun pasó un resplandor, pero no dijo nada. A pesar de que ese brazo de soberano era tentador, no confiaba para nada en el espíritu autómata. Pero mientras el abanico dañado se acercaba al brazo… ¡este repentinamente se movió!

Inesperadamente, empezaron a salir un gran número de almas vengativas del brazo, y se dirigían al abanico dañado, se podía ver como chillaban sin emitir sonido, y sus ojos estaban repletos de avaricia y locura.

—¡Almas! —¡dijo Bai Xiaochun con los ojos abiertos de par en par!

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