Capítulo 1 – Soy Bai Xiaochun*

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Nota: Antes de leer esta grandiosa novela debes de leer [I Shall Seal the Heavens] (ISSTH)  luego está… recomendación de este lector.. ya q entenderás mejor esta novela…

El Monte Capucha yacía en la Cordillera del Bosque del Este, en su base se encontraba una pequeña aldea pintoresca. Los aldeanos allí vivían de la tierra, y no tenían mucha interacción con el mundo exterior.

Era el amanecer en este momento, los aldeanos estaban congregados en las puertas de la aldea para despedir a un joven de unos quince o dieciséis años de edad. Se veía delgado y débil, pero tenía una complexión saludable y una apariencia en general encantadora. Vestía una túnica verde ordinaria que parecía que había sido lavada tantas veces que estaba desgastada. Algo en su manera de vestir, sumado a sus inocentes ojos, lo hacía ver excepcionalmente ingenioso.

Su nombre era Bai Xiaochun.

―Queridos ancianos y compañeros aldeanos ―dijo―. Estoy en camino a aprender sobre la Cultivación Inmortal. ¡Los extrañaré a todos! ―El joven tenía una expresión un poco dolida, como si no pudiera soportar separarse de sus compañeros. Esto lo hacía ver incluso más encantador que antes.

Los aldeanos alrededor intercambiaron miradas, sintiéndose impotentes, se encogieron de hombros, y entonces pretendieron verse incluso más reacios de verlo partir.

Un hombre mayor de cabello blanco dio un paso adelante de entre la multitud y dijo: ―Xiaochun, desde que tu padre y madre nos dejaron, oh, hace tanto tiempo, tú… Tú has sido ehm… ―pausó por un momento― ¡Tan buen chico!―Al ver que Bai Xiaochun no se había ido todavía, continuó― ¿No me digas que no estás interesado en vivir por siempre? Todo lo que tienes que hacer es convertirte en un Inmortal, ¡Y podrás vivir por siempre! ¡Eso es mucho, mucho tiempo! Bueno es hora de que te vayas ya, incluso un pichón de águila debe aprender a volar eventualmente.

―No importa que situaciones te encuentres allá afuera, debes resistir y seguir adelante. Una vez dejes la aldea, no puedes regresar, porque tu camino siempre estará adelante, ¡no atrás! ―El hombre mayor le dio una palmada a Bai Xiaochun en el hombro con amabilidad.

―Vivir para siempre… ―murmuró Bai Xiaochun. Luego se estremeció, y una mirada de determinación lentamente llenó sus ojos. Bajo los alentadores ojos del anciano y los demás aldeanos, asintió con su cabeza seriamente y observó a todos a su alrededor una última vez. Finalmente se volteó y se alejó de la aldea.

Mientras desaparecía en la distancia, los aldeanos empezaron a verse más y más emocionados. Sus expresiones desamparadas se convirtieron en unas de alegría, y el hombre mayor de rostro amable empezó a temblar, lágrimas fluyeron por su cara.

―¡Justicia Celestial! Esa comadreja…. ¡Finalmente se fue! ¿Quién fue el que le dijo que vio un Inmortal en el área? ¡Quien quiera que haya sido le voy a dar una gran recompensa en nombre de la aldea!

La aldea pronto estaba resonando con gritos de regocijo. Algunas personas incluso tomaron gongos y tambores y empezaron a golpearlos emocionadamente.

―La comadreja se ha ido, ―dijo alguien―, Pero ¡ay!, Mis pobres pollos. El odiaba tanto el cantar matutino de los gallos, que de alguna manera hizo que todos los niños de la aldea se comieran todos los pollos que teníamos…

―¡Este es el comienzo de una nueva era!

En este momento, Bai Xiaochun aún estaba bastante cerca de la aldea, y de hecho podía escuchar el ruido de los gongos y los tambores. Incluso escuchó algunos de los gritos de emoción.

Se detuvo, tenía expresión extraña en su cara. Después de un momento, se aclaró la garganta y procedió en su camino. Acompañado por los ligeros sonidos de regocijo, empezó su camino hacia el Monte Capucha.

El Monte Capucha no era una montaña muy alta, pero estaba cubierta por una vegetación espesa. Por lo tanto a pesar del hecho de que era el amanecer, bajo los árboles estaba oscuro y tranquilo.

―Doble Perro me dijo que estaba cazando algunos cerdos salvajes hace unos días y vio un Inmortal volando alrededor… ―Bai Xiaochun siguió adelante, con su corazón latiendo fuertemente. De repente, unos crujidos se pudieron escuchar desde los arbustos cercanos. Sonaban casi como un cerdo salvaje, y de inmediato hicieron que Bai Xiaochun se pusiera extremadamente nervioso. Se le puso la piel de gallina y preguntó, ―¿Quién es? ¿Quién está ahí?

Rápidamente sacó 4 hachas y 6 machetes de su bolso de viaje, pero eso de por sí no lo hizo sentirse mucho más seguro, también tomó un poco de incienso negro de entre su túnica, el cual agarró fuertemente con su mano izquierda.

