Capítulo 1113 – AWE – El Señor del Norte

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Afortunadamente los dos celestiales no parecían haber llegado al punto de perder el control. Después del impacto inicial, ambos retrocedieron. Pero los residentes de la ciudad capital seguían llenos de temor.

Todos sabían perfectamente que, si Bai Xiaochun y Espíritu Añejo realmente entraban en combate y no se controlaban a la perfección, podrían causar una catástrofe cataclísmica.

Por supuesto, el Emperador-Santo también fue notificado de las tensiones entre los dos, y la Ciudad del Emperador-Santo quedó conmocionada por las noticias.

Había reglas que prohibían que los celestiales se enfrentaran mutuamente, especialmente dentro de su propio territorio. Pero las reglas no podían manejar el autocontrol, y las consecuencias de violar tales reglas podían ser inmensas.

Fue más o menos en ese momento que al Emperador-Santo le llegó una solicitud oficial, por parte de Bai Xiaochun y del Celestial Espíritu Añejo. Entonces, quizás porque la solicitud del Celestial Espíritu Añejo era bastante persuasiva, o quizás por algún otro método secreto… ¡el Emperador-Santo emitió un decreto!

—De ahora en adelante, el Rey Alcance Celestial será nombrado el rey del norte en el segundo dominio inmortal. Como el señor inmortal del reino, ¡deberá restaurar la gloria de las cinco prefecturas del norte!

Toda la Dinastía del Emperador-Santo quedó impactada por este desarrollo tan repentino, no por el asombroso ascenso de Bai Xiaochun… sino porque ninguna de las prefecturas del norte en el segundo dominio inmortal estaban bajo el control de la Dinastía del Emperador-Santo. Bai Xiaochun sería el rey del norte, ¡pero no tendría ningún territorio bajo su control!

Y eso sin mencionar siquiera que su misión era «restaurar la gloria» del norte. Algunos estaban perplejos, pero la mayoría sacudieron la cabeza al comprender que Bai Xiaochun no era muy bien recibido en la Dinastía del Emperador-Santo, prácticamente lo estaban exiliando.

Este era el consenso general al que llegó el público cuando las noticias se divulgaron por todo el segundo dominio inmortal. Pero el Rey Fantasma Gigante y el Sumo Pontífice del Cielo reaccionaron de manera muy distinta. Y estaban muy emocionados.

—¡Finalmente llegó la hora!

Bai Xiaochun estaba igual de emocionado. Aunque nadie se había dado cuenta, esta nueva asignación era crucial para su plan. No solo lo sacaba de la ciudad capital del segundo dominio inmortal, también le daba un montón de libertad. ¡Todo estaba avanzando de acuerdo al plan del Sumo Pontífice del Cielo!

En vez de perder el tiempo compitiendo con el Celestial Espíritu Añejo, era mucho mejor empezar un nuevo sendero en el norte, ¡allí no habría nadie vigilándolo! ¡Allí era dónde podía construir unas bases sólidas!

Era un buen plan. Por eso, fue que, durante aquella visita del Celestial Espíritu Añejo, cuando le preguntó a Bai Xiaochun que era lo que quería, la respuesta había sido sencilla.

¡Quiero el norte!

El Celestial Espíritu Añejo no estaba perdiendo nada. Podía deshacerse de Bai Xiaochun, y terminar con el agotador conflicto entre ambos.

Los dos habían montado un pequeño espectáculo en el que seguían con su conflicto justamente con la esperanza de llegar a la misma meta. No solo eso, el Celestial Espíritu Añejo se había esforzado bastante para asegurarse de que su solicitud fuera concedida de inmediato. Después de todo, muchas personas astutas del imperio podían ver el plan de Bai Xiaochun, incluyendo claro al Emperador-Santo. De hecho, la única razón por la que el Emperador-Santo había aceptado tan rápido, había sido toda la presión que le habían puesto todos los grupos que había logrado movilizar el Celestial Espíritu Añejo.

Este Celestial Espíritu Añejo no es un mal tipo, —pensó Bai Xiaochun—, No debe haber sido nada fácil conseguir que aprobaran tan rápido de la solicitud. —Entonces suspiró. Quedarse en la ciudad capital no solo le hubiera dificultado sus planes a futuro, también habría sido bastante indignante.

Por tanto, a los dos días de recibir el decreto Dhármico del Emperador-Santo, partió tranquilamente. No se llevó a nadie consigo, ni tampoco se despidió de nadie. Al llegar al amanecer, simplemente se convirtió en un rayo de luz que salió disparado a lo lejos.

Su destino: ¡el norte!

Ya se había empezado a reunir un ejército de cultivadores en la Prefectura Flor de Ciruelo, algunos de ellos provenían de esa misma prefectura, otros venían de la cercana Prefectura Tamiz Divino.

Este era el ejército que el Rey Fantasma Gigante y el Sumo Pontífice del Cielo habían empezado a reunir en preparación para la llegada de Bai Xiaochun.

También era parte del plan para resolver sus diferencias con el Celestial Espíritu Añejo. Debido a las órdenes del Celestial Espíritu Añejo, el Sumo Pontífice del Cielo y el Rey Fantasma Gigante podían reunir abiertamente un ejército, sin preocuparse de tener que hacerlo en secreto, como habían ideado originalmente.

