Capítulo 1035 – AWE – El Decreto del Emperador-Vil

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Las hojas de otoño ya habían caído, y el frío viento de invierno había llegado. Aunque aún no habían llegado los días más fríos de la temporada, seguía siendo lo bastante frío para que la mayoría de las personas no quisieran salir. Las punzadas causada por el viento se sentían cómo si agujas contra el rostro.

Aún se podían ver algunas hojas en el suelo, pero ya estaban todas amarillas y secas, y se hacían pedazos con el más mínimo roce. Solo se podía ver una hoja danzando en el viento de vez en cuando. Pero ahora que el invierno había llegado, ninguna parecía querer quedarse en el pueblo, y la brisa se las llevaba rápidamente.

Y en este clima, Madame Sun había salido de la calidez de los edificios del pueblo para venir a este templo dilapidado para charlar con este dúo de padre e hijo que vivían aquí. Después de todo, si lograba su labor, recibiría una compensación considerable por parte de la Viuda Zhang.

Debido a eso, no se rendiría fácilmente. Intentó convencer a Bai Xiaochun y al Rey Fantasma Gigante una y otra vez para que aceptaran el acuerdo. Les puso mucho énfasis indicando que era una oportunidad muy escasa que solo se presentaba rara vez, y que definitivamente debían aprovecharla y no dejarla pasar.

Mencionó el atractivo de la joven viuda, y repitió constantemente lo rentable que era la tienda. Explicó una y otra vez lo mucho que estarían perdiendo si no aceptaban.

El Rey Fantasma Gigante no sabía si reír o llorar. A pesar de ser un semidiós, no había razón para rehusarse de manera cruel. Solo podía decirle a Madame Sun qué pensaría en la propuesta, y luego le pidió que regresara.

Después de que esta se fuera, volteó a ver a Bai Xiaochun y suspiró.

—¿Ves? Soy demasiado apuesto. Así eran las cosas en la Ciudad del Fantasma Gigante. Tanto así que por eso prefería estar en casa. ¡Las mujeres se volvían locas siempre que salía! ¡Tanto jóvenes como mayores! —Aunque hablaba como si estuviera frustrado, no podía ocultar lo satisfecho que estaba consigo mismo.

—¿Quién hubiera pensado que ocurriría lo mismo en este pequeño pueblo en el que nadie sabe que soy un cultivador? Supongo que realmente es mi culpa. —dijo suspirando.

Bai Xiaochun no estaba muy contento al ver como el Rey Fantasma Gigante hacía cómo si se quejara de lo asombroso que era. Y peor aún, la Viuda Zhang obviamente estaba usando a Bai Xiaochun para intentar ganar la aprobación del Rey Fantasma Gigante. De lo contrario, ¿por qué le ofrecería a su hija en matrimonio después de apenas un mes como viuda?

No puedo creer que yo, Bai Xiaochun, no sea tan atractivo para estos mortales como este vejete. —No estaba dispuesto a aceptar la verdad, miró de reojo al Rey Fantasma Gigante y luego dejó salir un frío bufido.

—¡Felicidades suegro! ¿quién hubiera pensado que podrías echar raíces en este pequeño pueblo? ¡Seguro que prosperarás mucho aquí! No puedes rehusarte a esa oferta. Ah, y también necesitarás alcohol para la boda. ¿Así que por qué no vas a buscar otra botella?

El Rey Fantasma Gigante miró irritado a Bai Xiaochun como por costumbre y se preparó para discutir. Pero entonces se frotó la barbilla de manera pensativa.

—Ahora que lo pienso, recuerdo haber visto antes a esta Viuda Zhang. Estoy seguro de que pasé cerca de ella en el sendero para ir a comprar alcohol. Si no mal recuerdo… se sonrojó cuando me vio. Es bastante linda de hecho. Con una buena figura y un trasero atractivo… ¡una verdadera belleza! —Los ojos del Rey Fantasma Gigante se iluminaron intensamente, especialmente al describir como se veía la Viuda Zhang.

—Espera un segundo. Debería ir a esa tienda para revisar bien. Después de todo, me está haciendo una oferta de buena voluntad, y siempre he sido una persona directa y sincera. No puedo aprovecharme de esa buena voluntad.

El Rey Fantasma Gigante ya había sido un poco pervertido en las Tierras Desoladas, especialmente cuando involucraba a mujeres maduras y atractivas. Esto era obvio por la manera en la que le había pedido a Bai Xiaochun que le trajera una mujer en particular de un clan fuera de la Ciudad del Fantasma Gigante.

Y aquí estaba de indigente en las Tierras Eternas, pero su personalidad no había cambiado. Ahora que había despertado sus pasiones, no le importaron qué tipo de cosas sarcásticas le dijera Bai Xiaochun. Sino que salió entusiasmado del templo.

—¡Xiaochun! —le dijo mientras se iba—. Tendrás que beber solo hoy. Volveré tarde.

Bai Xiaochun quedó un poco impactado. Aunque sabía que el Rey Fantasma Gigante era un pervertido, jamás se hubiera imaginado que el hombre se vería atraído incluso por las mortales. ¿Cómo podía ser así un experto semidiós…?