―¡No salgas! ―gritó temblando― ¡Ni se te ocurra salir! ¡Tengo hachas y machetes, y este incienso puede atraer relámpagos de Los Cielos e incluso invocar Inmortales! Si te atreves a mostrar tu cara, ¡Estás muerto! —Finalmente, se volteó y corrió hacia el sendero de la montaña mientras hacía malabarismo con todas las armas en sus manos. Sonidos metálicos se pudieron escuchar eventualmente a la vez que hachas y machetes empezaron a caer al piso a diestra y siniestra.

Quizás, lo que sea que estaba en los matorrales realmente terminó por asustarse de él. El sonido se detuvo, y ningún animal salvaje salió de los arbustos. Bai Xiaochun se apresuró hacia la montaña, secando el sudor de su frente. A este punto, su cara estaba pálida, y casi estaba considerando rendirse en esta descabellada idea de escalar la montaña, pero luego pensó en el incienso, el cual sus padres le pasaron antes de morir. Supuestamente, había sido pasado por sus ancestros, un regalo otorgado por un Inmortal vagabundo que salvaron. Antes de partir, el Inmortal incluso prometió tomar a un miembro del clan Bai como discípulo. Les dijo que simplemente encender el incienso lo convocaría a su lado.

De hecho, Bai Xiaochun había encendido el incienso más de diez veces en los últimos años, y aun así, ningún Inmortal había aparecido. Había llegado al punto en el que Bai Xiaochun estaba empezando a sospechar si la historia del Inmortal era real o no. Finalmente se decidió a escalar la montaña. Por un lado, el incienso estaba casi agotado, y también estaba el asunto del Inmortal volador avistado recientemente.

Y así fue como terminó en su situación actual. Su teoría era que si podía llegar un poco más cerca del Inmortal, entonces quizás sería más fácil para ese Inmortal sentir el incienso.

De pie frente a la montaña, dudó por un momento, entonces apretó los dientes y decidió continuar. Afortunadamente, la montaña no era muy alta, y no le tomó mucho tiempo llegar a la cima, lugar donde se detuvo jadeando. Entonces miró a la pequeña cantidad de incienso negro del tamaño de una uña. Claramente, había sido quemado en numerosas ocasiones, y estaba casi agotado.

―Han sido tres años, bendíganme mamá y papá. ¡Esta vez tiene que funcionar! ―Bai Xiaochun tomó un respiro profundo, y entonces encendió el incienso cuidadosamente.  De inmediato, una fuerte brisa apareció, y en un parpadeo, el cielo se llenó de nubes oscuras. Relámpagos crujían, y estrepitosos truenos retumbaban en sus oídos.

La majestuosidad de la escena hizo que Bai Xiaochun temblara, temeroso de que los relámpagos pudieran matarlo. Casi escupió en el incienso para apagarlo, pero logró contenerse.

―He encendido este incienso doce veces en los últimos 3 años y esta es la treceava vez. ¡Tengo que dejarlo arder! ¡Vamos Xiaochun! Los relámpagos no te matarán. Al menos, quizás no… ―Las doce veces que había encendido el incienso en el pasado hubo relámpagos y truenos, y aun así, ningún Inmortal había aparecido. En cada ocasión, se había asustado tanto que escupía en el incienso para apagarlo. De hecho le pareció un poco extraño que un supuesto incienso Inmortal pudiese ser apagado con saliva ordinaria.

Bai Xiaochun se sentó allí temblando de miedo mientras los truenos retumbaban a su alrededor. De repente, un rayo de luz apareció en el aire a la distancia.

Era un hombre de mediana edad, vistiendo ropas lujosas. Tenía el porte de un ser trascendental, y aun así, se veía cansado y desgastado por el viaje. De hecho si mirabas de cerca, sus ojos parecían parpadear con un cansancio extremo.

―Finalmente puedo ver exactamente quién es el imbécil que ha estado prendiendo ese incienso todo el tiempo por los últimos 3 años.

Cada vez que el hombre pensaba sobre lo que había experimentado en los últimos años, se ponía extremadamente irritado. Hace tres años, sintió el aura medicinal del incienso que había entregado hacía tiempo cuando aún estaba en la etapa de Condensación de Qi. Eso inmediatamente hizo que recordara una deuda que debía en el mundo mortal.

La primera vez voló en respuesta al incienso siendo encendido, asumió que sería un asunto sencillo de salir y volver de inmediato. Nunca se imaginó que antes de poder encontrar el incienso, su aura se desvanecería repentinamente, cortando su conexión con él. Si hubiese pasado solo una vez, no sería gran cosa. Sin embargo, a lo largo de 3 años el aura había aparecido más de diez veces.

Una y otra vez su búsqueda se veía interrumpida, asegurando que estuviera constantemente dejando su secta y volviendo. De ida y vuelta, De ida y vuelta, fue todo un tormento.