El ejército ya poseía 500.000 cultivadores. Aunque el Rey Fantasma Gigante y el Sumo Pontífice del Cielo eran los únicos dos semidioses, tenían unos cuantos devas bajo su mando. También había algunos cultivadores del Reino Alcance Celestial. Aunque les era difícil a todos conseguir asilo bajo el Rey Fantasma Gigante y el Sumo Pontífice del Cielo, algunos eran capaces, y los trataban como a gemas preciosas.

Los ejércitos allí reunidos no tuvieron que esperar mucho. Bai Xiaochun apareció después de poco, en medio de una tormenta de viento, y mientras flotaba allí, su base de cultivo celestial ondulaba por todos lados, y los cultivadores del Reino Alcance Celestial levantaron sus miradas llenas de asombro y veneración.

Bai Xiaochun observó al grupo, hasta que su mirada se posó sobre el Sumo Pontífice del Cielo, —¿Ya están listas las preparaciones Sumo Pontífice del Cielo?

Aunque ni el Sumo Pontífice del Cielo ni el Rey Fantasma Gigante habían estado recientemente en la ciudad capital, sí que se habían mantenido en contacto con Bai Xiaochun. Ya tenían un plan detallado y listo, ¡la primera fase era tomar el control de una prefectura!

—Sí, exaltado. Todo está listo. Estamos seguros de poder tomar control de la Prefectura Mar de Niebla, siempre y cuando usted pueda detener a la Madre Fantasma. Exaltado, ¡deberíamos poder conseguir la victoria dentro de un mes!

Bai Xiaochun le dirigió una larga mirada al Sumo Pontífice del Cielo, y luego observó al Rey Fantasma Gigante, el cual parecía ansioso por empezar a pelear. Luego asintió. Y con esto, se dirigió por sí mismo al norte.

En cuanto Bai Xiaochun desapareció, el Sumo Pontífice del Cielo y el Rey Fantasma Gigante activaron las tropas y empezaron a moverse. Se levantaban nubes de polvo a su paso conforme avanzaban por la Prefectura Flor de Ciruelo… su destino, ¡la Prefectura Mar de Niebla!

Por su parte, Bai Xiaochun entró solo a la Prefectura Mar de Niebla, y buscó una montaña sobre la cual sentarse de piernas cruzadas a meditar. Se quedó allí inmóvil, pero envió las fluctuaciones de su base de cultivo celestial por toda la prefectura. En apenas unos momentos, fue como si se hubiera convertido en un fuego ardiente en medio del cielo nocturno, se veía claramente a la distancia.

Su energía llamó al instante la atención del preceptor y otros cultivadores poderosos de la Prefectura Mar de Niebla, así cómo incluso a aquellos más allá. ¡Debido a eso, los ejércitos que habían estado ya en movimiento para entrar a la Prefectura Mar de Niebla para reforzar a las fuerzas de la Dinastía del Emperador-Vil se vieron demasiado asustadas para seguir!

Ninguna se atrevió a seguir acercándose más a la Prefectura Mar de Niebla.

Con un celestial presente, hasta los semidioses eran incapaces de hacer poco más que bajar sus cabezas. ¡Ninguno estaba cualificado para resistirse!

Fue entonces que se escuchó repentinamente una fría voz que retumbó entre los Cielos y la tierra. —¡Bai Xiaochun!

Los corazones de las tropas de la Dinastía del Emperador-Vil se animaron al escuchar esa voz, y entonces apareció una mujer de túnicas rojas en la Prefectura Mar de Niebla. Y se dirigía… ¡directo hacia la montaña en la que estaba sentado Bai Xiaochun!

Era extremadamente hermosa, pero también irradiaba una intensa aura asesina, como una niebla formada de fantasmas. ¡Había un gran número de rostros de fantasma a su alrededor, y montaba un enorme buque de guerra que parecía un gigantesco lagarto!

¡Esta era la Celestial Madre Fantasma!

¡A medida que avanzaba por el cielo, esa niebla de fantasma llenaba el aire a su paso!

Bai Xiaochun respiró hondo al verla venir. Lo mejor sería no tener que enfrentarla. Pero ya estaba decidido a tomar el control de la Prefectura Mar de Niebla. Aquí era dónde tenía pensado plantar sus raíces, por lo que apretó los dientes, alzó la mirada y ondeó la mano por el aire, cosa que hizo que apareciera un destello azul.

La Gran Espada del Norte apareció en su mano y se puso lentamente de pie. Luego la blandió horizontalmente para hacer un tajo frente a él.

Fue como si toda la creación se llenara de estruendos y salió disparada una luz azul. Ahora que Bai Xiaochun poseía una base de cultivo celestial, podía usar todo el poder del tesoro mundial del norte. Era algo que los semidioses ni siquiera podrían comprender. Surgió un qi de espada capaz de desgarrar los Cielos y destruir la tierra. Este atravesó la niebla de fantasma que rodeaba a Gongsun Wan’er y el mundo entero parecía haber empezado a temblar.

Luego se abrió una gigantesca fisura en el suelo, ¡justo entre Bai Xiaochun y Gongsun Wan’er!

—¡No pasarás de aquí! —dijo Bai Xiaochun fríamente, sacudió su manga y luego colocó sus manos en su espalda. Desde su punto de vista, había dicho las cosas de manera muy tiránica y dominante, y no podía esperar a ver la reacción de Gongsun Wan’er.

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