Capítulo 1080 – AWE – Llegando al Abanico Dañado.

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Bai Xiaochun frunció el ceño miserablemente mientras el Emperador-Santo se iba. A estas alturas, podía ver claramente que esta misión al abanico dañado era más de lo que parecía.

Especialmente considerando que el Emperador-Santo había prácticamente desaparecido por quince días. Estaba claro que eso había tenido algo que ver con el abanico. Esto sumado a la mirada severa en los ojos del Emperador-Santo, hizo que Bai Xiaochun no pudiera evitar sentirse muy nervioso.

Por supuesto, los oficiales circundantes estaban encantados por la potencial desgracia para Bai Xiaochun. Ahora todos entendían muy bien lo bueno que era Bai Xiaochun para causar desastres. Fuera lo sucedido con los peces dragón celestiales, las semillas de loto, o las raíces del loto, todo esto les convenció de que si Bai Xiaochun se quedaba en la Ciudad del Emperador-Santo, seguramente causaría un caos.

En lo que a ellos concernía, el Emperador-Santo estaba siendo sabio, inteligente y valeroso al echar a Bai Xiaochun.

Pero ninguno de ellos dejó que se vieran sus emociones en sus rostros. Algunos hasta tomaron la iniciativa de saludar a Bai Xiaochun y charlar con él.

—¡Felicitaciones Rey Alcance Celestial! Ahora eres un celestial. Jaja, ¡que descuidado de mi parte, olvidé felicitarte antes! ¡Espero que no te ofendas por favor!

—¡Oh, como te aprecia el Emperador-Santo, Rey Alcance Celestial! ¡Y qué envidia que puedas ir a buscar buena fortuna en ese tesoro de más allá de los Cielos!

—Mis mejores deseos Rey Celestial. ¡Estoy seguro de que tendrás mucho éxito y conseguirás muchos beneficios!

Los cultivadores se iban riendo sarcásticamente por dentro después de juntar sus manos y ofrecer este tipo de palabras.

El único que parecía pensar que el Emperador-Santo había tomado una mala decisión era el Marqués Celestial Liu, en base a todo lo que sabía sobre Bai Xiaochun. Pero también sentía que había más en esta historia de lo que él comprendía y al final solo suspiró y se fue.

La verdad que la pequeña tortuga se había convertido en una fuente de muchas frustraciones. Aunque había estado de muy buen humor debido al incidente con las raíces del loto, ya que no había evidencia para demostrar su afirmación de que era culpa de Bai Xiaochun, no se atrevía a hacer nada en público.

Después de que todos se fueran, Bai Xiaochun se quedó de pie por un buen rato de manera miserable, hasta que finalmente sacudió su cabeza y regresó a su tierra sagrada. Allí se sentó de piernas cruzadas y empezó a meditar más sobre la situación.

Soy un celestial, por lo que ahora soy mucho más fuerte que antes. Pero… el Emperador-Santo parece estar de muy mal humor por algún motivo. Además, ese abanico dañado seguro que será uy peligroso. —Mientras más lo pensaba, más le inquietaban las órdenes del Emperador-Santo. No solo eso, sus palabras finales habían dejado muy clara su firmeza, y también habían sonado muy amenazantes. Estaba claro que Bai Xiaochun sería castigado severamente si no seguía las órdenes.

¿Quizás deba darlo todo desde el principio en vez de tener tanta cautela? —Después de pensarlo un poco, apretó los dientes y asintió. No era que ya no temiera la muerte repentinamente. Sino que, dado que formaría parte de un grupo más grande, siempre y cuando tuviera cuidado y no mostrara mucha codicia, su base de cultivo celestial debería bastar para mantenerlo a salvo.

De haber sido enviado solo, de ningún modo habría aceptado entrar al abanico.

Bueno, ya que voy. Tengo que asegurarme de estar bien preparado. —Ya se le estaba enmarañando el cabello por la preocupación. No quiso perder más tiempo y procedió a usar los recursos que había acumulado durante su estadía en la Ciudad del Emperador-Santo, de modo que pudiera llevar a cabo las preparaciones apropiadas. Compró todo tipo de cosas, talismanes, objetos mágicos, píldoras medicinales.

Mientras tanto, en la Ciudad del Emperador-Santo y en el resto de la dinastía se estaban divulgando las noticias, el Emperador-Santo estaría enviando a tres celestiales a ese abanico dañado.

Muchas personas que no entendían bien la situación intentaron contactar a los celestiales que irían al abanico dañado. El Emperador-Santo no evitó esto para nada. De hecho, esto no ocurrió solo con los celestiales. Hasta los expertos semidioses como el Preceptor Profundidad Marina empezaron a conseguir un grupo de seguidores, en teoría, todos podrían tener una oportunidad de beneficiarse con la situación actual.

Las noticias se propagaban cada vez más, y el hecho de que la misión fuera supuestamente muy peligrosa solo hacía que las personas se interesaran aún más. Después de todo, la gente en el mundo del cultivo sabía que las recompensas solo venían con riesgos. Así que después de unos días, cuando finalmente sonaron las campanas del palacio imperial, Gu Tianjun, Sima Yunhua y seis semidioses, incluyendo a Profundidad Marina, llegaron junto a equipos de respaldo, equipos que contenían decenas de devas.