Mientras se acercaba al Monte Capucha, vio a Bai Xiaochun. Echando humo por sus muchas frustraciones, el hombre aterrizó en la cima de la montaña y agitó su mano, apagando inmediatamente el palillo de incienso.

Los truenos cesaron, y Bai Xiaochun se quedó sorprendido mirando al hombre.

―¿Eres un Inmortal? ―Preguntó Bai Xiaochun con cautela. Aún inseguro sobre qué estaba pasando exactamente, deslizó su mano a su espalda y agarró un hacha.

―Puedes llamarme Li Qinghou. ¿Eres del clan Bai? ―Los ojos del cultivador de mediana edad brillaron como un relámpago a la vez que juzgaba a Bai Xiaochun, ignorando el hacha en su espalda. Para él, Bai Xiaochun se veía delicado, casi lindo, y le recordaba a su viejo amigo de hacía tantos años. Además su talento latente parecía ser apropiado. La rabia de Li Qinghou subsidió gradualmente.

Bai Xiaochun parpadeó varias veces. A pesar de que aún estaba un poco asustado, se sentó derecho y dijo con tranquilidad, ―Este júnior definitivamente es del clan Bai. Soy Bai Xiaochun.

―Bueno, entonces dime, ―dijo Li Qinghou con una voz indiferente― ¿¡Por qué diablos encendiste ese incienso tantas veces en los últimos 3 años!? ―Sí que quería saber la respuesta a esta pregunta.

Tan pronto Bai Xiaochun escuchó la pregunta, su mente dio vueltas mientras intentaba salir con una buena respuesta. Finalmente una expresión melancólica apareció en su rostro, a la vez miraba hacia abajo a la aldea que estaba en la base de la montaña.

―Este júnior es una persona justa y sentimental, ―dijo―. Simplemente no podía soportar separarme de mis compañeros aldeanos. Cada vez que encendía el incienso, me invadían los sentimientos de tristeza. La simple idea de dejarlos atrás era muy dolorosa.

Li Qinghou lo miró impactado. Nunca consideró esa posibilidad, y como tal, la rabia dentro de su corazón subsidió aún más. Tan solo por las palabras de este joven, podía decir que definitivamente era buen material.

Sin embargo, lo siguiente que hizo fue enviar su sentido divino abajo hacia la aldea, y escuchó los sonidos de los tambores, gongos y el regocijo. Inclusive escuchó a los aldeanos charlando sobre qué tan contentos estaban de que “la comadreja” se hubiera ido. Una expresión desagradable apareció en su rostro, y sintió un dolor de cabeza en camino. Miro de vuelta al puro y encantador Bai Xiaochun, quien parecía que no podría herir ni a una mosca y de inmediato se dio cuenta que este niño era un villano hasta la medula.

―¡Dime la verdad! ―dijo Li Qinghou, con su voz resonando como los truenos. Bai Xiaochun estaba tan asustado que empezó a temblar.

―¡Oye, no puedes culparme! ―Dijo Bai Xiaochun sonando miserable ―.¿¡Qué clase de incienso de mierda es este de todos modos!? ¡Cada vez que lo encendía empezaban a caer relámpagos por todos lados! ¡Casi me matan en varias ocasiones! de hecho, ¡Evadir esos relámpagos trece veces es una gran hazaña!

Li Qinghou se quedó observando a Bai Xiaochun en silencio.

―¿¡Si estabas tan asustado, entonces por qué lo encendiste más de diez veces!? ―Preguntó.

―¡Porque tengo miedo de morir! ―Respondió Bai Xiaochun indignado―. ¿No es el punto de la Cultivación Inmortal ser capaz de vivir para siempre? ¡Quiero vivir para siempre!

Li Qinghou una vez más quedó sin palabras. Sin embargo, le pareció encomiable la fascinación de este chico con vivir para siempre, se dio cuenta que su personalidad podría cambiar un poco después de un duro entrenamiento en la secta.

Después de pensar por un momento, agitó su manga, arrastrando a Bai Xiaochun hacia arriba en un rayo de luz que se disparó a la distancia.

―De acuerdo, ven conmigo ―dijo.

―¿A dónde vamos? ―Preguntó Bai Xiaochun, dándose cuenta de repente que estaban volando.

―Ah, estamos tan alto…

La tierra debajo estaba muy, muy lejos, haciendo que la sangre se escurriera de su cara. De inmediato arrojó el hacha y se agarró a la pierna del Inmortal.

Li Qinghou lo miró allí abajo agarrándose de su pierna, sintiéndose un poco perdido respondió, ―a la Secta Corriente Espiritual.


Arte de Oficial de Bai Xiaochun al inicio de la historia.

[*] Bai Xiaochun (白小纯) Bai = Blanco  Xiao = Pequeño Chun = Puro
[†] Sobrenombre de un aldeano.
[‡] Li Qinghou (李青候)  Li = Apellido muy común. Qing = azul, verde, negro, etc…  Hou= ‘tiempo’, ‘espera’ etc.

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