Capítulo 1148 – AWE – Cambios Drásticos

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Una vez que el espíritu autómata se fue, el nivel se desvaneció, Bai Xiaochun dejó salir un frío bufido y se teletransportó de regreso al abanico dañado.

Ese espíritu autómata lleva demasiado tiempo sin nadie a cargo de él. ¡Qué grosero! Parece que tendré que disciplinarlo un poco en el futuro. —Mientras más lo pensaba, más le parecía correcto su análisis. No solo eso, ahora que sabía que el espíritu autómata estaba despierto, no parecía ser una buena idea desafiar más niveles.

Esperaré otro mes. Seguro que estará dormido para entonces y podré volver. —Una vez tomada su decisión, les dio un último vistazo a sus alrededores, y volvió a la Prefectura Mar de Niebla.

A estas alturas, ya había pasado casi un año desde el incidente en el Condado Nueve Sombras. La Prefectura Mar de Niebla había seguido avanzando a diario, y cada vez se tornaba más y más en un lugar ajetreado al que cada vez más cultivadores de Alcance Celestial llegaban.

Tanto el Sumo Pontífice del Cielo como el Rey Fantasma Gigante estaban muy emocionados por el rumbo de las cosas, y lo mismo iba para Bai Xiaochun.

Ya que estaba tomándose un descanso de los desafíos del abanico dañado, pasaba la mayor parte de su tiempo trabajando con el Sumo Pontífice del Cielo y el Rey Fantasma Gigante para manejar los asuntos de la prefectura. Y así pasó un mes rápidamente.

Justo cuando Bai Xiaochun pensaba en volver al abanico, ¡ocurrió algo dramático!

De la noche a la mañana, aparecieron telarañas sobre las cuatro prefecturas del norte que controlaba la Dinastía del Emperador-Vil. Tal y como lo sucedido en el Condado Nueve Sombras. La diferencia, era que aquella vez solo se había afectado un condado, pero esta vez… entre las cuatro prefecturas del norte, ¡dieciséis condados enteros quedaron cubiertos tan rápido que nadie pudo ni reaccionar!

Nadie logró escapar de las áreas afectadas, ni tampoco enviar mensajes de advertencia. ¡Las cuatro prefecturas del norte se convirtieron en las tierras de la muerte de la noche a la mañana!

Debido a la rapidez con la que ocurrió, y ya que el Celestial Caída no estaba, y no había ningún otro celestial supervisando el área, ¡ocurrió literalmente de un día para otro!

Lo que más hizo temblar de miedo a Bai Xiaochun, fue que, aunque estaba tan cerca de la Prefectura Mar de Niebla, y poseía sentidos celestiales tan agudos, ¡no había podido detectar nada!

Fue solo después de que aparecieran las telarañas que se dio cuenta repentinamente de que los Cielos y la tierra estaban repletos de una sensación de podredumbre, algo que podía absorber la fuerza vital… ¡¡así como un aura maligna familiar!!

¡Era la misma aura que había encontrado personalmente en el Condado Nueve Sombras!

Sin embargo, la crisis siguió creciendo. Al parecer, esas cuatro prefecturas del norte no eran su límite. En cuanto Bai Xiaochun detectó el aura… ¡se dio cuenta de que la telaraña ya había aparecido en varios lugares de la Prefectura Mar de Niebla!

Quedó conmocionado… abandonó cualquier idea de ir al abanico dañado, y fue directo a las fronteras. En tanto, el Sumo Pontífice del Cielo y el Rey Fantasma Gigante ya estaban recibiendo información sobre lo que estaba pasando, y los dos quedaron impactados.

Las noticias se divulgaron rápidamente por todo el segundo dominio inmortal, y todo el mundo quedó atónito. Había muchas personas que ni se atrevían a creer que fuera verdad.

Después de todo… ¡este asunto involucraba cuatro prefecturas enteras!

En esas cuatro prefecturas no había ningún celestial, pero había decenas de expertos semidioses, cientos de devas, y sin mencionar a los incontables cultivadores de niveles más bajos. Todos juntos, formaban un tercio de todo el segundo dominio inmortal.

Para que tantos cultivadores y expertos poderosos desaparecieran de la noche a la mañana tan súbitamente, y que ninguno fuera capaz de escapar y enviar las noticias… era un evento aterrador que llenó de temor los corazones de todos en el segundo dominio inmortal.

Los eventos seguían, la telaraña se estaba expandiendo. Bai Xiaochun llegó a las fronteras cerca del anochecer. La telaraña se expandía de manera visible, y se acumulaba en varias áreas de la Prefectura Mar de Niebla.

El Sumo Pontífice del Cielo, el Rey Fantasma Gigante y Zhou Yixing miraban sus alrededores con desesperación, pero Bai Xiaochun estaba aún más nervioso que ellos. Él había presenciado personalmente lo sucedido en el Condado Nueve Sombras, y al cerrar los ojos y recordarlo todo, solo reforzaba su noción de que no podía dejarlo ocurrir en la Prefectura Mar de Niebla.

—¡¡Maldita sea!! ¿¡Qué diablos están haciendo el Emperador-Santo y el Emperador-Vil!? —Bai Xiaochun no podía respirar tranquilo al ver las telarañas expandiéndose tan rápido, y estaba tan desesperado que su rostro palideció por completo.

