Capítulo 1027 – AWE – La Décima Puerta Dao.

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El mundo era la Lámpara de Vivir por siempre, y el Daoísta Alcance Celestial era la vela ardiente. A medida que ardía, su control sobre la voluntad del mundo era despojado. Al parecer… la Lámpara de Vivir por Siempre estaba haciendo que perdiera su posición como regente de este mundo. En vez de reconocerlo, ¡ahora el mundo quería aplastarlo y matarlo!

Bai Xiaochun permaneció de pie a la distancia mirándolo con el ceño ligeramente fruncido. Hasta ahora, ¡aún no había visto nada que pareciera algo en lo que el Daoísta Alcance Celestial confiaría para su victoria final!

—¡Definitivamente tienes un as bajo la manga! ¡Me niego a creer que seguirás conteniéndote frente a mi Lámpara de Vivir por Siempre! —Sus ojos se iluminaron con un resplandor gélido, ondeó su mano e hizo que la Lámpara de Vivir por Siempre de nivel mundial empezara a brillar con aún más intensidad.

—¡Aún me queda una de las nueve Puertas Dao Bai Xiaochun! —El Daoísta Alcance Celestial tenía los ojos completamente inyectados de sangre, levantó la cabeza, rugió y extendió sus manos al mismo tiempo, colocó una mano por encima y otra debajo, con sus palmas una frente a la otra.

—Puerta Dao… ¡El Palacio Interior! —Rugió presionó las manos frente a él, e hizo que las seis espadas formaran otro diseño extraño con tres secciones. En cuanto este diseño apareció, empezó a emanar un aire tanto de vida como de muerte. Una mitad estaba viva, y la otra estaba muerta, y mientras daban vueltas alrededor la una de la otra, crearon una imagen que parecía abarcar todo el ciclo de la vida. Entonces se escucharon unos estruendos intensos y esa imagen de la vida y la muerte salió disparada hacia la enorme lámpara mundial.

En cuanto el aire de la vida y la muerte empezó a llenar el mundo, el área alrededor del Daoísta Alcance Celestial se separó en dos mitades. Una mitad se estaba marchitando hasta morir, y en la otra mitad la fuerza vital se avivaba.

Si alguna persona hubiera podido ver la escena desde arriba, se hubiera podido observar que el mundo entero de la Lámpara de Vivir por Siempre de Bai Xiaochun se estaba transformando, una mitad estaba muriendo y la otra estaba creciendo.

En medio de esta extraña escena, ¡el Daoísta Alcance Celestial separó sus manos!

—¡Ábrete! —gritó. Si el mundo representaba la vida y la muerte, entonces el Daoísta Alcance Celestial estaba separando las dos mitades, ¡y así estaba separando en dos a la Lámpara de Vivir por Siempre!

—Si esta es tu arma secreta, Daoísta Alcance Celestial, —dijo lentamente Bai Xiaochun—, ¡entonces me temo que estás condenado a morir este día! —Cuando El Celestial separó el mundo en dos mitades, Bai Xiaochun cerró sus ojos por un momento. Y cuando los reabrió, esa Lámpara de Vivir por Siempre a escala mundial… ¡se extinguió!

En ese instante, toda la luz del mundo se desvaneció, y solo quedó el Daoísta Alcance Celestial, el cual aún ardía. Hasta ahora, hubiera sido difícil distinguirlo a simple vista, pero ahora que el mundo entero estaba sumergido en la oscuridad, ¡era más evidente que nunca!

—Extingue la lámpara, ¡extingue la persona! —murmuró Bai Xiaochun. Cuando las palabras salieron de su boca, el mundo entero de oscuridad se llenó con una voluntad de exterminación inigualablemente poderosa. Entonces esa oscuridad se movió hacia el Daoísta Alcance Celestial con un poder capaz de derrumbar montañas y secar mares, estaba ignorando el Palacio Interior, ignoró todos los métodos defensivos, e ignoró la voluntad del mismísimo Daoísta Alcance Celestial. ¡La oscuridad extinguiría ese fuego a como diera lugar! ¡Acabaría con la llama de su fuerza vital!

—¡¡Nooooo!! —rugió el Daoísta Alcance Celestial. Su vida estaba por terminar, por lo que no había tiempo para pensar o planear nada. Su mano derecha se movió velozmente y tocó su frente, ¡desde la cual sacó una espada de hierro!

Esa era nada más y nada menos que… ¡la espada caída de Gu Tianjun!

El Daoísta Alcance Celestial levantó esa espada que había caído del mundo exterior, ¡rugió y atacó la oscuridad exterminadora que amenazaba con apagar la llama de su fuerza vital!

El movimiento de su espada logró cortar la oscuridad, e hizo que se escucharan crujidos. Pero en apenas un abrir y cerrar de ojos… y para la total incredulidad del Daoísta Alcance Celestial… ¡la espada caída es hizo pedazos!

¡La oscuridad no podía ser bloqueada! En apenas unos momentos, se vertió hacia el Daoísta Alcance Celestial y empezó a inundarlo… ¡y a exterminar la llama de su vela!