Bai Xiaochun solo pudo poner una sonrisa irónica al ver el entusiasmo con el que el Rey Fantasma Gigante salía del templo, y estaba a punto de gritarle algo, cuando sus ojos repentinamente cambiaron y se iluminaron con una luz más intensa que cualquier cosa que hubiera aparecido recientemente.

Él no fue el único con esta reacción. El Rey Fantasma Gigante se detuvo súbitamente y alzó la mirada. En vez de la luz ardiente de la pasión que había estado en sus ojos hacía un momento, ahora tenía una expresión tan fría como Bai Xiaochun.

El frío viento de invierno no podía ni acercarse al frío de sus miradas, es más, el viento ni se atrevía a seguir soplando y se calmó.

Poco después, se escuchó cómo un silbido por el aire, acompañado de tres rayos de luz distantes. Cuando se acercaron el pueblo, se pudo ver que en esos rayos de luz… había tres cultivadores devas, ¡eran oriundos de las Tierras Eternas!

Dos de ellos simplemente siguieron su camino, pero el tercero se detuvo sobe el pueblo, un hombre de mediana edad con una expresión intimidante. En ese momento, desató un aura deva que llenó el aire de un sonido comparable a truenos de los Cielos.

Todos los mortales del pueblo empezaron a temblar de miedo, y sin importar dónde se encontrarán o que estuvieran haciendo, se pusieron de rodillas a hacer kowtow hacia la figura de arriba.

En las Tierras Eternas, los mortales no veían a los inmortales como figuras legendarias o de mitos. Aunque no los veían muy frecuentemente, tampoco eran una cosa imposible de ver. De hecho, incluso este pequeño pueblo tenía una residencia oficial apartada para ellos. Cuando las fluctuaciones deva llenaron el pueblo, cuatro figuras salieron de una pagoda relativamente grande. Estas se elevaron rápidamente hacia el deva, y entonces hicieron kowtow como saludo.

Uno de ellos era el mismo viejo que había llevado a su aprendiz al templo hacía un tiempo, un cultivador en la Formación del Núcleo. Otro de los cuatro era el mismo aprendiz, el chico al nivel de la Condensación de Qi. Los otros dos eran jóvenes, ambos al nivel del Establecimiento de la Fundación. El grupo entero claramente sudaba mientras saludaban al deva.

—¡Saludos Inmortal! —dijo el viejo respetuosamente.

El deva observó al hombre con una mirada penetrante, luego juntó sus manos en su espalda y habló con una voz que retumbó por todos lados como un trueno.

—Traigo órdenes del preceptor semidiós de la Prefectura Pico Cruzado, el Maestro Polvo Origen. Por la presente, ¡se les ordena a todos los habitantes de la Prefectura Pico Cruzado a participar en la búsqueda de las personas del Reino Alcance Celestial!

—¡Cada uno de ellos deberá ser rastreado y entregado a la prefectura local, incuso sus cadáveres!

—Quienquiera que ayude o dé asilo a los refugiados de Alcance Celestial será castigado severamente, ¡y probablemente se exterminará su clan! Si alguno es encontrado culpable de negligencia al permitir que los cultivadores de Alcance Celestial residan en su área, ¡su base de cultivo será destruida! ¡No habrá misericordia con este asunto! ¡Y quienquiera que viole a propósito estas órdenes estará buscándose un desastre inimaginable!

—Cualquier cultivador de Alcance Celestial al nivel del Establecimiento de la Fundación o superior serán de especial importancia. ¡No podéis contener nada para capturarlos! ¡Quienquiera que logre capturar a alguno recibirá una gran recompensa por parte del Emperador-Vil!

Pronunció sus palabras de manera severa y dura, y dejó a todo el pueblo temblando, especialmente el cultivador en la Formación del Núcleo. Este se limpió el sudor de la frente y dijo, —¡Seguiremos las órdenes del preceptor! Si aparece algún ciudadano de Alcance Celestial en nuestra área, ¡pondremos nuestra vida en juego para seguir los comandos del preceptor y el Emperador-Vil!

El deva asintió lentamente, luego escaneó el área con su sentido divino. No encontró nada inusual así que se volteó y se fue rápidamente al próximo lugar al que debía llevar su anuncio. Por lo general, una transmisión de voz habría sido suficiente, pero para poner énfasis en la importancia del asunto, se ordenó que este deva y sus compañeros llevaran el anuncio personalmente a todos en la Prefectura Pico Cruzado, y al mismo tiempo debían inspeccionar el área.

Después de que el deva se fuera, el pueblo no volvió a su estado habitual. Nadie se atrevía a tomar a la ligera las palabras de un deva, por lo que el viejo en la etapa de la Formación del Núcleo transmitió órdenes rápidamente e instruyó a la pandilla del pueblo a llevar a cabo una búsqueda exhaustiva.

De vuelta en el templo, los ojos de Bai Xiaochun resplandecían con una luz gélida, al igual que los del Rey Fantasma Gigante.

—Pude percibir que apestaba a sangre de cultivadores del Reino Alcance Celestial, —dijo Bai Xiaochun. El Rey Fantasma Gigante dejó salir un bufido y se elevó por el aire.

 

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