Aunque se encontraba en el Reino Celestial intermedio, y también poseía la Gran Espada del Norte, lo que fuera que había salido de ese saco de huevos fue capaz de destruir el Condado Nueve Sombras con tan solo un ataque. Desde el punto de vista de Bai Xiaochun, solo un arcaico podría lidiar con tal nivel de poder.

Bai Xiaochun ya podía asumir que no quedaba vida en las cuatro prefecturas del norte. Se le inyectaron los ojos de sangre y se preparó para montar formaciones de hechizos que detuvieran la expansión de las telarañas.

Lamentablemente, aunque su formación de hechizos hubiera sido más fuerte, aun así, colapsó totalmente frente a las telarañas. Estas ya estaban empezando a cubrir una buena porción de la Prefectura Mar de Niebla, la tierra se ponía gris, las montañas colapsaban, los ríos se secaban y la vegetación se marchitaba. Todo estaba decayendo y haciéndose polvo.

—Xiaochun, tenemos que llevarnos a nuestra gente y evacuar. ¡¡Es nuestra única opción!! —El Sumo Pontífice del Cielo había puesto su sudor, sangre y lágrimas en el desarrollo de la Prefectura Mar de Niebla, y su corazón prácticamente sangraba al decir estas palabras.

El Rey Fantasma Gigante apretó los dientes con determinación y añadió, —Xiaochun, el Sumo Pontífice del Cielo tiene razón. Solo podemos irnos. Ni el Emperador-Santo ni el Emperador-Vil harán nada ahora. Para ellos, ¡valdría la pena que esta telaraña acabara con la Prefectura Mar de Niebla!

Hasta Zhou Yixing ofreció consejos amargos similares.

Bai Xiaochun estaba un poco atontado, y se quedó mirando a la Prefectura Mar de Niebla a su alrededor. Todo estaba ocurriendo demasiado rápido. Jamás se hubiera imaginado que el territorio que llevaba desarrollando los últimos años, el que había transformado lentamente en los cimientos de su gente, cambiaría de un día para otro.

Hasta envió un poco de su sentido divino para revisar a los cultivadores de la prefectura, y descubrió que muchos ya tenían expresiones vacías, como a punto de empezar a devorar todo a sus alrededores. Sus ojos se pusieron totalmente rojos, los cerró y dijo, —Bien. Nos vamos.

Su voz estaba repleta de dolor e impotencia. Nadie quería irse, así como nadie había querido tener que abandonar el Reino Alcance Celestial.

La Prefectura Mar de Niebla se había convertido en su nuevo hogar, pero ahora… frente a una muerte segura, no tenía más opción.

Su corazón estaba lleno de dolor, pero sabía que no podía hacer nada para cambiar la situación. Apretó los dientes, sacó la Gran Espada del Norte y luego usó el poder de su base de cultivo en el Reino Celestial intermedio para enviar a todos los cultivadores de la Prefectura Mar de Niebla al interior de esta.

La verdad era que las personas eran los verdaderos cimientos de la Prefectura Mar de Niebla, así que sin importar a dónde fueran, ¡no pasaría mucho antes de que pudieran crear una segunda Prefectura Mar de Niebla!

El Sumo Pontífice del Cielo, el Rey Fantasma Gigante, Zhou Yixing y otros expertos poderosos se forzaron a mantener una buena actitud mientras emitían las órdenes. Aunque la Prefectura Mar de Niebla era bastante grande, el Sumo Pontífice del Cielo la había organizado bien, era uno de sus puntos fuertes. Así que mientras las telarañas se expandían, Bai Xiaochun se esforzaba al máximo y logró meter prácticamente a todos a su gran espada.

Después de poco, la Gran Espada del Norte quedó casi al máximo. En tanto, Bai Xiaochun se quedó flotando en el aire, observando como las telarañas seguían invadiendo la prefectura…

Todos los edificios, estructuras, incluso la mansión de Bai Xiaochun estaban siendo lentamente consumidas.

Y por supuesto, las cosas no terminaron allí. Después de acabar con la Prefectura Mar de Niebla, la telaraña siguió extendiéndose aún más, hacia el sur del segundo dominio inmortal. Por algún motivo, empezó a moverse aún más rápido a través de las demás prefecturas.

Bai Xiaochun no tuvo más opción que retirarse de cara a esas telarañas. Durante todo este tiempo, había mantenido una expresión sombría y una mirada punzante. De verdad quería ver qué diablos iba a suceder. Por lo que veía, sin dudas el Emperador-Santo y el Emperador-Vil se estaban conteniendo a propósito por algo específico.

Y fuera lo que fuera, perder un dominio inmortal entero parecía ser algo que estaban dispuestos a pagar.

¡Llegaron! —pensó y apretó los puños. Su expresión cambió un poco, y se dio cuenta de que el Celestial Espíritu Añejo también había aparecido a cierta distancia de él, su expresión mostraba su enojo de manera evidente.

Una vez que se acercó, volteó hacia Bai Xiaochun y dijo, —Los emperadores sí que son crueles, ¿¡no te parece!?

A estas alturas, su propia prefectura estaba repleta de gritos desesperados, y la telaraña se extendía por todos lados. Muchos cultivadores intentaban escapar, pero no eran lo bastantes rápidos.

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