Todos se habían reunido ya, a excepción de Bai Xiaochun.

Bai Xiaochun apenas acababa de salir de su tierra sagrada. Volteó hacia atrás al lugar en el que había vivido el último año, y suspiró.

—No estoy seguro de cuando volveré… —Le dio una palmada a su bolso de almacenamiento y sacó varias armaduras de cuero. De haber tenido más llamas multicolor, seguro que habría llevado a cabo algunos refuerzos espirituales. Pero de momento no podía permitirse reforzar sus cosas siquiera veinte veces.

A medida que avanzaba, se puso todas las armaduras, cada pieza estaba marcada con un símbolo mágico defensivo…

Claro, aún poco contento, revisó rápidamente sus alrededores para asegurarse de que nadie lo estuviera mirando, y entonces sacó el wok de tortuga y lo colocó en su pecho como si fuera una placa de armadura. Luego la cubrió con otras capas de cuero. A lo lejos, su figura normalmente delgada ahora se veía corpulenta. Es más, casi parecía una gran pelota rodando. Además de todo eso, tenía un casco negro que resplandecía con la luz de una formación de hechizos defensiva, así como también tenía otro wok más grande atado a su espalda.

Cualquiera de la Secta Desafiadora del Río habría encontrado muy familiar esta situación. Pero estas eran las Tierras Eternas, por lo que todos quedaron estupefactos al verlo. Los guardias afuera del palacio imperial prácticamente no lo reconocían.

Y para cuando llegó a la plaza del palacio, Gu Tianjun, Sima Yunhua, el Preceptor Profundidad Marina y los demás que esperaban quedaron claramente pasmados. Solo después de que este se detuviera al frente fue que las personas empezaron a reaccionar.

—Eh… ¿por qué lleva tantas cosas encima…?

—¡No puede ser! ¡¡Este Bai Xiaochun lleva suficientes objetos defensivos como para proteger a un ejército de cien personas!!

—¡Miren ese casco! Hoy hace mucho calor, ¿acaso no le incomoda…?

—Olviden el casco. ¡Miren ese wok! ¡Increíble! ¿De dónde diablos lo sacó de todos modos?

Si Gu Tianjun y los expertos poderosos de su calibre estaban tan impactados, no había ni qué mencionar a los devas. Y a la vez, muchos empezaron a preguntarse qué tan peligrosa sería exactamente esta misión. ¿Acaso era tan aterradora que hasta un poderoso celestial debía prepararse de tal modo?

Bai Xiaochun se aclaró la garganta orgullosamente al ver las reacciones de la multitud. Después de todo, de no haberse vestido así tantas veces en le Reino Alcance Celestial, seguro que ya habría perdido su pequeña e insignificante vida hacía mucho.

Quizás sea un celestial ahora, ¡pero eso no quiere decir que pueda olvidarme del peligro! ¡La cautela es lo que te podrá mantener vivo por miles de años!—Suspiró y se preparó para decir algo cuando repentinamente escuchó un frío bufido que sacudió los corazones de todos, incluyendo a Gu Tianjun y a Sima Yunhua. Todos juntaron sus manos y se inclinaron respetuosamente como por reflejo.

El Emperador-Santo apareció en la escena y miró sus alrededores. Cuando su mirada se posó sobre Bai Xiaochun… hasta él quedó sorprendido.

—……

Intentó pretender no darse cuenta, respiró hondo y ondeó la mano derecha por el aire. Entonces el poder de su base de cultivo arcaica hizo erupción entre los Cielos y la tierra. El cielo se opacó y surgió una luz sagrada, pero no desde el cielo, ¡sino hacia él

Se movía con una velocidad impresionante, como si quisiera separar los Cielos y la tierra. También salieron unas fluctuaciones sorprendentes por doquier.

En apenas un parpadeo, ¡esa luz se convirtió en un conducto que conectaba su área con el abanico dañado de arriba!

—Bueno hombres, ¡adelante! —dijo el Emperador-Santo. Gu Tianjun y Sima Yunhua respiraron hondo y se dirigieron al túnel!

Los demás volaron detrás. Bai Xiaochun inhaló profundamente antes de unirse, y fue el último en entrar en acción.

A medida que el abanico dañado se acercaba, Bai Xiaochun bajó la mirada y pudo ver la Ciudad del Emperador-Santo que se hacía cada vez más pequeña desde su punto de vista. Rápidamente se hizo tan pequeña que ni la distinguía. Y el enorme soberano se veía cada vez más y más grande, también emanaba una presión que ni los celestiales podían resistir. Debido a esa presión, era obvio que ninguno de los presentes sería capaz de salir de los Dominios Inmortales Eternos, aunque quisieran.

En teoría, solo los expertos arcaicos podían resistir esa presión, ¡y quizás usar sus bases de cultivo para atravesarla!

Se pudieron escuchar estruendos fuertes, y Bai Xiaochun sentía cómo si su cuerpo vibrara. Entonces repentinamente sintió que su cuerpo se había vuelto más liviano, como si se hubiera liberado de alguna fuerza que había estado tirando de él. Entonces miró sus alrededores, y lo que pudo ver…

¡Fue un vacío negro!

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