La lámpara se extinguió, y la persona se extinguió con ella, ¡muerta en cuerpo y alma!

El mundo entero entró en silencio. La oscuridad se desvaneció gradualmente y el mundo se llenó de luz nuevamente. La Lámpara de Vivir por Siempre ya no estaba, y Bai Xiaochun quedó flotando sobre el Mar Alcance Celestial. Sin embargo, no había ninguna alegría en su rostro. Sino que estaba mirando fijamente el lugar en el que el Daoísta Alcance Celestial había sido erradicado. Fue entonces… que empezó a sentirse inquieto repentinamente. ¡Ahora entendía por qué había especulado desde el principio que había una verdad oculta aquí!

El rostro de fantasma que atrapó antes… aún no ha aparecido… —Su mirada se centró y observó ese Mar Alcance Celestial que se veía casi agotado, entonces realizó un gesto de conjuro y apuntó con el dedo. Entonces se formó un bulto sobre la superficie del mar, como si hubiera una fuerza inconmensurable adentro, lista para salir.

Repentinamente se formó un remolino justo en ese sitio, el cual empezó a dar vueltas rápidamente hasta que las aguas del mar a su alrededor retumbaban intensamente.

En el centro de ese remolino… apareció el Daoísta Alcance Celestial, ¡¡quien se alzaba desde el fondo del mar!!

—¡Casi llegas al nivel de poder matar a mi verdadero ser! —el aura del Daoísta Alcance Celestial volvió a la normalidad, pero sus ojos aún estaban inyectados de sangre, y en ellos se podía un resplandor de temor residual. Justo al último momento, había cambiado de lugar con el alma descarnada de aquel rostro de fantasma. De no ser por esa magia de substitución, el poder de la Lámpara de Vivir por Siempre seguramente lo habría erradicado.

—¡Reemplazo de vida con alma descarnada! —dijo Bai Xiaochun con un rostro extremadamente espantoso. Ver al Daoísta Alcance Celestial alzándose desde el fondo del mar… ¡le confirmó que siempre había tenido un as bajo la manga desde el principio!

Había usado un alma descarnada en su lugar, tal y como había usado su cabello de sangre para sobrevivir aquella batalla devastadora contra el cuidador de tumbas en las Tierras Desoladas.

El Daoísta Alcance Celestial respiró hondo y sus ojos se iluminaron con intención asesina, así como locura. Y lentamente alzó su mano hacia el cielo.

—Ahora que comprendo tu Lámpara de Vivir por Siempre, ha llegado la hora… ¡de mi propia magia Daoísta suprema! ¡Puedes llamarlo la supervivencia del más apto! ¡La ley de la jungla! El mundo se está marchitando y morirá pronto. En vez de dejar que todos los seres vivos de este mundo mueran junto a él, sería mejor… tomar esas vidas para mí. Hace mucho creé una magia Daoísta que nunca he usado, ¡una magia Daoísta que puede destruir el mundo! Esa es… ¡mi décima Puerta Dao!

La voz del Daoísta Alcance Celestial era como el último trueno del mundo. Apareció un vórtice descomunal en su mano, totalmente negro y que daba vueltas vorazmente. Una fuerza gravitacional indescriptiblemente poderosa estalló de allí e inundó el mundo entero.

El cielo ya se había dañado seriamente, y carecía casi totalmente de fuerza vital. Y ahora… empezó a desmoronarse…

Dentro del mundo que ya estaba marchitándose, las plantas y la vegetación empezaron a morir. Cada pizca de vida que quedaba en las tierras y las montañas empezó a esfumarse. Los ríos y lagos empezaron a secarse. Hasta el agua del Mar Alcance Celestial empezó a evaporarse.

Luego fueron los animales, los cultivadores, y todos los demás seres vivientes… Todas las sectas, incluyendo a aquellas en el este, el oeste, el sur y el norte. Todo en las Tierras Desoladas, todos dentro y cerca de la Ciudad del Archi-Emperador. El Sumo Pontífice del Cielo. El Rey Fantasma Gigante. Todos los cultivadores de Alcance Celestial y los patriarcas semidioses.

Todos empezaron a temblar y su fuerza vital empezó a salir de sus cuerpos y a elevarse por el aire…

Mientras todo eso ocurría, el vórtice en la mano del Daoísta Alcance Celestial empezó a pasar de un color negro a rojo. Y al mismo tiempo, se empezó a acumular una energía verdaderamente capaz de destruir los Cielos y erradicar la tierra. Bajo ese resplandor rojo, el rostro de El Celestial se veía particularmente despiadado.

—Esta es mi última jugada Bai Xiaochun. ¡¡Ábrete décima Puerta Dao!! —Junto a su voz, el vórtice empezó a emanar el aire más destructivo imaginable.

Bai Xiaochun podía sentir un vórtice que tiraba de la fuerza vital de todos los seres vivientes del mundo. Podía sentir la Secta Desafiadora del Río en las Tierras Desoladas, así como a todos los demás que conocía, quienes temblaban y se marchitaban. Entonces, con los ojos completamente inyectados de sangre y sin vacilar un segundo, ¡extendió su mano hacia el norte!

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